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La maternidad y el desodorante

9 May

Literal.
Vestirse, desnudarse, cagar, ponerte los zapatos, cocinar, poner lavadoras, comprar, mear…
Con un niño en brazos.

Conversación real:
-Lo de ducharse esta sobrevalorado, lo sé. Pero sabes cómo me he lavado el chichi esta mañana?
Con toallitas.

Sí. Es real.
No, no me digáis que alguna vez no os habéis sentido así, superadas.
Aunque os haya entrado la risa floja leyéndolo. Porque os estáis poniendo en situación, a qué sí?
A ver para quién creéis que hacen los desodorantes íntimos? Para madres sin tiempo para ducharse, por supuesto, o con tiempo pero nula disponibilidad para soltar al recién estrenado miembro de la familia de los brazos.
Cuando pares, en el hospital, siempre llega alguna enfermera buenrollista, o tu madre, tu suegra, o tu marido, ofreciéndote una ducha mientras cuida a tu pequeñín, y tu escandalizada: Separarme de el!! Ni hablar!
Calla insensata!
Dúchate! Aprovecha! Será la última vez en meses en que disfrutes de esa maravillosa soledad en la ducha, dije meses?
Tal vez años! Porque cuando ande y ya puedas viajar por el mundo sin el en brazos, comenzará a perseguirte con un “Mamá” perenne en la boca.
-No puedo mas, la maternidad me supera, que llevo 3 días sin ducharme!! Me siento una guarra!
-No mujer, guarra, guarra… Si acaso de secano y tal.
-Si aprovecho a bañar al niño y me remojo con el, pero claro, remojo, un poco las sobaqueras y sin jabón ni nada, para que no le de un ataque de piel atópica. Esto no es sano!
-Que si, que si es sano. Si el baño es un invento del capitalismo. Pues no eran felices los de antes, ni nada, con un baño anual, el de primavera!
-Si estoy moreneando, y no es del sol…
-Pues cuidado con el remojo! A ver si se despega la roña de forma desigual y la lías! Que ya puestos a mirar ventajas, ese colorcito te sienta bien
además mira el lado ecológico, y el bien que le estas haciendo al planeta?
Y nuestros cachorros? Nos conocen por el olor, si se pierden en la selva, nos encuentran. Como los leones. Todo son ventajas!!
-Leones? Selva?
Querrás decir los vecinos en la escalera. Si ya nos ven y arrugan el hocico…
Y con estas conversaciones mañaneras al menos comienzas el día con alegría.

Otra pregunta tonta a una madre reciente:
Cuánto llevas sin depilar?
Fácil! Exactamente el mismo tiempo que tiene el niño
Por qué lo se? Que levante la mano quien no se depilo el día antes de parir.
Está el síndrome del nido, que unos días antes nos pone a limpiar como locas, y el síndrome del chichi depilao!

Los bajos y el parto.
Entre contracción y contracción.
-Vamos cariño, que nos vamos al hospital.- Y tu en la ducha.
-Espera!
-Pero mujer! Qué vas a parir en la bañera!
-Qué no! Qué sin depilar los bajos no me voy! Luego se ponen tontos en el hospital y hacen desfile delante tuyo, que hasta el carpintero pasa.
Y tu ahí con las piernas abiertas y el aeródromo al aire!
Que esa es otra.
Con las prisas, el dolor de las contracciones, habiendo roto aguas, con el tripón que vas al tacto porque visibilidad cero, con una cuchilla que tenias por ahí perdida.
Kamikace total.
Valiente.
Y sales del hospital, y una de las cosas que hacemos todas la primera semana:
-Espejito, espejito. Cómo me ha quedado tras el parto?**
Pues como un pollo con sarna!
A lunares y desplumado! Mechón aquí, mechón allá!
Y tú, aggggg Estas vistas tuvo mi niño al nacer? Sí, tu niño, tu pareja, el gine, dos matronas, tres enfermeras, un señor de cuenca haciendo un MIR…
** Cómo? Que tu no te has revisado los sotanillos tras el parto?
No puede ser!!! De qué planeta eres?
Dime de corazón que no te queda la duda, porque de un agujero que hasta entonces tu considerabas pequeño y delicado ha salido semejante cabeza!
No sentiste curiosidad por ver si se quedo dado de sí? Vamos lo que se dice como un bebedero de patos!
Para futuras madres, tranquilas, no da miedo. Todo vuelve a su ser tarde o temprano.
Bueno, no da miedo si no hablamos de las que se sufren en silencio, esas si que las habéis ojeado con el espejo eh! Pillinas!
Ese es el día D y la hora H en la que toda mujer se da cuenta que con semejante estropicio ha perdido su último tren para ser actriz porno, porque vosotras habéis visto alguna actriz porno con almorranas?
O se caen disecadas de tanto roce? Esto… Me estoy yendo por las ramas!
Sigamos por escatologías varias.
Qué me dices del sistema digestivo? Tu no serías de esas que hacen pipí y popó todos los días a las 8:03? Entre el café y la galleta?
Pues se te acabó el chollo guapa.
Olvídate.
Porque se te acabó la intimidad en el baño.
Porque cagaras cuando tus hijos te dejen. Y rapidito eh!
No vaya a darles por llamarte. Pero tranquila, que te acostumbrarás y tus intestinos también.
Eso de que necesitabas tu tiempo y tu espacio…
No, no. Ahora cuando tus hijos se duerman y te entren ganas irás corriendo y disfrutarás
de tu minuto de gloria…
Lo dicho. Desodorante, Mucho desodorante.
Y tranquilas, si son sólo unos meses. Todo pasa.
Y volverás a ser esa mujer bien lavada y perfumada. Y hasta volverás al gimnasio.
Pero sabes qué? Echarás de menos tenerlos en brazos, esa necesidad, ese apego, ese saberse parte indispensable de su existencia.
Porque ningún amor es tan puro, ni tan necesitado.
Y mientras tanto… Viva el desodorante!!!

desodorante

Mujer, teta y agitación…

10 Oct

La agitación del amamantamiento. Hoy traigo un post especial, con la ayuda de una maravillosa escritora, Nu Brull, que me ha dado el título y una colaboración preciosa con la historia de su agitación, también cuento con las palabras de Magda, una doula maravillosa y mejor mujer y amiga, y con la inestimable ayuda de Alba Padró, una de las mayores expertas en lactancia de nuestro país. Simplemente un lujo para mi.   Agitación

Estoy embarazada, ¡y tú todavía eres un bebé! No lo esperaba. Y esperaba menos todavía esto: Agitación, lo llaman. Tú y yo no teníamos prisa, ni agobio, ni reloj. Tú y yo éramos una. ¡Pero yo ahora soy dos! Y a pesar de la alegría, me siento cansada y triste. Y quiero integrarte sólo a la parte buena. A la vida, que ya viene. A mi vida, que eres tú. Y esa vida emanaba feliz de mis pechos. Noche y día disponible, caliente, humana. .Y yo no quiero acabar con esto. Yo no quiero, yo no quiero, yo no quiero. ¿Pero qué le pasa a mi cuerpo? Ahora cuando tu boca se acerca, mi cuerpo dice basta. Mi cabeza repite ‘¿pero qué me pasa? Eres mi niña, te quiero, te quiero, no puedo negártelo ¡no puedo!’ A mi cuerpo le da igual, ¡grita NO! Por cada poro, siento que me lleno de pinchos, me doy miedo por momentos, no lo soporto. ¿Contamos hasta diez? ¿Te vas con papá? ¿Me sueltas YA, por favor? Excusas para esquivarte. No quiero esconderme más, mi amor. Yo quería amamantarte hasta el final, y poner ese final en tus manos, lactaros juntas, crear un vínculo entre vosotras a través de mi piel. Jamás pensé que sería tan difícil, tan abismal el rechazo de mi cuerpo a lo que quiere mi corazón. Dicen que al parir se pasa. Dicen que a veces no. Yo no sé hasta dónde llegaré, mi vida. Cuando no mamas no hay nada más bonito. Cuando mamas, no hay nadie peor que yo. Me siento sola en un laberinto del que nunca nadie antes ha encontrado la salida. Agitación: qué jodida es la agitación. Nu. http://elblogdesnudo.wordpress.com/

Mi experiencia y madurez con respecto a la lactancia me ha hecho cambiar mucho de opinión con respecto a este tema. Supongo que yo también he visitado el lado oscuro y sido un poco extremista con la lactancia. Escribí mi primer post sobre agitación hace año y medio. https://princesasyprincesos.wordpress.com/2013/05/10/agitacion-del-amamantamiento/ Hacia un año que había descubierto lo que era en mi propia piel, pero no fue hasta tiempo después que descubrí que otras mujeres habían pasado por lo mismo, que supe como se llamaba. Hasta entonces había sido un sentimiento a esconder, que me hacia sentir la peor madre del mundo, aquella que a ratos odiaba alimentar a su hijo, aquella que sucumbía a meros pensamientos de malestar cuando se acercaba a mamar. Me sobrevino en plena embarazo de mi segundo hijo, cuando mi Princeso tenía entonces alrededor de 18 meses. Y fue ese desconocimiento el que me llevo a silenciar lo que sentía, el dolor, la impotencia, el horror del rechazo a lo que más quieres. Me convertí en una sombra de mi misma, incapaz de escucharse, de escuchar mi cuerpo, mi ser, que a gritos me pedía un destete o un aplazamiento al menos de las tetadas. Ni siquiera fui capaz de compartir con mi pareja como me sentía, era tan triste, tan desnaturalizado el rechazo que a veces me atacaba al acercarse mi pequeño, que simplemente lo escondí, lo hice invisible, sacrifique mi yo, mi cuerpo, mi alma enmudecida. Con mi tercer embarazo fue distinto, un durísimo comienzo de embarazo, con vómitos, molestias, y agitación, llegó, como la vez anterior, como una bomba que explota y destroza, llegó y me volví a sentir inhumana, despreciable, huía de mi pequeña, la esquivaba, me hacía la dormida, entonces sucedió, un destete rápido, apenas en un par de meses… He sido peor madre con Princesa que con Princeso? Por sacrificarme con uno o tomar una decisión emponderada con otra? Porque fue así, tomé la decisión, la que nos hacía felices a ambas, pues no creo que mis hijos fuesen más felices siendo amamantados por un madre que no sentía todo ese amor al abrazarlos. Creo honestamente que tome la mejor decisión con Princesa, que nuestro vínculo no se ha perdido, ha cambiado, ha mejorado, la falta de teta nos ha llenado de besos y abrazos, no se ha acabado el mundo, ha mejorado. Sencillamente.

Dejemos de posponernos como mujeres, escuchemos a nuestro cuerpo, a nuestra mente, hemos pasado de una cultura de biberón por orden facultativa a la cultura de la teta por orden divina, porque si no das teta no eres buena madre, porque si destetas no respetas su ritmo, abramos los ojos!! La lactancia ha de ser un placer, una decisión emponderada personal, una forma de entender nuestra maternidad sin despreciar las demás formas de criar y alimentar. La maternidad no es un concurso de quien dará mas tiempo de mamar, la lactancia ha de ser natural y disfrutada por ambas partes, no tendremos hijos más felices con madres sufridoras y sacrificadas, ni la lactancia ni la maternidad debieran suponer sacrificio alguno. Porque si existe sacrificio existen mujeres abnegadas, y esto no es compatible con la felicidad. Queremos mujeres y madres felices. Con lactancia materna o con biberón, pero felices. Porque una madre feliz supone un hijo feliz. Y cualquiera, asesora, medico, doula o profesional que te indique que no escuches a tu cuerpo, que no escuches tu voz interior y tu naturaleza no merece que le escuches.

La lactancia cuando es placentera y funciona es maravillosa, pero también tiene oscuridades, aunque últimamente me he cansado de ver como todo el mundo las encubre, los inicios en la lactancia a veces son difíciles, muchas se pierden entre grietas, posturas y dolor. No voy a hacer un post hablando de los beneficios de la lactancia, porque estoy cansada de leerlos, de hecho diría que me los meten por los ojos cada dia cientos de veces, soy una lactivista convencida, pero llega un punto en que me canso de extrema posición que parece tomar todo el mundo, eso incluye hablar de países donde la lactancia artificial crea obesidad en la población…(Supongo que comparándola con países donde la dieta no es que dé precisamente para obesidades), que las madres que deciden no dar el pecho roban y perjudican la salud de sus hijos… No niego afirmaciones muchas veces respaldadas por estudios, pero no somos demasiado duros o extremos? Hay mas estudios que hablan de que el tabaco mata y no veo el mismo ímpetu para convencer a la población de que no fumen. Cuando yo tuve mi primer hijo, la lactancia no estaba tan instaurada, o tal vez yo no me movía en los mismos círculos, pero empieza a parecerme una medida francamente desproporcionada imponer prácticamente la lactancia. Y si, es lo mas natural, es maravillosa cuando funciona, debiera funcionar en el 99% de los casos, es sanísimo… Pero de verdad hay que imponerla? Desde comentarios del estilo de que habría que recetar la leche artificial para que no estuviese al alcance de nadie hasta barbaridades varias. Conozco mujeres que esconden y mienten sobre sus finales de lactancia, debido a la presión a la que se ven sometidas. En un momento en el que además cualquiera es asesor de lactancia, pese a no tener experiencia, varias empresas dan títulos sin necesidad de un mínimo de experiencia o de asesorías con tutores, y me sorprende, porque en asociaciones totalmente instauradas como la asociación Alba se piden unos requisitos francamente exigentes, lo cual me parece fantástico, pues hablamos al fin y al cabo de profesionales, personas a las que vamos a confiar nuestra salud y la de nuestros bebes lactantes. Imprescindible pues esa formación, experiencia y práctica http://albalactanciamaterna.org/la-asociacion/quieres-ser-asesora-de-lactancia/ Conozco a las que son las mejores asesoras de lactancia de mi isla, mujeres con años de experiencia, no solo lactando sino tratando a otras mujeres, ayudando, esforzándose, las asesoras de Abam, y de entre ellas una a la que admiro especialmente Magda Rodríguez, asesora además de doula y mujer emprendedora al cargo de la empresa DoulasMam, además de servicios de acompañamiento son las promotoras de una maravillosa docencia, Formando Doulas

Magda:- Pienso que en este tema hay que mirar mas a fondo, leer entre líneas lo que dice la madre y lo que creo que siente(que no siempre coincide)(…) Es muy complicado pues aunque me gustaría que supiese las ventajas que la lactancia tiene a la larga no estoy en su pellejo, ni siento lo que ella siente(aunque a veces me lo parezca), ni vivo su situación… Casi cada mes ayudo a una madre a destetar cuando toma su decisión emponderada , y la sociedad y su entorno, con las informaciones técnicas, quieren(sin querer) convencerla de lo buena que es la lactancia, y lo que ocurre es que esa madre emponderada empieza a dudar y a sentirse culpable, lo cual hace el proceso poco natural, se vive con temor al que dirán, con angustia, con dolor…

No voy a entrar en si las asesoras cobran o no, como todo es un trabajo(vocacional, si) pero trabajo y me parece imprescindible que quien me trate pueda vivir, ser feliz y salir adelante honrada y holgadamente haciendo además lo que le gusta, igual que espero que el médico en cuyas manos me pondré para parir este bien pagado y haga su trabajo con gusto, espero lo mismo de mi asesora de lactancia. Igualmente espero que ese medico tenga una base solida, haya terminado sus estudios y haya terminado su formación tutorizado por un profesional. Es de esperar pues lo mismo de quienes cuidan nuestras lactancias? Es solo una moda? Una forma rápida y fácil de quienes creen que con poco esfuerzo se ganarán la vida? Comencé este post escandalizada con la corriente extremista que rodea la lactancia algunas veces, donde todo el mundo es experto. Mi indignación ha ido creciendo al buscar información, pero al terminar este post solo puedo decir: Gracias, Gracias a las mujeres expertas, informadas y maravillosas, con experiencia y recursos que nos ayudan y están al pie del cañón. Hoy Gracias a Magda, a Alba y a otras vuelvo a creer en la lactancia, pero eso si, creo fervientemente, que hay que cambiar el horizonte, no permitamos que algo natural y maravilloso se convierta en la pesadilla de ninguna mujer. La lactancia es algo a lo que optar desde la libertad, el empoderamiento y la felicidad. princesas y princesos

Crisis, recortes, desesperación

14 Ene

Sinrazón, crisis injustas que afectan a la buena gente, recortes absurdos que perjudican a quienes mas necesitan ayuda, leyes que se legislan por personas que no conocen la realidad y el día a día de la mayoría. La desesperación se ha afincado en muchos hogares.

Esta es una historia de ficción.

2016

Amelia tiene 13 años, ella no lo sabe, pero la larga crisis por la que ha atravesado su país ha cambiado su mundo.
Está en su primer año de instituto, apenas 13 años cumplidos el día de reyes. Su madre, Helena, se sorprende a veces pensando en que ella a su edad era una niña, sin embargo su hija es una mujer, al menos lo parece, porque debajo de esa voluptuosidad adolescente recién lograda sigue habitando una niña que hasta hace muy poco hacía coletas a sus muñecas.
Amelia sabe que es una chica bonita, se lo dicen los ojos de los compañeros de clase, se lo dicen los ojos de los hombres con los que se cruza, y en su furor adolescente disfruta de saberse mujer, atractiva, se cree su imagen, muy por encima de su edad, y el entorno no ayuda.
Sus padres llevan desde que ella recuerda en una crisis permanente, siempre sufriendo porque en casa no sobra nada, ella la mayor y los gemelos, que llegaron hace seis años, y esta segura de que son los causantes de todos sus males.
Pobre Amelia!
Que no sabe de políticas y políticos, de crisis y economías! No sabe de reformas que dejaron a su madre fuera del mercado laboral, con una niña de 6 años y dos bebés recién nacidos.
No sabe de su padre, un aparejador, que con la caída de la construcción y una familia en la espalda no se atrevió a emigrar cuando comenzó la gran tormenta y se sacrifica a diario como peón por un sueldo mísero y una jornada interminable, hace mucho que sobrevive, pero la hipoteca manda, y la luz, y el gas, y el coche, que se les hace imprescindible para trabajar.
No sabe de su madre una maestra de vocación, que ahora limpia escaleras y reparte su tiempo entre las fincas que abrillanta a diario y un contrato basura a media jornada en una cadena de comida rápida, porque tras 6 años sin cotizar ha decidido agarrarse a lo único que ha logrado, la limpieza la cobra en negro, a nadie le interesa hacerle un contrato. Así que muy a su pesar ha puesto sobre los hombros de su hija, aun una niña, el peso de recoger a los gemelos del cole, de darles de comer, de cuidarlos, de bañarlos y dormirlos, y se balancea entre la mas absoluta desolación, ella, que crió a Amelia con amor y tiempo, con una excedencia, y ahora ve como se aleja, y su niña mujer se convierte en una extraña silenciosa. Cuantas noches se desvela con el estomago revuelto y se recorre de cama en cama la casa repartiendo besos en silencio, cuantas lagrimas derramadas en portales ajenos mientras piensa en todo el tiempo y el amor que les roba su ausencia!

Mientras Amelia, no sufre, porque no entiende, sus hormonas disparadas le ocupen la mente, y le acompañan en los novillos que hace a diario, tras dejar a los gemelos en el cole se marcha a la plaza, con los chicos que como ella se han escapado también del instituto, chicos de 16, 17 y 18 años, allí ha conocido a Zarek, es hijo de inmigrantes polacos y tiene 18 años, es guapo, muy guapo, y Amelia muy niña.
Una niña perdida, con una madre cansada y exhausta que olvidó hace tiempo lo que supone pasar por la adolescencia, que no tiene tiempo de pensar en charlas maternales, porque lo pocos ratos en los que no trabaja, tiene mucha casa, mucha plancha y mucho niño que cuidar.
Y Amelia simplemente crece, a trompicones, deprisa asustada y desprovista de una educación afectiva y sexual. En el colegio les hablaron de sexo, pero no de sentimientos, les hablaron de pecado en religión, pero nadie le hablo de amor, de afecto…
Las charlas con amigas, le han servido de mucho para responder las mil y una preguntas que le importunan, respuestas ilógicas a veces, o teñidas de romanticismo
Un par de veces ha intentado preguntarle a su madre, pero sólo ha conseguido tareas extras en casa.
El libro 50 sombras -gastado y de bolsillo- que robó de la habitación de la hermana mayor de una amiga ha puesto mas dudas y preguntas en su mente adolescente, y Zarek es tan guapo!!
A el le ha dicho que tiene 15 años.
Y tras un trimestre de tonteos y novillos juntos, besos robados y manos entrelazadas ha decidido que ha llegado su momento, ella y su pequeño circulo de reinas, así se autodenominan, creen que el la dejará si no se entrega, y lo saben bien, porque sino se convertirá en esa calientabraguetas de la que hablan en el instituto, y no! Eso no! Nunca!
Y Amelia se tirara a los brazos de Zarek una mañana tras dejar a sus hermanos en el colegio.
Y mientras su padre desde un 8 piso de una construcción frente al mar piensa lo fácil que sería caer al vacío, mientras sube con la polea los ladrillos para su oficial. Y que Helena y los niños cobraran el seguro, resolvería muchas cosas…
Mientras Helena suda pasando la fregona por la enésima escalera, y le dá vueltas desde hace unos días a algo que le ronda, tener una charla con Amelia sobre métodos anticonceptivos, pero es tan joven aún! Tiempo habrá.
Mientras su hija simplemente apretará los dientes y cerrará los ojos, aunque su cuerpo, su instinto y su mente griten que tal vez se este equivocando, pero decir no, nunca! Porque ella no será la calientabraguetas esa de la que todos hablan.
Mientras la psicóloga que hace años tenían en el instituto y que habría dado sostén a tantas niñas-mujeres, fue aparcada por el último recorte, en la lista de la oficina de empleo, buscando en la sección de un periódico en una cafetería cercana, un trabajo.
Mientras el profesor que debiera comprobar los justificantes de las faltas de Amelia tiene a su cargo 15 clases distintas de adolescentes a los que poblarles la mente de estrofas y versos, de ortografía y parábolas, y esas 3 horas semanales con cada clase, repartidas entre los alumnos de las mismas apenas le da para recordar decentemente sus nombres. Y los 28 niños a los que tutoriza, y entre los que se encuentra Amelia, son una colección de hormonas andantes de un barrio obrero con poco futuro. Sin recursos y sin tiempo por mas que intenta ayudarles, se ve abocado al fracaso.
Y mientras el mundo seguirá adelante y dejará a una niña rota e indefensa en su cama de princesas Dysney, y allí la encontrara su madre, y pensará:- Esta niña ha cogido la gripe, y el mundo seguirá girando…
Amelia no ha vuelto a la plaza y aunque en su círculo de reinas lo describa rosa y romántico, la experiencia la recuerda como incómoda y dolorosa, se ha pasado 5 días sangrando, y una de sus amigas ha plantado la semilla del miedo al preguntarle si no se habrá quedado embarazada.
En eso no había pensado. Y pasa casi dos semanas intranquila y asustada, hasta que una mañana le viene la menstruación, aunque se le quita enseguida, y piensa que ahora que ya es mujer debe ser lo normal, no sabe, que su madre también tuvo esa perdida de sangre, que es fruto de la implantación del óvulo fecundado, eso no se lo ha enseñado nadie.
Y la vida continúa, y el curso, y una niña encerrada en el cuerpo de una mujer decide comer menos porque esta engordando y quiere parecerse a las mujeres delgadas y bronceadas de las revistas.
Y mientras Helena los pocos ratos que comparte con ella la vislumbra rara y ojerosa, y se preocupa de la falta de apetito. Estará enamorada?
Y llega la semana santa y muchos suspensos, y unas vacaciones forzadas, porque la ciudad se queda vacía y no necesitan refuerzo en el restaurante de comida rápida.
Y helena observa durante varios días a su hija y decide llevarla al medico.
Instinto de madre… No come nada doctor. Fiebre? Está triste, doctor. Astenia primaveral? Esta pálida y ojerosa. Amenorrea?
Cuánto hace que no baja el número de compresas en el baño? Y un nudo en la garganta le oprime el grito y la desesperación de la sospecha, y juntas en silencio cruzan la calle hasta la farmacia y juntas en silencio vuelven a casa, y entre gritos y tormentas Helena pide que se haga el test y Amelia asustada recuerda su encuentro con Zarek, al que ha esquivado desde entonces…
Positivo y el mundo se hunde, y Amelia se esconde bajo el edredón, y Helena llora en la cocina mientras los gemelos asustados y silenciosos por una vez, permanecen tranquilos.
Cuando por la noche llegue Toni, la tormenta habrá pasado y con seriedad y discernimiento hablarán y tomarán decisiones.
Hace unos años cambiaron la ley del aborto, no parece que haya muchas posibilidades y no saben de cuanto está la niña, no tienen dinero, lo último que tenían guardado para imprevistos se lo llevó la batería del coche.
Mañana si acaso, con más calma pensarán, y volverán al medico a darle la noticia.
Mientras Amelia hace cuentas y sabe que ya hace mas de tres meses de su encuentro.
Las clases comienzan tras el parón de pascua, todos la miran, la noticia ha corrido como la pólvora.En apenas dos semanas Amelia no querrá volver, y la dirección comprensiva lo entenderá, y todo el claustro de profesores dedicará un pensamiento por los pasillos a esa niña perdida, y culparán al exceso de trabajo, y al cambio de ley educativa que les ha atenazado y no les permite mirar a los clavales, tan solo verlos y numerarlos.
Y el médico desviará el caso a asuntos sociales, y una asistente cansada y deprimida hace años achacará a los recortes y a la situación de la ciudad y del barrio el problema de Amelia.
Y unos padres derrotados y asustados, discutirán a diario culpándose mutuamente de su mala suerte.
Y una niña, embarazada de 13 años, notara como se abulta su vientre y crecerá de golpe mientras odia con toda su alma ese fruto interior
Y llegará el verano, y el calor.
Y el silencio.
Mientras Amelia busca en el ordenador de la biblioteca municipal aborto casero, y se pasa una semana comiendo perejil, y roba en el supermercado una caja de vitamina C y se la toma en dos días, y consigue unos tremendos retortijones, pero su tripa, su vientre bendecido(Bombo maldito como lo llama ella) sigue ahí.
Helena vuelve temprano de limpiar escaleras, está contenta, una de las vecinas del portal le ha ofrecido un trabajo de verdad, mejor remunerado, y con contrato, podrá estar con los chicos todas las tarde, y con Amelia, viene sonriendo pensando, en que es su semana de suerte, porque le han concedido el comedor escolar a los chicos, dos bocas menos a diario se agradecen, y mas dentro de un par de meses que tendrán que gastar en pañales, piensa en que hoy harán un extra para celebrarlo y la llevará a comprar alguna ropita para el bebé, sabe que va a tener que lidiar mucho, pero que cuando le vea la carita aprenderá a amarle, que cuando Toni vea a su nieto, se derretirá también y se le borrara la pesadumbre de la cara.
Cuando llega a casa Amelia no está.
Mira en su cuarto y aún no se ha levantado.
Vamos dormilona! Hoy va a ser un gran día! Vamos de compras tú y yo, solo chicas!- mientras sube la persiana el cuarto pintado de rosa, con unas bonitas princesas y arcoíris recuerdo de los viejos tiempos, que resaltan con las fotos del grupito musical de moda y de ese actor tan famoso.
Vamos dormilona!
Amelia?- sonríe mientras la zarandea con cariño, Amelia, como su abuela, en su honor, tan bonita como ella.
Destapa la cama:- No sé cómo no te mueres de calor, locuela, te has tapado con el edredón hasta arriba! Suelta entre risas.
No hay charco de sangre como en las películas, simplemente una mancha negruzca absorbida por el colchón, en ese momento le Asalta un pensamiento, el primer colchón que compramos, de latex, cuando aun podíamos darnos caprichos, que desperdicio, seguro que no tiene arreglo.
Amelia no despierta, no lo hará jamás.
La policía, el médico y el forense llegaran a lo largo de la tarde, bajo un calor sofocante y atestiguaran la muerte de la niña casi mujer, mientras en el portal y desde la calle se irán amontonando los vecinos, e irá corriendo la voz.
El forense escribirá en su informe sobre la hemorragia provocada por una aguja de coser lana, el intento mortal de una niña desesperada para abortar.
Ya no hay mañana en la casa de Helena y Toni.
Nunca mas habrá un mañana para ellos.
Amelia habrá muerto justo cuando debiera comenzar a vivir, y el colchón se ha teñido de una sangre vertida por la sinrazón, por crisis injustas que afectan a la buena gente, por recortes absurdos que perjudican a quienes mas necesitan ayuda, por leyes que se legislan por personas que no conocen la realidad y el día a día de la mayoría. La desesperación se ha afincado en muchos hogares.
Esta es una historia de ficción. Amelia no existe, y ojalá nunca se asemeje a ninguna niña real. Ojalá entre todos consigamos superar los caminos tortuosos de un país, de una economía que no sabe de humanidad. De una política que no conoce las caras de los seres a los que debiera proteger. esta es una historia de ficción en un mundo futuro, al que espero nunca lleguemos.
En nuestra mano está.

La 1

S.O.S Mamás Baleares….

26 Ago

sos

S.O.S Mamás
Generosidad

Porque un millar de almas, pueden mover el mundo, al menos nuestro mundo, nuestro barrio, nuestras conciencias…
La solidaridad no es solo entregar lo que nos sobra, lo que no utilizamos, compartir bienes… es mucho mas.
Solidaridad es ver como semejantes a aquellos que tienen menos, pero sin que ello los minusvalore, solidaridad es compartir su dolor, y también su alegría, es dar la mano y sentarse cerca…
Eso es S.O.S Mamás.
Ha nacido de un movimiento de madres, empatizadas con otras mujeres, madres también en su mayoría.
Ha nacido de mujeres que sufren al pensar: Y si fuesen mis hijos?, Y si fuese mi familia? Y si mañana fuese yo?
Mujeres, madres que salen a la calle y ven a su vecino, a la señora del parque, al niño del colegio de sus hijos… porque es fácil ver al mendigo que busca en la basura, lo difícil es darle la mano y preguntar como se llama.
La pobreza ya no es propiedad exclusiva del indigente, hoy se cruza y entra en los hogares de muchos que hasta ayer tenían todo… Golpea sin pesar a quienes se creían a salvo de la intolerancia y de la necesidad. Nos puede vapulear a todos…
Eso es S.O.S Mamás mujeres que miran al frente y ven los arboles, pero también el bosque, porque ellas mismas lo forman, porque son conscientes de los tiempos que corren, porque son amigas, hermanas, vecinas de la necesidad, porque desde el suelo la ven y la miran como igual. Mujeres con la llave en su mano del futuro. Porque sin cambio, no hay futuro
La catástrofe social y económica que nos azota ha levantado una marea imparable, brutal de solidaridad, fraternidad, unión…
Una crisis manida y pronunciada hasta la saciedad que también nos trae alegrías y enseñanzas, nos ha traído el mejor regalo, el cambio, el aprendizaje. porque con las piedras que nos tira el mundo podemos construir castillos, de futuro, de cambio.

S.O.S Mamás nos enseña que la unión hace la fuerza, que es posible, que podemos! Cada uno dedicando un minúsculo esfuerzo se consigue mover entre todos el martillo que resquebraje los cimientos de la intolerancia, de la barbarie consumista que nos cegaba, de la falta de amistad, amor, empatía.
Mamás que nos hacen volver a los tiempos en los que nos preocupábamos de cuidar y sanar a los nuestros, tiempos en los que “los nuestros” abarcaba a muchos, familia, amigos, vecinos, compañeros…
Mamás que nos enseñan a enraizarnos con quienes nos rodean, formando familias reales, tribus, brazos fuertes que nos sostienen y ayudan a respirar acompasados los aires de cambio.
Todo eso es S.O.S Mamás
Todo eso que alguna vez, bucólicamente hemos añorado, esa utopía…
Ellas nos están enseñando que es posible…
Tendiendo tu mano y abrazando al mundo, porque alguna vez, tarde o temprano, todos necesitaremos ser abrazados…..
S.O.S Mamas, ya no es solo un grupo de mujeres emponderadas con ganas de cambiar su mundo, es un movimiento, una marea imparable ya, de optimismo y generosidad…. Podría poneros sus caras y nombres, pero ya no es necesario, son mucho mas que unas caras y unos nombres…

Únete!

en tiempo de crisis……

6 May

…..llevo unos días dándole vueltas a la cabeza a un pequeño altercado que tuve en el trabajo.
Llevamos con esta dichosa crisis demasiado tiempo, yo no me puedo quejar, tengo trabajo y en los tiempos que corren eso ya es mucho, si además te gusta y te sientes valorado es una suerte impresionante, lo se. Pero no me voy a quejar de mi trabajo, al menos hoy no(sonrisa maliciosa).
Yo desempeño mi labor en parte cara al público, trabajo en hostelería y gran parte de mi cometido es el trato directo con el cliente, hace unos días, informé a uno de mis usuarios de que una petición que nos hacia, era complicada en ese momento, aun así tendríamos la deferencia , excepcionalmente de atendérsela pero esperaba que tuviese en cuenta en ulteriores visitas que nuestras opciones eran otras… aunque no me puso muy buena cara, lo entendió… No así otro cliente que esperaba detrás, que con muy mal talante me replicó que había millones de personas en el paro dispuestos a aceptar peticiones……. Mi cara debió ser un poema, gracias a que mi puesto es de responsabilidad y no me siento coartada evidentemente le contesté educadamente y sin perder las formas que si tenía algún problema, queja o sugerencia podía exponerla en la dirección, y ahí quedo el pequeño altercado, poco mas que una referencia en mi día.
Sin embargo llevo desde entonces dándole vueltas, una de las pocas, tal vez la única prebenda que nos ha traído esta crisis es el cambio de mentalidad a niveles impresionantemente amplios, yo creo que nos ha agraciado con el conocimiento y valoración de lo que tenemos en todos los ámbitos, valoramos mas todo tipo de bienes, hemos aprendido a darles un mayor uso, a reciclar, reutilizar y alargar la vida de casi todo(con el consiguiente beneficio no solo económico, sino social y ecológico)
Esta crisis nos ha enseñado a ampliar lazos, crear familias mas amplias, tribus, en las que todas los brazos están disponibles, nos ha enseñado a compartir y tender manos, ha sacado lo mejor de la mayoría de personas que conozco, convirtiéndolas en mas generosas, colaboradoras, concienciadas y un largo etc…… Pero como en todas las reglas, siempre ha de haber una excepción, este hombre me demostró que no solo no ha aprendido nada de esta crisis, sino que la utiliza para fascistamente amenazar, hostigar… Porque si yo no tuviese seguridad y respaldo en mi trabajo hubiese conseguido su fin, el de coaccionar e intimidar con su amenaza, me llena de vergüenza…. de verdad! Me avergüenza profundamente que en los tiempos que corren alguien desconocido y además en una situación privilegiada actúe de esa forma, que utilice un vil chantaje contra alguien, y no sólo porque no me conozca, sino porque tampoco conoce mi singladura, mi vida, alguien que por una solemne tontería es capaz de amenazar con jugarse el medio de vida de una persona, el pan de mis hijos….. Probablemente la crisis no le haya tocado de cerca, pero eso no le da derechos, acaso no tiene vecinos? No se cruza con personas por la calle?, No ve como yo, todas las noches personas hurgando en busca de algo útil en el contenedor? Pidiendo en la puerta del supermercado? En los semáforos? Probablemente es la excepción, lo sé, pero mientras haya una sola excepción nos queda mucho por hacer… Lo único decente que ha traído esta crisis, es que nuestros hijos están creciendo con valores como la comprensión, la comunicación, el compartir, ayudar al prójimo….que todos en mayor o menor parte estamos creciendo con ella, esta crisis ha sacando lo mejor de casi todos, aunque siempre habrá quien tenga el armario lleno de tachas y carencias… y de vez en cuando las saque para enseñarnos su feo rostro……
Afortunadamente me siento rodeada de gente, amigos, vecinos, tribu, compañeros…. con el armario lleno de solidaridad, afecto y fraternidad…. personas honestas, fabulosas, en crisis, con los monederos vacíos, pero de una calidad humana increíble……

burns2a