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Y yo más…

28 Abr

Leyendo a una madre en Facebook me he puesto a pensar.
Y no es la primera vez que lo veo y pienso lo mismo.
La maternidad, a veces, nos retrae de nuevo a la adolescencia, un momento lleno de complejos, sinsabores y miedos, que lanzamos al mundo disfrazados de sapiencia…
Vamos que para que la madre de turno de enfrente no piense que somos unas mantas o a vaya a saber usted que, soltamos un: ” Y yo mas!” Y nos quedamos tan panchas oiga!
No. Todas no…
Venga, reconozcámoslo! Alguna vez lo hemos hecho!

A ver, ejemplos:
Yo despañalé a mi mayor con sudor y lágrimas, lo juro, llegué a esto de quitar el pañal harta de escuchar aquello de:
Cuando un niño lo pide, todo fluye y es natural, y fácil, y…
Y una mierda!
Que mi hijo lo pidió, y aun así nos costó un mundo, y parte del otro! (Sustitúyase mundo por huevo y se entiende mejor)
Pero lo se. Somos un caso extraño, porque si tu preguntas por ahí verás que el 99 por ciento de los niños se despañalaron solos en una tarde.
De verdad que he hecho encuestas:
Están las que su niño solito se quitó el pañal y fue a cagar al wáter sin mas, allá por los 13 meses, justo la semana en que aprendió a cortar el filete solito…
Está también el porcentaje de “No sabe no contesta”(Léase: paso de contarte mis miserias porque seguro que el tuyo nació cagando en orinal)
Y las sinceras, ese mísero porcentaje que terminamos siendo las que nos planteamos seriamente si tenemos un problema.
Será mi hijo normal?
Si hija, sí. El tuyo y la gran mayoría, porque quitando algún caso realmente excepcional, muchos niños se pasan una buena racha cagando donde les place, y liberales y naturistas que son ellos, se la trae al pairo si tu te “jartas” de restregar ropa interior
Hablo en serio, qué mala costumbre intentar medir nuestras maternidades con los logros de nuestros hijos coño!
Yo no conozco ningún adulto que se cague encima en la oficina, ni en el bus, ni en el restaurante, así que qué necesidad tenemos de comparar los tiempos y medidas de nuestros niños?

Me pone de muy mala leche, de verdad, sobretodo porque ves a muchas madres desquiciándose por autenticas chorradas, que no les preocuparían lo mas minimo sino fuese por las otras mamás.
Al pañal le añado el pañal nocturno, que tambien tiene lo suyo, que digo yo, quitando a las que están en el grupo de Facebook de como quitar el pañal nocturno(Sí existe, y no, no estoy dentro)
Si preguntas por ahí la mayoría de los niños no mean de noche.
Pero ni uno. Es llegar a los dos años y se les cierra el grifo con la nocturnidad.
Es un misterio por qué los supermercados tienes pañales para niños grandes.
Ya se! Los tienen para que esta madre no se traumatice…

Y no hablo sólo de pañales.
A veces escuchas conversaciones en las que solo falta el “y yo más” que os decía antes!!!
-Mi niño ya come papillas
-Si?
-Desde los 6 meses
-Qué bien! El mío no, el es mas glotón le encanta el pamboli de jamón…
Os juro que fuí testigo de esa conversación, mi hijo tenía unos dos meses, y el del pamboli tendría 8 meses…

-Mi hijo ya ha sacado su primer diente con 7 meses
-Uys! El mío ya visita al dentista. Estamos pensando en ponerle unos brackets…
Bromas a parte, de verdad es un problema, y gordo.
Porque comparamos y medimos(Que ya de por si no está bien) con absurdos, que sólo sirven para preocupar a otras madres.
Mi Princeso estrenó diente la semana de su primer aniversario, y pese a que no conozco a nadie sin dientes de nacimiento, me podía la presión…
Porque nuestro caso era único, ningún niño los había sacado tan tarde.
No, no. Debe ser algún problema de calcio, o retraso por ser prematuro…
Porque claro todos los niños de nuestro entorno, con un año ya se los limpiaban…
Solitos y haciendo el pino, no te jode fastidia…

Y verdad es, hay niños que se despañalan en una tarde; y se comen un bol de lentejas con 6 meses; o sacan los dientes con un mes, pero seamos serios, son raras avis…

Yo siempre pongo un ejemplo, mi Princeso gateó al año, y anduvo con 15 meses, Princesa con 6 meses ya gateaba…
Con un año corría.
A base de verlos, ahora me preocupa muy poco la edad a la que quiera andar Princesito.
Mis hijos son niños normales y corrientes… Lo único raro que tienen mis hijos es su madre, y eso no tiene arreglo!
Pero ciertos comentarios, ciertas comparaciones, reconozco que me afectan como persona por una razón de peso, porque esas comparaciones suelen dar como resultado la calidad y el baremo con el que nos medimos a nosotras mismas como madres.
Y eso, lo sabemos todas, es el arma universal apta para dañarnos, la que atañe a nuestra calidad maternal.

Recuerdo los primeros meses de mi hijo y una conversación con una mamá amiga.
Estaba absolutamente preocupada porque su hijo no dormía, no dormía lo que los hijos de otros claro!
Con dos meses, debía hacer noches de doce horas y siestas de 4, dos al día.
Porque los bebes “normales” duermen esas horas.
Y si pasan mas tiempo despiertos, tienen un algo, o dos!
Porque la hija de la prima de mi vecina…
Y vuelta la burra al río. Y vuelta a preguntar en el grupo “El médico de mi hijo” .
– Es normal que se despierte todos los días a las cinco?
-Si hija si, y a las cinco y cuarto.
Y a y media, y a menos cuarto, y cuando te mires en el espejo y las ojeras te lleguen al ombligo, también es normal.
Y al menos ahora podemos desfogarnos en redes y grupos varios, imagino hace veinte años la maternidad, un sin vivir de preocupaciones.
Teniendo que escuchar las mismas chorradas, pero sin tener forma de buscar información o desahogo.
Que fue antes? La gallina o el huevo? A ver si estas cosas han llegado con las redes…
Me lo apunto para la próxima encuesta.

Y por mas que se llenen libros y revistas especializadas en contar que la lactancia es a demanda, habrá quien te explique que no, que diez minutos de cada teta cada 4 horas.
Y no me imagino yo, mira: Te comes diez minutos de filete para comer con cinco minutos de naranja. Ah! y dos minutos de pan
Y para cenar una ensalada de siete minutos…
Absurdo? Pues aun más cuando se suma un:
– No es normal que este niño este todo el día a la teta…
No mira, la anormal eres tu, y el mío mama media hora cuando quiere y porque quiere.

Y si toma biberón? El suyo se tomaba 360 cada toma, y tu, con tus míseros 90, escurridillos, eh, que no se los termina…
Eso no es normal, seguro que tendrá problemas de crecimiento…
Pero qué narices es un niño normal?
Pues tengo la respuesta, un niño normal es aquel que duerme, come y caga cuando quiere, y le importa un comino el horario de sus padres, lo que opine la vecina y chismosas y familiares varias…

Y me veo pasando así los próximos años, porque los niños de alguien leerán de corrido con 3 años, y escribirán redacciones con 4, y hablarán ruso con 5, y mientras el tuyo irá en bici con ruedines, el suyo montará en moto, y…
Pues eso, que soy una experta en fabricar niños raros…
Venga, sonríe y dilo…
Y yo mas!

Lo que tiene tener una hermana de blog 😉 Maider mi amiga del Patio, escribio hace unos meses esta entrada.
Y esta mañana me he dado cuenta de que decimos lo mismo. Se ve que soy una copiota!
Os la dejo porque no tiene desperdicio!
<a
http://charlandoenelpatio.blogspot.com.es/2014/09/pues-el-mio-mas.html?m=1

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Yo no quiero ser madre…

16 Dic

Yo no quiero ser madre.

Ese fue durante años mi grito.

Y digo grito, porque cuando te cuestionan tus decisiones y has de justificar tu situación terminas gritando por pura desidia.

Nos casamos jóvenes y desde el primer momento todo nuestro entorno se empecinó en que tuviésemos descendencia, parecía como si la única meta, el único motivo por el que estar juntos y casarnos fuese tener prole.
Y no, no lo era. Nos casamos porque quisimos, sencillamente.
Y durante once años de matrimonio no tuvimos hijos, ni quisimos.
Ni necesidad, ni ganas. Y pasamos esos años escuchando sandeces varias… Sois unos egoístas, absurdos caprichosos, irresponsables.
Curioso, estoy segura que de haber tenido hijos siendo jóvenes, hubiésemos recibido los mismos adjetivos…

Con el tiempo simplemente aprendimos a silenciar comentarios, porque nosotros creíamos que tal vez algún día cambiásemos de idea, pero no era prioridad ni necesidad, tan solo un “tal vez” que hubo que encubrir de negación para conseguir respeto.
Si, digo respeto. Porque cuando una mujer dice abiertamente, alto y claro que no quiere hijos lo primero que descubre es la falta total de respeto, parece que no se concibe una vida que no se sienta abocada y dirigida a la maternidad.

Ante la respuesta, de no, no quiero hijos comienza una vorágine de consejos y comentarios no solicitados, y preguntas incomodas.
Eso es porque no te lo has pensado bien… (Sin hijos, si, pero no imbécil)
Eso lo dices ahora ya te llegara el reloj biológico(Tica tac, tic tac…)
Se te va a pasar el arroz(No hija, no. Yo uso arroz vaporizado…)
No podéis? O el curioso: No valéis? (No y además no sabemos practicar sexo, necesitaremos clases?)

Cuando además utilizas tu profesión como base para no adelantar acontecimientos ya que pretendes asentar tu status laboral eres poco menos que una desalmada.
Inconsciente, consentida, caprichosa…
Como si en lugar de ser adultos de treinta y tantos la decisión de no tener hijos nos hubiese convertido en adolescentes eternos
Si a todo esto le añades que no te gusten los niños, pues tienes el coctel.
Y es que además como mujer te tienen que gustar los niños, llevarlo en la sangre, el dichoso instinto…
Pues no, a mi no me gustan los niños, no los aborrezco, pero no me gustan los niños en general, y me reitero a día de hoy.
Me gustan mis hijos, me encantan, me emocionan, pero el resto no.
Aprecio y convivo con los hijos de conocidos y amigos, pero no soy de esas personas que ven un niño y babea y achucha.
Hoy en dia como mujer no querer hijos no es un acto de desinformación, de no saber que es la maternidad, se trata simplemente de que cada uno toma las decisiones como y cuando cree necesario, una mujer no tiene porque crecer creyendo que su único fin es el de procrear, debemos ser valoradas por nuestro ser, válidas como individuos, sin necesidad de que nuestra falta de maternidad nos reste, disminuya o sustraiga derecho o valor alguno.

Y yo que durante la mayor parte de mi vida no he sido madre puedo decir que era una etapa, que no cambio a mis hijos por nada del mundo, pero tampoco cambio mi experiencia por nada.
No quisiera haberlos tenido 15 años antes, ni diez, ni cinco.
Por tener, durante años, la claridad de no ser madre no era mas desconsiderada, egoísta o insensible que hoy.
Durante años enarbolé la bandera de mi libertad de elegir, y estaba eligiendo ser yo misma, sin sentirme ni mermada, ni incompleta por no ser madre
tenia una vida maravillosa y plena, igual de maravillosa y plena que lo es ahora con mis 3 hijos
Y conociendo las dos vertientes, solo puedo añadir que tener hijos es lo mejor que he hecho en la vida, y lo es porque tomamos la decisión de tenerlos desde el conocimiento de que no nos hacían falta, no eran un fin ni un medio, no eran necesidad ni obligación.
Y sobretodo no eran necesarios para hacernos sentir familia.
Ellos han llegado para mejorar algo que ya era perfecto.
Para poner una guinda a un pastel que ya era delicioso y dulce.

Y llegó un momento en nuestra familia de dos en el que de un día para otro, la verdad, tomamos la decisión, y en apenas dos semanas teníamos un positivo.
Y no se, sinceramente, si nos hubiese costado mas, habríamos, tal vez, cambiado de idea, o hubiésemos terminado aplazando la decisión,
tan sólo puedo decir que nosotros éramos una maravillosa familia de dos, felices, ilusionados y completos, y a día de hoy somos una familia de cinco felices, ilusionados y completos.
Y no, no soy mas femenina ahora, ni soy mas mujer.
Mi maternidad me ha enriquecido, me ha hecho crecer, porque ya era.
Y debo añadir para ser sincera que durante años mi negativa a ser madre también estaba influenciada por el convencimiento de que no sería una buena madre, tal vez porque fui hija fruto de una maternidad no deseada, no buscada, prácticamente impuesta.

Dar por hecho que el único fin de una mujer es la maternidad es probablemente el mayor acto de machismo y patriarcado.
Es dar por válida toda la violencia implícita contra las mujeres de nuestra cultura.
Es utilizar nuestro mayor tesoro, el milagro de la vida, contra nosotras mismas, robándonos cualquier otro valor.
Es una muestra mas de la violencia de género.
Hoy desde mi experiencia solo puedo pedir respeto a quienes determinan hacer otras cosas en su vida, no por ello menos importantes, y es que nadie debería juzgar y calibrar la importancia de las vidas y obras ajenas, ni supeditar la existencia de un ser humano a la creación de otro.
Porque a ningún hombre se le mira como loco por no desear procrear.
Ni se le exige justificar su itinerario vital.
Y jamás, si decide pasar su vida sin dejar su huella genética, le dirá nadie que actúa contra natura.
Eres mujer. Y puedes decidir. Y eso te hace grande.
Decidas, lo que decidas…

Madres, esa profesión de riesgo…

10 Dic

Ser madre es una profesión de riesgo, de alto riesgo porque hagas lo que hagas recibiras ataques desde todos los frentes, en ninguna otra faceta de tu vida te sentirás tan milimetrada, observada y juzgada.

A diario leemos historias corrientes de mujeres extraordinarias que con gracejo y buen humor se catalogan de malas madres. Acompañando de risas los malos días.
Y ríes , pero también ahondas y una vez mas te das cuenta de la presión a la que se somete a las mujeres, ya no madres, mujeres. Porque no podemos permitirnos errores, cansancio ni agobio.
La imagen peliculera de mujer sonriente con delantal rodeada de niños y bizcochos aunque obsoleta aún está en la memoria colectiva.
A ver si nos entra en la cabeza que esa imagen no es real, que ni en la profunda América de la posguerra era real esa imagen, fruto de películas y series televisivas.
Y no es solo que sea la imagen que se exige desde ciertos círculos sociales, estas nuevas malas madres, son el grito, un recurso de lucha social silenciosa, es además un recurso de lucha contra otras mujeres, las mejores aliadas del patriarcado. Que escondidas tras los muros de sus maternidades dan como válidas las consignas misóginas y machistas existentes.
Hemos de ser conscientes de que la maternidad es un ensayo acierto-error personal e intransferible.
Rendirnos ante esa imagen que pretenden darnos como valida de súper mujeres no es opción, porque significa que cuando no llegamos a esa meta, nos hundimos en la creencia de hacerlo mal.
Penalizamos la maternidad, porque exigimos a las mujeres que además de ser profesionales mas responsables y con menos sueldo que sus compañeros, añadimos al finalizar la jornada que tengamos hijos educados, bien peinados y planchados, actores de películas de sonrisa perenne.
Nos presionan algunas mujeres de generaciones anteriores que no sufrieron esa presión de trabajar dentro y fuera de casa y que no conciben una realidad en la que mujeres y madres no sean sacrificadas por y para el bien familiar.
Se añade a este patriarcado intempestivo las corrientes que además ponen todo el peso en nosotras de la felicidad infantil.
Hemos pasado de creer(con razón) que los niños deben tener menos tele y mas atención, a creer que los niños han de crecer en hogares Disney, donde cinco minutos de aburrimiento no es opción, donde ha de pasarse de una actividad a otra con premura, donde siempre ha de haber un plan, un juego(a ser posible educativo). Maravillosos y apetecible… Pero real?

Y nos ponemos a intentarlo y vamos a velocidad de cohete del trabajo a la compra(Robando minutos a nuestra comida), de la compra al cole, del cole al parque, del parque a casa, y montamos legos y dibujamos mientras pasamos la escoba y vigilamos la cena.
Y preparamos baños y pijamas mientras cantamos por el pasillo y con una mano disimulada abrillantamos grifos mientras enjabonamos niños.
Y planificamos lavadoras mientras contamos cuentos y besamos sin besos, porque mientras lo hacemos vivimos pensando en las tareas y obligaciones que vamos dejando para el próximo día libre…
Y terminamos el día agotadas y cayendo como marmotas…

Lo vemos a diario, el peso que se pone sobre nuestros hombros.
Sale un experto en televisión sobre las alergias tras el desgraciado incidente de un niño fallecido por shock anafiláctico, y claro, que explicación da al auge alérgico de los últimos años?
Que las madres alimentamos a los niños con protocolos y retardamos mucho el inicio de ciertos tipos de alimentos, perdón? Nosotras?
Nooooo, nosotras somos meras mandadas por los expertos. Pero claro, la culpa para las madres!! me entristezco al leer por redes sociales varios comentarios en la noticia culpando a los progenitores de no informar correctamente, de no educar en la responsabilidad a su hijo…
No quiero ponerme en el lugar de esa madre, teniendo que leer esas lindezas.

Sale en las noticias una condena a un hospital, le dan la razón a una madre tras perder a su bebé, fue por una mala praxis, no omiten que durante diez años esa madre vivió con los comentarios del hospital, que le dijeron textualmente que su hijo murió por ser prematuro porque ella no supo hacer reposo. Impresionante. Ya no hablamos de maternidad, hablamos de humanidad, aun sospechando que fuese cierto, tendríais la mala fe de decirle algo así a alguien?
Aquí podéis encontrar la noticia completa.

Si no das el pecho eres una egoísta insensible, que le estas robando derechos naturales a tu hijo y quitándole defensas…
Pero si lo das y tienes grietas o bajo peso del bebe o dolor, también eres una egoísta insensible o peor, te empeñas en dañar a tu hijo por caprichos tontos como dar de mamar… Por seguir modas tontas y hippies.
Decidas lo que decidas, lo harás mal.

Si educas de una forma o de cualquier otra siempre vas a tener críticas, comentarios y juicios por doquier.

Si fuésemos tan absolutamente críticos con nuestros políticos como lo somos con las madres y mujeres en general nuestro país iría muchísimo mejor, seguro!

Si eres madre esta condenada con tu primer hijo a pasar por tonta, a aguantar que te ninguneen ciertos médicos, enfermeras, tu madre, tu vecina, la cajera del súper…
Y con el segundo…
Y con el tercero…
Porque todo el mundo tendrá algo que decirte.
Y si tu hijo hace algo realmente espectacular? Claro! Te darán las gracias!
Por haberle parido con dos huevos!
Si señor!!
Que el mérito es de que tienen cojones no madre!!
(aquí podréis ver el video), pero si la pifia, la culpa es tuya!

Hagas lo que hagas en tu maternidad, para alguien en concreto, no estará bien hecho.
Y si, ya se que la opinión de los demás no debiera importarnos, pero a qué importa?
Y más cuando la mayoría de las veces estas opiniones vienen de la mano de otras madres y de profesionales.
Y duelen, y marcan y molestan.
Entre otras cosas porque para cualquier otra actitud o decisión que tomes en la vida no tendrás tantos ojos mirándote…

Desde el momento en el que comienzas tu embarazo te das cuenta de la situación en la que te metes, os pongo un ejemplo que ya he puesto otras veces:
Te rompes un pie, y vas tranquilamente a un hospital porque sabes que un profesional cualificado y que dará lo mejor de si mismo va a cuidar de tu pie.
No te tomas la molestia en hacerte un master sobre traumatología, de consultar el equipo de este hospital, si es respetuoso, o tiene protocolos antiguos… Porque vas absolutamente convencido del buen hacer del médico y del equipo. No necesitas ir de sabiondo exigiendo respeto, sabes que lo tendrás.
Si estas embarazada hoy por hoy lo mejor es que te informes, que planifiques un plan de parto, que busques un profesional empático, respetuoso que comprenda que un parto es un acto natural fisiológico, y que el sólo deberá estar para ayudar a llevarlo a cabo y actuar tomando medidas mayores al acompañamiento en caso de necesidad real, si por el contrario has decidido por ejemplo una cesárea programada por los motivos que sean, cuidado!! de nuevo tendrás que buscar un profesional empático y respetuoso que no te juzgue ni te minusvalore.

Y ahora me diréis que las mujeres somos unas exageradas, pues no digo que no, pero a que no existe una asociación de “el hueso es nuestro”?
A que la Organización Mundial de la Salud no necesita hacer un decálogo para las buenas praxis en traumatología?

Pues por algo será oiga!

Y tu hijo nace… Y si lo has tenido con plan de parto, exigiendo intimidad, o no querías epidural, o insististe en buscar un profesional no dado a las episotomias… Te van a crucificar por rara!
Ah! Tu no? Tu te pusiste la epidural? Pues aún peor! Eres tonta? Te gusta sufrir?
Y si tuviste que someterte a una cesárea, ufff prepárate! Porque la culpa de todo será tuya! Mira que dejarte engañar!
Asi que ojo a quien te arrimas, pregunta primero sus preferencias… porque corres el riesgo de ser atacada y tratada como criminal.
A veces dan ganas de explicar que has tenido a tus hijos por generación espontánea, o mejor aun que te toco por cliente cien mil en el súper.

Si has superado el nacimiento de tu hijo medianamente bien te toparás de bruces con pediatras y profesionales en general de la salud infantil, que desde el primer día te dejarán claro que no sabes educar al niño en el sueño. Como si para dormir se precisaran clases. Pues eso creías hasta que pasas tu primera noche en casa de la suegra…
Hasta tendréis que aprender a cocinar de nuevo si sabíais, y si no sabíais, aprenderéis a hacer exquisitas comidas sin sal, sabor ni textura alguna. Y lo mejor que intentarán que olvides tus conocimientos en dietética y nutrición, porque donde va a parar el gran contenido calórico que tiene un puré de verduras con una cucharada de café de aceite de oliva!
Es probable que os aleccionen en la higiene de vuestro bebé, como si cada uno de nosotros no fuésemos expertos en higiene personal. (Si he dicho la mayoría, lo sé, hay excepciones que huelen francamente mal ).

Ya ni os cuento la etapa escolar, si se porta mal es cosa tuya; si no atiende también; si es demasiado tranquilo es que estará enmadrado; si llora, culpa tuya; si pega…
Eso si, si el niño es inteligente, empático, educado… Es gracias al sistema educativo, a que ha salido bueno(Que suerte tienes!, los genes paternos suelen tener mucho que ver, porque tu primo menganito era así de bueno…

Conocéis muchas profesiones donde cada paso o acción suponga un riesgo?
Pues eso es la maternidad, una carrera, donde según el saber general los obstáculos te los pones tu.

Y si pretendéis trabajar fuera de casa ni os cuento, porque hacemos encaje de bolillos para conciliar, para tener horarios decentes, para llegar a todo, además de vivir en una carrera perpetua, en la que a menudo echarás en falta tiempo para ti, tendrás que lidiar con comentarios malintencionados, y cualquier falta o cualquier favor que pidas estará muy mal visto, porque es muy poco comprensible que pidas un día para llevar a tu hijo al medico
Ah!! pero si ese día lo pide un tío para ver la final de su equipo favorito en otra ciudad es un machote!!!
No hablamos ya de pedir un cambio de turno a un compañero sin hijos para no perderte la cabalgata de reyes, porque serás una insensible y egoísta mujer que pretende abusar por tener hijos.
Claro, claro, pro si ese mismo compañero te pide un cambio para no venir de mañana porque se va de juerga será jaleado y palmeado por todos.

Para bien o para mal el peso mayor de la casa y de la educación la llevamos las madres, y ojo! Que esta cambiando el panorama afortunadamente pero aún nos queda mucho por hacer, os queda a vosotros papis!!
Porque un montón de padres que conozco se llenan la boca de lo buenos padres, colaboradores y maridos que son.
Ejem, ejem, es que yo no quiero que colaboren conmigo, quiero que esté, que intervenga, que tome decisiones, y que sea una pieza fundamental junto a mi. Que abandone su carrera profesional para que podamos conciliar, que haga malabares para llevarlo todo, que cambie pañales y llene bañeras, y no sea un bufón para sus hijos, sino un pilar sobre el que crecer.
Para salir de paseo los domingos había adoptado un can.
Y es que estoy harta de padres perfectos que acusan de calzonazos a aquellos que crían a diario(no solo en fin de semana) que pese a los desencuentros con sus parejas en temas de crianza, que siempre los hay, crían cual madres.

Y pese a todo, pese a las dificultades, al entorno, al patriarcado, al machismo, al cansancio… sabéis qué?
No conozco a ninguna mujer, absolutamente ninguna, que no se emocione y diga:

Mis hijos, son lo mejor que me ha ocurrido en la vida.

Un desahucio de vientre…

27 Nov

No.
No me lo robaron, aunque lo parecía.
Mi tercer parto, mi no parto.
Desde mi primer embarazo sigo páginas y publicaciones que exhortan a naturalizar los partos, a respetar los tiempos, a no instrumentalizar, sigo con ahínco y defiendo la naturalidad, la necesidad de que sean respetados, en su tiempo y su espacio, luchar contra prácticas innecesarias en paritorios y hospitales.
Hoy también. Más que nunca.

Fue un embarazo extraño de principio a fin.
Aún recuerdo las conversaciones planificando un parto en casa.
Buscando información. Deseando que tu llegada fuese natural y a su tiempo, en el mejor de los escenarios, tu hogar, acompañado de los tuyos.

Y sin embargo nos tocó a nosotros un no parto, tu bienvenida a la vida.
Medicalizado totalmente, pack completo, en la semana 36, pre-inducción, inducción, rotura de bolsa, monitorización interna, inmovilidad, vías, oxitocina, epidural, episiotomía…
Pero un parto, el mejor de los partos para esta ocasión, el único que te ha traído con vida , sano y salvo. Nuestro parto. El que te ha desahuciado de mi vientre semanas antes.

Compararlo con los otros dos, ambos apenas medicalizados, ambos con roturas de agua naturales, es difícil, nada que ver.
Y es que una infección placentaria se interpuso en nuestro final de embarazo, una estúpida bacteria, colonizó nuestro liquido amniótico, una maldita fiebre intraparto puso en peligro nuestro vientre compartido.
No voy a contar hoy actitudes faltas de respeto aunque alguna hubo, protocolarias y burocráticas mas que nada, hoy voy a contar la historia de mi no parto, un parto instrumentalizado y medicalizado pero absolutamente respetado, conseguido desde la humildad profesional de quienes te hablan mirando a los ojos, tratando con una mujer conocedora de su cuerpo y explicando clara, concisa y respetuosamente las opciones, dando voz y voto en las decisiones, ajustando plazos para intentar que todo fluya pero sin arriesgar ni un ápice el bienestar de mamá y bebé. La historia, seguramente una de muchas de un parto que es simplemente la puerta de entrada al mundo de un pequeño. Pero que si se acompaña de comprensión, de buen trato, de palabras puede ser un parto perfecto.
Y es que cuando se trata con profesionales respetuosos y conocedores de su profesión, con personal que trabaja desde el cariño que da la vocación, en un hospital universitario, donde hemos tenido la suerte de dar con personas preparadas y esforzadas, con docentes llenos de ilusión por enseñar, por equipos volcados en el bienestar de los pacientes…
Se hace posible que hasta la peor de las opciones, esa que nadie espera, ni quiere, la que no aparece en los planes de parto, sea la mejor, no por necesaria, que lo fue, sino por las formas de acompañar.

Un no parto que comenzó en cólico y posible infección sistémica con foco urinario y un día después encendió alarmas por falta de líquido amniótico y taquicardias en ambos.
Dolor. Mucho dolor en los tactos, necesarios para comprobar el bienestar fetal, expertos que explican paso a paso lo que van a hacer, que avisan y dan tiempo porque saben que dolerá, que explican que no quedan opciones, que se amparan para no ceder al camino fácil de una cesárea en la esperanza del cuerpo sabio que ya ha parido. Que ponen su fe en intentar un nacimiento natural.
Una mujer, médica, ginecóloga, pero mujer. Que mira a los pacientes cuando les habla. Que afirma y explica:
– Tenemos pocas horas, pero no arriesgaremos al bebe, aunque tenemos poco tiempo hay que intentarlo.
Corioamnionitis.
Hay doce horas de margen, mientras controlen la taquicardia del bebe.
Mientras no suba la fiebre, mientras todo fluya.
No, la posición supina durante horas no es cómoda, ni placentera, ni ayuda a comenzar un parto ya de por sì difícil porque aun no es hora, pero es la única postura que mantiene el control sobre el estado del bebe.
En una sanidad donde los recortes hacen estragos no hay sistemas de control sin cables, y no podemos arriesgarnos a perder de vista su corazón ni cinco minutos, con taquicardias que llegan de las 230 pulsaciones por minuto.
No, no es agradable tener hambre, pero con la sombra de una cesárea volando sobre nosotros mejor no hacer una comida copiosa, pese al hambre, pese a la incomodidad, estar de acuerdo es lo obvio, cuando se explican con lógica las decisiones.
Cuando se comparte la responsabilidad.
Cuando un equipo, equipazo, se preocupa a cada momento de controlar, de preguntar, cuando acaban turnos y desde fuera del hospital llaman para preguntar como esta la paciente…
Cuando se implican y empatizan.
Hace casi un mes, y aún tiene una pequeña herida por la monitorización interna en su cabeza, eso fue lo que mas dolió, la monitorización interna, ni los tactos, ni la rotura de bolsa, ni la incomodidad, nada mas que ese pequeño electrodo en la cabeza de mi bebé aún no nacido, el conocimiento de que algo, por pequeño que fuese le dañaba, y sin embargo, fue nuestro salvador, el que con estruendoso sonido avisó llegado el momento de la bradicardia que supuso su nacimiento.

Una epidural tardía, porque aguantamos todo lo posible, hasta que el dispensador de oxitocina llego a 72, hasta que ya no cabía mas dolor en cada contracción.
Una epidural que nos silenció las contracciones, que nos anuló completamente el sentir, y convirtió el resto del parto en una espera extraña, sin sensibilidad, pendientes de cada dibujo del monitor, para conocer el curso del parto.
Que nos robó el saber el inicio de tu viaje por el canal, que nos hizo pujar al tacto de mis manos sobre el vientre para saber cuando era la hora.
Una epidural que nos quitó la sensación de círculo de fuego que prepara para el maravilloso alivio del expulsivo.
Que silenció mi garganta.
No hubo planeta parto, mi mente no se fue a ningún sitio, mi cuerpo insensible, inerte, barruntando una fuerza que no apreciaba y que veía como en la distancia.

Un parto entre brumas. Las de no entender, las que ciegan sentidos.
Y sin embargo tu parto.
Tu bienvenida.

No hubo poesía.
No hubo intimidad, ni silencio, ni paz…
Sólo tu y yo.
Y un equipo completo velando porque llegáramos a abrazarnos. Y aparatos, y alarmas, y ruido, y prisas, y luces, y miedo…
No. No te colocaron sobre mi pecho al nacer. Primero debieron reanimarte.
No pude sentir tu piel húmeda y resbaladiza, y cuando pude tocarte pasados unos minutos que me parecieron horas ya estabas vestido y seco.

Y hoy casi un mes después miro atrás y fue el mejor parto.
El único, el perfecto, el maravilloso que te trajo a mi
Sabes qué hubo en tu parto? Esperanza, y alegría y amor y lágrimas felices.
Y cuando al fin te pude sostener en brazos el mundo se paró para que pudiéramos saborear la felicidad.
Y es que sí fue un parto perfecto.
El único que nos permitió bailar juntos sanos y salvos.
Y te prometo miles de bailes…
Y hace casi un mes, que sabe a toda una vida…
Y hoy tras masticar, meditar y sopesar tu llegada, solo puedo dar gracias a nuestro desahucio de vientre.

Yo no enseño las tetas…

20 Nov

No.
Yo no enseño las tetas.
Y es una afirmación cierta.
Yo no saco mi pecho desnudo al amamantar a mi hijo para exponerlo y que alguien lo vea.
Y es que yo no enseño las tetas, YO AMAMANTO.
Y si cuando amamanto crees que si enseño las tetas eres simplemente imbécil.
El resto del post sobra realmente, creo que acabo de dejar clara mi prioridad y mi punto de vista, mi hijo, su alimentación, y si a ti te molesta que le amamante en público, en un bar, en una tienda, en la calle… Si te avergüenza o molesta…

Tápate la cara.

 

Y deja de leerme, porque te vas a sentir ofendido con mis afirmaciones.

Si simplemente te parece que un pecho desnudo amamantando a un niño es una inmoralidad no eres honrado ni decente, puedo entender que te de pudor y apartes la vista, de hecho te lo agradezco, pero de ahí a que lo hagas por considerarlo pornografía tiene una clara lectura, eres inculto y absurdo por no entender y respetar un acto tan natural y mamífero o simplemente tienes miedo de aprender de la vida.

Porque si, existen prendas que ayudan a disimular el acto, pero no tenemos porque emplearlas si no queremos.
No tenemos porque disimular y esconder algo tan natural y sencillo.
Yo soy pudorosa, no suelo sacar el pecho sin mas, intento pasar desapercibida, pero lo hago por mi, no por ti, y desde luego si mi ropa o la situación no lo permiten, antes que escuchar a mi bebe el mas mínimo llanto pierdo el pudor y saco mi pecho por el mundo.

Daniela y su teta

Si eres de esos enfermos que se masturban con imágenes de mujeres amamantando, simplemente me das igual, no voy a dejar de disfrutar del regalo que me ha hecho la naturaleza por ti, soy consciente de que eres simplemente eso, un enfermo, y si no te obsesionaras con pechos alimentando niños lo harías con boñigas o peces muertos, esta en tu naturaleza, como en la mía ignorarte y despreciarte por ello, y no vas a coartar que yo ponga mis fotos amamantando, no permitiré que robes mi libertad y mi alegría por tus sucios comportamientos

 

Si en cambio eres de las enfermas que pese a tener tetas y llevar en tu naturaleza comprender que es simplemente parte de ella la alimentación de tu hijo y aun así te escandalizas por imágenes de pechos amantando simplemente no tengo denominativo para ti, no hablo de que decidas dar o no el pecho, elección privada y mas que respetable, solo tuya, sino que critiques, denuncies , enjuicies y censures el acto.
No , no tengo adjetivos lo suficientemente sucios, hirientes y horribles para ti.
Tal vez no existen, y tu amargura, tristeza y soledad es suficiente acompañamiento en tu vida. Me entristeces, porque además tus actos has de esconderlos, a sabiendas de que obras mal.

África y su teta

No, yo no enseño las tetas, y podría, porque en pleno postparto el tamaño y turgencia dan para la portada de playboy, que es donde debiera ir aquel que quiere ver pechos desnudos con fines sexuales, no a paginas de lactancia.

No, yo no enseño las tetas, alimento, amo, cobijo, doy calor…
Amamanto.

Porque esta imagen es cool…
                         Pero esta otra es pornografía…
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Porque esto es moda…

En cambio esto es sucio…

 

 

 

 

Porque esto es indecente…

                  Pero esto es evolución…

 

Sólo la naturalidad de la educación, el respeto y la empatía harán de algo tan normal como alimentar a un niño, pase absolutamente desapercibido, sin fiestas, ni declaraciones, sin días conmemorativos …
Simplemente naturaleza.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gracias a Alma, Lluc, Daniela, Pau, Africa, Beatriz y Magda…

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África y su teta

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Mujer, teta y agitación…

10 Oct

La agitación del amamantamiento. Hoy traigo un post especial, con la ayuda de una maravillosa escritora, Nu Brull, que me ha dado el título y una colaboración preciosa con la historia de su agitación, también cuento con las palabras de Magda, una doula maravillosa y mejor mujer y amiga, y con la inestimable ayuda de Alba Padró, una de las mayores expertas en lactancia de nuestro país. Simplemente un lujo para mi.   Agitación

Estoy embarazada, ¡y tú todavía eres un bebé! No lo esperaba. Y esperaba menos todavía esto: Agitación, lo llaman. Tú y yo no teníamos prisa, ni agobio, ni reloj. Tú y yo éramos una. ¡Pero yo ahora soy dos! Y a pesar de la alegría, me siento cansada y triste. Y quiero integrarte sólo a la parte buena. A la vida, que ya viene. A mi vida, que eres tú. Y esa vida emanaba feliz de mis pechos. Noche y día disponible, caliente, humana. .Y yo no quiero acabar con esto. Yo no quiero, yo no quiero, yo no quiero. ¿Pero qué le pasa a mi cuerpo? Ahora cuando tu boca se acerca, mi cuerpo dice basta. Mi cabeza repite ‘¿pero qué me pasa? Eres mi niña, te quiero, te quiero, no puedo negártelo ¡no puedo!’ A mi cuerpo le da igual, ¡grita NO! Por cada poro, siento que me lleno de pinchos, me doy miedo por momentos, no lo soporto. ¿Contamos hasta diez? ¿Te vas con papá? ¿Me sueltas YA, por favor? Excusas para esquivarte. No quiero esconderme más, mi amor. Yo quería amamantarte hasta el final, y poner ese final en tus manos, lactaros juntas, crear un vínculo entre vosotras a través de mi piel. Jamás pensé que sería tan difícil, tan abismal el rechazo de mi cuerpo a lo que quiere mi corazón. Dicen que al parir se pasa. Dicen que a veces no. Yo no sé hasta dónde llegaré, mi vida. Cuando no mamas no hay nada más bonito. Cuando mamas, no hay nadie peor que yo. Me siento sola en un laberinto del que nunca nadie antes ha encontrado la salida. Agitación: qué jodida es la agitación. Nu. http://elblogdesnudo.wordpress.com/

Mi experiencia y madurez con respecto a la lactancia me ha hecho cambiar mucho de opinión con respecto a este tema. Supongo que yo también he visitado el lado oscuro y sido un poco extremista con la lactancia. Escribí mi primer post sobre agitación hace año y medio. https://princesasyprincesos.wordpress.com/2013/05/10/agitacion-del-amamantamiento/ Hacia un año que había descubierto lo que era en mi propia piel, pero no fue hasta tiempo después que descubrí que otras mujeres habían pasado por lo mismo, que supe como se llamaba. Hasta entonces había sido un sentimiento a esconder, que me hacia sentir la peor madre del mundo, aquella que a ratos odiaba alimentar a su hijo, aquella que sucumbía a meros pensamientos de malestar cuando se acercaba a mamar. Me sobrevino en plena embarazo de mi segundo hijo, cuando mi Princeso tenía entonces alrededor de 18 meses. Y fue ese desconocimiento el que me llevo a silenciar lo que sentía, el dolor, la impotencia, el horror del rechazo a lo que más quieres. Me convertí en una sombra de mi misma, incapaz de escucharse, de escuchar mi cuerpo, mi ser, que a gritos me pedía un destete o un aplazamiento al menos de las tetadas. Ni siquiera fui capaz de compartir con mi pareja como me sentía, era tan triste, tan desnaturalizado el rechazo que a veces me atacaba al acercarse mi pequeño, que simplemente lo escondí, lo hice invisible, sacrifique mi yo, mi cuerpo, mi alma enmudecida. Con mi tercer embarazo fue distinto, un durísimo comienzo de embarazo, con vómitos, molestias, y agitación, llegó, como la vez anterior, como una bomba que explota y destroza, llegó y me volví a sentir inhumana, despreciable, huía de mi pequeña, la esquivaba, me hacía la dormida, entonces sucedió, un destete rápido, apenas en un par de meses… He sido peor madre con Princesa que con Princeso? Por sacrificarme con uno o tomar una decisión emponderada con otra? Porque fue así, tomé la decisión, la que nos hacía felices a ambas, pues no creo que mis hijos fuesen más felices siendo amamantados por un madre que no sentía todo ese amor al abrazarlos. Creo honestamente que tome la mejor decisión con Princesa, que nuestro vínculo no se ha perdido, ha cambiado, ha mejorado, la falta de teta nos ha llenado de besos y abrazos, no se ha acabado el mundo, ha mejorado. Sencillamente.

Dejemos de posponernos como mujeres, escuchemos a nuestro cuerpo, a nuestra mente, hemos pasado de una cultura de biberón por orden facultativa a la cultura de la teta por orden divina, porque si no das teta no eres buena madre, porque si destetas no respetas su ritmo, abramos los ojos!! La lactancia ha de ser un placer, una decisión emponderada personal, una forma de entender nuestra maternidad sin despreciar las demás formas de criar y alimentar. La maternidad no es un concurso de quien dará mas tiempo de mamar, la lactancia ha de ser natural y disfrutada por ambas partes, no tendremos hijos más felices con madres sufridoras y sacrificadas, ni la lactancia ni la maternidad debieran suponer sacrificio alguno. Porque si existe sacrificio existen mujeres abnegadas, y esto no es compatible con la felicidad. Queremos mujeres y madres felices. Con lactancia materna o con biberón, pero felices. Porque una madre feliz supone un hijo feliz. Y cualquiera, asesora, medico, doula o profesional que te indique que no escuches a tu cuerpo, que no escuches tu voz interior y tu naturaleza no merece que le escuches.

La lactancia cuando es placentera y funciona es maravillosa, pero también tiene oscuridades, aunque últimamente me he cansado de ver como todo el mundo las encubre, los inicios en la lactancia a veces son difíciles, muchas se pierden entre grietas, posturas y dolor. No voy a hacer un post hablando de los beneficios de la lactancia, porque estoy cansada de leerlos, de hecho diría que me los meten por los ojos cada dia cientos de veces, soy una lactivista convencida, pero llega un punto en que me canso de extrema posición que parece tomar todo el mundo, eso incluye hablar de países donde la lactancia artificial crea obesidad en la población…(Supongo que comparándola con países donde la dieta no es que dé precisamente para obesidades), que las madres que deciden no dar el pecho roban y perjudican la salud de sus hijos… No niego afirmaciones muchas veces respaldadas por estudios, pero no somos demasiado duros o extremos? Hay mas estudios que hablan de que el tabaco mata y no veo el mismo ímpetu para convencer a la población de que no fumen. Cuando yo tuve mi primer hijo, la lactancia no estaba tan instaurada, o tal vez yo no me movía en los mismos círculos, pero empieza a parecerme una medida francamente desproporcionada imponer prácticamente la lactancia. Y si, es lo mas natural, es maravillosa cuando funciona, debiera funcionar en el 99% de los casos, es sanísimo… Pero de verdad hay que imponerla? Desde comentarios del estilo de que habría que recetar la leche artificial para que no estuviese al alcance de nadie hasta barbaridades varias. Conozco mujeres que esconden y mienten sobre sus finales de lactancia, debido a la presión a la que se ven sometidas. En un momento en el que además cualquiera es asesor de lactancia, pese a no tener experiencia, varias empresas dan títulos sin necesidad de un mínimo de experiencia o de asesorías con tutores, y me sorprende, porque en asociaciones totalmente instauradas como la asociación Alba se piden unos requisitos francamente exigentes, lo cual me parece fantástico, pues hablamos al fin y al cabo de profesionales, personas a las que vamos a confiar nuestra salud y la de nuestros bebes lactantes. Imprescindible pues esa formación, experiencia y práctica http://albalactanciamaterna.org/la-asociacion/quieres-ser-asesora-de-lactancia/ Conozco a las que son las mejores asesoras de lactancia de mi isla, mujeres con años de experiencia, no solo lactando sino tratando a otras mujeres, ayudando, esforzándose, las asesoras de Abam, y de entre ellas una a la que admiro especialmente Magda Rodríguez, asesora además de doula y mujer emprendedora al cargo de la empresa DoulasMam, además de servicios de acompañamiento son las promotoras de una maravillosa docencia, Formando Doulas

Magda:- Pienso que en este tema hay que mirar mas a fondo, leer entre líneas lo que dice la madre y lo que creo que siente(que no siempre coincide)(…) Es muy complicado pues aunque me gustaría que supiese las ventajas que la lactancia tiene a la larga no estoy en su pellejo, ni siento lo que ella siente(aunque a veces me lo parezca), ni vivo su situación… Casi cada mes ayudo a una madre a destetar cuando toma su decisión emponderada , y la sociedad y su entorno, con las informaciones técnicas, quieren(sin querer) convencerla de lo buena que es la lactancia, y lo que ocurre es que esa madre emponderada empieza a dudar y a sentirse culpable, lo cual hace el proceso poco natural, se vive con temor al que dirán, con angustia, con dolor…

No voy a entrar en si las asesoras cobran o no, como todo es un trabajo(vocacional, si) pero trabajo y me parece imprescindible que quien me trate pueda vivir, ser feliz y salir adelante honrada y holgadamente haciendo además lo que le gusta, igual que espero que el médico en cuyas manos me pondré para parir este bien pagado y haga su trabajo con gusto, espero lo mismo de mi asesora de lactancia. Igualmente espero que ese medico tenga una base solida, haya terminado sus estudios y haya terminado su formación tutorizado por un profesional. Es de esperar pues lo mismo de quienes cuidan nuestras lactancias? Es solo una moda? Una forma rápida y fácil de quienes creen que con poco esfuerzo se ganarán la vida? Comencé este post escandalizada con la corriente extremista que rodea la lactancia algunas veces, donde todo el mundo es experto. Mi indignación ha ido creciendo al buscar información, pero al terminar este post solo puedo decir: Gracias, Gracias a las mujeres expertas, informadas y maravillosas, con experiencia y recursos que nos ayudan y están al pie del cañón. Hoy Gracias a Magda, a Alba y a otras vuelvo a creer en la lactancia, pero eso si, creo fervientemente, que hay que cambiar el horizonte, no permitamos que algo natural y maravilloso se convierta en la pesadilla de ninguna mujer. La lactancia es algo a lo que optar desde la libertad, el empoderamiento y la felicidad. princesas y princesos

Sobre maternidades y sectas…

18 Sep

Esta es solo una historia, inventada, desmedida y redundante, es la suma de muchas historias con el fin de dejar expuesto y de manifiesto el extremismo en el que a veces sin darnos cuenta nos vemos envueltas.

Es una historia de un lado, el que mas conozco, pero también es extrapolable a la versión opuesta. Es solo un grito, un basta!!
Si la maternidad es instinto y respeto, por qué se empeñan en catalogarnos, en hacernos andar por caminos rectos con muros de 4 metros a cada lado? Por qué se insisten en etiquetarnos, en decidir cuáles son las buenas y malas maternidades?
Por qué nos empeñamos en pertenecer a tal o cual corriente, y entregamos ciegamente nuestro pensamiento y nuestra maternidad a la manada, tribu, grupo o secta de turno?
Moda?
Y es que las redes sociales son una herramienta maravillosa, pero también una peligrosa forma de separar y diferenciar.  De crear guetos virtuales donde no hay cabida a otras formas de pensar.

Estamos en una sociedad en la que hemos alejado las relaciones afectivas que antes eran necesarias vecinas, familiares, grupos de mujeres… Porque nuestras ciudades han crecido, nos hemos desvinculado del entorno, trabajamos lejos, muchas horas…
Ahora suplimos estos contactos personales que antes se hacían a diario, porque se vivía en sociedad con redes sociales y q mejor forma de amalgamar las relaciones que con cosas en común. La teta, la crianza, son nexo de unión y se convierten en casi sectarios. No es algo para hacer daño voluntariamente que también lo hay, sino de demostrar que no estamos solas y de sentirnos parte de un algo.

 

 

Se quedó embarazada y el mundo se llenó de fuegos artificiales, pero la mala suerte hizo que se rompiera un tobillo.
Un embarazo convaleciente que dio para muchos meses de aburrimiento.
Con todo el tiempo del mundo y escasa movilidad se embebió de webs y libros que le abrieron un mundo que ni siquiera se había planteado. Comenzó por embarazos y partos respetados, webs que le abrieron los ojos a protocolos que descubrió obsoletos y no admisibles para ella.
Siguió leyendo a todos los autores de crianza respetuosa, teorías del apego y nuevas corrientes educativas.
Descubrió un mundo inmenso que le abrió la mente y los ojos e hicieron cambiar radicalmente su forma de pensar. Ya antes de nacer su pequeña se hizo eco de las asociaciones pro lactancia de su ciudad, antes de verle los ojos ya tenía foular y portabebés, arrinconó la cuna regalada a otra estancia a favor del colecho y decidió cambiar el mundo…

Y nació su ángel, aunque su parto no fue como lo había soñado, aunque el tiempo pondría guindas y belleza a una experiencia que le marcó, precisamente por no aceptar que no fuese como había soñado.

Desde los primeros días  hizo presentación oficial al incipiente grupo pro teta, colecho, porteo, apego…
Conoció los pañales de tela, y nunca más utilizo uno de papel.
Los pañales no vinieron solos, detergentes naturales y ecológicos, piedras de lavado. Ropita de bebe de tejidos bio .
Llegó la hora de incorporarse a trabajar pero lo que son las crisis, sufrió un despido, que lejos de amargarle le alegró al saber que cumpliría con la principal premisa, la de criar a su hijo por si misma, lejos de guarderías y extraños.
Aunque al mes ya no recordaba las causas y proclamó al mundo que había decidido quedarse en casa y criar con apego…
Su niña comenzó la primera infancia entre abrazos, teta y amor, y sin haber pasado medio año desde su nacimiento ya se volvió gurú entre las nuevas adquisiciones del grupo, que fue creciendo…

Y mientras mostraba a otras el sendero de una nueva era maternal y de crianza iba pensando nuevas y revolucionarias formas de vivir su nueva situación y vivir en ese entorno permanente.

Y mientras teteaba seguía aprendiendo y divulgando nuevos matices, baby-led weaning, primeros balbuceos…
Gracias a ello entró en contacto con otras alternativas, veganismo, ecología. Por su puesto su hija jamás aspiró el aroma de una pera que no fuese absolutamente libre de químicos y a las reuniones a las que se adhirió siempre llevaba hummus, pese a que los garbanzos siempre le dieron asco, aunque a escondidas se comiese los bocadillos de chorizo, pero nada era suficiente esfuerzo para formar parte y cabeza visible del engranaje, del que fue consciente del vacío que ella podía llenar, el de amalgamar todo y convertirse en prelado.

Se cansó de teta y tras meses disimulando reconoció al fin, disfrazado de destete natural, que su niña había cambiado la teta por la leche de avena. Y mientras resumía a quien le prestase oídos las obras completas de Carlos González, perdía los nervios a solas y se le escapaban gritos de mujer agotada y en constante reinvención, aunque jamás esas miserias salieron de sus cuatro paredes, incapaz de abrir su mundo y su alma a nadie, temiendo que tanta transparencia pusiese en evidencia lo corriente y ordinario de su persona.
Se inventó un pasado y decidió escribir su futuro con las tintas de su nueva vida. Se descartó a si misma en busca de un nuevo yo, que gustase a todos, aunque para ello tuviese que mentir y sufrir.

Y escondía los chupetes, y cuando venían visitas disimulaba con ropa sin planchar la cama de su hija que había sido estrenada tras descubrir que dos y medio tenían mala cabida en el dormitorio de matrimonio.
No le contó a nadie las noches que pasaron hasta que se acostumbró temiendo ser tachada de mala madre, nadie pudo abrazarla y decirle que no pasaba nada por ser humana.
Su ropa también cambió, y su calzado, todo acorde a su nuevo entorno y a su recién estrenada maternidad.
Vendió su ropa del Zara en beneficio de las ropas naturales, por supuesto con tendencias hindúes y naturales, carísimas, pero indispensables para seguir creando lazos con la tribu. Ya llegarían después según se acabaran las reservas la ropa de segunda mano también muy cool.
Hasta sus ideas políticas cambiaron y si bien siempre había sido una moderada trabajadora, tuvo que transformarse y desviarse a la izquierda porque el centrismo no estaba bien visto. Y su bebe se hizo niña mientras crecía alimentándose de productos de la tierra y mercados ecológicos y en el caso de precisar exportaciones, todo de comercio justo.
Y los días en los que sentía la necesidad de pisar el supermercado de la esquina se cuidaba mucho de ser vista.
Por supuesto nunca su hija probó bebida alguna con gas, ni de cadena de comida rápida.
Llenó su casa de incienso, siguió a rajatabla el calendario lunar, se apunto a yoga, a taichí, hizo constelaciones… Y regó sus tardes de conocimiento interior de te y galletas de quinoa…

Tan solo año y medio después de su parto era otra.
No quedaba atisbo de pasado, ni amistades antiguas.
Formaba parte de algo más grande e importante, un nutrido grupo de madres, todas con las mismas ideas, conceptos y sinergias, dispuestas a cambiar el mundo aunque fuese a costa de catalogar como equívocas y malvadas a todas las maternidades que no se ciñeran al guión exacto dado por válido. Imposible salirse del rebaño, y en caso de descontento mejor silenciarlo.
Dejó de pensar por si misma y de ser natural, porque había que caer bien a todos, y comenzó a pensar no como individuo sino como grupo.

Y pese a que fuese en contra de las directrices se agobió y apuntó a su niña a la guardería, aunque lo disfrazó de búsqueda de empleo, forzada por una pareja que no comprendía sus inquietudes.
Y disfrazó los fines de semana sin niña, en pos de abuelos extra protectores.
Y dado el tiempo libre aprovechó para afianzarse aun más en las nuevas corrientes, sociabilizar a otras en su nueva religión y conocer tendencias aún más alternativas, y se pateó todas las escuelas de educación alternativa y se planteó el homeschooling, y de tanto ver se hizo experta en metodologías Waldorf y Montessori y cambió su guión y decidió seguir por esos lares…
Mientras seguía mejorando el discurso de su forma de crianza (la mejor) y en las tardes de invierno enseñaba a su hija números y letras, porque en Finlandia no se escolariza hasta los seis, pero esto es España y su niña muy lista!!!!

No se dió cuenta de que por el camino perdió los raseros de medir y se convirtió en una extremista que criticaba, juzgaba y condenaba todo aquello que se saliese de los márgenes establecidos por su cabila.
Y como jefa del clan fue vislumbrando formas de ganar provecho a su posición, mientras adoctrinaba a los recién llegados.
Y perdió su individualidad para ser cabeza sobresaliente en foros de internautas y dar MasterClass de la nueva era maternal.

Aunque por las noches usaba pañales de papel y se torturaba porque su hija no superaba la enuresis nocturna, y es que con tres años ya meaba a lo grande y las piedras de lavado no daban abasto para limpiar pañales de tela y sábanas.
Y llegó la edad de escolarizar, aunque no fuese obligatorio y donde dije digo, digo Diego… Y aunque la educación alternativa, tras la Homescholling era una opción, los ahorros hacía tiempo que se habían acabado.
Y aunque la pública era la tercera opción, y había asistido a las manifestaciones multitudinarias por una escuela pública, laica y de calidad, pidió plaza en una bonita escuela concertada, religiosa por demás y uniformada, porque tenía claro que su hija debía codearse con ciertos niños llegados a ciertas edades…
Y es que los amigos de hoy serían los amigos del futuro, y el hipismo no trae trabajo ni posición social, le había enseñado su madre.
Aunque seguía predicando, sin ejemplo propio, todo el abanico de alternancia…

Y el futuro deparará segundas partes y la continuación de una historia, de una mujer, que de reinventarse y mutarse con el entorno, se desdibujó y se dejó el alma por reinventarse y crearse de nuevo con otro yo.

 

 

 

Moraleja:
Si el entorno te borra, te subyuga y critica por tus actos, crianzas o formas de vida y para pertenecer a el te obliga a mutar y a reinventarse aun a riesgo de perder tus principios y desdibujarte…
Si necesitas mentir o seguir a rajatabla requisitos de pensamiento o de acto que te diferencien de otros grupos sociales, si no admite la peculiaridad e individualidad de tu persona…
Huye!!!
Huye mientras puedas y mientras te conozcas a ti mismo.
No permitas que nadie te convierta en una moda o en un clon de un determinado club social.
El respeto comienza por respetarse a uno mismo. La reinvención ha de ser una necesidad individual que te aporte felicidad, si la felicidad solo beneficia al grupo y no a ti, no te conviene.
El conjunto de fieles o seguidores de una doctrina que se diferencia e independiza de otras, y no admite miembros con pensamientos distintos tiene un nombre…

Secta.

Los adolescentes de hoy, son los niños de ayer y los hombres de mañana.

7 Sep

 

Personas absolutamente distintas entre si, con distintas formas de educar, con distintas formaciones y culturas, clases sociales…
Todos parecen de acuerdo en una cosa, en vilipendiar a los adolescentes.
Por norma general, son vagos, sucios, caprichosos, necesitan de normas claras y regímenes que les enseñen lo que será el futuro, son irrespetuosos y poco honestos, egoístas, viven por y para ellos, necesitan ser guiados y educados bajo premisas poco menos que militares…

Y una que se acerca peligrosamente a los 40 se sorprende, porque aunque ya hace muchos años de mi adolescencia, aun recuerdo con tristeza la sensación de vivir en mitad de un mundo que da todos esos adjetivos descalificativos por reales y ciertos, recuerdo profesores de instituto que desgraciadamente nos trataban como ganado y otros maravillosos que nos hablaban de tu a tu, aprendiendo de ellos lo que es el respeto gracias a sentirnos respetados.

Esta que soy yo, hoy mujer, creo que de pro, también fue adolescente, también impregnada de hormonas, pero con una mente clara, con una visión del mundo particular y juvenil, muy distinta de la actual, pero con fuerza, con ganas, y sobretodo recuerdo una sensación, la de comerme el mundo, la de tener poder para hacerlo, esa energía, que en muchas ocasiones fue despreciada y amarrada en clases y con personas que no veian el gran potencial de los jóvenes.
Y si, creo que es una etapa difícil, incómoda, para los chavales y para los progenitores, para las familias , pero quien tiene menos empatía?
Ellos o nosotros?
Hay que recordarle a alguien que aquellos locos melenudos de los sesenta y setenta cambiaron el mundo años después?
Alguien duda que aquellos jóvenes sin futuro ochenteros y noventeros de movidas y bakalao son hoy los profesionales, los vecinos, los amigos que nos rodean?
Por qué no creer en nuestros adolescentes? No lo fuimos nosotros también? Y si, se perdieron muchos en el camino, ley de vida supongo, aunque también falta de empatía, de educación, de acompañamiento…
Pero quedaron muchos para demostrar que se habían equivocado, que crecieron y se conviertieron en presente.

Y me sorprende cierto tipo de comentarios sobretodo en personas que siguen líneas de corriente respetuosa, de educación alternativa en las que se tiene muy en cuenta la mente, los sentimientos y la toma de decisiones en los bebes y niños.
Qué ocurre? Estas corrientes ya no son válidas cuando se cumplen 12 años? Dejan de ser personas hasta los 18? Entran en un oscuro agujero negro en el que dejan de tener derecho a ser tratados como humanos?
Somos conscientes de que toda esa pedagogía que llevamos con los mas pequeños, y que en muchas ocasiones evidenciamos poniéndonos en su piel también son aptas para estas edades?
Somos conscientes de que tan mal como pensamos de ellos pensaron de nosotros?

Y si, no dudo que es difícil convivir con ellos en ocasiones, pero somos coherentes y nos responsabilizamos? Porque son fruto de nuestra educación, no sólo la del hogar, la de los colegios e institutos, la de una sociedad de la que se alimentan y copian ejemplos.
Les culpamos de utilizar medios digitales mientras los utilizamos, les acosamos a obligaciones, horarios, deberes, extraescolares, mientras alzamos la voz para reclamar tiempo y conciliación para nosotros.

Quiero creer que las corrientes actuales de crianza con apego, de educación desde el respeto crecerán con nuestros bebes y niños y seguirán en la misma línea cuando estos crezcan.
Porque los niños de hoy no sólo son los hombres del mañana, son los adolescentes del mañana, las raíces del futuro, la base de la esperanza.

Porque si hablo de bebes que manipulan a sus madres, de niños malvados, caprichosos y dictadores… Os parece correcto? No, verdad?
Pues esto también es válido para nuestros jóvenes, y cualquier esfuerzo por mejorar su educación, su futuro, por facilitar un cambio a mejor educacional y en la sociedad no será en vano, estaremos dándoles un futuro mejor, ese futuro, que nosotros reclamamos y que en su día debimos luchar.
Afiancemos el camino, empaticemos con ellos.

Quiero creer en nuestros adolescentes, creo en ellos, porque yo también fui merecedora de esa fe, quiero darles ese voto de confianza, porque sin el, el futuro sería desesperanza y tristeza.
Porque no puedo creer que los niños a los que adoro hoy, a los que amo y respeto, a los que no etiqueto, por los que lucho un cambio, por los que me desvelo, sean mañana esos seres vagos, sucios, caprichosos, necesitados de normas claras y regímenes que les enseñen lo que será el futuro, irrespetuosos y poco honestos, egoístas…

 

 

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Decálogo de buenas prácticas para violadores…

19 Ago

Decálogo de buenas prácticas para violadores…

El punto primero y de hecho debiera ser el único es NO VIOLARÁS bajo ningún concepto, a ninguna mujer ni ser vivo sin su expreso consentimiento de mantener sexo contigo.
Pero como es evidente que esta norma pasa por ser obvia y no se sigue -basta ver las noticias-, la dejaremos solo figurativamente.

Estimado violador :

Aquí tienes los diez puntos básicos de buenas practicas.

·Provéete de un silbato, así cuando sientas la necesidad de violar, veas una mujer y sientas el inherente apremio de tener sexo violentado y sin consentimiento podrás silbar y silbar y el resto del mundo podrá acudir en tu ayuda para maniatarte y contener tu locura transitoria, a la par que servirá de aviso a las mujeres que te rodeen para alejarse de ti

·Cierra las cortinas de tu casa, tinta los cristales de tu coche y usa gafas de sol extremadamente oscuras para no tener tentaciones visuales. Recuerda que las mujeres se ponen escotes, se maquillan y visten como les da la gana(Igual que tu) y que el problema lo tienes tu, por lo tanto no pidas que alteren sus conductas a causa de las tuyas.

·Viste adecuadamente, también en verano, utilizando ropa de abrigo y en cantidad, varios calzoncillos, dos o tres pantalones(con las cremalleras previamente cosidas), camisas largas, abrigo…
Así cuando sientas la tentación te será difícil desnudarte y darás tiempo a tu victima de salir corriendo.

·Evita utilizar autobuses, son muy peligrosos pues están plagados de mujeres solitarias volviendo de sus trabajos o simplemente viviendo sus vidas.

·Puedes ponerte piedras, garbanzos o lentejas en los calcetines, no son cómodos para andar, pero te recordarán a diario que no debes ser un monstruo y te ayudarán en el caso de necesitar salir corriendo detrás de tu víctima, ya que te ocasionaran múltiples molestias y dolor y dará ventaja a la mujer a la que persigas

·No montes en ascensores, así evitaras cruzarte con mujeres, mejor sube y baja las escaleras, y hazlo repetidamente cuando te entren ganas repentinas de cometer barbaridades

·No pasees por zonas tranquilas y solitarias, ni de día ni de noche, recuerda que las mujeres son entes libres que habitan todo tipo de entornos, así que si no vas a poder resistir tus impulsos, mejor no vayas.

·Si vives solo, sobretodo en edificios de apartamentos pon un cartel en tu buzón -AQUI VIVE UN VIOLADOR- avisando así a tus vecinos. Colaborarán manteniéndose a salvo y manteniendo tus impulsos a raya.

·Evidentemente si necesitas de este decálogo para vivir estas enfermo, muy enfermo por lo que has de buscar ayuda inmediata de profesionales. O bien estás loco, con lo que también necesitaras ayuda profesional.
Piensa que gustosamente esta sociedad esta dispuesta a pagar cualquier tratamiento médico o psiquiátrico que precises.
De hecho y pensando en la crisis, nos sale mas a cuenta que pagarte una investigación policial, una detención, un juicio, unos años de cárcel y una rehabilitación. Además de ayuda psicológica de por vida a tus víctimas, porque tarde o temprano tu saldrás y harás borrón y cuenta nueva, pero ellas tendrán una herida imborrable en el alma que no merecen.
Así que piensa en todos y acude a tu centro médico mas cercano inmediatamente!

·Por último y por si los otros nueve puntos no han calado en ti y no han servido para que no cometas otra violación mira a tu víctima a los ojos, observa sus rasgos y dale conversación para ponerle alma y humanidad al trozo de carne y sexo que tu ves.
Porque ese ser al que intentas violentar es un ser humano, y si has llegado hasta aquí es obvio que es mejor humano que tu, con tus mismos derechos, con una vida, con el merecido respeto y derecho a elegir cuándo y con quién mantener sexo.
En este momento tu sólo eres un despojo pútrido y maloliente, así que para y trata de correr, huye de ti mismo, porque si sigues adelante nada ni nadie podrá jamás devolverte la humanidad, serás solamente un monstruo, y no habrás merecido ser creado en el vientre de una mujer, de hecho no eres merecedor de ser el fruto de ningún vientre, ni animal, porque ni siquiera un animal te merece como fruto.


 

 

Mujer.

Sólo tienes un deber, gritar bien alto, a diario, que eres libre, libre de vestir como te de la gana o de no hacerlo si no te apetece, libre de pasear y vivir por donde quieras con el derecho de no sentir miedo, ni vivir asustada.

Tienes la dicha de haber nacido libre y así debes sentirte en todo momento, sin que ningún hombre, mujer, organismo publico o privado, país o religión te hagan creer lo contrario.
Desgraciadamente existen personas enfermas o con una educación o cultura deficitaria y misógina que te consideran inferior, que te creen mero objeto. No los creas!
No te sientas culpable!
Educa a tu entorno y familia haciéndoles ver lo equivocados que están al respecto.

Tu sexo es tuyo y es tu obligación y derecho elegir que hacer con el, disfrutarlo si quieres, mostrarlo o esconderlo a tu elección, cederlo a terceros para tu disfrute si te apetece y en definitiva, utilizándolo como una parte mas, necesaria y maravillosa de tu cuerpo, no permitas que nadie te ha creer lo contrario.
Tu clítoris es tuyo, como tu lengua, tus dedos o tus orejas, un apéndice mas de tu existencia.
No permitas que te sea robado, ni que se lo roben a tus hijas.
Si Dios, tu Dios o el Dios de alguien, la naturaleza, el cosmos o la evolución no quisiera que lo tuvieses no te lo habrían puesto.
Y si alguien pretende convencerte de su inutilidad o de la monstruosa utilidad que supone darte placer con el huye despavorida lo mas rápido que puedas

 

Recuerda que en caso de violación de cualquier tipo incluyendo tocamientos, palabras soeces o acoso la culpa, nunca, nunca, nunca es tuya.
No permitamos que culpabilicen a las víctimas, porque son eso, víctimas.
Si culpabilizas a la víctima de una violación te estas haciendo cómplice y dando consentimiento a la misma.

En la piel de otra madre…

4 Ago
Maternidad jugando. Autor Pedro Monje

Maternidad jugando. Autor Pedro Monje

En la piel de otra madre…

Una historia diferente en la semana de la lactancia materna. Otra visión. Simplemente una historia maternal mas

No es mi historia, si mis palabras, mera intermediaria de otra madre, en su piel.
Empatizando y respetando opiniones y ejemplos distintos a los míos. En su piel, comprendiendo y entendiendo. Simplemente escuchando a otra madre y sabiéndome escuchada…

Nunca di teta. Mi cesárea fue innecesaria, no porteo…

Mi historia es una mas de tantas. Lo normal. Hasta que te cruzas con personas que siguen otras líneas. Y esas líneas se desdibujan creando extraños mapas donde se juzga y calibra a las personas por sus partos, por sus maternidades, por sus crianzas… No por ser mejores o peores, no soy quien para hacer ese balance, sino por ser distintas.

Me hicieron una cesárea porque mi ginecóloga dijo tres horas después de romper aguas que el parto estaba estancado y con el miedo en el cuerpo por las mil y unas posibilidades todas fatídicas firmé por mi cesárea.
Innecesaria? No lo sé.
Desde que ando por ciertos foros lo pienso, y sobre todo lo piensan, y me hacen sentir una mala madre desinformada y estúpida por ello. Aunque yo también leí en el parto es nuestro y miles de páginas sobre partos respetuosos.

Pero yo estaba allí, tu no, yo vi la cara preocupada de las matronas y de la ginecóloga. Yo amaba a mi bebe y pensé que por qué arriesgarme, mil y una vez decidiría que me abriesen en canal para salvarle a el del mas mínimo mal.

Pero soy una mala madre, desinformada y estúpida, y aun mas desinformada y estúpida porque no me he arraigado al resquemor y desconfianza a los profesionales que me atendieron.
Y si, yo también soy mamífera, y lloro cuando veo un parto en youtube, pero no lo envidio. Porque mi no- parto es la bienvenida al ser más maravilloso que conozco, al que más amo, mi no-parto, mi cesárea innecesaria, es el lugar de encuentro con mi hijo, y por ello es bendecida todos los días.

Dolorida, cosida y cansada la leche no me subió en las primeras  horas.
Seguro que ayudaron mi madre repitiendo que en nuestra casa las mujeres no tenemos leche, mi hermana pidiendo biberones y dándole la razón porque a ella tampoco le subió, mis lagrimas escuchando llorar a mi precioso bebe y mi pecho que no sentía la bendición de la subida de la leche.
Horas.
Horas que parecieron días.
Un biberón y dos pastillas.
Una familia tranquila, un bebe lleno con un biberón reparador y yo, que tras haberme leído todos los libros de Carlos González sucumbí a las pastillas que me ofrecieron para no lactar.
Me sentí culpable? No. Lloré de cansancio eso si, de impotencia de ver llorar a mi bebe. Lloro ahora, en los últimos dos años en los que comencé a relacionarme con mujeres prolactancia, que una y mil veces lloraron y protestaron por la falta de comprensión hacia su teta. Yo las comprendo, pero no comprendo que me tachen de nuevo de mala madre. De estúpida desinformada, de indiferente. De robarle el mejor regalo que podría darle a mi pequeño.
No voy a decir que me he sentido presionada por no dar pecho, aunque si ha sido así, porque sería como responsabilizar al mundo de mis decisiones, si mías, yo decidí tomarme las pastillas, yo decidí dar un biberón, pero nadie tiene derecho a juzgarme por ello. Me han llegado a decir q elegí el camino fácil. Como si hubiese elegido abandonar a mi pequeño, como si por no dar el pecho le pudiese querer menos.
Esta es la semana de la lactancia materna, y yo la celebro también, porque me agrada que se informe a las mujeres, pero me duele cuando leo sobre triunfos.
Triunfo dar el pecho. Tal cual, luego si no doy el pecho es un fracaso?
Pero no puedo sentirme dolida porque el hecho de decir en voz alta que esa afirmación, que la lactancia es un triunfo de la mujer da por hecho que quienes no lactamos somos meras mamíferas fracasadas se tacharía de poco respetuoso, se llenarían foros de palabras hirientes, se hablaría de nuevo de la persecución de las madres que dan teta.
Y no señoras, yo no persigo a nadie, pero igual que a una mujer le molesta que le pregunten aun das el pecho? con mirada asombrada, molesta que te pregunten no das el pecho? con mirada asombrada.
Creamos enemigos irreconciliables de nimiedades.

Me han llegado a decir que no crío respetuosamente, falta de respeto seria dejar morir de hambre a mis hijos. El resto son opciones, más o menos acertadas según el ojo medidor.

Yo no porteo, y me río cuando una mama reciente me habla, en la consulta de pediatría, de las ventajas y maravillas del porteo, dejando claro que mi niño en carrito no tiene el mismo mimo y cuidado que el suyo.
Y yo me río. Porque no sabe que yo no sabía de porteo, ni de fulares, ni de mochilas ergonómicas, pero durante meses no despegué de mi pecho a mi bebé.
Que pegadito a mi nunca lloró. Y nunca tuve una de esas modernísimas y respetuosas mochilas, pero durante los  siguientes dos años mi hijo fue sobre mi cadera mirando al mundo, y que hoy le doy calor y cuando se cansa de andar prefiere su carro. Pero yo no la juzgo, aunque con sonrisa indiferente escucho su discurso. Y si, seguro que hubiese porteado de haber conocido todos esos inventos, pero aquí mala madre desinformada no los conocía. Qué le vamos a hacer!!

He salido huyendo de ciertas redes porque he terminado creyendo que eran malas para mi salud. Círculos y ambientes de mujeres que se emponderan dejando claro que toman sus propias decisiones, las correctas, las infalibles, las que miran por el futuro de sus hijos dejando claro al resto del mundo lo equivocado que está.

Y yo las respeto, y las admiro. Y no espero a cambio que me admiren, pero si que me respeten, y respeto es no recordarme diez veces al día lo mala madre que soy por no vivir sus vidas, por no tomar sus decisiones. Mala madre por vivir mi vida, por tomar mis decisiones.

Porque de tanta repetición, a veces he terminado creyéndolo… Y sin embargo cuando miro a mi pequeño se que no soy una mala madre. Que soy única para el.

 

 

Gracias Noe, por poner palabras y espacio a lo que piensa una madre distinta a ti. Gracias por escucharme, y gracias por convencerme de que no somos distintas, no olvido como te conocí, leyendo en tu blog que te importaba una mierda como hubiese sido mi parto, que lo único que importaba era ayudarme a caminar. Han pasado meses desde entonces, y jamás pensé, tener tanto en común con alguien tan diferente a mí. Gracias por todo amiga.

 

 

Heridas Publicado el 8 de noviembre de 2013

…No me importa si tu parto fue una mierda o maravilloso…

…Solo quiero conocer los detalles para acompañarte y quiero que me acompañes. Quiero sostenerte cuando llores y ayudarte a superarlo Porque las heridas han de sanar. Porque fuese como fuese tienes a tu lado el resultado, y jamás tendrás nada más hermoso. Y si desgraciadamente algo o todo salió mal, también estoy a tu lado para ayudarte a caminar…