Tag Archives: educacion

Hoy es uno de esos días…

28 Mar

Hoy es uno de esos días.
Un día en el que te supera el trabajo, y la vida, siempre corriendo.
En el que le has levantado la voz, y sin razón le has reñido porque estás cansada.
Uno de esos días en los que el agotamiento te ha hecho estar con la mente lejos, mientras le ayudabas con los deberes, en que estabas sin estar, y el lo ha notado y has visto sus ojos tristes.
Hoy es uno de esos días en los que has echado de menos un rato para ti, y tras el segundo -Qué tal?- has dejado volar tu imaginación mientras el seguía hablando sin que nadie le escuchase.
Y sabes que se ha dado cuenta, porque su silencio ha sido el grito redentor, con el que regresar a tu cuerpo.
Con el que darte cuenta que sus pequeños pesares son grandes e importantes, y que tu también necesitas que te escuchen…
Hoy es uno de esos días en los que te has agobiado poniendo lavadoras mientras se calentaba la leche de su merienda, te has saltado el baño y le has mandado a la cama sin cuento con un beso rápido en la mejilla.
Y ahora cansada, todo recogido y en orden, has notado el vacío en el sofá y le has echado de menos y ansías que se despierte para pedir agua y darle un abrazo…

Hoy es uno de esos días.
Y aún no has hecho la comida de mañana y te siente culpable, porque una noche mas, has puesto pizza de la sección de congelados, aunque le hayas explicado cien veces los beneficios de la comida sana.
Culpable una vez más, porque no tienes tiempo para planchar y su camiseta mañana será la confesión de ello. Y aunque sabes que a nadie le importa, a ti si.
Hoy es uno de esos días en los que en el trabajo todo salió mal.
Y tarde. Y con todo a medias debiste salir corriendo porque tu hijo te esperaba en la puerta del colegio, solo, bajo la lluvia.
Y mientras lo piensas una lágrima se escurre por tu mejilla, por el y por ti. Porque aún tienes su imagen grabada en tu retina, solo bajo el alero para no mojarse, y por ti, porque sabes que mañana será peor el día, deberás recuperar y nadie entenderá que no podías dejarle más tiempo esperándote, que no te puedes permitir relajarte y aguantar un rato mas en la oficina, ni hacer sobremesas después de las reuniones, ni cañitas a media tarde, ni cenas los viernes…

Hoy es uno de esos días, en los que te das cuenta de lo difícil que es todo, de todo lo que te queda por hacer, de todo lo que te pierdes mientras te enfadas contigo misma
Hoy es uno de esos días, en los que cuando te vas a la cama pasas por su cuarto a arroparle y se despierta, y te abraza y te dice:
-No te preocupes, te quiero.
Y te vas llorando a dormir, porque no concibes en un mundo justo que un niño de 8 años consuele a su madre y se conforme con las migajas de su tiempo, con el tiempo sobrante tras terminar su trabajo, y la casa y los deberes, y la cena, y la comida del día siguiente, y esa compra apresurada en el súper, y ese salto a la farmacia para buscar vitaminas que te hagan mas largos los días.
Y mientras él crece, y nunca volverá a tener 8 años, ni querrá jugar mañana de nuevo con su tren y contigo, y mañana crecerá y ya no querrá que le ayudes con los deberes, ni tendrá ganas de contarte que hizo ayer en el recreo, ni querrá que conozcas sus secretos…
y El tiempo pasará y no reconocerás a la mujer del espejo, ni a ese adolescente guapo de su lado.
Respira, mírate. Vuelve a su cama y abrázale.

Y mañana edúcale.
Edúcale para que crea en la igualdad, para que crezca sabiendo que cuando sale de casa el mundo se ha de regir por las mismas reglas, que aprenda que compartirá espacio, y tiempo, y trabajo con mujeres como tu, y que merecen el mismo respeto y las mismas oportunidades y obligaciones.
Edúcale para que eduque a sus hijos a no concebir diferencias.
Edúcale para que aprenda que la implicación de su padre no es excepción.
Edúcale para que respete por igual sin importar el sexo.
Porque en la educación está el futuro, porque los hombres conscientes de hoy han de ser mayoría mañana, porque solo el día que para el sentir universal los hijos, y la casa, y los deberes sean obligación y deber de toda la familia y no sólo de las mujeres la conciliación no será posible.
Edúcale, para que eduque a sus hijas, y les haga saber que no son las herederas de las tareas del hogar, ni de la plancha, ni de las lavadoras, Edúcale para educar en igualdad.
Y edúcate…

Soy racista.

7 Feb

Lo se, es políticamente incorrecto, pero soy racista.
Tengo prejuicios definidos por mi educación y mis vivencias, y honestamente creo que ya soy mayor para librarme de ellos, y educo  a mis hijos en las mismas creencias en las que creo, les quiero inculcar mis convencionalismos

Hace unos días estaba en la consulta del pediatra, en la sala de espera y una familia me llamó poderosamente la atención. Papá, Mamá y dos chicos, uno de unos diez o doce años, el otro de unos seis.
El padre en voz mas bien alta increpaba a su hijo:

-Pues si el entrenador te ha dicho que eres el mejor tu se lo dices, que quieres jugar todos los tiempos! Que no te vale con salir como los demás un tiempo, tu quieres jugar todos! Para eso eres el mejor!

Esa no es la forma en la que yo quiero educar a mis hijos, como dice el refrán, si quieres un campeón en la familia… entrena, pero deja en paz a tus hijos. Pero no soy quien para predicar a desconocidos…

La conversación (no se muy bien por qué) siguió por otros derroteros, Papá en un tono desagradablemente alto, aleccionaba al hijo mayor, sobre antropología:
-Dentro de la raza humana está la “escoria” y dentro de la “escoria”, los sudacas, los negros y los moros- Mientras educaba a su hijo se dirigía a su mujer con chasquidos de dedos, tal como hace doscientos años debían dirigirse los señores a sus esclavos…
Mientras despotricaba y decía que los extranjeros nos quitaban el trabajo…

Lo primero que he pensado ha sido en huir.
Huir despavorida, porque personas con esos pensamientos me parecen un germen venenoso y maligno, digno de la mayor de las desinfecciones, lo siguiente que he pensado, es, por favor, que sus hijos jamás compartan espacio, juego o amistad con los míos.
Qué clase de relaciones toxicas tendrán sus hijos en el colegio por ejemplo?
Porque la normalidad, la lógica es que en su colegio cohabiten entre el respeto y la normalidad niños de distintas procedencias, religiones, etnias… En la misma proporción que co- habitamos todos.
Serán niños xenófobos y trasladaran lo que reciben en casa en sus aulas?
En su colegio?
En el parque donde jueguen?
O serán discriminados por ello?

Me he avergonzado escuchándole, por lo estúpido de su discurso y por el profundo rechazo a su persona que he sentido.
Porque daría cualquier cosa porque sus hijos no fuesen jamás a nuestro parque, porque invocaría plegarias con tal de evitar que compartiesen colegio con ellos.
Porque definitivamente tengo prejuicios y un profundo desagrado  y una abismal intransigencia hacia este tipo de personajes, incultos, lerdos, estúpidos, que trafican con su odio y lo comparten y contagian a otros.

Esa escoria son mis vecinos, mis compañeros de trabajo, los compañeros de mis hijos, mis amigos…
Y son iguales a ti. No, los que yo conozco no son iguales a ti, son mejores.
Porque tu profunda indiferencia y falta de respeto a las personas te hace rebajarte y convertirte en un estúpido esperpento.

La pediatra que atiende a tus hijos es “sudaca”, y tal vez mañana tengas que agradecerle haberles salvado la vida…
Por qué crees que eres mejor que ella?
Acaso crees que has nacido en el lugar adecuado?
La hora que era y acompañando a la familia discierno que estas en paro, ojala no fuese así, pero la realidad de nuestros días y tus palabras rencorosas me hacen creer que si.
Querrías ser esa escoria en otro país?
Querrías que tus hijos fuesen despreciados lejos de vuestro hogar por ser de distinta procedencia?
Por hablar distinto idioma?
Por ser de distinto color?

Das asco, tú, y tus ideas absurdas sobre el mundo. Y lo que mas asco da es que yo las tenga que escuchar y proteger a mis hijos de gente como tu, y de los tuyos.

Hoy simplemente veo que el mundo es un poco más feo gracias a ti. En días como hoy  pierdo la esperanza de un futuro mejor. Y si soy racista, porque no quiero compartir espacio, tiempo ni mundo contigo.

Yo quiero un hijo chivato…

25 Ene

Llevo días dándole vueltas al tema, el año pasado mi pequeño en su primer año de escuela hizo función de fin de curso. Y se pasó más de un mes con un secreto, el no sabía lo que significaba secreto antes, en nuestra familia jamás se le había enseñado, pero en el colegio les instaron a guardarlo para sorprendernos.
Y si, puede parecer una chorrada, pero si ahondamos, enseñarles a niños pequeños a tener secretos con sus padres, de cualquier índole, abre la veda para males mayores. Abusos sexuales en la infancia, maltrato infantil por parte de cuidadores, profesores, familia…
Un niño jamás debiera conocer la palabra secreto hasta que tenga la madurez para poder enfrentarse y defenderse a posibles abusos.
Si aprenden la normalidad de escondernos nimiedades, cómo les protegemos ante un adulto que pretenda hacerles daño?
Cómo enseñarles qué pueden escondernos y qué no?
Y cuándo crezcan? Acoso, buying, burlas… Todas las feas caras de una misma moneda.
Mireia Long, de la que me considero una admiradora, la maravillosa co-creadora de “La Pedagogía Blanca”, al hilo de mi preocupación por el hecho, hizo un comentario que me caló muy hondo:
-Quiero un hijo chivato.-  Y yo, tras mucho pensar lo creo firmemente, YO TAMBIÉN QUIERO UN HIJO CHIVATO
Un hijo que me avise y avise a otros si ocurre algo que no le hace sentir bien, si le dañan, amenazan, burlan.
O dañan, amenazan o se burlan de otros.
Hasta hace un par de meses mi pequeño no conocía en su vocabulario la palabra chivato, y sin embargo ahora la utiliza asiduamente, pese que en varias ocasiones he intentado aleccionarle, explicándole que contar algo que afecta o puede dañar a otros no es chivarse, si viene a contar que su hermana esta subida peligrosamente a algún sitio por ejemplo, pero es realmente difícil, mi forma de educar dista mucho de las de otros padres y de las corrientes habituales.
Tal vez me fijo en pequeños detalles que para mi marcan la diferencia.
Y dado que convivimos con el mundo, a veces es muy complicado no dejar que el resto afecte o por contacto contagie a nuestro niño.
Cómo hacer entender a otros padres que a veces pequeños cambios, como no educar enseñándoles a señalar al que habla, puede suponer salvar su futuro?

Si, yo quiero un hijo chivato, que cuando alguien le amilane con su violencia física o verbal, no se arredre y se esconda sino que grite bien fuerte!!
Que no tema contarme sus debilidades, que no me tenga entre sus temores.
Que no se avergüence por que yo conozca qué le avergüenza…
Hoy he leído este artículo de Arturo Pérez-Reverte, AQUI ” Esas jóvenes hijas de puta” qué miedo!
El artículo habla sobre la niña de 14 años que se suicidó por no poder seguir aguantando la presión de sus compañeras.
Su acoso le costó la vida. Han sido condenadas.
Qué miedo!! Miedo a que mis hijos puedan convivir con esos monstruos.

Las semillas que todos conocemos, de algún modo, los hijos de quienes les exigen ser los primeros, no llorar, se mejores que el resto, estudiar hasta el hastío, correr hasta la extenuación, sobresalir por encima de todo y de todos.
Aquellos a quienes educan cual esperpento caníbal dispuestos a masticar a todo aquel que respire por debajo de ellos.
Los vástagos de aquellos que ríen las debilidades ajenas, que insultan las diferencias, que burlan las indefensiones.
que acicalan sus puños y les instan a usarlos contra el resto.
Monstruos, si, monstruos, que se alimentan y crecen con la ira, de los sueños incumplidos de sus padres, de sus delirios de grandeza, de ese quiero y no puedo, y del peor de los pecados, el de reflejar nuestras miserias en las riquezas futuras de nuestros hijos.

Yo quiero que mi hijo sea el mejor, como todos. Pero no a costa de aprender a pisar a otros. Que su ambición no se moje con las lágrimas del resto.
Yo no quiero que mi hijo sea el mejor, porque yo ya veo su grandeza, y no necesito que compita para verla. Que utilice la mofa de quien vaya por detrás, empequeñece y envilece.
Quiero y ansío su felicidad y muero solo de pensar en que algo le dañe.
Yo quiero un hijo chivato, que no sufra en silencio, que hable, que proclame, que grite!!
Quiero educarle en la confianza en mi, en el respeto, en la seguridad de saberse querido y defendido.
Quiero un chivato que sepa que merece el respeto de todos.
Para si algún día se cruza en su camino uno de esos hijos de puta, tenga herramientas para desgañitarse pidiendo ayuda.

Quiero un hijo chivato, porque la otra opción es mas desgarradora, tanto como la de perderle, que esté en el otro lado, quiero un hijo que se sepa valioso y querido para que vea valía y amor en los demás, para que no se convierta en engendro acosador el día de mañana.

No quiero que crezca creyendo que la vida es un combate de boxeo donde matar o morir.
No quiero que corra para ser siempre el primero. Quiero que corra para sentir el viento en la cara…
No quiero que aprenda a levantar los pies para hacer zancadillas… Quiero que los levante para saltar mas lejos…
No quiero que estudie para ser el mas listo. Quiero que estudie para que pueda decidir quien ser…
No quiero que pinte el cuadro mas hermoso. Quiero que pinte el cuadro que le haga soñar…
No quiero que toque el violín con maestría para ganar concursos. Quiero que toque el violín para que sienta la música en el alma…
Yo quiero un hijo chivato, vivo, feliz…
Yo quiero, quiero, quiero… Que nadie ose hacerle daño, que crezca sabiéndose maravilloso e importante sin necesidad de compararse con nadie.
Único y perfecto tal y como es.

 

Una de regalos…

22 Ene

Han pasado las navidades, días maravillosos de disfrutar a tiempo completo con los peques de la casa, de emocionarnos y reír.
De juegos y momentos compartidos.
Y de la ilusión y la emoción de la llegada de regalos, Papá Noel y los Reyes Magos vienen cargados.
No, no es necesario el consumismo, nuestro presupuesto no es muy grande, de hecho me suelo reír con la típica noticia navideña, este año cada familia gastará una media de 309 euros por miembro en regalos…
Vamos a ver, en casa somos cinco…
No, definitivamente alguien se esta quedando con nuestros regalos!
Con un presupuesto mas moderado también se puede llenar el árbol de regalos, y a eso voy.

Por qué llenarlo?
Porque es navidad, porque sólo dos veces al año unas figuras mágicas visitan nuestro hogar, y sólo lo vivirán y disfrutarán conscientemente con esa ilusión 6 o 7 años.
En los regalos se puede poner cualquier cosa, basta que este bien envuelta, con cariño… Una bufanda, lápices de colorear, bombones, caramelos, regalitos que abrir y disfrutar.
En nuestra casa en Reyes los regalos “los dejan” debajo del árbol, Princeso empezó a abrir sus regalos ”pequeños” lápices, una libreta, una colonia… Sólo chucherías, pero envueltas con cariño.

Como estaban ordenados por tamaño, sus regalos que eran grandes, y los que había pedido con emoción, quedaron detrás de todos los del resto de la familia, y asistió con júbilo y la misma ilusión a la apertura de los demás, de hecho, como este año sabe leer algunas letras el nos los entregaba, sin comparar al resto con la ausencia de los suyos, no era consciente de que faltaban sus regalos estrellas, se puede llenar un árbol sin educar en el consumismo.

Porque el regalo que queremos inculcarles es el de disfrutar en familia, el de compartir momentos y experiencias.
Asistió feliz a la apertura de los regalos importantes del resto, sin un mal gesto, con la inocencia y la alegría que le caracterizan.
Sus ojos aun brillan con los regalos que había pedido a los reyes. Los abrió, los últimos, sin despreciar los menos importantes.
Y es cuando entre el tumulto de papel de regalo y cajas, te das cuenta de que tenemos un regalo diario, el de tenerlos cerca y poder aprender de ellos.
De su humildad, de su inocencia, de la belleza de las pequeñas cosas que hacen grande el día y día y la vida.
Sin embargo esa orgía de regalos que defiendo y fomento en navidad, me pone enferma en los cumpleaños, lo se, soy rara, friky… Llamadme lo que queráis, pero me gustaría que mis hijos disfrutaran de sus cumpleaños compartiendo con sus amiguitos, con sus compañeros y con quienes les quieren una fiesta, la de los años vividos, hasta ahora lo había conseguido, y si, hablo en pasado, asistir a una treintena de cumpleaños al año, en los que se fomenta la imagen de niño rey, y donde se hace escaparate de regalos, no ayuda.

Y yo asisto ojiplática a cumpleaños donde al niño se le canoniza sentado en un trono(Donde estoy casi segura que no disfruta del exceso de atención con dos, tres o cuatro años) y se pasa ante sus ojos una orgiástica colección de regalos, demasiados, excesivos…
Donde se convierte la inocente fiesta donde pasar un rato maravilloso en una reunión en la que amasar fortunas jugueteras.
Con la edad empeora, he asistido a cumpleaños donde el festejado en cuestión, saludaba a los invitados con un : Qué me has traído? O comparaba la calidad de los amigos asistentes en función de las cualidades y valor del regalo… En voz alta.

Princeso y Princesa cumplen años con diez días de diferencia, así que hasta ahora ha sido fácil compenetrarlos y montarles la fiesta en casa, dos años seguidos, hemos conseguido aún teniendo una treintena de infantes invitados que apenas hubiese regalos, o al menos lo hemos intentado, porque el mejor regalo es sentirse querido y arropado, esta decisión(escrita en la invitación además) nos ha valido la etiqueta de raritos… Que le vamos a hacer!
Pero este año creo que ya no nos libramos, ni del parque de bolas, ni del trono, ni de la sucesión de regalos, porque Princeso ya ha dicho en voz alta que el quiere celebrar su cumpleaños así.
Así que toca respetar su decisión aunque intentaremos moderar el evento.

Dónde quedaron aquellos cumpleaños de nuestra infancias, si la fecha acompañaba, al aire libre, con una botella grande de cocacola, unas patatillas y un bizcocho caseros, con algún regalo especial, familiar normalmente y un montón de juegos.
Porque los regalos eran cosa de la familia, y si acaso los amiguitos nos obsequiaban con preciosas tarjetas o cartas hechas con sus propias manos, y algún regalito o detalle, siempre acorde al presupuesto o la paga del niño.

He asistido a algunos cumpleaños donde además me parece humillante para los pequeños el reparto público, donde se hace visible las diferencias presupuestarias de unos y otros niños, al menos entre las miradas reprobatorias de ciertas madres…
Y es que y hablo por mi, la carga que supone una treintena de cumpleaños al año no es fácil de llevar, si añadimos que cuando estén todos en el cole se multiplicarán casi por tres…
O se recorta el presupuesto o es imposible asistir a todos.
Y he aquí otro motivo por el que me gustan los cumpleaños sin regalos. El año pasado en la invitación pusimos literalmente,

Os agradecemos NO traer regalo
vuestra compañía es nuestro mejor obsequio

Y hubo incluso algún enfadado. Con esto además de ampararnos en razones de crianza(Que siempre queda bien y la mayoría respetan, evitamos que aquellas familias que no asisten a los cumples por motivos económicos, no se vean en la obligación de alegar compromisos.
Porque una invitación a un cumpleaños se ha convertido en obligación el llevar regalo.
Terminarán siendo como las bodas, con número de cuenta
Con el comienzo del cole además, comienza la vorágine, porque siendo tan pequeños, invitamos a toda la clase, y afortunadamente hemos dado con una clase en la que la mayoría de los padres hacen igual, y es que somos conscientes de que son muy pequeños aún, y es momento de compartir con todos, sin diferenciar ni excluir a nadie.
Me sorprende cuando escucho a algunas madres hablar de que sus hijos con 3 ó 4 años ya tienen un círculo de amistades diferenciado y exclusivo, será que mi hijo aun no ha llegado a ese grado de madurez, y cada día tiene un par o tres de mejores amigos, e interactúa con todos, además desde el centro da la sensación de que fomentan esas macro-relaciones entre ellos, con lo cual terminamos hasta los padres conociéndonos y conociendo a los veintitantos compañeros de tus hijos y la verdad es que se agradece mucho la familiaridad. La confianza que se va creando.

Así que en breve tendré que hacer peregrinación para descubrir dónde quiere mi Princeso celebrar su fiesta de cumpleaños e intentaré inculcarle que lo de menos serán los regalos, que lo importante y lo único que le durará, serán los lazos de amistad y los buenos ratos que compartirá.
Lo se, NO me hago ilusiones, se que es tarea ardua, pero por intentarlo que no quede!

Yo no enseño las tetas…

20 Nov

No.
Yo no enseño las tetas.
Y es una afirmación cierta.
Yo no saco mi pecho desnudo al amamantar a mi hijo para exponerlo y que alguien lo vea.
Y es que yo no enseño las tetas, YO AMAMANTO.
Y si cuando amamanto crees que si enseño las tetas eres simplemente imbécil.
El resto del post sobra realmente, creo que acabo de dejar clara mi prioridad y mi punto de vista, mi hijo, su alimentación, y si a ti te molesta que le amamante en público, en un bar, en una tienda, en la calle… Si te avergüenza o molesta…

Tápate la cara.

 

Y deja de leerme, porque te vas a sentir ofendido con mis afirmaciones.

Si simplemente te parece que un pecho desnudo amamantando a un niño es una inmoralidad no eres honrado ni decente, puedo entender que te de pudor y apartes la vista, de hecho te lo agradezco, pero de ahí a que lo hagas por considerarlo pornografía tiene una clara lectura, eres inculto y absurdo por no entender y respetar un acto tan natural y mamífero o simplemente tienes miedo de aprender de la vida.

Porque si, existen prendas que ayudan a disimular el acto, pero no tenemos porque emplearlas si no queremos.
No tenemos porque disimular y esconder algo tan natural y sencillo.
Yo soy pudorosa, no suelo sacar el pecho sin mas, intento pasar desapercibida, pero lo hago por mi, no por ti, y desde luego si mi ropa o la situación no lo permiten, antes que escuchar a mi bebe el mas mínimo llanto pierdo el pudor y saco mi pecho por el mundo.

Daniela y su teta

Si eres de esos enfermos que se masturban con imágenes de mujeres amamantando, simplemente me das igual, no voy a dejar de disfrutar del regalo que me ha hecho la naturaleza por ti, soy consciente de que eres simplemente eso, un enfermo, y si no te obsesionaras con pechos alimentando niños lo harías con boñigas o peces muertos, esta en tu naturaleza, como en la mía ignorarte y despreciarte por ello, y no vas a coartar que yo ponga mis fotos amamantando, no permitiré que robes mi libertad y mi alegría por tus sucios comportamientos

 

Si en cambio eres de las enfermas que pese a tener tetas y llevar en tu naturaleza comprender que es simplemente parte de ella la alimentación de tu hijo y aun así te escandalizas por imágenes de pechos amantando simplemente no tengo denominativo para ti, no hablo de que decidas dar o no el pecho, elección privada y mas que respetable, solo tuya, sino que critiques, denuncies , enjuicies y censures el acto.
No , no tengo adjetivos lo suficientemente sucios, hirientes y horribles para ti.
Tal vez no existen, y tu amargura, tristeza y soledad es suficiente acompañamiento en tu vida. Me entristeces, porque además tus actos has de esconderlos, a sabiendas de que obras mal.

África y su teta

No, yo no enseño las tetas, y podría, porque en pleno postparto el tamaño y turgencia dan para la portada de playboy, que es donde debiera ir aquel que quiere ver pechos desnudos con fines sexuales, no a paginas de lactancia.

No, yo no enseño las tetas, alimento, amo, cobijo, doy calor…
Amamanto.

Porque esta imagen es cool…
                         Pero esta otra es pornografía…
20141110_093627

Porque esto es moda…

En cambio esto es sucio…

 

 

 

 

Porque esto es indecente…

                  Pero esto es evolución…

 

Sólo la naturalidad de la educación, el respeto y la empatía harán de algo tan normal como alimentar a un niño, pase absolutamente desapercibido, sin fiestas, ni declaraciones, sin días conmemorativos …
Simplemente naturaleza.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Gracias a Alma, Lluc, Daniela, Pau, Africa, Beatriz y Magda…

IMG-20141118-WA0015

IMG-20141118-WA0014

África y su teta

pau

fotos juan 052

Mamá víbora ataca de nuevo…

3 Oct

Mamá víbora(Que soy yo) ataca de nuevo

Y es que hoy me siento mamá víbora, porque si me muerdo la lengua me enveneno, y es que en esto de la maternidad muchas veces nos ocurre, donde dije digo, digo Diego, porque nosotras no somos quienes manejamos, son nuestros retoños, y aunque no nos guste actúan por iniciativa propia.

Hoy estoy algo indignada, con ciertos niños, que parecen los mismísimos niños hijos de Chuky, y si, mi Princeso a veces también lo ha sido, lo es y lo será, y mi Princesa con sus ya dos añitos apunta maneras cuando comienza  a indignarse y a sacar ese genio beligerante y berrinchoso que gasta…

Así que hoy no voy a contaros lo malo que es un niño o dos o tres, por actuar cual salvajes por el mundo, porque cosas de madre iniciada, comprendo que son niños y que tienen sus días, no son malos, ni traviesos, son niños, y precisamente por ello comprendo que también tienen padres, si, padre y madre(la mayoría) que entre sonrisitas y -Uys! Es un niño!- Pretenden que todos aguantemos al intrépido agitador.
Lo siento, pero ya no aguanto mas, mi paciencia en cuanto a niños, crianzas y educación se ve seriamente traspuesta cuando me entran ganas de partirle la cara a ciertos progenitores!

Si, hablo de ti, no te voy a criticar, te voy a explicar simplemente mi visión de los hechos, para que bajes de tu nube de madre y seas consciente de que tu hijo es un niño, pero tu una persona coherente que en el caso de no ser tuyo le habrías cantado cuatro frescas

Y he aquí que el hijo de Chuky llega con sus respetables y educados padres a quienes les duele la boca de pregonar la crianza con apego y respetuosa que llevan con su amado hijo
Y en pleno restaurante mientras celebramos el 25 aniversario de boda de los protagonistas y todos los que tenemos hijos menores de 4 años intentamos mantenerlos tranquilos y relajados para que salgan guapos en la foto(ellos y nosotros) que ya habrá tiempo en la próxima hora y media de terminar con los pelos de punta corriendo detrás, ellos(Los padres de Chuky), felices y sonrientes sueltan a la bestia, y he aquí la bestia que lo primero que hace es tirar de los manteles de la mesa de bienvenida, arrasando con las fotos, las velas y el libro de firmas, entre miradas reprobatorias y bordes de infarto intentando que nada caiga al suelo.
El pequeño energúmeno se evapora hacia otro lugar.
Mami y papi se ríen.
Por qué? Pues exactamente no lo se, porque a las personas que tienen alrededor no les hace ni pizca de gracia…
Pero ellos se ríen claro
-Uys! Es un niño!-

 
Tras los saludos iniciales y el brindis, para descanso de todos, conseguimos sentarnos, digo descanso, porque aquí la madre víbora ya no tiene manos para sujetar a sus princesos, que hartos y hambrientos comienzan a llamar la atención y a intentar hacer carreras de obstáculos entre los invitados, y si, son niños, pero también tienen madre, una que intenta que se moderen a base de cosquillas, juegos y atención, y a costa de no pasárselo tan bien como hubiese querido…
Pero como son mis niños, apechugo y al menos me siento acompañada por el elenco de madres que están en mi misma situación.

La es mesa comunitaria, horror!
Los invitados con niños nos buscamos entre el resto y con un lenguaje silencioso nos colocamos estratégicamente juntos, Chuky & company también.

Nos sirven primero los platos de los mas pequeños, mientras algunos nos preguntamos porque no aprovechan y traen todo junto, ya que serán los únicos 20 minutos de paz y tranquilidad.
Y yo en 20 minutos devoro oiga!
Que luego, con suerte me dará tiempo a atragantarme con los entrantes, ahogarme en el sorbete, intuir el plato fuerte y oler el postre, que lo veo, que me pasare la noche levantándome y sentándome a turnos con el papá de los princesos, y oiga usted! Todo son ventajas, no veas lo bueno que es este ejercicio para las abdominales!

Y mientras mis princesos y el resto de niños comen mas o menos tranquilos, algunos haciendo el tren, otros simplemente engullendo, otros practicando el baby-led-weaning, Chuky ya ha tirado las copas de sus padres y comienza literalmente a tirar pollo sobre el resto.
Mami se ríe:
-Es que esta aprendiendo a comer!- Mira guapa comer no se si sabrá, pero las practicas de tiro al blanco se le dan de coña!
Lo siguiente es escupir agua, y cuando ya ha realizado su aspersión a derecha e izquierda se fija en los niños que tiene mas a mano, y… al ataque!
Se oye la voz de una mama reprendiendo a su retoño:
-No hijo, que Menganito(También conocido como chuky) sea un maleducado no significa que tu lo seas- y con la cabeza muy alta se marcha con su niño de la mano a limpiarle, mientras las tres mamas que seguimos cerca nos sonrojamos, pensando
-Que vergüenza, pobrecita, tampoco era para tanto! Total un poco de agua…-
A lo que mama guay, sin darse excesivamente por aludida interpreta en voz alta la queja:
-Será por mi niño? Uys! Pues bien feliz que es, no hay mas que comparar- Y nuestra anterior pena se esfuma y alguna se tiene que sujetar la lengua para no soltarle el repertorio. 
Y sigue:
-Si es que los niños de hoy en día están subyugados, y claro, no hay color, los niños necesitan libertad, respeto y bla, bla, bla…
Desconecto, porque tengo mucha hambre, Princesa parece que no quiere mas y esta madre está mueriéndose por probar los nugget y las patatas con kétchup…
Es que el hambre me pone de mala leche, y me está naciendo un monstruo violento de dentro…

Terminada la comida infantil, comenzamos la nuestra y consigo convencer a mis princesos de mantenerse 15 minutos mas sentados, el heladito que nos traen ayuda, Princesa lo usa como crema facial y Princeso hace experimentos mezclándolo con la cocacola. Mientras haya paz!! Ya limpiaremos antes de irnos!
Chuky se levanta y comienza a vigilar los movimientos del resto de niños, se ve que se aburre, así que comienza a correr alrededor de la mesa, no importa que haya camareros cargados de platos, que moleste a los de mas allá, y que el restaurante no lo hayan cerrado para nosotros, los niños, según su santa madre, son un bien común que hay que cuidar, cualquiera ha de entenderlo y como nos gusta criar en tribu, cualquiera deberá responsabilizarse de su hijo en caso de que se rompa la crisma, moleste o incordie a alguien del restaurante.
A esto los hijos de todos los demás ya están vigilando los movimientos de Chuky, pensando seguramente lo desgraciados que son con estos padres que no les dejan hacer lo que les sale del mismísimo.

En el entre plato, ya es imposible mantener a ninguno quieto, y como no hemos traído cuerdas, porque no es políticamente correcto, el móvil ya esta manido y sin batería, y en el bolso no caben las construcciones completas de Mickey Mouse(Sólo la mitad),comienzan tímidamente a bajarse de las sillas, os pongo en antecedentes, los mios tienen dos y cuatro años, recién cumplidos, hay otros dos de tres, uno de cinco y dos de siete. Chuky tiene casi tres.
Con nuestro lenguaje gestual de madres , nos turnamos para levantarnos de la mesa y vigilarlos, la mayoría han acampado en la entrada, donde se entretienen pisando un sofá y jugando con los cojines, cuando intento colocarlos y le digo a los míos que no desordenen un camarero, muy amable, me dice que no me preocupe, que ahí no hacen nada malo y que cerrará la puerta para que no puedan salir y estemos tranquilos.
Esta solidaridad entre padres(Que seguro que lo es!)se agradece.
Me fijo que los míos ya no son los mismos que llegaron hace apenas hora y media, ya no van ni blancos, ni limpios, ni peinados, y estoy segura de que yo hago juego con ellos. El kétchup y el helado que todo lo pueden!

Me vuelvo a la mesa y pongo en antecedentes a las demás madres:
-Tranquilas chicas, están bien.-
Ni cinco minutos y el camarero amable de antes acaba de convertirse en la niña del exorcista, a gritos nos avisa de que los niños la están liando, corremos!
Todas menos mama de chuky claro! Chuky esta con una pajita y una cocacola dando de beber a las hormigas de dentro del enchufe, el camarero indignado y visiblemente asustado, de ahí el histerismo, porque ha visto las chispas rozando al susodicho…
Y cuando una de las madres avisa a la santa madre, esta acude a la voz de:
-Ays, qué ideas tiene mi niño!-
Y cuando llega a la mesa se queja de la poca tolerancia que tienen con los niños. Las demás callamos, porque nos hemos tenido que comer el maltrago, volver con los niños a la mesa y pedir disculpas por su comportamiento, pero ella aun no se ha dado por aludida…
No hija, no, tolerancia con los niños tienen, lo que no tienen es tolerancia con el tuyo, porque se ha pasado de la raya, y lo que tu llamas ideas, le podía haber costado un disgusto, o lo que es peor la vida, mientras tu te haces la tonta y pregonas a las demás, que ya ves, también leemos a Carlos González, también asistimos a charlas en escuelas alternativas y también creemos en la criazna con apego, lo bien que crias a tu hijo.
Y hasta aqui bonita, porque tu no crías, tu simplemente has parido un niño para que campe a sus anchas por el mundo, y entiendo y respeto tu crianza, siempre y cuando no afecte a la de los demás, incluido nuestro bienestar y nuestra tranquilidad.
Pregonas la crianza respetuosa mientras muestras una falta de respeto desproporcionada al resto de humanos que habitamos el mundo, y es que has confundido los términos, hija, que se puede amar, criar, respetar y educar, todo al mismo tiempo, y que tu hijo vive en el mundo, teniéndose que incorporar a ciertas normas civicas básicas, que yo entiendo que es un niño, que juega, que berrea, que destroza, que arma jaleo, porque los mios también lo hacen, pero ahí estoy yo para solventar lo que surja.

Porque los niños pegan, tienen sus fases, pero el tuyo pega a todo el que se pasee por delante sea el camarero, alguien que no conoce o tu misma.
Los niños rompen cosas(dímelo a mi que la mitad de la vajilla es ya un recuerdo) pero no les río las gracias, si acaso les acompaño a recoger los cachos.
Los niños gritan, y les explico que en ciertos sitios se habla bajito y les acompaño susurrando entre risas.

Y mañana cuando crea fervientemente en que Supernanny, Estivill o Ferber son unos ogros consumidos, me saldrá el pepito grillo de mi cabeza preguntando: Seguro? Y si mandamos a la madre de Chuky a ver si la meten en vereda? Por que estos métodos conductistas en niños no me dicen mucho pero para algunos padres les vendría al pelo!

Porque Chuky es sólo un niño y no tiene culpa de nada, pero tu eres un adulto inteligente y responsable que debieras como poco ser consciente de las necesidades educacionales de tu hijo, dije adulto inteligente y responsable? Perdón me equivoqué!

Firmado: Una madre víbora.

La sexualización de la infancia.

1 Oct

Sí, todos hemos leído sobre ello, los periódicos, las redes sociales, las noticias se llenan periódicamente de informaciones sobre tal producto o tal campaña que utiliza niñas para caracterizarlas como adultas en poses sexuales, o comercializan ropas claramente sexuadas…

Se buscan firmas reiteradamente para que sean retirados del mercado estos productos o esas campañas, nos echamos las manos a la cabeza cuando vemos ciertas publicidades…

Sin embargo el día a día está lleno de niños sexualizados. Este post no nace como crítica, simplemente como mi visión del mundo, siendo madre de dos. Creo además honestamente que lo que hoy lucho me puede dar mañana en la cara porque mis hijos son seres independientes que pese a su corta edad y me guste o no, ya toman decisiones sobre sus gustos y marcan el camino de su carácter y preferencias.

Voy a parques, al colegio, a fiestas de cumpleaños, a reuniones  de familias, convivo con otros niños, de amigos, vecinos, etc…

Firmamos para que retiren ropa sexuada de tal almacén pero veo niñas de cortísima edad con ropa marcada con el conejito de playboy, y si , es solo un conejito, pero aunque nuestras hijas no lo sepan nosotros si conocemos las connotaciones sexuales del logo, biquinis, faldas, tops que no recuerdo haber usado en otra franja de edad más que de los 16 a  los 20, en los que como en la canción de Sabina, nuestra falda era muy corta y nuestra lengua muy larga,  y ahora compruebo estupefacta que visten y contonean niñas de 6, 8, 10 años… Se ha adelantado la adolescencia? O la adelantamos nosotros robándoles así infancia e inocencia?

Mi hijo aun no tiene claro el concepto de novia, un par de meses atrás, me contó con toda su fe que su novia era yo(Véase imagen, madre deshecha en el suelo bañada en sus propias babas y lagrimeando) y cuando intenté explicarle que mamá no podía ser su novia, se enojó diciendo que era la única novia que quería.. Sin embargo en nuestro entorno, en el colegio, todos los niños de su edad (Y presupongo que como él sin entender el concepto) son preguntados una y otra vez:
-Tienes novia?
-Quién es tu novia?
-Cuántas novias tienes?
Dándole una normalidad, añadiendo calificativos de listos, o machotes si tienen varias (Ni entro en la gracia de educar así a nuestros hijos, convencida estoy de que a todas nos parecería un machote nuestro marido si tuviese tres novias…), separando claramente comportamientos de niños y niñas, diferenciando sus juegos, sus preferencias, sus relaciones…

Qué necesidad tenemos? Aun son prácticamente bebes, algunos sin haber cumplido los 4 años, rememoro y recuerdo con horror, mas allá de los 8 años las incómodas preguntas que te hacían de tienes novio? Quién? O el adulto de turno que lo utilizaba con beneplácito del resto, como broma , sin ser conscientes de lo bochornoso, avergonzante y humillante que puede ser en un niño, porque no se nos ocurriría decirle a nadie de nuestro entorno y delante de los implicados:
-Oye fulanito! Por qué no sales con menganita? Si esta coladita por ti.
Lo que hagamos hoy será la base de sus emociones futuras, eduquemos emocionalmente, sobran frases sobre lo machote que es nuestro niño porque tiene tres novias, sobra que listo es, le gustan las más guapas, si no les damos ese pie, ellos aun no entienden de noviazgos, son niños, debieran serlo aun unos años más, sin genero ni diferenciación, niños que juegan y disfrutan juntos

Niñas que aprenden y practican bailes que escandalizarían a más de uno si fuesen visualizados en una adolescente por ejemplo, y serian tachados de subidos de tono o semi pornográficos. Si pueden estar muy graciosas, pero qué necesidad hay de que una niña de tres años sepa perrear?   Y que aprenda y normalice posturas y movimientos claramente sexuales?  Y si, los niños aprenden lo que ven en televisión, en el entorno… Si somos conscientes de apagar la televisión con una película o una serie de mayores de 18 por qué no hacemos lo mismo con un videoclip?

Lo curioso es que son los mismos que reprueban el nombre de mi blog, princesas, y que omiten el princesos que lo acompaña, que claramente quita la parte que etiqueta por género, pero ríen ante estas muestras para mi bastante mas graves. Deberíamos llegar a un término medio, ni princesas rosas ni furcias playboy con 4 años…

No me malinterpretéis no pretendo criar a mis hijos en un entorno aséptico y totalmente asexuado, es solo que creo y concibo la infancia como un bien que hay que cuidar y no permitir que sea ensuciado con actitudes propias de adultos. Ya tendrán edad y conocimiento para tomar sus caminos.

Es además una necesidad, cómo defender a un niño de un abuso sexual si les enseñamos que esa sexualidad a pie de calle es normal, divertida y pública?

Cómo enseñamos a diferenciar a una niña una actitud reprobatoria por parte de un adulto si le enseñamos a utilizar gestos y actitudes sexuales, a tan tierna edad?

Antes de permitir estas ropas, bailes, actitudes, comentarios, no sería mejor informarles y educarles sobre sexualidad? Entonces llegamos al mismo punto, si son niños de 3, 4, 5 o 6 años que no tienen edad para comprender y asimilar ciertos matices del sexo y de la sexualidad, que de hecho damos estas informaciones con cuentagotas a estas edades, por qué lo permitimos? Hasta que no estén capacitados para ello no permitamos que sean pervertidos por el entorno, por gracioso que nos pueda parecer.

Sexualidad e infancia jamás debieran ir de la mano.

Sin excepción alguna.

Sobre maternidades y sectas…

18 Sep

Esta es solo una historia, inventada, desmedida y redundante, es la suma de muchas historias con el fin de dejar expuesto y de manifiesto el extremismo en el que a veces sin darnos cuenta nos vemos envueltas.

Es una historia de un lado, el que mas conozco, pero también es extrapolable a la versión opuesta. Es solo un grito, un basta!!
Si la maternidad es instinto y respeto, por qué se empeñan en catalogarnos, en hacernos andar por caminos rectos con muros de 4 metros a cada lado? Por qué se insisten en etiquetarnos, en decidir cuáles son las buenas y malas maternidades?
Por qué nos empeñamos en pertenecer a tal o cual corriente, y entregamos ciegamente nuestro pensamiento y nuestra maternidad a la manada, tribu, grupo o secta de turno?
Moda?
Y es que las redes sociales son una herramienta maravillosa, pero también una peligrosa forma de separar y diferenciar.  De crear guetos virtuales donde no hay cabida a otras formas de pensar.

Estamos en una sociedad en la que hemos alejado las relaciones afectivas que antes eran necesarias vecinas, familiares, grupos de mujeres… Porque nuestras ciudades han crecido, nos hemos desvinculado del entorno, trabajamos lejos, muchas horas…
Ahora suplimos estos contactos personales que antes se hacían a diario, porque se vivía en sociedad con redes sociales y q mejor forma de amalgamar las relaciones que con cosas en común. La teta, la crianza, son nexo de unión y se convierten en casi sectarios. No es algo para hacer daño voluntariamente que también lo hay, sino de demostrar que no estamos solas y de sentirnos parte de un algo.

 

 

Se quedó embarazada y el mundo se llenó de fuegos artificiales, pero la mala suerte hizo que se rompiera un tobillo.
Un embarazo convaleciente que dio para muchos meses de aburrimiento.
Con todo el tiempo del mundo y escasa movilidad se embebió de webs y libros que le abrieron un mundo que ni siquiera se había planteado. Comenzó por embarazos y partos respetados, webs que le abrieron los ojos a protocolos que descubrió obsoletos y no admisibles para ella.
Siguió leyendo a todos los autores de crianza respetuosa, teorías del apego y nuevas corrientes educativas.
Descubrió un mundo inmenso que le abrió la mente y los ojos e hicieron cambiar radicalmente su forma de pensar. Ya antes de nacer su pequeña se hizo eco de las asociaciones pro lactancia de su ciudad, antes de verle los ojos ya tenía foular y portabebés, arrinconó la cuna regalada a otra estancia a favor del colecho y decidió cambiar el mundo…

Y nació su ángel, aunque su parto no fue como lo había soñado, aunque el tiempo pondría guindas y belleza a una experiencia que le marcó, precisamente por no aceptar que no fuese como había soñado.

Desde los primeros días  hizo presentación oficial al incipiente grupo pro teta, colecho, porteo, apego…
Conoció los pañales de tela, y nunca más utilizo uno de papel.
Los pañales no vinieron solos, detergentes naturales y ecológicos, piedras de lavado. Ropita de bebe de tejidos bio .
Llegó la hora de incorporarse a trabajar pero lo que son las crisis, sufrió un despido, que lejos de amargarle le alegró al saber que cumpliría con la principal premisa, la de criar a su hijo por si misma, lejos de guarderías y extraños.
Aunque al mes ya no recordaba las causas y proclamó al mundo que había decidido quedarse en casa y criar con apego…
Su niña comenzó la primera infancia entre abrazos, teta y amor, y sin haber pasado medio año desde su nacimiento ya se volvió gurú entre las nuevas adquisiciones del grupo, que fue creciendo…

Y mientras mostraba a otras el sendero de una nueva era maternal y de crianza iba pensando nuevas y revolucionarias formas de vivir su nueva situación y vivir en ese entorno permanente.

Y mientras teteaba seguía aprendiendo y divulgando nuevos matices, baby-led weaning, primeros balbuceos…
Gracias a ello entró en contacto con otras alternativas, veganismo, ecología. Por su puesto su hija jamás aspiró el aroma de una pera que no fuese absolutamente libre de químicos y a las reuniones a las que se adhirió siempre llevaba hummus, pese a que los garbanzos siempre le dieron asco, aunque a escondidas se comiese los bocadillos de chorizo, pero nada era suficiente esfuerzo para formar parte y cabeza visible del engranaje, del que fue consciente del vacío que ella podía llenar, el de amalgamar todo y convertirse en prelado.

Se cansó de teta y tras meses disimulando reconoció al fin, disfrazado de destete natural, que su niña había cambiado la teta por la leche de avena. Y mientras resumía a quien le prestase oídos las obras completas de Carlos González, perdía los nervios a solas y se le escapaban gritos de mujer agotada y en constante reinvención, aunque jamás esas miserias salieron de sus cuatro paredes, incapaz de abrir su mundo y su alma a nadie, temiendo que tanta transparencia pusiese en evidencia lo corriente y ordinario de su persona.
Se inventó un pasado y decidió escribir su futuro con las tintas de su nueva vida. Se descartó a si misma en busca de un nuevo yo, que gustase a todos, aunque para ello tuviese que mentir y sufrir.

Y escondía los chupetes, y cuando venían visitas disimulaba con ropa sin planchar la cama de su hija que había sido estrenada tras descubrir que dos y medio tenían mala cabida en el dormitorio de matrimonio.
No le contó a nadie las noches que pasaron hasta que se acostumbró temiendo ser tachada de mala madre, nadie pudo abrazarla y decirle que no pasaba nada por ser humana.
Su ropa también cambió, y su calzado, todo acorde a su nuevo entorno y a su recién estrenada maternidad.
Vendió su ropa del Zara en beneficio de las ropas naturales, por supuesto con tendencias hindúes y naturales, carísimas, pero indispensables para seguir creando lazos con la tribu. Ya llegarían después según se acabaran las reservas la ropa de segunda mano también muy cool.
Hasta sus ideas políticas cambiaron y si bien siempre había sido una moderada trabajadora, tuvo que transformarse y desviarse a la izquierda porque el centrismo no estaba bien visto. Y su bebe se hizo niña mientras crecía alimentándose de productos de la tierra y mercados ecológicos y en el caso de precisar exportaciones, todo de comercio justo.
Y los días en los que sentía la necesidad de pisar el supermercado de la esquina se cuidaba mucho de ser vista.
Por supuesto nunca su hija probó bebida alguna con gas, ni de cadena de comida rápida.
Llenó su casa de incienso, siguió a rajatabla el calendario lunar, se apunto a yoga, a taichí, hizo constelaciones… Y regó sus tardes de conocimiento interior de te y galletas de quinoa…

Tan solo año y medio después de su parto era otra.
No quedaba atisbo de pasado, ni amistades antiguas.
Formaba parte de algo más grande e importante, un nutrido grupo de madres, todas con las mismas ideas, conceptos y sinergias, dispuestas a cambiar el mundo aunque fuese a costa de catalogar como equívocas y malvadas a todas las maternidades que no se ciñeran al guión exacto dado por válido. Imposible salirse del rebaño, y en caso de descontento mejor silenciarlo.
Dejó de pensar por si misma y de ser natural, porque había que caer bien a todos, y comenzó a pensar no como individuo sino como grupo.

Y pese a que fuese en contra de las directrices se agobió y apuntó a su niña a la guardería, aunque lo disfrazó de búsqueda de empleo, forzada por una pareja que no comprendía sus inquietudes.
Y disfrazó los fines de semana sin niña, en pos de abuelos extra protectores.
Y dado el tiempo libre aprovechó para afianzarse aun más en las nuevas corrientes, sociabilizar a otras en su nueva religión y conocer tendencias aún más alternativas, y se pateó todas las escuelas de educación alternativa y se planteó el homeschooling, y de tanto ver se hizo experta en metodologías Waldorf y Montessori y cambió su guión y decidió seguir por esos lares…
Mientras seguía mejorando el discurso de su forma de crianza (la mejor) y en las tardes de invierno enseñaba a su hija números y letras, porque en Finlandia no se escolariza hasta los seis, pero esto es España y su niña muy lista!!!!

No se dió cuenta de que por el camino perdió los raseros de medir y se convirtió en una extremista que criticaba, juzgaba y condenaba todo aquello que se saliese de los márgenes establecidos por su cabila.
Y como jefa del clan fue vislumbrando formas de ganar provecho a su posición, mientras adoctrinaba a los recién llegados.
Y perdió su individualidad para ser cabeza sobresaliente en foros de internautas y dar MasterClass de la nueva era maternal.

Aunque por las noches usaba pañales de papel y se torturaba porque su hija no superaba la enuresis nocturna, y es que con tres años ya meaba a lo grande y las piedras de lavado no daban abasto para limpiar pañales de tela y sábanas.
Y llegó la edad de escolarizar, aunque no fuese obligatorio y donde dije digo, digo Diego… Y aunque la educación alternativa, tras la Homescholling era una opción, los ahorros hacía tiempo que se habían acabado.
Y aunque la pública era la tercera opción, y había asistido a las manifestaciones multitudinarias por una escuela pública, laica y de calidad, pidió plaza en una bonita escuela concertada, religiosa por demás y uniformada, porque tenía claro que su hija debía codearse con ciertos niños llegados a ciertas edades…
Y es que los amigos de hoy serían los amigos del futuro, y el hipismo no trae trabajo ni posición social, le había enseñado su madre.
Aunque seguía predicando, sin ejemplo propio, todo el abanico de alternancia…

Y el futuro deparará segundas partes y la continuación de una historia, de una mujer, que de reinventarse y mutarse con el entorno, se desdibujó y se dejó el alma por reinventarse y crearse de nuevo con otro yo.

 

 

 

Moraleja:
Si el entorno te borra, te subyuga y critica por tus actos, crianzas o formas de vida y para pertenecer a el te obliga a mutar y a reinventarse aun a riesgo de perder tus principios y desdibujarte…
Si necesitas mentir o seguir a rajatabla requisitos de pensamiento o de acto que te diferencien de otros grupos sociales, si no admite la peculiaridad e individualidad de tu persona…
Huye!!!
Huye mientras puedas y mientras te conozcas a ti mismo.
No permitas que nadie te convierta en una moda o en un clon de un determinado club social.
El respeto comienza por respetarse a uno mismo. La reinvención ha de ser una necesidad individual que te aporte felicidad, si la felicidad solo beneficia al grupo y no a ti, no te conviene.
El conjunto de fieles o seguidores de una doctrina que se diferencia e independiza de otras, y no admite miembros con pensamientos distintos tiene un nombre…

Secta.

Los adolescentes de hoy, son los niños de ayer y los hombres de mañana.

7 Sep

 

Personas absolutamente distintas entre si, con distintas formas de educar, con distintas formaciones y culturas, clases sociales…
Todos parecen de acuerdo en una cosa, en vilipendiar a los adolescentes.
Por norma general, son vagos, sucios, caprichosos, necesitan de normas claras y regímenes que les enseñen lo que será el futuro, son irrespetuosos y poco honestos, egoístas, viven por y para ellos, necesitan ser guiados y educados bajo premisas poco menos que militares…

Y una que se acerca peligrosamente a los 40 se sorprende, porque aunque ya hace muchos años de mi adolescencia, aun recuerdo con tristeza la sensación de vivir en mitad de un mundo que da todos esos adjetivos descalificativos por reales y ciertos, recuerdo profesores de instituto que desgraciadamente nos trataban como ganado y otros maravillosos que nos hablaban de tu a tu, aprendiendo de ellos lo que es el respeto gracias a sentirnos respetados.

Esta que soy yo, hoy mujer, creo que de pro, también fue adolescente, también impregnada de hormonas, pero con una mente clara, con una visión del mundo particular y juvenil, muy distinta de la actual, pero con fuerza, con ganas, y sobretodo recuerdo una sensación, la de comerme el mundo, la de tener poder para hacerlo, esa energía, que en muchas ocasiones fue despreciada y amarrada en clases y con personas que no veian el gran potencial de los jóvenes.
Y si, creo que es una etapa difícil, incómoda, para los chavales y para los progenitores, para las familias , pero quien tiene menos empatía?
Ellos o nosotros?
Hay que recordarle a alguien que aquellos locos melenudos de los sesenta y setenta cambiaron el mundo años después?
Alguien duda que aquellos jóvenes sin futuro ochenteros y noventeros de movidas y bakalao son hoy los profesionales, los vecinos, los amigos que nos rodean?
Por qué no creer en nuestros adolescentes? No lo fuimos nosotros también? Y si, se perdieron muchos en el camino, ley de vida supongo, aunque también falta de empatía, de educación, de acompañamiento…
Pero quedaron muchos para demostrar que se habían equivocado, que crecieron y se conviertieron en presente.

Y me sorprende cierto tipo de comentarios sobretodo en personas que siguen líneas de corriente respetuosa, de educación alternativa en las que se tiene muy en cuenta la mente, los sentimientos y la toma de decisiones en los bebes y niños.
Qué ocurre? Estas corrientes ya no son válidas cuando se cumplen 12 años? Dejan de ser personas hasta los 18? Entran en un oscuro agujero negro en el que dejan de tener derecho a ser tratados como humanos?
Somos conscientes de que toda esa pedagogía que llevamos con los mas pequeños, y que en muchas ocasiones evidenciamos poniéndonos en su piel también son aptas para estas edades?
Somos conscientes de que tan mal como pensamos de ellos pensaron de nosotros?

Y si, no dudo que es difícil convivir con ellos en ocasiones, pero somos coherentes y nos responsabilizamos? Porque son fruto de nuestra educación, no sólo la del hogar, la de los colegios e institutos, la de una sociedad de la que se alimentan y copian ejemplos.
Les culpamos de utilizar medios digitales mientras los utilizamos, les acosamos a obligaciones, horarios, deberes, extraescolares, mientras alzamos la voz para reclamar tiempo y conciliación para nosotros.

Quiero creer que las corrientes actuales de crianza con apego, de educación desde el respeto crecerán con nuestros bebes y niños y seguirán en la misma línea cuando estos crezcan.
Porque los niños de hoy no sólo son los hombres del mañana, son los adolescentes del mañana, las raíces del futuro, la base de la esperanza.

Porque si hablo de bebes que manipulan a sus madres, de niños malvados, caprichosos y dictadores… Os parece correcto? No, verdad?
Pues esto también es válido para nuestros jóvenes, y cualquier esfuerzo por mejorar su educación, su futuro, por facilitar un cambio a mejor educacional y en la sociedad no será en vano, estaremos dándoles un futuro mejor, ese futuro, que nosotros reclamamos y que en su día debimos luchar.
Afiancemos el camino, empaticemos con ellos.

Quiero creer en nuestros adolescentes, creo en ellos, porque yo también fui merecedora de esa fe, quiero darles ese voto de confianza, porque sin el, el futuro sería desesperanza y tristeza.
Porque no puedo creer que los niños a los que adoro hoy, a los que amo y respeto, a los que no etiqueto, por los que lucho un cambio, por los que me desvelo, sean mañana esos seres vagos, sucios, caprichosos, necesitados de normas claras y regímenes que les enseñen lo que será el futuro, irrespetuosos y poco honestos, egoístas…

 

 

images

Conciliación sin tapujos y con cabreo…

1 Sep

 

 

Lo estoy viendo, me voy a buscar un montón de enemigos…

Y es que comienza el cole, y acaban para algunas familias el dolor de cabeza que supone encontrar un lugar donde dejar a sus hijos mientras ellos trabajan, si, saldrá alguien diciendo que los colegios no son aparcamientos para niños, y es cierto, pero como todos no nos podemos permitir quedarnos en casa criando es una solución como cualquier otra, y teniendo en cuenta además que existe la educación pública es mas o menos asequible (Y digo mas o menos, no me meto en libros, ropa, material escolar, etc, etc y un largo etc…)

Las vacaciones, los festivos, las fiestas, suponen un quebradero de cabeza para las familias, momentos en los que enarbolar la bandera conciliatoria, con la que gritar y exhortar los derechos de las familias a mantenerse juntas, a criar a nuestros hijos, a disfrutarlos…
Hasta ahí estamos todos de acuerdo, verdad?
Pero yo voy un poco mas allá, y es que me envenena y me enerva el tema especialmente.
Trabajo en hostelería, mi rama es la cocina, aun así trabajando en una cocina soy una afortunada, dado mi puesto yo escojo mis horarios(Dentro de unos márgenes) y mis días libres, y dado que puedo, para que engañarnos, disfruto de sabados y domingos(Cuando se puede) aunque no siempre ha sido así.
Pero por norma, mis horarios son bastante caóticos, divididos en dos turnos, es difícil que llegue a casa antes de las nueve y media o diez de la noche, además madrugo y no puedo levantar y llevar al cole a mis hijos, apenas después del cole puedo pasar media hora en el parque con mi peque… Me paso la semana de carrera en carrera para poder ver a mi niño el rato de comer, porque lo fácil sería llevarle al comedor(Y mas barato que la gasolina y el tiempo invertido) pero así disfrutamos de dos horas largas compartidas.

En estos días a punto de comenzar las clases escucho comentarios relacionados con el tema por todas partes, y voy masticando indignación, mientras me doy cuenta que es fácil hablar de conciliación, conciliación para uno mismo, pero siempre sin tener en cuenta al vecino.
Y me cabreo!
Me cabreo mucho!!
Conciliación pero sin respeto a los demás, y es que todos somos padres, aunque algunos crean que solo ellos.
Y si seguro que en alguna ocasión todos hemos sido esa parte egoísta que no piensa en el resto -Yo también-, lo reconozco.
Escucho y escucho, mujeres indignadas porque no pueden salir antes de las cinco y esto es impensable para conciliar, y lo entiendo, y lo comparto, pero no son las mismas que aprovechan para comprar bragas al terminar el parque diario? Si esas que justo cuando iba a cerrar la tienda con la verja a medio echar meten la cabeza raudas, o esas familias que aprovechan un sábado para comprar en el Mercadona a las nueve menos cuarto? Después de disfrutar en familia toda la tarde, las mismas que aprovechan el domingo para pasear y darse una vuelta por El Corte Ingles y el Zara para hacer unas comprillas.
Las mismas que tras dos horas de animada charla con unas cañas de por medio en la cafetería del barrio piden la cena a las once menos diez(Porque van a cerrar la cocina)
Y me cabreo, por partida doble, porque es difícil conciliar, porque no ayuda el estado, porque no ayudan los empresarios, porque somos una sociedad egoísta y nada solidaria.
Porque la conciliación es eso también, es entender que todos somos sociedad, que todos tenemos los mismos derechos, también la dependienta que esta cerrando y que hoy tal vez no llegue a ver a sus hijos, porque con tu visita busca bragas, cerró a las ocho y veinte, y la del mercadona, que correrá para intentar cerrar su turno a la hora, o la dependienta del zara que no podrá irse hasta que no coloque la ropa, y que está pensando que vaya mierda de conciliación, salir de trabajar un domingo a las diez de la noche, y el cocinero al que para hacer tu plato combinado obligas a terminar mas tarde también.
Y si, ahora me contará alguien que tal vez se equivocaron de profesión… Y seguro que ellos también lo piensan, como yo, cuando después de un día asqueroso de trabajo, llego a mi casa y mi niño se ha dormido agotado diez minutos antes…
Lo cierto es que escucho, y escucho, y veo zarpazos de madres que echan en cara a otras que son funcionarias y trabajan de 8 a 15, como si fuesen culpables de las desgracias del resto, ya, pero es que esa funcionaria tiene que buscarse también la vida y encontrar una guardería, que acoja a sus hijos de 7 y 9 años, porque el cole comienza a las nueve, y la escola matinera(como se llama en Mallorca) a las ocho, pero ella necesita dejarlos a las siete y media, porque sino llegaría irremisiblemente tarde a diario.
Y en lugar de ser comprensivos además nos atacamos.
Y si, estaría muy bien que todos trabajásemos de 8 a 15, de hecho estaría mejor que todos trabajásemos de 9,15 a 13,45, pero entonces…
Quién atendería las urgencias hospitalarias? Ah! Creiste que los médicos no tienen hijos? Qué los dejan de tener durante sus guardias?
Quién te arreglaría el coche? Pues si, el mecánico ese tan majo, también es padre.
Y ese cafetito con las amigas por la tarde? Si, lo has adivinado, el camarero también tiene hijos.
Y podría seguir, enumerando todos los servicios que todos, a diario utilizamos, porque sin esos servicios no habría sociedad, que a veces escucho la palabra conciliación y parece dirigida nada mas que para oficinistas, y resulta que también en las oficinas hacen horarios partidos, y salen a las siete, y…

El año pasado recuerdo en un foro haber discutido con un trabajador de unos grandes almacenes que abogaba por tener fines de semana libres para disfrutar de su familia e irse a comer por ahí con sus hijos y cito textualmente (El cocionero recordemos también tiene hijos, y el camarero, y el señor del aparcamiento…), o al cine( Si, también el acomodador, y la chica de la taquilla…), y como opción validísima, pedía que su empresa contratara parados para cubrir esos días, muy solidario el, como dirían en mi pueblo a lo bruto, -Encima de puta pones la cama!-.
Vamos que no tienes trabajo y el único que consigues es una media jornada mal pagada en un horario horrible apto solo para el sábado y el domingo, y es que claro! A quién se le ocurre tener familia si estas en el paro? Esos puestos pues para solteros!! Y por favor que sigan siéndolo y no se les ocurra procrear!! Qué nos joden a los padres de familia!!!

Las leyes son asquerosas! Si, y los gobiernos y los ayuntamientos no ayudan a facilitar, me sigue pareciendo inadmisible que un hospital mantenga una guardería para sus trabajadores y el horario de la misma sea de 8 a 15, en un hospital donde una gran mayoría hacen turnos rotatorios, y si, entiendo que también los cuidadores de la guardería tienen hijos, pero  no sería viable que también hubiese turno al menos de tarde?
Trabajo en una zona donde el 80% de la población trabaja en hostelería, pues yo he buscado una guardería de 18 a 21, y solo hay tres en mi ciudad, una ciudad con medio millón de habitantes!!!
Y es que está clara la solución, miles de mujeres renuncian a sus oficios y trabajos para coger otros peor remunerados pero con horarios de mañana, en hostelería si eres mujer parece abocado todo a renunciar a tu carrera profesional para terminar limpiando(con todo el respeto que la profesión me merece) pero es la realidad, te vas a convertir en madre? Pues busca un trabajo de limpieza que tienen buen horario, te dice todo el mundo.
Y ningún ayuntamiento lo tiene en cuenta,ningún organismo publico mantiene una lógica, si el 80% de los impuestos los pagamos trabajadores de hostelería? Porque no se nos tiene en cuenta también a la hora de recoger esos pagos, mediante programas de guarderías, ocio y tiempo libre dirigidos a nuestras familias?

Y si, Carlos González lleva razón, si trabajas diez horas al día(8 mas traslados) la conciliación es imposible, ya, pero yo no soy Carlos Gonzalez, ni el me va a pagar la hipoteca.
Que ahora viene la otra parte, no trabajes(ni comas, ni vistas, ni pagues la luz…)
O no tengas hijos, que total para traer hijos a los que no poder criar…
Claro es que antes todo era mejor, los padres podían pasarse 15 horas currando para traer el pan a casa, y las madres se quedaban cuidándonos, planchando, y haciendo visillos a ganchillo, y ahora que alguien me diga donde esta la conciliación en criarte sin ver a tu padre y con una madre sola y sin acompañamiento de su pareja. Pues eso! Que tampoco es conciliación

Conciliación NO es que el estado nos pague tres años sin empleo para criar a nuestros hijos(Si, yo firmaría, pero seamos pragmáticos, con el dinero de quien pagamos esto?), tampoco es llenar las ciudades de guarderías aunque obviamente son necesarias más y con mejores horarios, es una cuestión de educación, de cultura de la solidaridad, de ponerse también en la piel del otro, conciliación es que todo el mundo sea consciente de las necesidades del prójimo, y eso incluye madres, familias y servicios que necesitamos todos.
Organismos públicos que colaboren, patronales que respeten, compañeros que compartan, y no una sociedad que nos aboque o bien a cambiar completa y radicalmente de profesión(Algo al alcance de muy pocos), o a tirar por la borda años de esfuerzo y renunciar a un futuro laboral, porque no me parece fácil volver a un mercado del que has salido durante años, o a apretarte el cinturón(Y la luz, y la carne, y la calefacción) y quedarte en casa.
Porque o haces auténticos malabarismos o te los metes en el mismísimo… Si en ese por el que ya pasaron una vez…

Conciliación .

La igualdad no debería significar renunciar a nada, conciliación es algo que debemos incorporar a nuestro vocabulario pensando en todos no es cosa de mujeres, es cosa de familias, es cosa de sociedades, de todos y cada uno de nosotros

La próxima vez que salgas con tus hijos, recuerda, educación y respeto, respeta horarios, empatiza con esos trabajadores que te están dando un servicio, coopera en la medida de lo posible.

CONCILIAR= EDUCAR= ACOMPAÑAR