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Y yo más…

28 Abr

Leyendo a una madre en Facebook me he puesto a pensar.
Y no es la primera vez que lo veo y pienso lo mismo.
La maternidad, a veces, nos retrae de nuevo a la adolescencia, un momento lleno de complejos, sinsabores y miedos, que lanzamos al mundo disfrazados de sapiencia…
Vamos que para que la madre de turno de enfrente no piense que somos unas mantas o a vaya a saber usted que, soltamos un: ” Y yo mas!” Y nos quedamos tan panchas oiga!
No. Todas no…
Venga, reconozcámoslo! Alguna vez lo hemos hecho!

A ver, ejemplos:
Yo despañalé a mi mayor con sudor y lágrimas, lo juro, llegué a esto de quitar el pañal harta de escuchar aquello de:
Cuando un niño lo pide, todo fluye y es natural, y fácil, y…
Y una mierda!
Que mi hijo lo pidió, y aun así nos costó un mundo, y parte del otro! (Sustitúyase mundo por huevo y se entiende mejor)
Pero lo se. Somos un caso extraño, porque si tu preguntas por ahí verás que el 99 por ciento de los niños se despañalaron solos en una tarde.
De verdad que he hecho encuestas:
Están las que su niño solito se quitó el pañal y fue a cagar al wáter sin mas, allá por los 13 meses, justo la semana en que aprendió a cortar el filete solito…
Está también el porcentaje de “No sabe no contesta”(Léase: paso de contarte mis miserias porque seguro que el tuyo nació cagando en orinal)
Y las sinceras, ese mísero porcentaje que terminamos siendo las que nos planteamos seriamente si tenemos un problema.
Será mi hijo normal?
Si hija, sí. El tuyo y la gran mayoría, porque quitando algún caso realmente excepcional, muchos niños se pasan una buena racha cagando donde les place, y liberales y naturistas que son ellos, se la trae al pairo si tu te “jartas” de restregar ropa interior
Hablo en serio, qué mala costumbre intentar medir nuestras maternidades con los logros de nuestros hijos coño!
Yo no conozco ningún adulto que se cague encima en la oficina, ni en el bus, ni en el restaurante, así que qué necesidad tenemos de comparar los tiempos y medidas de nuestros niños?

Me pone de muy mala leche, de verdad, sobretodo porque ves a muchas madres desquiciándose por autenticas chorradas, que no les preocuparían lo mas minimo sino fuese por las otras mamás.
Al pañal le añado el pañal nocturno, que tambien tiene lo suyo, que digo yo, quitando a las que están en el grupo de Facebook de como quitar el pañal nocturno(Sí existe, y no, no estoy dentro)
Si preguntas por ahí la mayoría de los niños no mean de noche.
Pero ni uno. Es llegar a los dos años y se les cierra el grifo con la nocturnidad.
Es un misterio por qué los supermercados tienes pañales para niños grandes.
Ya se! Los tienen para que esta madre no se traumatice…

Y no hablo sólo de pañales.
A veces escuchas conversaciones en las que solo falta el “y yo más” que os decía antes!!!
-Mi niño ya come papillas
-Si?
-Desde los 6 meses
-Qué bien! El mío no, el es mas glotón le encanta el pamboli de jamón…
Os juro que fuí testigo de esa conversación, mi hijo tenía unos dos meses, y el del pamboli tendría 8 meses…

-Mi hijo ya ha sacado su primer diente con 7 meses
-Uys! El mío ya visita al dentista. Estamos pensando en ponerle unos brackets…
Bromas a parte, de verdad es un problema, y gordo.
Porque comparamos y medimos(Que ya de por si no está bien) con absurdos, que sólo sirven para preocupar a otras madres.
Mi Princeso estrenó diente la semana de su primer aniversario, y pese a que no conozco a nadie sin dientes de nacimiento, me podía la presión…
Porque nuestro caso era único, ningún niño los había sacado tan tarde.
No, no. Debe ser algún problema de calcio, o retraso por ser prematuro…
Porque claro todos los niños de nuestro entorno, con un año ya se los limpiaban…
Solitos y haciendo el pino, no te jode fastidia…

Y verdad es, hay niños que se despañalan en una tarde; y se comen un bol de lentejas con 6 meses; o sacan los dientes con un mes, pero seamos serios, son raras avis…

Yo siempre pongo un ejemplo, mi Princeso gateó al año, y anduvo con 15 meses, Princesa con 6 meses ya gateaba…
Con un año corría.
A base de verlos, ahora me preocupa muy poco la edad a la que quiera andar Princesito.
Mis hijos son niños normales y corrientes… Lo único raro que tienen mis hijos es su madre, y eso no tiene arreglo!
Pero ciertos comentarios, ciertas comparaciones, reconozco que me afectan como persona por una razón de peso, porque esas comparaciones suelen dar como resultado la calidad y el baremo con el que nos medimos a nosotras mismas como madres.
Y eso, lo sabemos todas, es el arma universal apta para dañarnos, la que atañe a nuestra calidad maternal.

Recuerdo los primeros meses de mi hijo y una conversación con una mamá amiga.
Estaba absolutamente preocupada porque su hijo no dormía, no dormía lo que los hijos de otros claro!
Con dos meses, debía hacer noches de doce horas y siestas de 4, dos al día.
Porque los bebes “normales” duermen esas horas.
Y si pasan mas tiempo despiertos, tienen un algo, o dos!
Porque la hija de la prima de mi vecina…
Y vuelta la burra al río. Y vuelta a preguntar en el grupo “El médico de mi hijo” .
– Es normal que se despierte todos los días a las cinco?
-Si hija si, y a las cinco y cuarto.
Y a y media, y a menos cuarto, y cuando te mires en el espejo y las ojeras te lleguen al ombligo, también es normal.
Y al menos ahora podemos desfogarnos en redes y grupos varios, imagino hace veinte años la maternidad, un sin vivir de preocupaciones.
Teniendo que escuchar las mismas chorradas, pero sin tener forma de buscar información o desahogo.
Que fue antes? La gallina o el huevo? A ver si estas cosas han llegado con las redes…
Me lo apunto para la próxima encuesta.

Y por mas que se llenen libros y revistas especializadas en contar que la lactancia es a demanda, habrá quien te explique que no, que diez minutos de cada teta cada 4 horas.
Y no me imagino yo, mira: Te comes diez minutos de filete para comer con cinco minutos de naranja. Ah! y dos minutos de pan
Y para cenar una ensalada de siete minutos…
Absurdo? Pues aun más cuando se suma un:
– No es normal que este niño este todo el día a la teta…
No mira, la anormal eres tu, y el mío mama media hora cuando quiere y porque quiere.

Y si toma biberón? El suyo se tomaba 360 cada toma, y tu, con tus míseros 90, escurridillos, eh, que no se los termina…
Eso no es normal, seguro que tendrá problemas de crecimiento…
Pero qué narices es un niño normal?
Pues tengo la respuesta, un niño normal es aquel que duerme, come y caga cuando quiere, y le importa un comino el horario de sus padres, lo que opine la vecina y chismosas y familiares varias…

Y me veo pasando así los próximos años, porque los niños de alguien leerán de corrido con 3 años, y escribirán redacciones con 4, y hablarán ruso con 5, y mientras el tuyo irá en bici con ruedines, el suyo montará en moto, y…
Pues eso, que soy una experta en fabricar niños raros…
Venga, sonríe y dilo…
Y yo mas!

Lo que tiene tener una hermana de blog 😉 Maider mi amiga del Patio, escribio hace unos meses esta entrada.
Y esta mañana me he dado cuenta de que decimos lo mismo. Se ve que soy una copiota!
Os la dejo porque no tiene desperdicio!
<a
http://charlandoenelpatio.blogspot.com.es/2014/09/pues-el-mio-mas.html?m=1

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El hijo predilecto

17 Ene

Cuando tienes a tu primer hijo, tu amor es único e increíble.
Te llena, te trastoca el mundo…
Con el segundo hijo temes, pero tu amor no se divide, se multiplica.

Esta frase, tan tajante y contundente es la bandera de la mayoría de las madres múltiples.
Aunque no la digan, es su realidad

Y no, no es mía. Es de V, y hace tiempo me la dijo, en uno de esos momentos en los que temes no estar a la altura con tu segundo, o tercer, o… hijo.
Y es que esa sensación tenemos, sobretodo del primero al segundo, seré capaz de quererle igual?
Pero cómo?
Si le quiero más que a nada en el mundo?
Le restará amor?
Y por qué os cuento esto? Por un comentario (También de V) en referencia al post “Somos familia numerosa” en el que rememoraba como alguien le había preguntado a que hijo quería mas.
Y esta entrada me venia rondando la cabeza hace un tiempo, el hijo predilecto, el preferido de mamá…
Y no, no me cabe en la cabeza, que alguien en su sano juicio, mucho menos si es madre o padre pregunte eso.

A qué hijo quieres más?
Cuál es tu preferido?
Por quién darías la vida?
Y esa pregunta me he hecho, a quién de mis tres hijos quiero más?
Y he estado dándole vueltas, me ha quitado el sueño.
Y tras mucho pensar he encontrado la respuesta.
Tengo un preferido…

A Princesito sin duda!
Mi niño, mi estrella, mi sol.
Recién llegado, tan frágil y necesitado de amor y cuidados, poseedor de ese amor visceral y animal. El tercero
Alimentado por mi pecho, reclamante de contacto, en esa exogestación necesaria para su supervivencia.
Para mi además motor, y despedida maternal.
El último, el pequeño. Con el que practicar lo aprendido con los otros, con el que disfrutar de 24 sobre 24 horas de brazos y besos, aun parte íntima y necesaria de mi misma, aún sin separarnos, sin distancia. Necesidad primaria…

Pero me quedan dudas…
Y vuelvo a preguntarme, a quien quiero más de los tres?

A Princesa irremediablemente!
Mi niña, mi estrella, mi sol. Mi segundo regalo
Todo carácter y dulzura, vivaz y de corazón hermoso.
Guerrera. Fuerza e inteligencia.
Generosa en besos y caricias, la que siempre me sonríe, la que necesita mis brazos cuando cae, para levantarse y volver a intentar el salto.
Mi bella flor.
Vislumbrando la mujer que será un día, grande, grande, grande.
La que cual camaleón se amolda y aclimata a cualquier cambio. La que reclama su espacio reinventándose cada día.
La que llena de bailes y risas nuestro hogar.

Y me sigue rondando la duda.
Me sofoca el elegir…
A quién quiero mas?

A Princeso sin dudarlo!
Mi niño, mi estrella, mi sol.
El primero, el que nos cambió la vida. Mi chico inocente, honesto y noble.
El que nos sorprende con sus porqués, y nos enseña el mundo, el que abre camino a sus hermanos.
El que me emociona y me roba sonrisas, el que me mira a los ojos y me dice te quiero. El que siente y dibuja en rostro transparente alegrías y temores. El que grita su necesidad sin dudarlo, el que llena de alegría nuestra casa.
El resultado de nuestros experimentos y aprendizajes

A quién quieres mas? A los tres…
Elige uno… Cómo elegir?
Y es que en el corazón de una madre hay sitio para todos, calor para todos.

Si tuvieses que elegir solo a uno…
Moriría, de esa muerte horrible y lenta, de soledad, de desesperación.
Pero seguro que hay uno predilecto…
Si, todos, cada uno por una bondad distinta, cada uno por ser como es, cada uno especial, único, maravilloso…
A cada uno por convertirme en la persona que soy, por crecerme, por quererme.
Porque cada uno es preferido por una grandeza distinta.
Porque cada uno es el elegido.
Porque cada uno, es simplemente, un trozo de mi.

 

 

Somos familia numerosa…

13 Ene

Recuerdo de pequeña sentirme un bicho raro por ser hija única, en mi clase apenas éramos tres, lo normal eran familias de mínimo dos o tres hijos.
Y no era raro ver familias con 4 o 5 hijos(Mi marido por ejemplo tiene cinco hermanos.)
Según fui creciendo escuchaba lo del índice de natalidad(En realidad es índice de fecundidad) hoy en día de 1,25%, vamos que a cada mujer nos toca niño y cuarto! He buscado por la web y hace 50 años, el índice era de casi tres.
Pero hoy en la clase de mi hijo por ejemplo hay un cincuenta por ciento de hijos únicos, aunque tengo la sensación de que la tendencia esta cambiando.

Y creo entender que según evolucionamos a una sociedad mas consumista, decreció el numero de hijos, que cada vez se dio por hecho que un hijo era una gran inversión, y ante la posibilidad de tiempos difíciles, se dejó de invertir.
Las familias pasaron a ser mas reducidas, según nos inculcaban que un niño debía tener mas cosas, mas juguetes, mas ropa, mas…
Posiblemente tantas crisis sufridas, nos han hecho valorar de nuevo cosas que no se pueden comprar, y nos han reeducado, dándonos cuenta tal vez no es necesario tanto para ser felices, que los coches nuevos se vuelven antiguos, que podemos prescindir de muchas cosas a las que tal vez valorábamos demasiado…

El auge de la familia, de las cosas sencillas pero importantes.
Aunque aun no tanto como para volver a ver multitud de grandes familias (Hablo de numero, en calidades todas son grandes)

Nosotros tenemos una gran familia.
Si, somos familia numerosa.
Tenemos tres hijos. Aunque viendo las reacciones cuando nos ven, parece mas que tengamos 15.
Y es que cuando tienes tres hijos te das cuenta de las reacciones de la gente, sorprendentes, van desde la cara de susto, al estupor.
Y lo cierto es que no entendemos muy bien por qué.
Que no es para tanto oiga!
Así que te acostumbras a ir por todas partes sabiéndote observado, y diréis:
Si hombre! No será para tanto
Pues si, lo es.
Os pongo en antecedentes, por una gran superficie, carrito(Imprescindible para tenerlos controlados) Princesa, dos años, sentada protestando, protestando si, porque nuestra Princesa es discutidora y se hace notar, y estamos pasando esa etapa en la que todo es discutible y motivo de contienda internacional.
Princeso dentro del carro hablando con su tono de voz habitual(Va para tenor) es decir un par de decibelios por encima de lo que aconsejan los especialistas como máximo auditivo, lo que se iban a ahorrar en megafonía contratándole! y es además un experto manos largas cogiendo cosas de las estanterías.
Empuja Papá que por el tamaño no pasa desapercibido, mientras va sacando del carro lo que Princeso cuela por el otro lado, que no se sabe quien tiene mas rapidez de brazos, parecen pulpos. De tal padre, tal hijo.
Y yo con mi Princesito colgando del fular. Que aunque la crianza en brazos y el porteo este de moda y cada día somos mas, sigue llamando poderosamente la atención.
Si parecemos recién salidos del circo!
La observación no nos molesta, supongo que esto es como los famosos, que te acostumbras.
Lo malo son los comentarios, porque en esto de las familias numerosas, todo el mundo tiene algo que decir.
Y sigue sorprendiendo porque te habla y da su opinión sobre nuestro número gente que no nos conoce de nada

Si. Tenemos televisor(Tres para ser exactos) y no, no somos religiosos, ni creemos que los anticonceptivos sean pecado, y si, sabemos emplearlos, tampoco somos del Opus(Con todo nuestro respeto), y no, no nos aburrimos.
Esta sería la respuesta rápida, o un resumen de muchas respuestas.

El típico: – No tenéis televisor eh?
Me ves cara de no tener televisor? Entonces si tengo tele no follo, perdón… Esto andaba diciendo… Que es muy aburrido no tener tele

Esto del aburrimiento lo tenemos que escuchar un par de veces todos los días:
– No os aburrís eh?-
Y no se, si la pregunta es porque teniendo tres dan por hecho que nuestra vida es movidita o porque teniendo tres dan por hecho que nuestra vida sexual es muy satisfactoria, a ambas… SI
Por la calle, en el súper, allá por donde vamos siempre hay alguien que sin conocernos pregunta, se sorprende y se mete donde no le llama nadie.

Los tres son tuyos?
No señora, solo dos, el tercero me lo han dado en la sección de congelados…
No mujer! Es que están en oferta y acabo de pillar un par… Si corres aun quedan!
No, acabo de robarlos en el colegio de la esquina…
No, soy paseante de hijos ajenos…
Todo esto te gustaría contestar pero como pretendes ser educado delante de tus hijos, sonríes con cara de mártir y asientes.
Y es que a mi nunca se me ha ocurrido oiga! Ir por el mundo preguntando a la gente si son suyos o no!

Luego continua la conversación, esta el típico:
-Parareis ya verdad?-
Pues no mira, tenemos intención de repoblar el país!
Por qué? Tan mal lo hacemos? Mira que no me salen feos!
No. Queremos batir un record mundial… Y salir en el libro Guinness. No te…
No hasta que no consigamos el equipo de futbol… Ya tenemos una alineación!

También están los:
-Estáis locos!
Si loco, pero a mi me hacen descuento en la factura de la luz por familia numerosa.
Si, si, pero de tres alguno se apiadará de mi y no me llevará al asilo, tu eres carne de geriátrico fijo!
Si, si, pero en cuanto crezcan me llevaran las bolsas del súper…

Y están los positivos:
Valientes!
Es entonces cuando seriamente te preguntas, si ese amor de madre no te esta produciendo ceguera… Paseo con tres niños adorables o con una manada de tigres de bengala y no me he dado cuenta?
Valiente… Por? Mujer, si pides la epidural, te la ponen! Doy fe!

Y los que preguntan si son buscados?
Que ya no es por contestar, pero es una tremenda falta de educación!
Pues no mira, pero reutilizábamos el condón y se ve que lo pinchamos tanto lavarlo…
No, pero la falta de experiencia… Mira, hasta el octavo no aprenderemos…
No, no los buscamos, pero ellos nos encontraron a nosotros…

Si contestas que si los buscaste es peor…
Sois del Opus seguro! Que pasa, que los ateos no tienen hijos?
Otros repiten el:-Estáis locos…
Vosotros no lo habéis pensado bien…
Y esa, el te lo has pensado bien? Grrr
No, no lo había pensado hasta que he tenido la suerte de conocerte y he abierto los ojos…
No! No me lo he pensado, y fíjate que me lo estoy pensando ahora y no se en que auspicio abandonarlos…

El típico comentario, de con lo que cuesta criarlos y con esta crisis…
Por eso señora, por eso… Los estamos formando para pedir en la puerta de una iglesia…
Crisis? No mujer, por eso tenemos tantos para ponerlos a currar!
Claro! Para levantar el país y que cobres la jubilación!
Aunque de momento no le hemos pedido nada a nadie pero bueno es saber que recibiremos ayuda…
De verdad que a veces pienso que temen que les pidas algo.

Si lo sabemos, estamos locos, muy locos, rozando la temeridad, además somos valientes, y no conocemos los condones, y nos invitarán a eventos religiosos…
Y nos gastamos una pasta en pañales, y hemos aprendido a respetar y amar las marcas blancas, y nos chiflan los formatos maxi y buscar un hotel se ha convertido en tarea imposible, y si, lo sabemos llegará la universidad y seguro que tendremos que rehipotecar lo hipotecado, y nos esperan años de mucho curro…
Pero acabamos de estrenarnos como familia numerosa y nos encanta! Y cuando los veo, a los tres juntos, sonrientes y felices, sonrío y digo, no, no me he equivocado.

PD: Se aceptan donaciones de televisores.

Pediatras… y otras neuras de madre.

15 Oct

Que cansada debe ser la profesión de pediatra! Y hablo de los silenciosos héroes que nos soportan en las consultas de atención primaria.

Y es que en otra ocasión ya les he dedicado un post QUERIDO PEDIATRA aunque en términos algos distintos, y es que hoy os comprendo un poco mejor(a algunos)

Sábado mañanero olisqueando por redes varias, y me encuentra cada joya!
Yo también he sido madre primeriza y que conste que como la que más he corrido con una fiebre de 37,2(Qué pasa? Si, 37,2 y no es febrícula que ya se encargó la enfermera de explicármelo! Con un bebé en brazos, la primera vez de 37,2 es fiebre y gorda!)
Y si la caca cambia de color, sabor(No preguntéis, repito: madre primeriza), aspecto, grosor, también se corre.
El primer arañazo en casa es de carrera, of course.
Y los primeros mocos? Y digo mocos, ya no entro en verdosidades varias(Eso dá para tres post mas)
Una tos es de hospital de guardia.
Un golpe… ufff el primer chichón, de comisión de expertos!
Un vómito… Ninooo ninoooo ninoooo (Léase onomatopeya ambulanciera)
Te pasas el primer año de vida de tu bebé con arritmia permanente y carrera de fondo.

Pero pasa el tiempo, tu recién nacido va creciendo y te vas amoldando, endureciendo, aprendiendo…
La gran mayoría.
Porque vamos a ver, a quién vas a preguntarle cuando le sacas del maxi-cosi? Al pediatra o al de la tienda de sillitas experto en ellas?
Vale no me contestéis, cambiemos el escenario, se me ha encendido el aviso del aceite en el coche, a quién le pregunto? A la cajera del súper o al mecánico?
A que me vais comprendiendo?

Que digo yo, los pediatras están para vigilar la salud de nuestros hijos, si, y para cuidarles en su enfermedad, mas allá, como que no, y ojo, no ataco a las madres, hablo en los mismos términos de ambos, médicos metomentodo, y madres que consultan hasta la hora del baño, seamos coherentes, que esto ya lo hemos hablado antes, y luego protestamos de que se metan en nuestros estilos de crianza, claro! Si les abrimos la puerta se cuelan hasta el salón!

Porque ese profesional tendrá que darte unas pautas para introducir la alimentación por ejemplo, pero a él que más le da si sois más de zanahoria que de calabacín?
Si el pollo lo compras de granja en Porreres o en el Carrefour?
Si le haces papillas acuosas o le das a probar texturas?
Si compras pañales de oferta o les pones tela?

Yo quiero pediatras que no juzguen mi crianza (Y la silla, la alimentación, el portear o llevar carro, no deja de ser crianza, algo que debería estar delimitado a la intimidad de nuestra familia y entorno) y creo que ellos agradecerían consultas reales, en las que los niños no vayan a saludarle y a preguntarle si conviene ponerles bóxer o calzoncillo (Júrolo yo, que conozco una madre que le preguntó esto), ni es lugar para preguntarle si le ponemos pendientes o no a las niñas, porque no nos van a dar una respuesta objetiva sujeta a su preparación.Simplemente nos podrán dar su opinión personal, además de consumirles su preciado tiempo en temas que no les atañen.

Yo no voy al pediatra a consultarle estas cosas, de hecho con 4 años largos mi Princeso pisa el pediatra más bien poco, que nuestras épocas hospitalarias hemos tenido y ya hemos cubierto el cupo de por vida, porque a mi esto de la revisión del niño sano me suena a milonga, está sano, crece bien, come bien, para qué mas? Eso de que vayas y te pregunten con quien duerme? Y usted? O acaso le pregunto yo a usted con quien duerme?

Si ves que esta sano, feliz, crece adecuadamente… con 4 años a que viene preguntarme por sus hábitos alimenticios? Vamos a ver, sus hábitos son los mismos que los del resto de la familia y a mi mi médico no me pregunta que como, claro está que a mi médico no voy a saludarle a la revisión del adulto sano… Ni le consulto si debo llevar biquini o bragas de riñón…

Ahora hay una nueva corriente de pediatras que hartos de consultas un poco chorras(si, chorras) abogan por visitar al médico lo imprescindible y suplican a los padres que seamos conscientes y no obturemos los servicios de urgencias y consultas varias… Febrículas, chichones, raspaduras…

Y yo esto lo cumplo a rajatabla, pero se ve que mi pediatra no es de la misma opinión, o que como se ve que no tenemos feeling (Entendible, no soy una madre fácil de aguantar, y ella es de natural sequilla… Pues no cuajamos) el cupo no le da para llenar las horas y en las contadas ocasiones en las que voy se sorprende y me recrimina que hace tres meses que no llevo al niño, claro, si no estaba malo, para qué íbamos a traerle? Para hacer bulto? O por qué le lleve antes de ayer al consultorio vía urgente, si señora es que como se puso malo el jueves tarde y no me dieron cita hasta el martes no me quedó más remedio que acercarme el sábado, porque si le hubiese tenido con tos y fiebre alta desde que llamé hasta hoy, estaríamos discutiendo este tema con asuntos sociales…

Y estoy segura de que cree que somos unos padres desalmados y dejados que no vamos al pediatra por puro hastío (Que también) pero señora es que no nos hace falta, ya ve usted, me sabe mal, pero si Princesa coge febrícula de un día y mocos transparentes, le enchufo apiretal y nueva.
Si se cae Princeso y se rasguña las rodillas agüita, jabón y un poco de yodo.
Si se ponen morados con una bolsa tras otra de chuches en un cumple y vomitan, una manzanilla y a la cama.
Porque una ya es madre curtida, y por estas cositas no corre, eso sí, el día que voy, es porque creo objetivamente que algo pasa, y aunque el protocolo hable de niños con 3 días de fiebre para que nos hagan el mas mínimo caso en urgencias, al pico de 39 y medio sin mocos ni motivo aparente corro, por el mismo motivo, porque soy una madre curtida, y sé que algo pasa y no es muy bueno.
Y dado que conoce mi historial y me soporta (y yo a usted, oiga!) escúcheme en las contadas ocasiones en las que vengo, que además mi instinto en estos menesteres es muy de fiar, palabra de madre!.

 
Madres del mundo, seamos conscientes, dejemos a los médicos, para las cosas necesarias, y para todo lo demás, busquemos a otro tipo de profesionales, porque un pediatra no está para que le consultemos si es hora de llevarle a la guarde, si conviene que las sabanas sean de algodón o de lino, si las manzanas ecológicas o del súper, si bebió un sorbo de nuestra coca-cola con cafeína o si el pelo le crecerá pronto para hacerle coletas.
Tomemos en serio a nuestros pediatras, más que nada para que ellos nos tomen en serio a nosotros.

Y ustedes señores profesionales, háganse respetar, porque a algunos parece que les gusta esa insensata dependencia por parte de los padres de sus pacientes, que si, que con miedo es más fácil que sigamos a rajatabla sus indicaciones, pero educarnos como padres de pacientes les facilitaría y mucho, su trabajo.

PD: Y dejen de mirar mal a esa mama que no viene nunca y no saben ni su nombre, esa mamá no es que sea dejada, es que tiene hijos sanos…

pediatra

Mamá víbora ataca de nuevo…

3 Oct

Mamá víbora(Que soy yo) ataca de nuevo

Y es que hoy me siento mamá víbora, porque si me muerdo la lengua me enveneno, y es que en esto de la maternidad muchas veces nos ocurre, donde dije digo, digo Diego, porque nosotras no somos quienes manejamos, son nuestros retoños, y aunque no nos guste actúan por iniciativa propia.

Hoy estoy algo indignada, con ciertos niños, que parecen los mismísimos niños hijos de Chuky, y si, mi Princeso a veces también lo ha sido, lo es y lo será, y mi Princesa con sus ya dos añitos apunta maneras cuando comienza  a indignarse y a sacar ese genio beligerante y berrinchoso que gasta…

Así que hoy no voy a contaros lo malo que es un niño o dos o tres, por actuar cual salvajes por el mundo, porque cosas de madre iniciada, comprendo que son niños y que tienen sus días, no son malos, ni traviesos, son niños, y precisamente por ello comprendo que también tienen padres, si, padre y madre(la mayoría) que entre sonrisitas y -Uys! Es un niño!- Pretenden que todos aguantemos al intrépido agitador.
Lo siento, pero ya no aguanto mas, mi paciencia en cuanto a niños, crianzas y educación se ve seriamente traspuesta cuando me entran ganas de partirle la cara a ciertos progenitores!

Si, hablo de ti, no te voy a criticar, te voy a explicar simplemente mi visión de los hechos, para que bajes de tu nube de madre y seas consciente de que tu hijo es un niño, pero tu una persona coherente que en el caso de no ser tuyo le habrías cantado cuatro frescas

Y he aquí que el hijo de Chuky llega con sus respetables y educados padres a quienes les duele la boca de pregonar la crianza con apego y respetuosa que llevan con su amado hijo
Y en pleno restaurante mientras celebramos el 25 aniversario de boda de los protagonistas y todos los que tenemos hijos menores de 4 años intentamos mantenerlos tranquilos y relajados para que salgan guapos en la foto(ellos y nosotros) que ya habrá tiempo en la próxima hora y media de terminar con los pelos de punta corriendo detrás, ellos(Los padres de Chuky), felices y sonrientes sueltan a la bestia, y he aquí la bestia que lo primero que hace es tirar de los manteles de la mesa de bienvenida, arrasando con las fotos, las velas y el libro de firmas, entre miradas reprobatorias y bordes de infarto intentando que nada caiga al suelo.
El pequeño energúmeno se evapora hacia otro lugar.
Mami y papi se ríen.
Por qué? Pues exactamente no lo se, porque a las personas que tienen alrededor no les hace ni pizca de gracia…
Pero ellos se ríen claro
-Uys! Es un niño!-

 
Tras los saludos iniciales y el brindis, para descanso de todos, conseguimos sentarnos, digo descanso, porque aquí la madre víbora ya no tiene manos para sujetar a sus princesos, que hartos y hambrientos comienzan a llamar la atención y a intentar hacer carreras de obstáculos entre los invitados, y si, son niños, pero también tienen madre, una que intenta que se moderen a base de cosquillas, juegos y atención, y a costa de no pasárselo tan bien como hubiese querido…
Pero como son mis niños, apechugo y al menos me siento acompañada por el elenco de madres que están en mi misma situación.

La es mesa comunitaria, horror!
Los invitados con niños nos buscamos entre el resto y con un lenguaje silencioso nos colocamos estratégicamente juntos, Chuky & company también.

Nos sirven primero los platos de los mas pequeños, mientras algunos nos preguntamos porque no aprovechan y traen todo junto, ya que serán los únicos 20 minutos de paz y tranquilidad.
Y yo en 20 minutos devoro oiga!
Que luego, con suerte me dará tiempo a atragantarme con los entrantes, ahogarme en el sorbete, intuir el plato fuerte y oler el postre, que lo veo, que me pasare la noche levantándome y sentándome a turnos con el papá de los princesos, y oiga usted! Todo son ventajas, no veas lo bueno que es este ejercicio para las abdominales!

Y mientras mis princesos y el resto de niños comen mas o menos tranquilos, algunos haciendo el tren, otros simplemente engullendo, otros practicando el baby-led-weaning, Chuky ya ha tirado las copas de sus padres y comienza literalmente a tirar pollo sobre el resto.
Mami se ríe:
-Es que esta aprendiendo a comer!- Mira guapa comer no se si sabrá, pero las practicas de tiro al blanco se le dan de coña!
Lo siguiente es escupir agua, y cuando ya ha realizado su aspersión a derecha e izquierda se fija en los niños que tiene mas a mano, y… al ataque!
Se oye la voz de una mama reprendiendo a su retoño:
-No hijo, que Menganito(También conocido como chuky) sea un maleducado no significa que tu lo seas- y con la cabeza muy alta se marcha con su niño de la mano a limpiarle, mientras las tres mamas que seguimos cerca nos sonrojamos, pensando
-Que vergüenza, pobrecita, tampoco era para tanto! Total un poco de agua…-
A lo que mama guay, sin darse excesivamente por aludida interpreta en voz alta la queja:
-Será por mi niño? Uys! Pues bien feliz que es, no hay mas que comparar- Y nuestra anterior pena se esfuma y alguna se tiene que sujetar la lengua para no soltarle el repertorio. 
Y sigue:
-Si es que los niños de hoy en día están subyugados, y claro, no hay color, los niños necesitan libertad, respeto y bla, bla, bla…
Desconecto, porque tengo mucha hambre, Princesa parece que no quiere mas y esta madre está mueriéndose por probar los nugget y las patatas con kétchup…
Es que el hambre me pone de mala leche, y me está naciendo un monstruo violento de dentro…

Terminada la comida infantil, comenzamos la nuestra y consigo convencer a mis princesos de mantenerse 15 minutos mas sentados, el heladito que nos traen ayuda, Princesa lo usa como crema facial y Princeso hace experimentos mezclándolo con la cocacola. Mientras haya paz!! Ya limpiaremos antes de irnos!
Chuky se levanta y comienza a vigilar los movimientos del resto de niños, se ve que se aburre, así que comienza a correr alrededor de la mesa, no importa que haya camareros cargados de platos, que moleste a los de mas allá, y que el restaurante no lo hayan cerrado para nosotros, los niños, según su santa madre, son un bien común que hay que cuidar, cualquiera ha de entenderlo y como nos gusta criar en tribu, cualquiera deberá responsabilizarse de su hijo en caso de que se rompa la crisma, moleste o incordie a alguien del restaurante.
A esto los hijos de todos los demás ya están vigilando los movimientos de Chuky, pensando seguramente lo desgraciados que son con estos padres que no les dejan hacer lo que les sale del mismísimo.

En el entre plato, ya es imposible mantener a ninguno quieto, y como no hemos traído cuerdas, porque no es políticamente correcto, el móvil ya esta manido y sin batería, y en el bolso no caben las construcciones completas de Mickey Mouse(Sólo la mitad),comienzan tímidamente a bajarse de las sillas, os pongo en antecedentes, los mios tienen dos y cuatro años, recién cumplidos, hay otros dos de tres, uno de cinco y dos de siete. Chuky tiene casi tres.
Con nuestro lenguaje gestual de madres , nos turnamos para levantarnos de la mesa y vigilarlos, la mayoría han acampado en la entrada, donde se entretienen pisando un sofá y jugando con los cojines, cuando intento colocarlos y le digo a los míos que no desordenen un camarero, muy amable, me dice que no me preocupe, que ahí no hacen nada malo y que cerrará la puerta para que no puedan salir y estemos tranquilos.
Esta solidaridad entre padres(Que seguro que lo es!)se agradece.
Me fijo que los míos ya no son los mismos que llegaron hace apenas hora y media, ya no van ni blancos, ni limpios, ni peinados, y estoy segura de que yo hago juego con ellos. El kétchup y el helado que todo lo pueden!

Me vuelvo a la mesa y pongo en antecedentes a las demás madres:
-Tranquilas chicas, están bien.-
Ni cinco minutos y el camarero amable de antes acaba de convertirse en la niña del exorcista, a gritos nos avisa de que los niños la están liando, corremos!
Todas menos mama de chuky claro! Chuky esta con una pajita y una cocacola dando de beber a las hormigas de dentro del enchufe, el camarero indignado y visiblemente asustado, de ahí el histerismo, porque ha visto las chispas rozando al susodicho…
Y cuando una de las madres avisa a la santa madre, esta acude a la voz de:
-Ays, qué ideas tiene mi niño!-
Y cuando llega a la mesa se queja de la poca tolerancia que tienen con los niños. Las demás callamos, porque nos hemos tenido que comer el maltrago, volver con los niños a la mesa y pedir disculpas por su comportamiento, pero ella aun no se ha dado por aludida…
No hija, no, tolerancia con los niños tienen, lo que no tienen es tolerancia con el tuyo, porque se ha pasado de la raya, y lo que tu llamas ideas, le podía haber costado un disgusto, o lo que es peor la vida, mientras tu te haces la tonta y pregonas a las demás, que ya ves, también leemos a Carlos González, también asistimos a charlas en escuelas alternativas y también creemos en la criazna con apego, lo bien que crias a tu hijo.
Y hasta aqui bonita, porque tu no crías, tu simplemente has parido un niño para que campe a sus anchas por el mundo, y entiendo y respeto tu crianza, siempre y cuando no afecte a la de los demás, incluido nuestro bienestar y nuestra tranquilidad.
Pregonas la crianza respetuosa mientras muestras una falta de respeto desproporcionada al resto de humanos que habitamos el mundo, y es que has confundido los términos, hija, que se puede amar, criar, respetar y educar, todo al mismo tiempo, y que tu hijo vive en el mundo, teniéndose que incorporar a ciertas normas civicas básicas, que yo entiendo que es un niño, que juega, que berrea, que destroza, que arma jaleo, porque los mios también lo hacen, pero ahí estoy yo para solventar lo que surja.

Porque los niños pegan, tienen sus fases, pero el tuyo pega a todo el que se pasee por delante sea el camarero, alguien que no conoce o tu misma.
Los niños rompen cosas(dímelo a mi que la mitad de la vajilla es ya un recuerdo) pero no les río las gracias, si acaso les acompaño a recoger los cachos.
Los niños gritan, y les explico que en ciertos sitios se habla bajito y les acompaño susurrando entre risas.

Y mañana cuando crea fervientemente en que Supernanny, Estivill o Ferber son unos ogros consumidos, me saldrá el pepito grillo de mi cabeza preguntando: Seguro? Y si mandamos a la madre de Chuky a ver si la meten en vereda? Por que estos métodos conductistas en niños no me dicen mucho pero para algunos padres les vendría al pelo!

Porque Chuky es sólo un niño y no tiene culpa de nada, pero tu eres un adulto inteligente y responsable que debieras como poco ser consciente de las necesidades educacionales de tu hijo, dije adulto inteligente y responsable? Perdón me equivoqué!

Firmado: Una madre víbora.

Los adolescentes de hoy, son los niños de ayer y los hombres de mañana.

7 Sep

 

Personas absolutamente distintas entre si, con distintas formas de educar, con distintas formaciones y culturas, clases sociales…
Todos parecen de acuerdo en una cosa, en vilipendiar a los adolescentes.
Por norma general, son vagos, sucios, caprichosos, necesitan de normas claras y regímenes que les enseñen lo que será el futuro, son irrespetuosos y poco honestos, egoístas, viven por y para ellos, necesitan ser guiados y educados bajo premisas poco menos que militares…

Y una que se acerca peligrosamente a los 40 se sorprende, porque aunque ya hace muchos años de mi adolescencia, aun recuerdo con tristeza la sensación de vivir en mitad de un mundo que da todos esos adjetivos descalificativos por reales y ciertos, recuerdo profesores de instituto que desgraciadamente nos trataban como ganado y otros maravillosos que nos hablaban de tu a tu, aprendiendo de ellos lo que es el respeto gracias a sentirnos respetados.

Esta que soy yo, hoy mujer, creo que de pro, también fue adolescente, también impregnada de hormonas, pero con una mente clara, con una visión del mundo particular y juvenil, muy distinta de la actual, pero con fuerza, con ganas, y sobretodo recuerdo una sensación, la de comerme el mundo, la de tener poder para hacerlo, esa energía, que en muchas ocasiones fue despreciada y amarrada en clases y con personas que no veian el gran potencial de los jóvenes.
Y si, creo que es una etapa difícil, incómoda, para los chavales y para los progenitores, para las familias , pero quien tiene menos empatía?
Ellos o nosotros?
Hay que recordarle a alguien que aquellos locos melenudos de los sesenta y setenta cambiaron el mundo años después?
Alguien duda que aquellos jóvenes sin futuro ochenteros y noventeros de movidas y bakalao son hoy los profesionales, los vecinos, los amigos que nos rodean?
Por qué no creer en nuestros adolescentes? No lo fuimos nosotros también? Y si, se perdieron muchos en el camino, ley de vida supongo, aunque también falta de empatía, de educación, de acompañamiento…
Pero quedaron muchos para demostrar que se habían equivocado, que crecieron y se conviertieron en presente.

Y me sorprende cierto tipo de comentarios sobretodo en personas que siguen líneas de corriente respetuosa, de educación alternativa en las que se tiene muy en cuenta la mente, los sentimientos y la toma de decisiones en los bebes y niños.
Qué ocurre? Estas corrientes ya no son válidas cuando se cumplen 12 años? Dejan de ser personas hasta los 18? Entran en un oscuro agujero negro en el que dejan de tener derecho a ser tratados como humanos?
Somos conscientes de que toda esa pedagogía que llevamos con los mas pequeños, y que en muchas ocasiones evidenciamos poniéndonos en su piel también son aptas para estas edades?
Somos conscientes de que tan mal como pensamos de ellos pensaron de nosotros?

Y si, no dudo que es difícil convivir con ellos en ocasiones, pero somos coherentes y nos responsabilizamos? Porque son fruto de nuestra educación, no sólo la del hogar, la de los colegios e institutos, la de una sociedad de la que se alimentan y copian ejemplos.
Les culpamos de utilizar medios digitales mientras los utilizamos, les acosamos a obligaciones, horarios, deberes, extraescolares, mientras alzamos la voz para reclamar tiempo y conciliación para nosotros.

Quiero creer que las corrientes actuales de crianza con apego, de educación desde el respeto crecerán con nuestros bebes y niños y seguirán en la misma línea cuando estos crezcan.
Porque los niños de hoy no sólo son los hombres del mañana, son los adolescentes del mañana, las raíces del futuro, la base de la esperanza.

Porque si hablo de bebes que manipulan a sus madres, de niños malvados, caprichosos y dictadores… Os parece correcto? No, verdad?
Pues esto también es válido para nuestros jóvenes, y cualquier esfuerzo por mejorar su educación, su futuro, por facilitar un cambio a mejor educacional y en la sociedad no será en vano, estaremos dándoles un futuro mejor, ese futuro, que nosotros reclamamos y que en su día debimos luchar.
Afiancemos el camino, empaticemos con ellos.

Quiero creer en nuestros adolescentes, creo en ellos, porque yo también fui merecedora de esa fe, quiero darles ese voto de confianza, porque sin el, el futuro sería desesperanza y tristeza.
Porque no puedo creer que los niños a los que adoro hoy, a los que amo y respeto, a los que no etiqueto, por los que lucho un cambio, por los que me desvelo, sean mañana esos seres vagos, sucios, caprichosos, necesitados de normas claras y regímenes que les enseñen lo que será el futuro, irrespetuosos y poco honestos, egoístas…

 

 

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Que nunca tengas que llorar por lo que no hiciste, ese es mi consejo de padre…

5 Sep

 

Que nunca tengas que llorar por lo que no hiciste, simplemente, ese es mi consejo de padre.

Que tus decisiones, tus actos, te hagan hoy feliz, y mañana, y dentro de 15 años.

Porque van a ser tus hijos, el resto de tu vida. 

 

Lo pensaron mucho, o tal vez poco, no lo se. Pero se prometieron como pareja que no cambiaría su vida. Habían decidido ser padres, pero sin renunciar a nada.

El embarazo llegó enseguida, cuando estaba replanteándose la situación. No importó. Se alegraron.

No fue un embarazo fácil, pero lo superaron. Llegó el gran día y nació su precioso hijo.

Nada fue fácil desde el principio. Su madre le hostigaba para no dar pecho, alegando que en su familia las mujeres no tenían leche. Su tía le insistía en que no le cogiese en brazos, que se malacostumbraría, su suegra no le dejaba respirar y cada palabra era una critica encubierta.
Se agobió. Las hormonas no ayudaron, en pleno puerperio. El volvió al trabajo a los cinco días.
Con 8 días le dejó por primera vez con su madre y se fue a la peluquería. Dos horas para si misma.

Con 15 días de nacido su hijo se fué de compras.
Le hacia falta espacio.
Necesitaba respirar.
Fueron 6 horas maravillosas.
Además se dió cuenta que la lactancia materna le suponía una soga, así que esa misma noche decidió que como ya había comenzado a darle biberones seguiría con una lactancia mixta que le liberase. Se destetó el solo meses después. Prefería los biberones.

Con dos meses y sintiendo que su matrimonio se apagaba se fueron de fin de semana. Solo fueron tres días, y el pequeño estaba tan bien con su abuela…
Y el matrimonio recuperó su chispa, y el espacio que les había robado su hijo.

Con tres meses empezó a darle vueltas a su retorno laboral.
Por un lado se sentía agobiada, una atadura invisible a su maternidad que no le hacía feliz.
Una familia que no paraba de juzgar y dirigir sus actos.
Sus amigas habían desaparecido, el niño no le llenaba, pero tampoco sentía fuerzas para reincorporarse al trabajo, su comadrona le hablo de depresión pos parto, pero hizo oídos sordos. Cómo explicarlo en su entorno? Quién entendería por qué no era feliz?
Hablaron de ello y decidió cogerse una excedencia. Se quedó en casa, a disfrutar de su maternidad, aunque nunca llegó a hacerlo.
El empezó a hacer algunas horas extras para que no se notase la nueva situación económica.

Con cinco meses decidió llevarle a la guardería. Le vendría bien sociabilizarse con otros niños y a ella relajarse y tener mas espacio.
Una semana mas tarde se le hacían eternas esas mañanas.

A los siete meses decidió volver al trabajo, total, solo eran dos horas mas de guardería…

Y volvió a su vida laboral, y al poco también a su vida social, a salir los jueves de compras con las compañeras. Su madre recogía al pequeño de la guardería.

Todo el mundo le decía lo bien que estaba, que guapa y moderna le veían. Ella seguía vacía por dentro… Hizo caso a la matrona y visito a su médico, le recomendó ansiolíticos y un antidepresivo, que nunca tomó.

Cuando cumplió el año decidió apuntarse al gimnasio de nuevo, tres noches por semana después del trabajo y de la caña con las compañeras marchaba directa, sudaba y se mataba sobre los aparatos.
Y así pasó el tiempo.
Su marido seguía lejos, se reencontraban los fines de semana.
Sus padres habían cogido la rutina de llevarse al pequeño los viernes de la guardería, y no le volvían a ver hasta el lunes al terminar la jornada laboral y recogerle.
Volvieron a ser la pareja de siempre, moderna y estilosa. Con sus cenas, teatros y salidas.

Llegó el colegio, a punto de cumplir los tres años. Querían que tuviese oportunidades, así que le apuntaron a inglés, y a pádel, y a básquet, y a música, y los viernes los abuelos lo recogían para pasar el fin de semana con ellos.

Eran felices.

Ella con su gimnasio, sus compras y sus amigas, el con sus hobbies y su trabajo
Vacaciones sin niño de ensueño.

Un mensaje en su móvil leído casi por encima mientras el se duchaba. La sospecha. Había otra.

Confirmación. Una discusión. Una ruptura. Una maleta y de la mano de su hijo verse volviendo a casa de sus padres.
Compartir cama con ese pequeño ser, casi extraño.
Un vínculo envidiado durante el desayuno de abuela y nieto. Una lágrima furtiva.

Reharás tu vida, eres joven. (Pero el nunca mas volverá a ser un bebé, no será mi bebe, no volverá a ser un niño, no será mi niño).

Y como en un film a cámara lenta les vió, su ex-marido, su madre, su suegra, su tía, su vecina, sus amigas, sus compañeras… Diciéndole como había de sentir, como debía actuar, como llevar su maternidad.
Ella nunca dejó de quererle, sólo pensar en el se le cortaba la respiración, su hijo, era su vida, pero su vida le había dicho como llevar su maternidad.
Una maternidad de película, una madre perfecta y preciosa, un hijo maravilloso de cuento, un matrimonio de revista de moda… Triunfadores.

Esta no es una historia cualquiera.
No es la historia de una mala madre. Es la historia de una mujer que no escuchó su corazón, ni su instinto.
Y un día ambos volvieron para  dejarle claro todo lo que había perdido…

 

Este relato no es una crítica, no es un consejo de como criar, es una sola exhortación, la maternidad es instinto y sentimiento, no permitas que nadie te coarte, que nadie se entrometa, tus errores y aciertos serán simplemente tuyos.
Si decides dar el pecho o el biberón que sea porque te apetezca, si decides dormir con el o comprar una preciosa cuna, si quieres llevarle a una guardería o cuidarle tu, hagas lo que hagas que nunca te quede la duda de y si…?

No es una historia real, es la realidad de muchas historias, pequeños fragmentos aunados para darle énfasis.
Es algo a lo que llevo dándole vueltas desde una conversación con un compañero, padre de tres hijos, todos adultos, a sus sesenta años, contaba como se arrepentía de lo que no había hecho con sus hijos, como el entorno y una sociedad ochentera les abocó a criar según los cánones del momento.
A no cogerlos, a dejarlos llorar, a que se durmieran solos, a que durmieran toda la noche aunque para ello tuviesen muchas noches en vela escuchando sus llantos.
Es un gran hombre, e intuyo que un gran padre, habla con admiración y respeto de sus hijos.
Hizo todo cuanto debía, todo cuanto le dijeron que debía hacer.
Y hoy se arrepiente
Y recuerda con dolor una anécdota que durante años comentaron entre risas en casa, cómo su hijo mayor, con apenas dos años pasó dos horas frente a la puerta de la habitación de sus padres llorando, mientras ellos le decían que no podía entrar, que era mayor y debía dormir solo en su cuarto.
Se durmió, en el pasillo y le llevaron a su cama.
Al día siguiente vieron que no quería dormir con ellos, solo avisarles de que tenía caca. Entonces se rieron de la agudeza del pequeño y de su estupidez como padres.
-Hoy aún me duele ver sus ampollas, aún me duelen sus lágrimas. Aún escucho sus llantos en la puerta. Y mi corazon se descongela, y se seca, y quiere cogerle y abrazarle y darle todos los besos que el entorno me incitó a robarle. Cambiaria tantas cosas…

Qué nunca tengas que llorar por lo que no hiciste, simplemente, ese es mi consejo de padre.


Qué tus decisiones, tus actos, te hagan hoy feliz, y mañana, y dentro de 15 años.


Porque van a ser tus hijos, el resto de tu vida. 

Yo no quiero un hijo subnormal

8 May

Yo no quiero un hijo subnormal.

Se que la frase es dura, pero no la pretendo como insulto, viene dada por un comentario profesional a una madre gestante:- Como poco llevas un subnormal.

Y no, yo no quiero un hijo subnormal ni tu, ni nadie…
Pero muchos niños nacen con enfermedades, con síndromes, de los que nadie es responsables, algunos no se ven hasta el nacimiento o meses, incluso años más tarde, otros son detectables en el embarazo con las mediciones del pliegue nucal(Traslucencia nucal) y con los resultados de analíticas, aunque bien sabemos que no siempre son certeros en los resultados.

Esta semana estoy sensible con el tema porque me han hecho el análisis y la eco. Acaban de cambiar además los protocolos, y la enfermera que me tomó la muestra me avisó que por edad(Pariré con 38) entro en el grupo de riesgo intermedio, que no me preocupe por ello, pero tengo bastantes posibilidades de que pidan una segunda analítica a las quince semanas.

Por qué he empezado hoy esta historia? Porque llevo dandole vueltas unas semanas después de algo que me contó una amiga, es una historia de la que no sé el final ,de una mamá de mi isla, que ha sufrido no el hecho en sí, ya triste y doloroso por si solo, sino la falta de humanidad, de empatía, de educación y de respeto.
La llamaremos María, en su eco de doce semanas el pliegue nucal ha tenido un resultado demoledor 3,2 muy superior a lo normal, los resultados de la analítica también eran alarmantes.
No hubo acompañamiento, ni explicación por parte de los profesionales. No hubo aclaraciones, sólo alarma, repetición de análisis…
Para terminar con una frase demoledora:- Tienes suerte. Estas a tiempo, tienes que abortar.

No quiero imaginar la clase de silencio en la que se sumó el mundo de María.
Ni el largo trayecto hasta el coche en compañía de su pareja.
Ni el doloroso eco familiar dando la razón al médico.
Ni la angustia de volver a una casa en la que empieza a verse la señal inequívoca de su llegada.
Ni responder la llamada en un móvil con la foto de la primera ecografía.
Ni la ropita doblada y planchada en el armario.
Ni la revista con los últimos modelos de cochecitos…

María, no se rinde. Pide una segunda opinión, de urgencia, en un conocido obstreta con un ecógrafo de resolución 4D.
-Ni te lo plantees, aborta. Como poco tienes un Subnormal, Como poco tienes un down.

Como poco… María no piensa, no entiende, sólo sabe que cuando escucha el látido se le ilumina el alma, María no entiende de como pocos, está embarazada, de un bebé buscado y deseado, el mundo se ha vuelto oscuro y absurdo.
Sin sentido.
Ya no hay enhorabuenas y regalos.
Todo el mundo espera la decisión correcta.
La única que a María duele.

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Se que no es habitual, afortunadamente, que esta historia, terrorífica en si, no se repite asiduamente, se que la gran mayoría de profesionales(el 99% de los que he encontrado durante mi maternidad) son empáticos, correctos, educados, y maravillosos. Pero desgraciadamente la historia de María es real, y podría ser la mía o la tuya o la de otro.
No se como será mi hijo.
No se si podría nacer con algún tipo de enfermedad o de síndrome, o de malformación…
Se que vivo en un país que ha aprobado una ley restrictiva sobre el aborto, el sistema busca durante la gestación con cribados y pruebas estas posibles anomalías, para qué? Qué sentido tiene si no habrá posibilidad de interrumpirlo?
No se si María por decisión propia se sometería a una interrupción de su embarazo, no lo se, y creo que es su más íntimo derecho que su decisión siga en el mas absoluto anonimato.
No voy a entrar en una nueva diatriba en la que nadie se pondrá de acuerdo jamás, partes enfrentadas y condenadas a la incomunicación perpetua sobre si el aborto es o no permisible.
Tan solo espero que nunca mas ninguna mujer deba escuchar frases estúpidas e irrespetuosas
Cada día me sorprendo más de lo cáusticas y aniquiladoras que podemos ser las personas en relación a la maternidad y crianza. Las guerras mas encarnizadas nacen de críticas a una cesarea, a decisiones maternales, lactancia…

Hoy cuento la historia de una María mas, mañana podría ser mi historia, o la tuya, y tan sólo espero que si alguien ha de pasar por ese mal trago, probablemente el peor de su vida, no sea entre insultos e incoherencias, si ha de decidir que hacer con su vida y la de su hijo que tome la decisión entre abrazos y comprensión.
Que en el caso de decidir una interrupción del embarazo sea una decisión meditada por si misma, sin presiones de terceros.
Que en el caso de continuar adelante con su embarazo sea una decisión meditada por si misma, sin presiones de terceros.

Es tan difícil comprender que se pueda amar a un hijo, sin conocerlo y aun sabiéndolo diferente?

Y os dejo un video emotivo y precioso hecho por una asociación de niños con Síndrome de Down para una madre embarazada de un bebé afectado.

Será feliz.

Carta a una niña imbécil…

22 Mar

No tienes nombre… solo eres una niña imbécil, insultada públicamente por su madre.
No tienes nombre, pero lo mereces, y no es el insulto.
Tal vez naciste en el lugar equivocado, se equivocó el mundo, se equivocó al dar alas a ideas absurdas y contranatura, de mujeres que llegan a la maternidad sin saber que a un hijo se le ama, simplemente sobre todas las cosas.
Que un hijo es el trozo perfecto y maravillosos desprendido de uno mismo.
Que el amor suaviza los defectos y agranda los dones, tu no te equivocaste, no pudiste elegir.

Estas creciendo en un lugar extraño, te destronaron de tu reino liquido y cálido, para rodearte de furia, frío y deyección, para crecer bajo la mirada de alguien que te insulta y te falta al respeto. No se si tuviste suerte, si alguien te amó y esperó con ansío, si alguien contó los días que faltaban para conocerte, si alguien celebró tu llegada, si fue así, cuándo cambio todas esas alegrías y sonrisas por el desprecio?
Debiste crecer en un vientre que fuese mil veces al día acariciado, debiste nacer en un mundo donde el hallazgo de tu espera llenara un hogar de risas y fiestas. Una mujer tendría que haber celebrado la dulce noticia con lágrimas de emoción, y seguir celebrando día a día tu crecimiento y descubrimiento, no es así. Y lo lamento.
No debieras haber salido nunca en las noticias, pero lo has hecho. Nunca debiste ser portada de redes, tendrías que haber crecido sin mas, entre unos brazos derrochadores de abrazos que supiesen amarte y respetarte en tu crecimiento.

Mis hijos no son imbéciles, son niños como tu, inteligentes, maravillosos, guapos, dulces,
divertidos…
Cuando me enfado, me cansan o tengo uno de esos días en los que me superan, la imbécil soy yo. Por no tener la templanza para estar horas viendo la misma película, jugando hasta la saciedad, recortando, pintando, saltando, riendo… mi mente y mi espíritu que nacieron perfectos con la edad se agrietan y envejecen y hacen mas difícil comprenderos a veces, pero eso no es excusa para que no te amen y alienten.
Los imbéciles somos los adultos, egocéntricos y estúpidos que no comprendemos que la infancia es el camino, la base, el itinerario hacia nosotros mismos, hacia los adultos del futuro.

La infancia debiera ser simplemente sagrada, y los bebes y niños pequeños, ídolos a los que henchir de abrazos y cumplidos.
En cambio creemos que son un material maleable perfecto para esculpir educación, respeto, buenos hábitos, modales… supuestos dones necesarios para la convivencia.
Necesarios?
Con dos años?
Con tres?
La educación, el respeto, los modales, las buenas formas no debieran aprenderse por la imitación? Mediante la observación de nuestros actos los niños crecen y hacen exactamente lo que creen correcto, lo que hacemos nosotros.

Has despertado al mundo, porque desgraciadamente eres el rostro de demasiadas niñas y niños sin futuro… no-niños, porque les robarán su infancia, en una sociedad en la que los comportamientos e insultos son a veces permitidos con un sólo fue una vez, con un es por su bien, con un quien bien te quiere te hará llorar, en una sociedad donde desgraciadamente a muchos niños les roban la vida… Porque la falta de respeto es el comienzo del maltrato.
Me avergüenza compartir espacio con desalmados que creen que el hecho de nacer niño te hace escaso y carente. Creen que tu condición te hace diminuto y sin derechos. El fin de un niño es convertirse en adulto, pero no todo vale, el alimento que reciba su mente y su corazón serán la argamasa con la que evolucionará el mundo.

Mis hijos no son imbéciles.
Tu tampoco lo eres pequeña, aprende de su ejemplo, aprende a no ser como ella.

Me duelen las madres que no veneran a sus hijos y hablan de ellos buscándoles taras y públicamente exponiendo sus malos ratos.
Cómo crecerán, sabiéndose imperfectos?
Cómo pretender que sean adultos cuerdos, honestos, buenos, si se crían bajo la premisa del insulto, sabiéndose despreciados.
En lugar de acompañarlos a crecer, los atamos bajo cuerdas que doblegan, que sobornan, que finalmente hieren…

Hoy tu llenas las redes con los insultos al ser que debías amar sobre todas las cosas, hoy crece sabiéndose tullida sentimentalmente, porque demuestras con tus palabras que tu amor no es diáfano y perfecto, mañana pagarás con su desamor, estas alimentando a un monstruo, el que te enseñará con la indiferencia y el abandono que no era imbécil, tan solo un bebe camino de ser niña.
Ojala te retractes de tus actos antes de que sea demasiado tarde, e implantes en su dulce corazón la semilla del rencor y del desamor.
Lástima que hayas iniciado el camino de la maternidad sin saber de la importancia y el valor del tesoro que manejas, lástima que el tenerla entre tus brazos, que su mirada limpia y amorosa no te hayan hecho pensar distinto.
Lastima, simplemente, por tu hija, que se merecía mucho mas, pero también por ti, porque has nacido en el lugar equivocado, se equivocó el mundo al no darte un lugar lleno de amor y cobijo donde crecer aprendiendo a amar y ser amado, no pudiste elegir, pero si pudiste aprender de los errores que conoces.

Tu hija aprenderá, será mejor que tu, y que yo, y en sus manos florecerán nuevas niñas que se sentirán queridas e idolatradas desde la cuna.

Las madres tóxicas…

9 Ene

Este post no esta dedicado a nadie en particular.
Este post esta dedicado a todas en general.
Esta entrada también es para mi, y probablemente para ti, y para tu madre, y para tu suegra, y para tu amiga, la mamá del cole, la vecina… Esta entrada es para las madres tóxicas.
Qué es una madre toxica? Somos todas en algún momento de nuestra maternidad, cuando con la cabeza alta, deducimos que nosotras lo hacemos mejor, que nuestra verdad es la única! Que nuestra experiencia es la buena…
Una madre tóxica es esa que cuando tu preguntas -entre el temor a lo desconocido y empujada por los 12 libros sobre alimentación infantil que te acabas de leer- como vas a conseguir que tu hijo coma? Te responde que ella enseñó a su hijo a comer texturas y trozos bailando la conga mientras con una mano libre pintaba una réplica(por supuesto perfecta) de los girasoles de Van Gogh…
No, la madre tóxica no es esa que practica el baby led weaning, también hay madres toxicas de las que te explican que su hijo se come 425 gramos de puré de verduras con un 22% exacto de proteínas, con el porcentaje necesario de hidratos…(Mientras, tú te has atascado en el gramaje, haciendo malabares mentales para meter semejante volumen cúbico en el estómago de tu diminuto hijo…)

No, no pretendo en tono de humor contaros anécdotas graciosas, salpimentadas con un poco de ironía y gracejo, porque las madres tóxicas, me dan miedo, porque me da miedo en algún momento ser una de ellas, y perder la cordura, y la empatía, y colocar una espada de Damocles sobre la maternidad de otra mujer sujeta por una exigua crin de caballo.

Es muy visible en las comparaciones de tamaño, las madres toxicas te preguntarán cuantos meses tiene tu hijo para con una sonrisa dejarte claro que es mucho mas pequeño que su vástago, también entra en los cánones tóxicos, la que te esclarece que el tamaño del tuyo(mas grande ) no es normal, y tal vez debieras preocuparte por ello…
Las madres tóxicas son esas que cuando acudes a ellas con tus problemas de conciliación, de comportamiento, de sueño… siempre te dicen:- Pobre! Que mala suerte la tuya!

Y te hacen sentir sola y diminuta. En lugar de explicarte que ellas pasaron por lo mismo antes que tú, porque jamás reconocerán dudas o sufrimientos maternales, porque eso las pondría a tu altura, y ah! No! Eso no! Ellas son mejores madres! No saben de dudas, ni de lágrimas, y actúan como maestras perfectas. Dando lecciones de vida, ejemplarizando al resto con sus anécdotas e hijos sin mácula.

Te mirará malintencionadamente en el parque mientras de brazos cruzados y cabeza alta observa los manchurrones de la camisa de tu hijo(el suyo no se mancha nunca)
Te mirará malintencionadamente en el parque mientras de brazos cruzados y cabeza alta observa la impecable camisa de tu hijo, recién planchada(Porque ella mientras tu perdías tu tiempo planchando hacía cosas mejores)

Madres tóxicas que se reirán de tu crianza respetuosa, diciéndote lo bien que se han criado sus hijos con biberones, durmiendo 8 horas en su cuna desde el primer día o con una caricia semanal…
Madres toxicas, esas que te dejaran claro lo malísima madre que tu eres, porque ya lo dice todo el nombre… crianza respetuosa, si no la practicas, ni crías, ni respetas…
Madres tóxicas que cuando llores de impotencia porque las grietas, la postura, el dolor, o la falta de apoyo te ayudaron a dejar la lactancia demasiado pronto, o simplemente no te apetecía lactar… Te dejaran claro que la culpa es tuya y solamente tuya, porque TODAS las mujeres pueden dar de mamar
Las madres tóxicas que cuando cuentes que tu bebe lleva 8 meses o 2 años mamando te dejaran claros los peligros intrínsecos de semejante barbarie y probablemente te puedan contar pormenorizadamente todas las ventajas de un biberón

Las madres tóxicas que te contarán los venturosos partos naturales, cesáreas, con epidural, sin ella, en casa, en un hospital, con episiotomía, sin desgarros… Y justamente tu experiencia será peor, nimia, menos importante…
Porque todas, alguna vez, hemos estado de ese lado, del lado de la madre tóxica, ese monstruo que a veces nos posee y con malas artes nos convierte en esa mala amiga, vecina, cuñada, suegra, mujer… a la que tememos mas que a nada.

Empatizar, ponernos en el lugar de la otra… Hoy es tu hijo el que no come, mañana lo será el mío; Hoy soy tu nuera, mañana seré su suegra; Hoy soy una mujer fuerte, decidida que se enorgullece del resultado del esfuerzo de criar a sus hijos, mañana seré una madre indecisa, triste, asustada… y necesitaré que me sostengan.
Hoy te pido disculpas por mi engreimiento… Mañana te pediré la mano para ayudarme a caminar.

Somos madres, y nos une a todas una única cosa, una única razón, ellos, nuestros hijos. Porque cada una de las madres que conozco, he conocido y conoceré solo buscan lo mejor para sus hijos, la maternidad perfecta, aquella que logra hijos felices.
Porque todas las madres tóxicas, son a su vez la mejor madre.