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Y yo más…

28 Abr

Leyendo a una madre en Facebook me he puesto a pensar.
Y no es la primera vez que lo veo y pienso lo mismo.
La maternidad, a veces, nos retrae de nuevo a la adolescencia, un momento lleno de complejos, sinsabores y miedos, que lanzamos al mundo disfrazados de sapiencia…
Vamos que para que la madre de turno de enfrente no piense que somos unas mantas o a vaya a saber usted que, soltamos un: ” Y yo mas!” Y nos quedamos tan panchas oiga!
No. Todas no…
Venga, reconozcámoslo! Alguna vez lo hemos hecho!

A ver, ejemplos:
Yo despañalé a mi mayor con sudor y lágrimas, lo juro, llegué a esto de quitar el pañal harta de escuchar aquello de:
Cuando un niño lo pide, todo fluye y es natural, y fácil, y…
Y una mierda!
Que mi hijo lo pidió, y aun así nos costó un mundo, y parte del otro! (Sustitúyase mundo por huevo y se entiende mejor)
Pero lo se. Somos un caso extraño, porque si tu preguntas por ahí verás que el 99 por ciento de los niños se despañalaron solos en una tarde.
De verdad que he hecho encuestas:
Están las que su niño solito se quitó el pañal y fue a cagar al wáter sin mas, allá por los 13 meses, justo la semana en que aprendió a cortar el filete solito…
Está también el porcentaje de “No sabe no contesta”(Léase: paso de contarte mis miserias porque seguro que el tuyo nació cagando en orinal)
Y las sinceras, ese mísero porcentaje que terminamos siendo las que nos planteamos seriamente si tenemos un problema.
Será mi hijo normal?
Si hija, sí. El tuyo y la gran mayoría, porque quitando algún caso realmente excepcional, muchos niños se pasan una buena racha cagando donde les place, y liberales y naturistas que son ellos, se la trae al pairo si tu te “jartas” de restregar ropa interior
Hablo en serio, qué mala costumbre intentar medir nuestras maternidades con los logros de nuestros hijos coño!
Yo no conozco ningún adulto que se cague encima en la oficina, ni en el bus, ni en el restaurante, así que qué necesidad tenemos de comparar los tiempos y medidas de nuestros niños?

Me pone de muy mala leche, de verdad, sobretodo porque ves a muchas madres desquiciándose por autenticas chorradas, que no les preocuparían lo mas minimo sino fuese por las otras mamás.
Al pañal le añado el pañal nocturno, que tambien tiene lo suyo, que digo yo, quitando a las que están en el grupo de Facebook de como quitar el pañal nocturno(Sí existe, y no, no estoy dentro)
Si preguntas por ahí la mayoría de los niños no mean de noche.
Pero ni uno. Es llegar a los dos años y se les cierra el grifo con la nocturnidad.
Es un misterio por qué los supermercados tienes pañales para niños grandes.
Ya se! Los tienen para que esta madre no se traumatice…

Y no hablo sólo de pañales.
A veces escuchas conversaciones en las que solo falta el “y yo más” que os decía antes!!!
-Mi niño ya come papillas
-Si?
-Desde los 6 meses
-Qué bien! El mío no, el es mas glotón le encanta el pamboli de jamón…
Os juro que fuí testigo de esa conversación, mi hijo tenía unos dos meses, y el del pamboli tendría 8 meses…

-Mi hijo ya ha sacado su primer diente con 7 meses
-Uys! El mío ya visita al dentista. Estamos pensando en ponerle unos brackets…
Bromas a parte, de verdad es un problema, y gordo.
Porque comparamos y medimos(Que ya de por si no está bien) con absurdos, que sólo sirven para preocupar a otras madres.
Mi Princeso estrenó diente la semana de su primer aniversario, y pese a que no conozco a nadie sin dientes de nacimiento, me podía la presión…
Porque nuestro caso era único, ningún niño los había sacado tan tarde.
No, no. Debe ser algún problema de calcio, o retraso por ser prematuro…
Porque claro todos los niños de nuestro entorno, con un año ya se los limpiaban…
Solitos y haciendo el pino, no te jode fastidia…

Y verdad es, hay niños que se despañalan en una tarde; y se comen un bol de lentejas con 6 meses; o sacan los dientes con un mes, pero seamos serios, son raras avis…

Yo siempre pongo un ejemplo, mi Princeso gateó al año, y anduvo con 15 meses, Princesa con 6 meses ya gateaba…
Con un año corría.
A base de verlos, ahora me preocupa muy poco la edad a la que quiera andar Princesito.
Mis hijos son niños normales y corrientes… Lo único raro que tienen mis hijos es su madre, y eso no tiene arreglo!
Pero ciertos comentarios, ciertas comparaciones, reconozco que me afectan como persona por una razón de peso, porque esas comparaciones suelen dar como resultado la calidad y el baremo con el que nos medimos a nosotras mismas como madres.
Y eso, lo sabemos todas, es el arma universal apta para dañarnos, la que atañe a nuestra calidad maternal.

Recuerdo los primeros meses de mi hijo y una conversación con una mamá amiga.
Estaba absolutamente preocupada porque su hijo no dormía, no dormía lo que los hijos de otros claro!
Con dos meses, debía hacer noches de doce horas y siestas de 4, dos al día.
Porque los bebes “normales” duermen esas horas.
Y si pasan mas tiempo despiertos, tienen un algo, o dos!
Porque la hija de la prima de mi vecina…
Y vuelta la burra al río. Y vuelta a preguntar en el grupo “El médico de mi hijo” .
– Es normal que se despierte todos los días a las cinco?
-Si hija si, y a las cinco y cuarto.
Y a y media, y a menos cuarto, y cuando te mires en el espejo y las ojeras te lleguen al ombligo, también es normal.
Y al menos ahora podemos desfogarnos en redes y grupos varios, imagino hace veinte años la maternidad, un sin vivir de preocupaciones.
Teniendo que escuchar las mismas chorradas, pero sin tener forma de buscar información o desahogo.
Que fue antes? La gallina o el huevo? A ver si estas cosas han llegado con las redes…
Me lo apunto para la próxima encuesta.

Y por mas que se llenen libros y revistas especializadas en contar que la lactancia es a demanda, habrá quien te explique que no, que diez minutos de cada teta cada 4 horas.
Y no me imagino yo, mira: Te comes diez minutos de filete para comer con cinco minutos de naranja. Ah! y dos minutos de pan
Y para cenar una ensalada de siete minutos…
Absurdo? Pues aun más cuando se suma un:
– No es normal que este niño este todo el día a la teta…
No mira, la anormal eres tu, y el mío mama media hora cuando quiere y porque quiere.

Y si toma biberón? El suyo se tomaba 360 cada toma, y tu, con tus míseros 90, escurridillos, eh, que no se los termina…
Eso no es normal, seguro que tendrá problemas de crecimiento…
Pero qué narices es un niño normal?
Pues tengo la respuesta, un niño normal es aquel que duerme, come y caga cuando quiere, y le importa un comino el horario de sus padres, lo que opine la vecina y chismosas y familiares varias…

Y me veo pasando así los próximos años, porque los niños de alguien leerán de corrido con 3 años, y escribirán redacciones con 4, y hablarán ruso con 5, y mientras el tuyo irá en bici con ruedines, el suyo montará en moto, y…
Pues eso, que soy una experta en fabricar niños raros…
Venga, sonríe y dilo…
Y yo mas!

Lo que tiene tener una hermana de blog 😉 Maider mi amiga del Patio, escribio hace unos meses esta entrada.
Y esta mañana me he dado cuenta de que decimos lo mismo. Se ve que soy una copiota!
Os la dejo porque no tiene desperdicio!
<a
http://charlandoenelpatio.blogspot.com.es/2014/09/pues-el-mio-mas.html?m=1

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Una de regalos…

22 Ene

Han pasado las navidades, días maravillosos de disfrutar a tiempo completo con los peques de la casa, de emocionarnos y reír.
De juegos y momentos compartidos.
Y de la ilusión y la emoción de la llegada de regalos, Papá Noel y los Reyes Magos vienen cargados.
No, no es necesario el consumismo, nuestro presupuesto no es muy grande, de hecho me suelo reír con la típica noticia navideña, este año cada familia gastará una media de 309 euros por miembro en regalos…
Vamos a ver, en casa somos cinco…
No, definitivamente alguien se esta quedando con nuestros regalos!
Con un presupuesto mas moderado también se puede llenar el árbol de regalos, y a eso voy.

Por qué llenarlo?
Porque es navidad, porque sólo dos veces al año unas figuras mágicas visitan nuestro hogar, y sólo lo vivirán y disfrutarán conscientemente con esa ilusión 6 o 7 años.
En los regalos se puede poner cualquier cosa, basta que este bien envuelta, con cariño… Una bufanda, lápices de colorear, bombones, caramelos, regalitos que abrir y disfrutar.
En nuestra casa en Reyes los regalos “los dejan” debajo del árbol, Princeso empezó a abrir sus regalos ”pequeños” lápices, una libreta, una colonia… Sólo chucherías, pero envueltas con cariño.

Como estaban ordenados por tamaño, sus regalos que eran grandes, y los que había pedido con emoción, quedaron detrás de todos los del resto de la familia, y asistió con júbilo y la misma ilusión a la apertura de los demás, de hecho, como este año sabe leer algunas letras el nos los entregaba, sin comparar al resto con la ausencia de los suyos, no era consciente de que faltaban sus regalos estrellas, se puede llenar un árbol sin educar en el consumismo.

Porque el regalo que queremos inculcarles es el de disfrutar en familia, el de compartir momentos y experiencias.
Asistió feliz a la apertura de los regalos importantes del resto, sin un mal gesto, con la inocencia y la alegría que le caracterizan.
Sus ojos aun brillan con los regalos que había pedido a los reyes. Los abrió, los últimos, sin despreciar los menos importantes.
Y es cuando entre el tumulto de papel de regalo y cajas, te das cuenta de que tenemos un regalo diario, el de tenerlos cerca y poder aprender de ellos.
De su humildad, de su inocencia, de la belleza de las pequeñas cosas que hacen grande el día y día y la vida.
Sin embargo esa orgía de regalos que defiendo y fomento en navidad, me pone enferma en los cumpleaños, lo se, soy rara, friky… Llamadme lo que queráis, pero me gustaría que mis hijos disfrutaran de sus cumpleaños compartiendo con sus amiguitos, con sus compañeros y con quienes les quieren una fiesta, la de los años vividos, hasta ahora lo había conseguido, y si, hablo en pasado, asistir a una treintena de cumpleaños al año, en los que se fomenta la imagen de niño rey, y donde se hace escaparate de regalos, no ayuda.

Y yo asisto ojiplática a cumpleaños donde al niño se le canoniza sentado en un trono(Donde estoy casi segura que no disfruta del exceso de atención con dos, tres o cuatro años) y se pasa ante sus ojos una orgiástica colección de regalos, demasiados, excesivos…
Donde se convierte la inocente fiesta donde pasar un rato maravilloso en una reunión en la que amasar fortunas jugueteras.
Con la edad empeora, he asistido a cumpleaños donde el festejado en cuestión, saludaba a los invitados con un : Qué me has traído? O comparaba la calidad de los amigos asistentes en función de las cualidades y valor del regalo… En voz alta.

Princeso y Princesa cumplen años con diez días de diferencia, así que hasta ahora ha sido fácil compenetrarlos y montarles la fiesta en casa, dos años seguidos, hemos conseguido aún teniendo una treintena de infantes invitados que apenas hubiese regalos, o al menos lo hemos intentado, porque el mejor regalo es sentirse querido y arropado, esta decisión(escrita en la invitación además) nos ha valido la etiqueta de raritos… Que le vamos a hacer!
Pero este año creo que ya no nos libramos, ni del parque de bolas, ni del trono, ni de la sucesión de regalos, porque Princeso ya ha dicho en voz alta que el quiere celebrar su cumpleaños así.
Así que toca respetar su decisión aunque intentaremos moderar el evento.

Dónde quedaron aquellos cumpleaños de nuestra infancias, si la fecha acompañaba, al aire libre, con una botella grande de cocacola, unas patatillas y un bizcocho caseros, con algún regalo especial, familiar normalmente y un montón de juegos.
Porque los regalos eran cosa de la familia, y si acaso los amiguitos nos obsequiaban con preciosas tarjetas o cartas hechas con sus propias manos, y algún regalito o detalle, siempre acorde al presupuesto o la paga del niño.

He asistido a algunos cumpleaños donde además me parece humillante para los pequeños el reparto público, donde se hace visible las diferencias presupuestarias de unos y otros niños, al menos entre las miradas reprobatorias de ciertas madres…
Y es que y hablo por mi, la carga que supone una treintena de cumpleaños al año no es fácil de llevar, si añadimos que cuando estén todos en el cole se multiplicarán casi por tres…
O se recorta el presupuesto o es imposible asistir a todos.
Y he aquí otro motivo por el que me gustan los cumpleaños sin regalos. El año pasado en la invitación pusimos literalmente,

Os agradecemos NO traer regalo
vuestra compañía es nuestro mejor obsequio

Y hubo incluso algún enfadado. Con esto además de ampararnos en razones de crianza(Que siempre queda bien y la mayoría respetan, evitamos que aquellas familias que no asisten a los cumples por motivos económicos, no se vean en la obligación de alegar compromisos.
Porque una invitación a un cumpleaños se ha convertido en obligación el llevar regalo.
Terminarán siendo como las bodas, con número de cuenta
Con el comienzo del cole además, comienza la vorágine, porque siendo tan pequeños, invitamos a toda la clase, y afortunadamente hemos dado con una clase en la que la mayoría de los padres hacen igual, y es que somos conscientes de que son muy pequeños aún, y es momento de compartir con todos, sin diferenciar ni excluir a nadie.
Me sorprende cuando escucho a algunas madres hablar de que sus hijos con 3 ó 4 años ya tienen un círculo de amistades diferenciado y exclusivo, será que mi hijo aun no ha llegado a ese grado de madurez, y cada día tiene un par o tres de mejores amigos, e interactúa con todos, además desde el centro da la sensación de que fomentan esas macro-relaciones entre ellos, con lo cual terminamos hasta los padres conociéndonos y conociendo a los veintitantos compañeros de tus hijos y la verdad es que se agradece mucho la familiaridad. La confianza que se va creando.

Así que en breve tendré que hacer peregrinación para descubrir dónde quiere mi Princeso celebrar su fiesta de cumpleaños e intentaré inculcarle que lo de menos serán los regalos, que lo importante y lo único que le durará, serán los lazos de amistad y los buenos ratos que compartirá.
Lo se, NO me hago ilusiones, se que es tarea ardua, pero por intentarlo que no quede!

Madres, esa profesión de riesgo…

10 Dic

Ser madre es una profesión de riesgo, de alto riesgo porque hagas lo que hagas recibiras ataques desde todos los frentes, en ninguna otra faceta de tu vida te sentirás tan milimetrada, observada y juzgada.

A diario leemos historias corrientes de mujeres extraordinarias que con gracejo y buen humor se catalogan de malas madres. Acompañando de risas los malos días.
Y ríes , pero también ahondas y una vez mas te das cuenta de la presión a la que se somete a las mujeres, ya no madres, mujeres. Porque no podemos permitirnos errores, cansancio ni agobio.
La imagen peliculera de mujer sonriente con delantal rodeada de niños y bizcochos aunque obsoleta aún está en la memoria colectiva.
A ver si nos entra en la cabeza que esa imagen no es real, que ni en la profunda América de la posguerra era real esa imagen, fruto de películas y series televisivas.
Y no es solo que sea la imagen que se exige desde ciertos círculos sociales, estas nuevas malas madres, son el grito, un recurso de lucha social silenciosa, es además un recurso de lucha contra otras mujeres, las mejores aliadas del patriarcado. Que escondidas tras los muros de sus maternidades dan como válidas las consignas misóginas y machistas existentes.
Hemos de ser conscientes de que la maternidad es un ensayo acierto-error personal e intransferible.
Rendirnos ante esa imagen que pretenden darnos como valida de súper mujeres no es opción, porque significa que cuando no llegamos a esa meta, nos hundimos en la creencia de hacerlo mal.
Penalizamos la maternidad, porque exigimos a las mujeres que además de ser profesionales mas responsables y con menos sueldo que sus compañeros, añadimos al finalizar la jornada que tengamos hijos educados, bien peinados y planchados, actores de películas de sonrisa perenne.
Nos presionan algunas mujeres de generaciones anteriores que no sufrieron esa presión de trabajar dentro y fuera de casa y que no conciben una realidad en la que mujeres y madres no sean sacrificadas por y para el bien familiar.
Se añade a este patriarcado intempestivo las corrientes que además ponen todo el peso en nosotras de la felicidad infantil.
Hemos pasado de creer(con razón) que los niños deben tener menos tele y mas atención, a creer que los niños han de crecer en hogares Disney, donde cinco minutos de aburrimiento no es opción, donde ha de pasarse de una actividad a otra con premura, donde siempre ha de haber un plan, un juego(a ser posible educativo). Maravillosos y apetecible… Pero real?

Y nos ponemos a intentarlo y vamos a velocidad de cohete del trabajo a la compra(Robando minutos a nuestra comida), de la compra al cole, del cole al parque, del parque a casa, y montamos legos y dibujamos mientras pasamos la escoba y vigilamos la cena.
Y preparamos baños y pijamas mientras cantamos por el pasillo y con una mano disimulada abrillantamos grifos mientras enjabonamos niños.
Y planificamos lavadoras mientras contamos cuentos y besamos sin besos, porque mientras lo hacemos vivimos pensando en las tareas y obligaciones que vamos dejando para el próximo día libre…
Y terminamos el día agotadas y cayendo como marmotas…

Lo vemos a diario, el peso que se pone sobre nuestros hombros.
Sale un experto en televisión sobre las alergias tras el desgraciado incidente de un niño fallecido por shock anafiláctico, y claro, que explicación da al auge alérgico de los últimos años?
Que las madres alimentamos a los niños con protocolos y retardamos mucho el inicio de ciertos tipos de alimentos, perdón? Nosotras?
Nooooo, nosotras somos meras mandadas por los expertos. Pero claro, la culpa para las madres!! me entristezco al leer por redes sociales varios comentarios en la noticia culpando a los progenitores de no informar correctamente, de no educar en la responsabilidad a su hijo…
No quiero ponerme en el lugar de esa madre, teniendo que leer esas lindezas.

Sale en las noticias una condena a un hospital, le dan la razón a una madre tras perder a su bebé, fue por una mala praxis, no omiten que durante diez años esa madre vivió con los comentarios del hospital, que le dijeron textualmente que su hijo murió por ser prematuro porque ella no supo hacer reposo. Impresionante. Ya no hablamos de maternidad, hablamos de humanidad, aun sospechando que fuese cierto, tendríais la mala fe de decirle algo así a alguien?
Aquí podéis encontrar la noticia completa.

Si no das el pecho eres una egoísta insensible, que le estas robando derechos naturales a tu hijo y quitándole defensas…
Pero si lo das y tienes grietas o bajo peso del bebe o dolor, también eres una egoísta insensible o peor, te empeñas en dañar a tu hijo por caprichos tontos como dar de mamar… Por seguir modas tontas y hippies.
Decidas lo que decidas, lo harás mal.

Si educas de una forma o de cualquier otra siempre vas a tener críticas, comentarios y juicios por doquier.

Si fuésemos tan absolutamente críticos con nuestros políticos como lo somos con las madres y mujeres en general nuestro país iría muchísimo mejor, seguro!

Si eres madre esta condenada con tu primer hijo a pasar por tonta, a aguantar que te ninguneen ciertos médicos, enfermeras, tu madre, tu vecina, la cajera del súper…
Y con el segundo…
Y con el tercero…
Porque todo el mundo tendrá algo que decirte.
Y si tu hijo hace algo realmente espectacular? Claro! Te darán las gracias!
Por haberle parido con dos huevos!
Si señor!!
Que el mérito es de que tienen cojones no madre!!
(aquí podréis ver el video), pero si la pifia, la culpa es tuya!

Hagas lo que hagas en tu maternidad, para alguien en concreto, no estará bien hecho.
Y si, ya se que la opinión de los demás no debiera importarnos, pero a qué importa?
Y más cuando la mayoría de las veces estas opiniones vienen de la mano de otras madres y de profesionales.
Y duelen, y marcan y molestan.
Entre otras cosas porque para cualquier otra actitud o decisión que tomes en la vida no tendrás tantos ojos mirándote…

Desde el momento en el que comienzas tu embarazo te das cuenta de la situación en la que te metes, os pongo un ejemplo que ya he puesto otras veces:
Te rompes un pie, y vas tranquilamente a un hospital porque sabes que un profesional cualificado y que dará lo mejor de si mismo va a cuidar de tu pie.
No te tomas la molestia en hacerte un master sobre traumatología, de consultar el equipo de este hospital, si es respetuoso, o tiene protocolos antiguos… Porque vas absolutamente convencido del buen hacer del médico y del equipo. No necesitas ir de sabiondo exigiendo respeto, sabes que lo tendrás.
Si estas embarazada hoy por hoy lo mejor es que te informes, que planifiques un plan de parto, que busques un profesional empático, respetuoso que comprenda que un parto es un acto natural fisiológico, y que el sólo deberá estar para ayudar a llevarlo a cabo y actuar tomando medidas mayores al acompañamiento en caso de necesidad real, si por el contrario has decidido por ejemplo una cesárea programada por los motivos que sean, cuidado!! de nuevo tendrás que buscar un profesional empático y respetuoso que no te juzgue ni te minusvalore.

Y ahora me diréis que las mujeres somos unas exageradas, pues no digo que no, pero a que no existe una asociación de “el hueso es nuestro”?
A que la Organización Mundial de la Salud no necesita hacer un decálogo para las buenas praxis en traumatología?

Pues por algo será oiga!

Y tu hijo nace… Y si lo has tenido con plan de parto, exigiendo intimidad, o no querías epidural, o insististe en buscar un profesional no dado a las episotomias… Te van a crucificar por rara!
Ah! Tu no? Tu te pusiste la epidural? Pues aún peor! Eres tonta? Te gusta sufrir?
Y si tuviste que someterte a una cesárea, ufff prepárate! Porque la culpa de todo será tuya! Mira que dejarte engañar!
Asi que ojo a quien te arrimas, pregunta primero sus preferencias… porque corres el riesgo de ser atacada y tratada como criminal.
A veces dan ganas de explicar que has tenido a tus hijos por generación espontánea, o mejor aun que te toco por cliente cien mil en el súper.

Si has superado el nacimiento de tu hijo medianamente bien te toparás de bruces con pediatras y profesionales en general de la salud infantil, que desde el primer día te dejarán claro que no sabes educar al niño en el sueño. Como si para dormir se precisaran clases. Pues eso creías hasta que pasas tu primera noche en casa de la suegra…
Hasta tendréis que aprender a cocinar de nuevo si sabíais, y si no sabíais, aprenderéis a hacer exquisitas comidas sin sal, sabor ni textura alguna. Y lo mejor que intentarán que olvides tus conocimientos en dietética y nutrición, porque donde va a parar el gran contenido calórico que tiene un puré de verduras con una cucharada de café de aceite de oliva!
Es probable que os aleccionen en la higiene de vuestro bebé, como si cada uno de nosotros no fuésemos expertos en higiene personal. (Si he dicho la mayoría, lo sé, hay excepciones que huelen francamente mal ).

Ya ni os cuento la etapa escolar, si se porta mal es cosa tuya; si no atiende también; si es demasiado tranquilo es que estará enmadrado; si llora, culpa tuya; si pega…
Eso si, si el niño es inteligente, empático, educado… Es gracias al sistema educativo, a que ha salido bueno(Que suerte tienes!, los genes paternos suelen tener mucho que ver, porque tu primo menganito era así de bueno…

Conocéis muchas profesiones donde cada paso o acción suponga un riesgo?
Pues eso es la maternidad, una carrera, donde según el saber general los obstáculos te los pones tu.

Y si pretendéis trabajar fuera de casa ni os cuento, porque hacemos encaje de bolillos para conciliar, para tener horarios decentes, para llegar a todo, además de vivir en una carrera perpetua, en la que a menudo echarás en falta tiempo para ti, tendrás que lidiar con comentarios malintencionados, y cualquier falta o cualquier favor que pidas estará muy mal visto, porque es muy poco comprensible que pidas un día para llevar a tu hijo al medico
Ah!! pero si ese día lo pide un tío para ver la final de su equipo favorito en otra ciudad es un machote!!!
No hablamos ya de pedir un cambio de turno a un compañero sin hijos para no perderte la cabalgata de reyes, porque serás una insensible y egoísta mujer que pretende abusar por tener hijos.
Claro, claro, pro si ese mismo compañero te pide un cambio para no venir de mañana porque se va de juerga será jaleado y palmeado por todos.

Para bien o para mal el peso mayor de la casa y de la educación la llevamos las madres, y ojo! Que esta cambiando el panorama afortunadamente pero aún nos queda mucho por hacer, os queda a vosotros papis!!
Porque un montón de padres que conozco se llenan la boca de lo buenos padres, colaboradores y maridos que son.
Ejem, ejem, es que yo no quiero que colaboren conmigo, quiero que esté, que intervenga, que tome decisiones, y que sea una pieza fundamental junto a mi. Que abandone su carrera profesional para que podamos conciliar, que haga malabares para llevarlo todo, que cambie pañales y llene bañeras, y no sea un bufón para sus hijos, sino un pilar sobre el que crecer.
Para salir de paseo los domingos había adoptado un can.
Y es que estoy harta de padres perfectos que acusan de calzonazos a aquellos que crían a diario(no solo en fin de semana) que pese a los desencuentros con sus parejas en temas de crianza, que siempre los hay, crían cual madres.

Y pese a todo, pese a las dificultades, al entorno, al patriarcado, al machismo, al cansancio… sabéis qué?
No conozco a ninguna mujer, absolutamente ninguna, que no se emocione y diga:

Mis hijos, son lo mejor que me ha ocurrido en la vida.

Un fular princesil…

13 Nov

Hoy me encontrareis AQUI

Nacer abrazado, vivir abrazado…
Como debieran ser todos los inicios, conocer el mundo desde un abrazo,
desde la altura de la confianza y el consuelo de escuchar un corazón,
el único sonido tranquilizador y conocido desde el nacimiento.

Y por supuesto esto, NO es un enlace patrocinado, sino una colaboración entre amigas.

Pediatras… y otras neuras de madre.

15 Oct

Que cansada debe ser la profesión de pediatra! Y hablo de los silenciosos héroes que nos soportan en las consultas de atención primaria.

Y es que en otra ocasión ya les he dedicado un post QUERIDO PEDIATRA aunque en términos algos distintos, y es que hoy os comprendo un poco mejor(a algunos)

Sábado mañanero olisqueando por redes varias, y me encuentra cada joya!
Yo también he sido madre primeriza y que conste que como la que más he corrido con una fiebre de 37,2(Qué pasa? Si, 37,2 y no es febrícula que ya se encargó la enfermera de explicármelo! Con un bebé en brazos, la primera vez de 37,2 es fiebre y gorda!)
Y si la caca cambia de color, sabor(No preguntéis, repito: madre primeriza), aspecto, grosor, también se corre.
El primer arañazo en casa es de carrera, of course.
Y los primeros mocos? Y digo mocos, ya no entro en verdosidades varias(Eso dá para tres post mas)
Una tos es de hospital de guardia.
Un golpe… ufff el primer chichón, de comisión de expertos!
Un vómito… Ninooo ninoooo ninoooo (Léase onomatopeya ambulanciera)
Te pasas el primer año de vida de tu bebé con arritmia permanente y carrera de fondo.

Pero pasa el tiempo, tu recién nacido va creciendo y te vas amoldando, endureciendo, aprendiendo…
La gran mayoría.
Porque vamos a ver, a quién vas a preguntarle cuando le sacas del maxi-cosi? Al pediatra o al de la tienda de sillitas experto en ellas?
Vale no me contestéis, cambiemos el escenario, se me ha encendido el aviso del aceite en el coche, a quién le pregunto? A la cajera del súper o al mecánico?
A que me vais comprendiendo?

Que digo yo, los pediatras están para vigilar la salud de nuestros hijos, si, y para cuidarles en su enfermedad, mas allá, como que no, y ojo, no ataco a las madres, hablo en los mismos términos de ambos, médicos metomentodo, y madres que consultan hasta la hora del baño, seamos coherentes, que esto ya lo hemos hablado antes, y luego protestamos de que se metan en nuestros estilos de crianza, claro! Si les abrimos la puerta se cuelan hasta el salón!

Porque ese profesional tendrá que darte unas pautas para introducir la alimentación por ejemplo, pero a él que más le da si sois más de zanahoria que de calabacín?
Si el pollo lo compras de granja en Porreres o en el Carrefour?
Si le haces papillas acuosas o le das a probar texturas?
Si compras pañales de oferta o les pones tela?

Yo quiero pediatras que no juzguen mi crianza (Y la silla, la alimentación, el portear o llevar carro, no deja de ser crianza, algo que debería estar delimitado a la intimidad de nuestra familia y entorno) y creo que ellos agradecerían consultas reales, en las que los niños no vayan a saludarle y a preguntarle si conviene ponerles bóxer o calzoncillo (Júrolo yo, que conozco una madre que le preguntó esto), ni es lugar para preguntarle si le ponemos pendientes o no a las niñas, porque no nos van a dar una respuesta objetiva sujeta a su preparación.Simplemente nos podrán dar su opinión personal, además de consumirles su preciado tiempo en temas que no les atañen.

Yo no voy al pediatra a consultarle estas cosas, de hecho con 4 años largos mi Princeso pisa el pediatra más bien poco, que nuestras épocas hospitalarias hemos tenido y ya hemos cubierto el cupo de por vida, porque a mi esto de la revisión del niño sano me suena a milonga, está sano, crece bien, come bien, para qué mas? Eso de que vayas y te pregunten con quien duerme? Y usted? O acaso le pregunto yo a usted con quien duerme?

Si ves que esta sano, feliz, crece adecuadamente… con 4 años a que viene preguntarme por sus hábitos alimenticios? Vamos a ver, sus hábitos son los mismos que los del resto de la familia y a mi mi médico no me pregunta que como, claro está que a mi médico no voy a saludarle a la revisión del adulto sano… Ni le consulto si debo llevar biquini o bragas de riñón…

Ahora hay una nueva corriente de pediatras que hartos de consultas un poco chorras(si, chorras) abogan por visitar al médico lo imprescindible y suplican a los padres que seamos conscientes y no obturemos los servicios de urgencias y consultas varias… Febrículas, chichones, raspaduras…

Y yo esto lo cumplo a rajatabla, pero se ve que mi pediatra no es de la misma opinión, o que como se ve que no tenemos feeling (Entendible, no soy una madre fácil de aguantar, y ella es de natural sequilla… Pues no cuajamos) el cupo no le da para llenar las horas y en las contadas ocasiones en las que voy se sorprende y me recrimina que hace tres meses que no llevo al niño, claro, si no estaba malo, para qué íbamos a traerle? Para hacer bulto? O por qué le lleve antes de ayer al consultorio vía urgente, si señora es que como se puso malo el jueves tarde y no me dieron cita hasta el martes no me quedó más remedio que acercarme el sábado, porque si le hubiese tenido con tos y fiebre alta desde que llamé hasta hoy, estaríamos discutiendo este tema con asuntos sociales…

Y estoy segura de que cree que somos unos padres desalmados y dejados que no vamos al pediatra por puro hastío (Que también) pero señora es que no nos hace falta, ya ve usted, me sabe mal, pero si Princesa coge febrícula de un día y mocos transparentes, le enchufo apiretal y nueva.
Si se cae Princeso y se rasguña las rodillas agüita, jabón y un poco de yodo.
Si se ponen morados con una bolsa tras otra de chuches en un cumple y vomitan, una manzanilla y a la cama.
Porque una ya es madre curtida, y por estas cositas no corre, eso sí, el día que voy, es porque creo objetivamente que algo pasa, y aunque el protocolo hable de niños con 3 días de fiebre para que nos hagan el mas mínimo caso en urgencias, al pico de 39 y medio sin mocos ni motivo aparente corro, por el mismo motivo, porque soy una madre curtida, y sé que algo pasa y no es muy bueno.
Y dado que conoce mi historial y me soporta (y yo a usted, oiga!) escúcheme en las contadas ocasiones en las que vengo, que además mi instinto en estos menesteres es muy de fiar, palabra de madre!.

 
Madres del mundo, seamos conscientes, dejemos a los médicos, para las cosas necesarias, y para todo lo demás, busquemos a otro tipo de profesionales, porque un pediatra no está para que le consultemos si es hora de llevarle a la guarde, si conviene que las sabanas sean de algodón o de lino, si las manzanas ecológicas o del súper, si bebió un sorbo de nuestra coca-cola con cafeína o si el pelo le crecerá pronto para hacerle coletas.
Tomemos en serio a nuestros pediatras, más que nada para que ellos nos tomen en serio a nosotros.

Y ustedes señores profesionales, háganse respetar, porque a algunos parece que les gusta esa insensata dependencia por parte de los padres de sus pacientes, que si, que con miedo es más fácil que sigamos a rajatabla sus indicaciones, pero educarnos como padres de pacientes les facilitaría y mucho, su trabajo.

PD: Y dejen de mirar mal a esa mama que no viene nunca y no saben ni su nombre, esa mamá no es que sea dejada, es que tiene hijos sanos…

pediatra

Mamá víbora ataca de nuevo…

3 Oct

Mamá víbora(Que soy yo) ataca de nuevo

Y es que hoy me siento mamá víbora, porque si me muerdo la lengua me enveneno, y es que en esto de la maternidad muchas veces nos ocurre, donde dije digo, digo Diego, porque nosotras no somos quienes manejamos, son nuestros retoños, y aunque no nos guste actúan por iniciativa propia.

Hoy estoy algo indignada, con ciertos niños, que parecen los mismísimos niños hijos de Chuky, y si, mi Princeso a veces también lo ha sido, lo es y lo será, y mi Princesa con sus ya dos añitos apunta maneras cuando comienza  a indignarse y a sacar ese genio beligerante y berrinchoso que gasta…

Así que hoy no voy a contaros lo malo que es un niño o dos o tres, por actuar cual salvajes por el mundo, porque cosas de madre iniciada, comprendo que son niños y que tienen sus días, no son malos, ni traviesos, son niños, y precisamente por ello comprendo que también tienen padres, si, padre y madre(la mayoría) que entre sonrisitas y -Uys! Es un niño!- Pretenden que todos aguantemos al intrépido agitador.
Lo siento, pero ya no aguanto mas, mi paciencia en cuanto a niños, crianzas y educación se ve seriamente traspuesta cuando me entran ganas de partirle la cara a ciertos progenitores!

Si, hablo de ti, no te voy a criticar, te voy a explicar simplemente mi visión de los hechos, para que bajes de tu nube de madre y seas consciente de que tu hijo es un niño, pero tu una persona coherente que en el caso de no ser tuyo le habrías cantado cuatro frescas

Y he aquí que el hijo de Chuky llega con sus respetables y educados padres a quienes les duele la boca de pregonar la crianza con apego y respetuosa que llevan con su amado hijo
Y en pleno restaurante mientras celebramos el 25 aniversario de boda de los protagonistas y todos los que tenemos hijos menores de 4 años intentamos mantenerlos tranquilos y relajados para que salgan guapos en la foto(ellos y nosotros) que ya habrá tiempo en la próxima hora y media de terminar con los pelos de punta corriendo detrás, ellos(Los padres de Chuky), felices y sonrientes sueltan a la bestia, y he aquí la bestia que lo primero que hace es tirar de los manteles de la mesa de bienvenida, arrasando con las fotos, las velas y el libro de firmas, entre miradas reprobatorias y bordes de infarto intentando que nada caiga al suelo.
El pequeño energúmeno se evapora hacia otro lugar.
Mami y papi se ríen.
Por qué? Pues exactamente no lo se, porque a las personas que tienen alrededor no les hace ni pizca de gracia…
Pero ellos se ríen claro
-Uys! Es un niño!-

 
Tras los saludos iniciales y el brindis, para descanso de todos, conseguimos sentarnos, digo descanso, porque aquí la madre víbora ya no tiene manos para sujetar a sus princesos, que hartos y hambrientos comienzan a llamar la atención y a intentar hacer carreras de obstáculos entre los invitados, y si, son niños, pero también tienen madre, una que intenta que se moderen a base de cosquillas, juegos y atención, y a costa de no pasárselo tan bien como hubiese querido…
Pero como son mis niños, apechugo y al menos me siento acompañada por el elenco de madres que están en mi misma situación.

La es mesa comunitaria, horror!
Los invitados con niños nos buscamos entre el resto y con un lenguaje silencioso nos colocamos estratégicamente juntos, Chuky & company también.

Nos sirven primero los platos de los mas pequeños, mientras algunos nos preguntamos porque no aprovechan y traen todo junto, ya que serán los únicos 20 minutos de paz y tranquilidad.
Y yo en 20 minutos devoro oiga!
Que luego, con suerte me dará tiempo a atragantarme con los entrantes, ahogarme en el sorbete, intuir el plato fuerte y oler el postre, que lo veo, que me pasare la noche levantándome y sentándome a turnos con el papá de los princesos, y oiga usted! Todo son ventajas, no veas lo bueno que es este ejercicio para las abdominales!

Y mientras mis princesos y el resto de niños comen mas o menos tranquilos, algunos haciendo el tren, otros simplemente engullendo, otros practicando el baby-led-weaning, Chuky ya ha tirado las copas de sus padres y comienza literalmente a tirar pollo sobre el resto.
Mami se ríe:
-Es que esta aprendiendo a comer!- Mira guapa comer no se si sabrá, pero las practicas de tiro al blanco se le dan de coña!
Lo siguiente es escupir agua, y cuando ya ha realizado su aspersión a derecha e izquierda se fija en los niños que tiene mas a mano, y… al ataque!
Se oye la voz de una mama reprendiendo a su retoño:
-No hijo, que Menganito(También conocido como chuky) sea un maleducado no significa que tu lo seas- y con la cabeza muy alta se marcha con su niño de la mano a limpiarle, mientras las tres mamas que seguimos cerca nos sonrojamos, pensando
-Que vergüenza, pobrecita, tampoco era para tanto! Total un poco de agua…-
A lo que mama guay, sin darse excesivamente por aludida interpreta en voz alta la queja:
-Será por mi niño? Uys! Pues bien feliz que es, no hay mas que comparar- Y nuestra anterior pena se esfuma y alguna se tiene que sujetar la lengua para no soltarle el repertorio. 
Y sigue:
-Si es que los niños de hoy en día están subyugados, y claro, no hay color, los niños necesitan libertad, respeto y bla, bla, bla…
Desconecto, porque tengo mucha hambre, Princesa parece que no quiere mas y esta madre está mueriéndose por probar los nugget y las patatas con kétchup…
Es que el hambre me pone de mala leche, y me está naciendo un monstruo violento de dentro…

Terminada la comida infantil, comenzamos la nuestra y consigo convencer a mis princesos de mantenerse 15 minutos mas sentados, el heladito que nos traen ayuda, Princesa lo usa como crema facial y Princeso hace experimentos mezclándolo con la cocacola. Mientras haya paz!! Ya limpiaremos antes de irnos!
Chuky se levanta y comienza a vigilar los movimientos del resto de niños, se ve que se aburre, así que comienza a correr alrededor de la mesa, no importa que haya camareros cargados de platos, que moleste a los de mas allá, y que el restaurante no lo hayan cerrado para nosotros, los niños, según su santa madre, son un bien común que hay que cuidar, cualquiera ha de entenderlo y como nos gusta criar en tribu, cualquiera deberá responsabilizarse de su hijo en caso de que se rompa la crisma, moleste o incordie a alguien del restaurante.
A esto los hijos de todos los demás ya están vigilando los movimientos de Chuky, pensando seguramente lo desgraciados que son con estos padres que no les dejan hacer lo que les sale del mismísimo.

En el entre plato, ya es imposible mantener a ninguno quieto, y como no hemos traído cuerdas, porque no es políticamente correcto, el móvil ya esta manido y sin batería, y en el bolso no caben las construcciones completas de Mickey Mouse(Sólo la mitad),comienzan tímidamente a bajarse de las sillas, os pongo en antecedentes, los mios tienen dos y cuatro años, recién cumplidos, hay otros dos de tres, uno de cinco y dos de siete. Chuky tiene casi tres.
Con nuestro lenguaje gestual de madres , nos turnamos para levantarnos de la mesa y vigilarlos, la mayoría han acampado en la entrada, donde se entretienen pisando un sofá y jugando con los cojines, cuando intento colocarlos y le digo a los míos que no desordenen un camarero, muy amable, me dice que no me preocupe, que ahí no hacen nada malo y que cerrará la puerta para que no puedan salir y estemos tranquilos.
Esta solidaridad entre padres(Que seguro que lo es!)se agradece.
Me fijo que los míos ya no son los mismos que llegaron hace apenas hora y media, ya no van ni blancos, ni limpios, ni peinados, y estoy segura de que yo hago juego con ellos. El kétchup y el helado que todo lo pueden!

Me vuelvo a la mesa y pongo en antecedentes a las demás madres:
-Tranquilas chicas, están bien.-
Ni cinco minutos y el camarero amable de antes acaba de convertirse en la niña del exorcista, a gritos nos avisa de que los niños la están liando, corremos!
Todas menos mama de chuky claro! Chuky esta con una pajita y una cocacola dando de beber a las hormigas de dentro del enchufe, el camarero indignado y visiblemente asustado, de ahí el histerismo, porque ha visto las chispas rozando al susodicho…
Y cuando una de las madres avisa a la santa madre, esta acude a la voz de:
-Ays, qué ideas tiene mi niño!-
Y cuando llega a la mesa se queja de la poca tolerancia que tienen con los niños. Las demás callamos, porque nos hemos tenido que comer el maltrago, volver con los niños a la mesa y pedir disculpas por su comportamiento, pero ella aun no se ha dado por aludida…
No hija, no, tolerancia con los niños tienen, lo que no tienen es tolerancia con el tuyo, porque se ha pasado de la raya, y lo que tu llamas ideas, le podía haber costado un disgusto, o lo que es peor la vida, mientras tu te haces la tonta y pregonas a las demás, que ya ves, también leemos a Carlos González, también asistimos a charlas en escuelas alternativas y también creemos en la criazna con apego, lo bien que crias a tu hijo.
Y hasta aqui bonita, porque tu no crías, tu simplemente has parido un niño para que campe a sus anchas por el mundo, y entiendo y respeto tu crianza, siempre y cuando no afecte a la de los demás, incluido nuestro bienestar y nuestra tranquilidad.
Pregonas la crianza respetuosa mientras muestras una falta de respeto desproporcionada al resto de humanos que habitamos el mundo, y es que has confundido los términos, hija, que se puede amar, criar, respetar y educar, todo al mismo tiempo, y que tu hijo vive en el mundo, teniéndose que incorporar a ciertas normas civicas básicas, que yo entiendo que es un niño, que juega, que berrea, que destroza, que arma jaleo, porque los mios también lo hacen, pero ahí estoy yo para solventar lo que surja.

Porque los niños pegan, tienen sus fases, pero el tuyo pega a todo el que se pasee por delante sea el camarero, alguien que no conoce o tu misma.
Los niños rompen cosas(dímelo a mi que la mitad de la vajilla es ya un recuerdo) pero no les río las gracias, si acaso les acompaño a recoger los cachos.
Los niños gritan, y les explico que en ciertos sitios se habla bajito y les acompaño susurrando entre risas.

Y mañana cuando crea fervientemente en que Supernanny, Estivill o Ferber son unos ogros consumidos, me saldrá el pepito grillo de mi cabeza preguntando: Seguro? Y si mandamos a la madre de Chuky a ver si la meten en vereda? Por que estos métodos conductistas en niños no me dicen mucho pero para algunos padres les vendría al pelo!

Porque Chuky es sólo un niño y no tiene culpa de nada, pero tu eres un adulto inteligente y responsable que debieras como poco ser consciente de las necesidades educacionales de tu hijo, dije adulto inteligente y responsable? Perdón me equivoqué!

Firmado: Una madre víbora.

La sexualización de la infancia.

1 Oct

Sí, todos hemos leído sobre ello, los periódicos, las redes sociales, las noticias se llenan periódicamente de informaciones sobre tal producto o tal campaña que utiliza niñas para caracterizarlas como adultas en poses sexuales, o comercializan ropas claramente sexuadas…

Se buscan firmas reiteradamente para que sean retirados del mercado estos productos o esas campañas, nos echamos las manos a la cabeza cuando vemos ciertas publicidades…

Sin embargo el día a día está lleno de niños sexualizados. Este post no nace como crítica, simplemente como mi visión del mundo, siendo madre de dos. Creo además honestamente que lo que hoy lucho me puede dar mañana en la cara porque mis hijos son seres independientes que pese a su corta edad y me guste o no, ya toman decisiones sobre sus gustos y marcan el camino de su carácter y preferencias.

Voy a parques, al colegio, a fiestas de cumpleaños, a reuniones  de familias, convivo con otros niños, de amigos, vecinos, etc…

Firmamos para que retiren ropa sexuada de tal almacén pero veo niñas de cortísima edad con ropa marcada con el conejito de playboy, y si , es solo un conejito, pero aunque nuestras hijas no lo sepan nosotros si conocemos las connotaciones sexuales del logo, biquinis, faldas, tops que no recuerdo haber usado en otra franja de edad más que de los 16 a  los 20, en los que como en la canción de Sabina, nuestra falda era muy corta y nuestra lengua muy larga,  y ahora compruebo estupefacta que visten y contonean niñas de 6, 8, 10 años… Se ha adelantado la adolescencia? O la adelantamos nosotros robándoles así infancia e inocencia?

Mi hijo aun no tiene claro el concepto de novia, un par de meses atrás, me contó con toda su fe que su novia era yo(Véase imagen, madre deshecha en el suelo bañada en sus propias babas y lagrimeando) y cuando intenté explicarle que mamá no podía ser su novia, se enojó diciendo que era la única novia que quería.. Sin embargo en nuestro entorno, en el colegio, todos los niños de su edad (Y presupongo que como él sin entender el concepto) son preguntados una y otra vez:
-Tienes novia?
-Quién es tu novia?
-Cuántas novias tienes?
Dándole una normalidad, añadiendo calificativos de listos, o machotes si tienen varias (Ni entro en la gracia de educar así a nuestros hijos, convencida estoy de que a todas nos parecería un machote nuestro marido si tuviese tres novias…), separando claramente comportamientos de niños y niñas, diferenciando sus juegos, sus preferencias, sus relaciones…

Qué necesidad tenemos? Aun son prácticamente bebes, algunos sin haber cumplido los 4 años, rememoro y recuerdo con horror, mas allá de los 8 años las incómodas preguntas que te hacían de tienes novio? Quién? O el adulto de turno que lo utilizaba con beneplácito del resto, como broma , sin ser conscientes de lo bochornoso, avergonzante y humillante que puede ser en un niño, porque no se nos ocurriría decirle a nadie de nuestro entorno y delante de los implicados:
-Oye fulanito! Por qué no sales con menganita? Si esta coladita por ti.
Lo que hagamos hoy será la base de sus emociones futuras, eduquemos emocionalmente, sobran frases sobre lo machote que es nuestro niño porque tiene tres novias, sobra que listo es, le gustan las más guapas, si no les damos ese pie, ellos aun no entienden de noviazgos, son niños, debieran serlo aun unos años más, sin genero ni diferenciación, niños que juegan y disfrutan juntos

Niñas que aprenden y practican bailes que escandalizarían a más de uno si fuesen visualizados en una adolescente por ejemplo, y serian tachados de subidos de tono o semi pornográficos. Si pueden estar muy graciosas, pero qué necesidad hay de que una niña de tres años sepa perrear?   Y que aprenda y normalice posturas y movimientos claramente sexuales?  Y si, los niños aprenden lo que ven en televisión, en el entorno… Si somos conscientes de apagar la televisión con una película o una serie de mayores de 18 por qué no hacemos lo mismo con un videoclip?

Lo curioso es que son los mismos que reprueban el nombre de mi blog, princesas, y que omiten el princesos que lo acompaña, que claramente quita la parte que etiqueta por género, pero ríen ante estas muestras para mi bastante mas graves. Deberíamos llegar a un término medio, ni princesas rosas ni furcias playboy con 4 años…

No me malinterpretéis no pretendo criar a mis hijos en un entorno aséptico y totalmente asexuado, es solo que creo y concibo la infancia como un bien que hay que cuidar y no permitir que sea ensuciado con actitudes propias de adultos. Ya tendrán edad y conocimiento para tomar sus caminos.

Es además una necesidad, cómo defender a un niño de un abuso sexual si les enseñamos que esa sexualidad a pie de calle es normal, divertida y pública?

Cómo enseñamos a diferenciar a una niña una actitud reprobatoria por parte de un adulto si le enseñamos a utilizar gestos y actitudes sexuales, a tan tierna edad?

Antes de permitir estas ropas, bailes, actitudes, comentarios, no sería mejor informarles y educarles sobre sexualidad? Entonces llegamos al mismo punto, si son niños de 3, 4, 5 o 6 años que no tienen edad para comprender y asimilar ciertos matices del sexo y de la sexualidad, que de hecho damos estas informaciones con cuentagotas a estas edades, por qué lo permitimos? Hasta que no estén capacitados para ello no permitamos que sean pervertidos por el entorno, por gracioso que nos pueda parecer.

Sexualidad e infancia jamás debieran ir de la mano.

Sin excepción alguna.

Sobre maternidades y sectas…

18 Sep

Esta es solo una historia, inventada, desmedida y redundante, es la suma de muchas historias con el fin de dejar expuesto y de manifiesto el extremismo en el que a veces sin darnos cuenta nos vemos envueltas.

Es una historia de un lado, el que mas conozco, pero también es extrapolable a la versión opuesta. Es solo un grito, un basta!!
Si la maternidad es instinto y respeto, por qué se empeñan en catalogarnos, en hacernos andar por caminos rectos con muros de 4 metros a cada lado? Por qué se insisten en etiquetarnos, en decidir cuáles son las buenas y malas maternidades?
Por qué nos empeñamos en pertenecer a tal o cual corriente, y entregamos ciegamente nuestro pensamiento y nuestra maternidad a la manada, tribu, grupo o secta de turno?
Moda?
Y es que las redes sociales son una herramienta maravillosa, pero también una peligrosa forma de separar y diferenciar.  De crear guetos virtuales donde no hay cabida a otras formas de pensar.

Estamos en una sociedad en la que hemos alejado las relaciones afectivas que antes eran necesarias vecinas, familiares, grupos de mujeres… Porque nuestras ciudades han crecido, nos hemos desvinculado del entorno, trabajamos lejos, muchas horas…
Ahora suplimos estos contactos personales que antes se hacían a diario, porque se vivía en sociedad con redes sociales y q mejor forma de amalgamar las relaciones que con cosas en común. La teta, la crianza, son nexo de unión y se convierten en casi sectarios. No es algo para hacer daño voluntariamente que también lo hay, sino de demostrar que no estamos solas y de sentirnos parte de un algo.

 

 

Se quedó embarazada y el mundo se llenó de fuegos artificiales, pero la mala suerte hizo que se rompiera un tobillo.
Un embarazo convaleciente que dio para muchos meses de aburrimiento.
Con todo el tiempo del mundo y escasa movilidad se embebió de webs y libros que le abrieron un mundo que ni siquiera se había planteado. Comenzó por embarazos y partos respetados, webs que le abrieron los ojos a protocolos que descubrió obsoletos y no admisibles para ella.
Siguió leyendo a todos los autores de crianza respetuosa, teorías del apego y nuevas corrientes educativas.
Descubrió un mundo inmenso que le abrió la mente y los ojos e hicieron cambiar radicalmente su forma de pensar. Ya antes de nacer su pequeña se hizo eco de las asociaciones pro lactancia de su ciudad, antes de verle los ojos ya tenía foular y portabebés, arrinconó la cuna regalada a otra estancia a favor del colecho y decidió cambiar el mundo…

Y nació su ángel, aunque su parto no fue como lo había soñado, aunque el tiempo pondría guindas y belleza a una experiencia que le marcó, precisamente por no aceptar que no fuese como había soñado.

Desde los primeros días  hizo presentación oficial al incipiente grupo pro teta, colecho, porteo, apego…
Conoció los pañales de tela, y nunca más utilizo uno de papel.
Los pañales no vinieron solos, detergentes naturales y ecológicos, piedras de lavado. Ropita de bebe de tejidos bio .
Llegó la hora de incorporarse a trabajar pero lo que son las crisis, sufrió un despido, que lejos de amargarle le alegró al saber que cumpliría con la principal premisa, la de criar a su hijo por si misma, lejos de guarderías y extraños.
Aunque al mes ya no recordaba las causas y proclamó al mundo que había decidido quedarse en casa y criar con apego…
Su niña comenzó la primera infancia entre abrazos, teta y amor, y sin haber pasado medio año desde su nacimiento ya se volvió gurú entre las nuevas adquisiciones del grupo, que fue creciendo…

Y mientras mostraba a otras el sendero de una nueva era maternal y de crianza iba pensando nuevas y revolucionarias formas de vivir su nueva situación y vivir en ese entorno permanente.

Y mientras teteaba seguía aprendiendo y divulgando nuevos matices, baby-led weaning, primeros balbuceos…
Gracias a ello entró en contacto con otras alternativas, veganismo, ecología. Por su puesto su hija jamás aspiró el aroma de una pera que no fuese absolutamente libre de químicos y a las reuniones a las que se adhirió siempre llevaba hummus, pese a que los garbanzos siempre le dieron asco, aunque a escondidas se comiese los bocadillos de chorizo, pero nada era suficiente esfuerzo para formar parte y cabeza visible del engranaje, del que fue consciente del vacío que ella podía llenar, el de amalgamar todo y convertirse en prelado.

Se cansó de teta y tras meses disimulando reconoció al fin, disfrazado de destete natural, que su niña había cambiado la teta por la leche de avena. Y mientras resumía a quien le prestase oídos las obras completas de Carlos González, perdía los nervios a solas y se le escapaban gritos de mujer agotada y en constante reinvención, aunque jamás esas miserias salieron de sus cuatro paredes, incapaz de abrir su mundo y su alma a nadie, temiendo que tanta transparencia pusiese en evidencia lo corriente y ordinario de su persona.
Se inventó un pasado y decidió escribir su futuro con las tintas de su nueva vida. Se descartó a si misma en busca de un nuevo yo, que gustase a todos, aunque para ello tuviese que mentir y sufrir.

Y escondía los chupetes, y cuando venían visitas disimulaba con ropa sin planchar la cama de su hija que había sido estrenada tras descubrir que dos y medio tenían mala cabida en el dormitorio de matrimonio.
No le contó a nadie las noches que pasaron hasta que se acostumbró temiendo ser tachada de mala madre, nadie pudo abrazarla y decirle que no pasaba nada por ser humana.
Su ropa también cambió, y su calzado, todo acorde a su nuevo entorno y a su recién estrenada maternidad.
Vendió su ropa del Zara en beneficio de las ropas naturales, por supuesto con tendencias hindúes y naturales, carísimas, pero indispensables para seguir creando lazos con la tribu. Ya llegarían después según se acabaran las reservas la ropa de segunda mano también muy cool.
Hasta sus ideas políticas cambiaron y si bien siempre había sido una moderada trabajadora, tuvo que transformarse y desviarse a la izquierda porque el centrismo no estaba bien visto. Y su bebe se hizo niña mientras crecía alimentándose de productos de la tierra y mercados ecológicos y en el caso de precisar exportaciones, todo de comercio justo.
Y los días en los que sentía la necesidad de pisar el supermercado de la esquina se cuidaba mucho de ser vista.
Por supuesto nunca su hija probó bebida alguna con gas, ni de cadena de comida rápida.
Llenó su casa de incienso, siguió a rajatabla el calendario lunar, se apunto a yoga, a taichí, hizo constelaciones… Y regó sus tardes de conocimiento interior de te y galletas de quinoa…

Tan solo año y medio después de su parto era otra.
No quedaba atisbo de pasado, ni amistades antiguas.
Formaba parte de algo más grande e importante, un nutrido grupo de madres, todas con las mismas ideas, conceptos y sinergias, dispuestas a cambiar el mundo aunque fuese a costa de catalogar como equívocas y malvadas a todas las maternidades que no se ciñeran al guión exacto dado por válido. Imposible salirse del rebaño, y en caso de descontento mejor silenciarlo.
Dejó de pensar por si misma y de ser natural, porque había que caer bien a todos, y comenzó a pensar no como individuo sino como grupo.

Y pese a que fuese en contra de las directrices se agobió y apuntó a su niña a la guardería, aunque lo disfrazó de búsqueda de empleo, forzada por una pareja que no comprendía sus inquietudes.
Y disfrazó los fines de semana sin niña, en pos de abuelos extra protectores.
Y dado el tiempo libre aprovechó para afianzarse aun más en las nuevas corrientes, sociabilizar a otras en su nueva religión y conocer tendencias aún más alternativas, y se pateó todas las escuelas de educación alternativa y se planteó el homeschooling, y de tanto ver se hizo experta en metodologías Waldorf y Montessori y cambió su guión y decidió seguir por esos lares…
Mientras seguía mejorando el discurso de su forma de crianza (la mejor) y en las tardes de invierno enseñaba a su hija números y letras, porque en Finlandia no se escolariza hasta los seis, pero esto es España y su niña muy lista!!!!

No se dió cuenta de que por el camino perdió los raseros de medir y se convirtió en una extremista que criticaba, juzgaba y condenaba todo aquello que se saliese de los márgenes establecidos por su cabila.
Y como jefa del clan fue vislumbrando formas de ganar provecho a su posición, mientras adoctrinaba a los recién llegados.
Y perdió su individualidad para ser cabeza sobresaliente en foros de internautas y dar MasterClass de la nueva era maternal.

Aunque por las noches usaba pañales de papel y se torturaba porque su hija no superaba la enuresis nocturna, y es que con tres años ya meaba a lo grande y las piedras de lavado no daban abasto para limpiar pañales de tela y sábanas.
Y llegó la edad de escolarizar, aunque no fuese obligatorio y donde dije digo, digo Diego… Y aunque la educación alternativa, tras la Homescholling era una opción, los ahorros hacía tiempo que se habían acabado.
Y aunque la pública era la tercera opción, y había asistido a las manifestaciones multitudinarias por una escuela pública, laica y de calidad, pidió plaza en una bonita escuela concertada, religiosa por demás y uniformada, porque tenía claro que su hija debía codearse con ciertos niños llegados a ciertas edades…
Y es que los amigos de hoy serían los amigos del futuro, y el hipismo no trae trabajo ni posición social, le había enseñado su madre.
Aunque seguía predicando, sin ejemplo propio, todo el abanico de alternancia…

Y el futuro deparará segundas partes y la continuación de una historia, de una mujer, que de reinventarse y mutarse con el entorno, se desdibujó y se dejó el alma por reinventarse y crearse de nuevo con otro yo.

 

 

 

Moraleja:
Si el entorno te borra, te subyuga y critica por tus actos, crianzas o formas de vida y para pertenecer a el te obliga a mutar y a reinventarse aun a riesgo de perder tus principios y desdibujarte…
Si necesitas mentir o seguir a rajatabla requisitos de pensamiento o de acto que te diferencien de otros grupos sociales, si no admite la peculiaridad e individualidad de tu persona…
Huye!!!
Huye mientras puedas y mientras te conozcas a ti mismo.
No permitas que nadie te convierta en una moda o en un clon de un determinado club social.
El respeto comienza por respetarse a uno mismo. La reinvención ha de ser una necesidad individual que te aporte felicidad, si la felicidad solo beneficia al grupo y no a ti, no te conviene.
El conjunto de fieles o seguidores de una doctrina que se diferencia e independiza de otras, y no admite miembros con pensamientos distintos tiene un nombre…

Secta.

Que nunca tengas que llorar por lo que no hiciste, ese es mi consejo de padre…

5 Sep

 

Que nunca tengas que llorar por lo que no hiciste, simplemente, ese es mi consejo de padre.

Que tus decisiones, tus actos, te hagan hoy feliz, y mañana, y dentro de 15 años.

Porque van a ser tus hijos, el resto de tu vida. 

 

Lo pensaron mucho, o tal vez poco, no lo se. Pero se prometieron como pareja que no cambiaría su vida. Habían decidido ser padres, pero sin renunciar a nada.

El embarazo llegó enseguida, cuando estaba replanteándose la situación. No importó. Se alegraron.

No fue un embarazo fácil, pero lo superaron. Llegó el gran día y nació su precioso hijo.

Nada fue fácil desde el principio. Su madre le hostigaba para no dar pecho, alegando que en su familia las mujeres no tenían leche. Su tía le insistía en que no le cogiese en brazos, que se malacostumbraría, su suegra no le dejaba respirar y cada palabra era una critica encubierta.
Se agobió. Las hormonas no ayudaron, en pleno puerperio. El volvió al trabajo a los cinco días.
Con 8 días le dejó por primera vez con su madre y se fue a la peluquería. Dos horas para si misma.

Con 15 días de nacido su hijo se fué de compras.
Le hacia falta espacio.
Necesitaba respirar.
Fueron 6 horas maravillosas.
Además se dió cuenta que la lactancia materna le suponía una soga, así que esa misma noche decidió que como ya había comenzado a darle biberones seguiría con una lactancia mixta que le liberase. Se destetó el solo meses después. Prefería los biberones.

Con dos meses y sintiendo que su matrimonio se apagaba se fueron de fin de semana. Solo fueron tres días, y el pequeño estaba tan bien con su abuela…
Y el matrimonio recuperó su chispa, y el espacio que les había robado su hijo.

Con tres meses empezó a darle vueltas a su retorno laboral.
Por un lado se sentía agobiada, una atadura invisible a su maternidad que no le hacía feliz.
Una familia que no paraba de juzgar y dirigir sus actos.
Sus amigas habían desaparecido, el niño no le llenaba, pero tampoco sentía fuerzas para reincorporarse al trabajo, su comadrona le hablo de depresión pos parto, pero hizo oídos sordos. Cómo explicarlo en su entorno? Quién entendería por qué no era feliz?
Hablaron de ello y decidió cogerse una excedencia. Se quedó en casa, a disfrutar de su maternidad, aunque nunca llegó a hacerlo.
El empezó a hacer algunas horas extras para que no se notase la nueva situación económica.

Con cinco meses decidió llevarle a la guardería. Le vendría bien sociabilizarse con otros niños y a ella relajarse y tener mas espacio.
Una semana mas tarde se le hacían eternas esas mañanas.

A los siete meses decidió volver al trabajo, total, solo eran dos horas mas de guardería…

Y volvió a su vida laboral, y al poco también a su vida social, a salir los jueves de compras con las compañeras. Su madre recogía al pequeño de la guardería.

Todo el mundo le decía lo bien que estaba, que guapa y moderna le veían. Ella seguía vacía por dentro… Hizo caso a la matrona y visito a su médico, le recomendó ansiolíticos y un antidepresivo, que nunca tomó.

Cuando cumplió el año decidió apuntarse al gimnasio de nuevo, tres noches por semana después del trabajo y de la caña con las compañeras marchaba directa, sudaba y se mataba sobre los aparatos.
Y así pasó el tiempo.
Su marido seguía lejos, se reencontraban los fines de semana.
Sus padres habían cogido la rutina de llevarse al pequeño los viernes de la guardería, y no le volvían a ver hasta el lunes al terminar la jornada laboral y recogerle.
Volvieron a ser la pareja de siempre, moderna y estilosa. Con sus cenas, teatros y salidas.

Llegó el colegio, a punto de cumplir los tres años. Querían que tuviese oportunidades, así que le apuntaron a inglés, y a pádel, y a básquet, y a música, y los viernes los abuelos lo recogían para pasar el fin de semana con ellos.

Eran felices.

Ella con su gimnasio, sus compras y sus amigas, el con sus hobbies y su trabajo
Vacaciones sin niño de ensueño.

Un mensaje en su móvil leído casi por encima mientras el se duchaba. La sospecha. Había otra.

Confirmación. Una discusión. Una ruptura. Una maleta y de la mano de su hijo verse volviendo a casa de sus padres.
Compartir cama con ese pequeño ser, casi extraño.
Un vínculo envidiado durante el desayuno de abuela y nieto. Una lágrima furtiva.

Reharás tu vida, eres joven. (Pero el nunca mas volverá a ser un bebé, no será mi bebe, no volverá a ser un niño, no será mi niño).

Y como en un film a cámara lenta les vió, su ex-marido, su madre, su suegra, su tía, su vecina, sus amigas, sus compañeras… Diciéndole como había de sentir, como debía actuar, como llevar su maternidad.
Ella nunca dejó de quererle, sólo pensar en el se le cortaba la respiración, su hijo, era su vida, pero su vida le había dicho como llevar su maternidad.
Una maternidad de película, una madre perfecta y preciosa, un hijo maravilloso de cuento, un matrimonio de revista de moda… Triunfadores.

Esta no es una historia cualquiera.
No es la historia de una mala madre. Es la historia de una mujer que no escuchó su corazón, ni su instinto.
Y un día ambos volvieron para  dejarle claro todo lo que había perdido…

 

Este relato no es una crítica, no es un consejo de como criar, es una sola exhortación, la maternidad es instinto y sentimiento, no permitas que nadie te coarte, que nadie se entrometa, tus errores y aciertos serán simplemente tuyos.
Si decides dar el pecho o el biberón que sea porque te apetezca, si decides dormir con el o comprar una preciosa cuna, si quieres llevarle a una guardería o cuidarle tu, hagas lo que hagas que nunca te quede la duda de y si…?

No es una historia real, es la realidad de muchas historias, pequeños fragmentos aunados para darle énfasis.
Es algo a lo que llevo dándole vueltas desde una conversación con un compañero, padre de tres hijos, todos adultos, a sus sesenta años, contaba como se arrepentía de lo que no había hecho con sus hijos, como el entorno y una sociedad ochentera les abocó a criar según los cánones del momento.
A no cogerlos, a dejarlos llorar, a que se durmieran solos, a que durmieran toda la noche aunque para ello tuviesen muchas noches en vela escuchando sus llantos.
Es un gran hombre, e intuyo que un gran padre, habla con admiración y respeto de sus hijos.
Hizo todo cuanto debía, todo cuanto le dijeron que debía hacer.
Y hoy se arrepiente
Y recuerda con dolor una anécdota que durante años comentaron entre risas en casa, cómo su hijo mayor, con apenas dos años pasó dos horas frente a la puerta de la habitación de sus padres llorando, mientras ellos le decían que no podía entrar, que era mayor y debía dormir solo en su cuarto.
Se durmió, en el pasillo y le llevaron a su cama.
Al día siguiente vieron que no quería dormir con ellos, solo avisarles de que tenía caca. Entonces se rieron de la agudeza del pequeño y de su estupidez como padres.
-Hoy aún me duele ver sus ampollas, aún me duelen sus lágrimas. Aún escucho sus llantos en la puerta. Y mi corazon se descongela, y se seca, y quiere cogerle y abrazarle y darle todos los besos que el entorno me incitó a robarle. Cambiaria tantas cosas…

Qué nunca tengas que llorar por lo que no hiciste, simplemente, ese es mi consejo de padre.


Qué tus decisiones, tus actos, te hagan hoy feliz, y mañana, y dentro de 15 años.


Porque van a ser tus hijos, el resto de tu vida. 

Las etiquetas en los niños solo sirven para cortarles las alas…

18 Ago

Mi vecino del tercero es muy feo y un poco soso. Tiene una cara de granuja que aunque apenas le conozco ya se de que pie cojea, intenta ser simpático pero yo creo que lo único que quiere es llamar la atención.
Su mujer es una tragaldabas, le sobran muchos kilos y es seguro porque no sabe controlar lo que come, además siempre que nos cruzamos se le ve que va de listilla.
Tienen dos hijos varones, uno es un trasto, un pre adolescente de esos que sabes que en cinco años temerás cruzarte por la escalera. Y el mayor un pintas, con cara de delincuente.

Tenemos otra vecina, la del sexto, con unas pintas de golfa! Nada mas cruzarte con ella en el ascensor te queda claro de que va, esta tiene que ser bien conocida por ciertos círculos, si no hay mas que mirarla! Y su marido? Un calzonazos!!! Sólo dejarla vestir así ya deja claro que lo es!

En el bar nos cruzamos muchas veces con Pablo e Irene, tienen un niño Adrián, de 4 años, vaya tres!! Pablo es un cansino! No para de hablar, y ella sin embargo no habla ni te mira, dice que es tímida pero yo creo que es una estirada, ni que le debiera algo! Y el niño? No para quieto! Como poco es hiperactivo! Su padre se pasa el día diciéndole que si es tonto, y yo creo que va a llevar razón.

Y la cajera del súper? Es una enterada, con una cara de cotilla… No hay mas que verla, seguro que es una lianta. Si es que ya lo decía mi padre: La cara es el espejo del alma!

Nuestro pediatra no nos escucha, yo creo que tiene problemas sexuales, si se le ve en la cara de amargado que tiene! Se esconde detrás de las gafillas y te mira por encima, seguro que es un falso y no tiene vocación, no hay mas que verlo!!!

A que leyéndome ahora mismo te acabo de parecer irracional a la par que imbécil? Pues eso es lo que somos cuando etiquetamos a un niño.
A que no te parece coherente etiquetar a las personas? Pues resulta que tus hijos también son personas, así que no los etiquetes.

Sales de casa a diario, y a diario te cruzas con un vecino, que si te ve consolando al pequeño le cataloga de llorón, no sabe que acaba de caerse. Llegamos al pediatra y dirá de la niña que es una quejica porque acaban de ponerle la vacuna.
En el súper la cajera al ver a mi hijo pidiéndome que le compre galletas le tacha de malcriado y malo, y lo acompaña con un no paras quieto, es hiperactivo?
Este es el día a día de muchos niños, los de verse continuamente juzgados y etiquetados.

Cuando mi vecino, la cajera del súper, mi vecina del sexto, mi cuñada, Pablo, Enrique o Irene etiquetan a mis hijos, nos conozcan o no, tengan relación o no con nosotros, me parecen eso, imbéciles!

Porque con sus palabras, con las que emplean con sus propios hijos los matan a diario un poquito, les cortan las alas.

Llorón, malo, revoltoso, trasto, hiperactivo, tonto, desobediente, listillo, hablador, tímido…
Tus hijos, los míos, creen todo lo que les decimos, porque somos el espejo en el que se miran.
No los etiquetes, guárdate tus impresiones para ti mismo, son niños, cambiantes, en constante aprendizaje, no les hagas creer lo que no son, no les hagas serlo.

Gordo, comilón, flaco, mal comedor, tonto, revoltoso, malo, liante, bruto, miedica, burro…
Lo escuchamos a diario como algo natural, como si en lugar de personas pequeñitas fuesen cosas a las que adjetivar.

Da ejemplo, no etiquetes a tus hijos, y sobretodo, NO ETIQUETES A LOS MÍOS.

 
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