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Esa Puta, también es tu madre…

25 Abr


Conversaciones, comentarios…
El machismo, la misoginia…Existe, desgraciadamente…
La violencia de género está tan normalizada que nos pasa desapercibida la mayoría de las veces…
Esta entrada no es apta para todos los públicos, contiene un vocabulario, degradante, sucio, hiriente…
Desgraciadamente el día a día de nuestra sociedad…

Aitor era un tipo guapo, no de revista pero tenía algo, sonrisa, simpatía, durante años se llevó a las chicas de calle, pero no le apetecía comprometerse.
Sus amigos de toda la vida se fueron casando y emparejando y poco a poco se alejó de ellos.
No le apetecían cenas con pañales e interrupciones, nunca fue de niños.
Su vida se movía entre viajes y deportes, salidas y cenas, vida social…

Conoció a Cristina por casualidad, y por casualidad también tras apenas 5 meses saliendo se quedó embarazada.
Siempre fue un tipo responsable y aunque nunca se lo había planteado se dijo:
Por qué no?
Y juntos se embarcaron en el proyecto mas importante de sus vidas.

No se arrepiente, tiene una hija preciosa, y una pareja perfecta para el, a veces el destino se porta, y cuando menos te lo esperas te regala el resto de tu vida.
Y digo el resto, porque se acabaron los amigos del gimnasio, los de copas los viernes, los de playa con resaca los domingos, los de viajes al caribe…
Ser padre le llevó a una absoluta soledad social, invisible para su entorno.
Exactamente igual que había ocurrido con otros antes que el.
Hacía años que había perdido contacto con sus amigos de siempre, se había distanciado, y ahora aun tenían menos en común, la paternidad les había llegado con casi una década de diferencia, difícil encontrar similitudes ahora.
Su nueva situación le tenia desconcertado.
Una amiga de Cristina, les invitó a un cumpleaños, y allí conocieron a varias parejas con hijos.
Quién le iba a decir a el, que iba a sentirse tan necesitado de cercanía, de vida social, de amigos…
Y en apenas meses formaron un nutrido círculo de padres, con los que retomar viejas costumbres, deportes, excursiones, días de campo, vacaciones, siempre con la familia al completo.
Un alegre y multitudinario grupo.

Comenzaron las salidas de sólo chicos, primero un fútbol, unas cañas, una celebración…
El siempre había sido un alma libre, por ahora no le hacía mucha gracia hacer planes sin sus chicas, pero los amigos necesitaban evadirse un poco…
Necesitaban espacio, desconexión de familias y obligaciones, sentir por unas horas que seguían siendo libres…
La certeza de no ser escuchados, y alimentados por el alcohol daba pie a conversaciones que escandalizaban a Aitor, comentarios entre risas, pero dolorosos para sus oídos.
Bromas subidas de tono, risas ante comentarios machistas, actitudes estúpidas frente a sus parejas…
Las madres de sus hijos…

-Y la tuya qué tal la chupa?- Risas.
-Hoy cuando llegue la despierto y luego te cuento.- Mas risas.
-La vas a despertar ahora para que te haga una mamada? Qué cabrón!-Risas
-Claro que se gane que la mantengo!-

-Pues la mía era una zorra cuando nos conocimos.-Risas.- Y lo sigue siendo, pero en la cama ya no!-Carcajadas.
-La muy puta se quedó preñada para engancharme y vivir del cuento.- Más risas.
-Has visto las tetas de mi cuñada?-
Eh! Tú! Cabrón! A las cuñadas no se las mira!-
-Claro, porque la tuya es infollable -Carcajadas…
-La mía si que es una zorra, como su madre! Todo el día en casa malmetiendo.

Aitor no entiende nada.
Y le da vueltas a todo, no entiende que hablen así de ellas.
Lo quiere tomar como bromas de machitos oliendo a alcohol, pero no lo entiende.
No lo fomenta, no lo comparte, pero lo admite. Porque calla.
Como callamos todos ante esos comentarios grotescos que escuchamos a veces.
Callamos todos ante esos chistes que humillan y desprecian al sexo femenino.

Calla porque sabe que el es el calzonazos para todos, ese que ante un mensaje en el móvil sale corriendo cuando su niña tiene decimillas.
-Calzonazos!!Qué tiene madre! Nos vas a dejar tirados?
-Sí. Y tiene padre. Y este padre quiere estar con ellas.
Calzonazos dicen, porque antepone a sus chicas a un partido, o a unas cañas, o a una salida.
Porque leen en su rostro que no les entiende.
Que no entiende que a plena luz del día sean los padres perfectos y muten cuando se alejan de su familia.
Calzonazos. Porque no presume de “follársela”, porque se le caería la cara de vergüenza si lo hiciese.
Calzonazos, porque cuando les oye hablar se pregunta: Qué pensarían si un hombre hablara así de su madre? De sus hijas? De su hermana?
-La muy puta me enganchó quedándose preñada, zorra lista.
-Me tiraría a su hermana, tu la has visto? Qué tetas! y siempre contoneándose.
-La muy zorra me llama para que vuelva a casa, vamos no me jodas! Si son las dos! Qué la niña no se puede dormir? Pues que la duerma ella, que para eso la doy de comer.
-Siempre jodiéndome, controlándome, qué se ha creído? Aquí mando yo, para eso soy un hombre!

Esa zorra, esa puta, esa que te la chupa, a la que te follas… Es la madre de tus hijos, y mañana tendrás que mirarles a los ojos.
Esa zorra, esa puta, esa que se la chupó a alguien, esa a la que se follaron, fue tu madre. Ya no te ríes?
Esa zorra, esa puta, esa que se la chupará a alguien, a la que se follará alguien, es tu hija…
Y un hombre, como tu, mañana te dará la mano y se la llevará lejos de ti.

Cuando bromeas en esos términos sobre una mujer, cualquier mujer, nos menosprecias, nos insultas, nos vejas,
das pie a otros a hacerlo.
Lo que a ti te parecen palabras jocosas, son alimento para otras mentes a las que otorgas derechos sobre nosotras.
Derecho a despreciar, a insultar, a violar, a pegar.
A tu mujer, a tu madre a tu hija…
Tu menosprecio y tu desdén, ese que gastas contra una mujer, cualquiera, es violencia.
No importa que solo emplees esos términos con tus amigos, cuando llegas a casa ella esta esperándote.
Esa a la que has humillado ante otros, esa a la que has degradado.
Esa. La madre de tus hijos.
Una mujer, una puta follable, manipuladora, esa zorra. Tu madre.

Por qué damos como válidas, jocosas y permisibles estas actitudes?
Por qué siendo evidente la violencia de género en estas conductas miramos hacia otro lado?
Respeto.
Hay que afrontar la violencia de género en todas sus formas, también luchando contra esas actitudes y valores machistas, misóginos y patriarcales.
Como sociedad estamos perpetuando los estereotipos de género con cada comentario, con cada chiste, con cada “Mirar hacia otro lado”

Cuando llamas puta a una mujer, se lo llamas a todas.

Veneno en el alma.

10 Abr

Hace dos años que le doy vueltas a esta entrada, masticándola, rumiando despacio, intentando sin ser capaz de entender.
Hace unos días fue tema de conversación, violencia de genero, violencia, maldad, inentendible…
Es una historia inventada y probablemente no apta para todas las sensibilidades, pero desgraciadamente no es ficción en sí, demasiados casos, demasiadas historias en los telediarios, que se terminan olvidando y repitiendo…

En el telediario los vecinos dijeron que era un tipo raro, solitario. Que siempre pensaron que escondía algo.
Mienten.
Uno de sus amigos también salió hablando, contando un incidente de hace unos años, aunque él no lo recuerda. Pero reconoce que le queda bien la tele. Seguramente en unos días tenga sus cinco minutos de gloria, halando mal de el en algún programa. Siempre fue un tipo listo.
No, no le culpa, aunque escuece, dos días antes tomaban juntos un café… Aunque ahora reniegue de su amistad.
Escuece, no duele, esta insensibilizado, en una bruma extraña. Sabe lo que ha hecho, pero no quiere admitir culpa alguna.
La culpa es de ella, por dejarle, y dañarle y ofenderle. La culpa es del resto, por permitirlo.
El sólo se ha defendido con la única arma que le quedaba.
Y ahora inventan, se esconden tras mentiras para no admitir que jamás sospecharon nada, que jamás le conocieron realmente.

Se conocieron en el instituto, ella era la chica con la sonrisa mas bonita, durante meses el fue invisible, se conformaba con mirarla en la distancia, comérsela con los ojos, y esquivar sus miradas.
No era amor, era deseo, deseo de lo que no se puede poseer, esa necesidad de admirar lo que se envidia.
Y sin embargo un día no pudo esquivar su mirada y ella franca y pizpireta como fue siempre le habló.
Quedaron un par de veces, se hicieron amigos.
No aspiraba a mas, no se sentía merecedor de mas, y en sus oscuras noches odiaba a los otros, a sus amigos, a ese noviete, a su hermana, a sus profesores…
A todo aquel que estuviese en su entorno, a todo aquel que le robara un segundo de presencia.
Y soñaba. Soñaba que el mundo se terminaba y quedaban solos, y la única historia de amor posible comenzaba.
Y soñaba que la secuestraba y la mantenía apresada para siempre…
Suya. Sin que otros ojos pudiesen verla, sin que nadie mas pudiese respirar su aire.
A veces el mundo se para, y se equivoca al volver a ponerse en marcha.
El noviete, intempestivamente rompió su corazón, y su hombro andaba cerca, fue paño de lágrimas, y amigo, y confidente, y en una de esas tardes de lamentos y consuelo adentró en su corazón mediante un beso.
Y siguió con el emprendimiento y rectitud que hacía todo, alma militar, como un trabajo tomado muy en serio, ocupando todos los espacios de su vida, volviéndose presente e indispensable.
Los comienzos fueron bonitos. Jamás osó discutirle, jamás dejo ver la parte menos brillante de su alma, esa parte enferma, que seguía soñando con poseer, con atar, con dañar.
Y terminaron el instituto y como un lazarillo eligió tras sus pasos carrera, y tras sus pasos anduvo y acompañando marcaba territorio al resto del mundo.
La familia de el veía con buenos ojos su relación, la de ella también desde el principio: Ese chico tan atento, y detallista, el que la traía siempre a casa antes de la hora, el que la cuidaba, el que siempre dispuesto con su mejor sonrisa agasajaba a sus padres.
A ella le faltaba algo, le faltaba una parte para entenderle, pero las escasas veces que se planteó dejarle se le dibujó tan necesitado y desprotegido que sintió pena y miedo, y con la comodidad de lo conocido fue olvidando aquellos sueños pasionales adolescentes y se conformó con la facilidad de su relación.
Se acostumbró al vacío.
Se casaron, después de planear durante meses y compraron un pisito en el centro, alejados de ambas familias, donde construir su nido propio.
Y ahí comenzó la pesadilla.
Su nido nació con normas no escritas, malas caras a los compañeros de trabajo de ella, rostros serios a las visitas de amigos de toda la vida, planes improvisados para no estar en casa ante las visitas familiares…
Ella se ahogaba pero el le recordaba que no tenia motivos, que solamente era su mente que inventaba extraños pesares en su feliz vida…
Y empezó a sentirse pequeña, y sola. Muy sola.
Le dejó. Una tarde. Y mientras descargaba su enfado consigo misma y pensaba que tal vez era realmente culpa suya sentirse atada sonó el teléfono:
Sin ti nada merece la pena.
El sentimiento de culpabilidad en la sala de espera del hospital
Un intento de suicidio.
La familia y sus miradas acusadoras.
Y la sensación de sentirse responsable y atada a su vida. La creencia de eso no puede ser amor…
Y pese a todo, calma, vuelta a la normalidad y un embarazo extraño, que no trajo mas que intranquilidad a ella, seguridad a él.
El ultimo nudo, el mas potente.

Un embarazo lleno de miedos. Alimentados por el.
Haciéndole creer que cada paso en el camino era una carrera, que cada movimiento un riesgo.

La maternidad.
El nacimiento de la única persona que hizo que conociese el amor.
Que olvidase los miedos y la intranquilidad.
El único ser que llenaría para siempre todos los huecos de su vida, que la haría grande, importante.
Que daría sol y luz a su existencia.

La paternidad. El germen del peor de los odios, del peor de los celos.
El alimento del miedo mas oscuro y la intranquilidad permanente.
Oscuridad y nocturnidad a su vida.

A ella le devolvió la sonrisa, la belleza, y ese brillo perdido en los ojos.
A el le molestaba su llanto, y su sueño, y su hambre. Ver como alimentaba al pecho a ese pequeño ser le reconcomía por dentro y sentía un robo injusto a su persona.
Ella era suya.
Suya por siempre, nadie podía tocarla, ni amarla, ni besarla mas que el.
Nadie merecía sus besos, ni sus caricias, ni su tiempo.
Odio, resquemor, miedo y dolor.

Se fue alejando, su nuevo instinto le advertía del peligro.
Miraba a su cría y sentía la sombra del depredador cerca.
Su naturaleza, su intuición, todo le instaba a gritar, gritar y salir corriendo lejos de el.
Y se marchó.
Nadie apoyó su decisión, abandonar al hombre de su vida, tan bueno, tan atento.
Y con un bebe de apenas 6 meses.
Pese a todo, pese a todos, había tomado la decisión más importante de su vida, aunque no tenía palabras para explicar su miedo, aunque ningún juez entendió que no quisiese que viera a su hijo.
Aunque cada vez que debía dejárselo o le presentía cerca el corazón se le parase y su razón gritase que corriera.
El, tan buen padre, que todos los viernes venía a ver a su hijo, ella, esa insensata que había roto su familia…
Y así pasaron dos años.
Dos años de tiras y aflojas, de discusiones. De limitar la cercanía y el espacio entre ellos, con el único nexo que les quedaba, su hijo.
Y pese a todo se aprende a vivir con normalidad.
Se aprende a sobrevivir, y a seguir camino.
Y ella se enamoró de nuevo.
Y a el se le cerró la última puerta a la esperanza, la de volver a poseerla.
Y el miedo a la perdida irremisible le cegó.
Y se dio cuenta de que nunca se haría realidad aquel antiguo sueño, el de encerrarla para siempre, como una gema preciosa, escondida a los ojos del mundo.
Y la odió, y a el, por amarla.
Y la odió y a su hijo por ser una parte robada de ella, y su odio se fue volviendo brea e inundó su alma.
Llenándola de ese veneno que siempre mantuvo escondido.
Ensuciando los pocos atisbos de esperanza y verdor que pudiese albergar en si mismo.
Y pensó en matarla, y pasaba los días planificando oscuras torturas para castigar su desprecio.
Lo planeó diez veces, cien, mil… Y con los ojos cerrados sintió con sus manos como su vida se escurría.
Pero su muerte no le llenaba, y seguía planeando una y otra vez como dañarla, hacerla sufrir.
Y llegó el viernes y recogió al hijo de ambos y entonces lo vio, se dio cuenta, se había consumido en el odio, y los celos no le habían dejado ver la mayor verdad.
Su vida le pertenecía, ella era suya, lo seria por siempre, porque le robaría su alma.
Su hijo…
Y supo entonces que ninguna otra acción le haría mas daño.
Ninguna tortura sería comparable a ese dolor…

No le miró a los ojos.
No escucho su última palabra.
Ni tan siquiera se paró al sentir su último aliento.
No le sentía valioso, ni propio, sólo fue la herramienta para llegar y romper su corazón.
La venganza perfecta.
Ya nunca serás de nadie…
No tenia ojos, ni oídos, tan solo odio.

Yacía inmóvil, perfecto y frío sobre la cama cuando la policía llamo a la puerta.
Dos años de vida, perdidos, sin valor para el, extremadamente valiosos para ella.
Y abrió tranquilamente, el rostro sereno.
-Su ex-mujer ha denunciado la desaparición de su hijo, le tenía que haber entregado hace dos días.
-Está aquí. Por qué no ha venido ella?
-Dónde está? Por qué no cogía el teléfono?
-Estaba ocupado.
-Dónde esta su hijo?
En la cama, muerto.

Y ahora desde su celda ve a un policía desconocido en la tele, y a un forense muy famoso que intenta explicar y entender por qué lo hizo.
No se arrepiente.
No siente la perdida de su hijo, no era su hijo, solo un arma contra ella, la mas potente, la mas dañina.
La única que podía matarla en vida.
La única que mantendrá por siempre su vida en la oscuridad.
Que hablen todos ahora, que intenten decir que lo imaginaban, que hablen de maltrato psicológico, que la acompañen al funeral.
Ella será siempre mía, porque soy yo quien ha matado su alma, quien la posee y la mantiene encerrada, apresada en el peor de los infiernos.

No me pegó nunca…

20 Mar

La violencia de género es una lacra contra la que aún queda mucho por hacer.
El maltrato psicológico es la mas silenciosa de las violencias.
La mas desconocida.

La historia de A…

No me pegó nunca.
Nunca le hizo falta.
Y sin embargo temía sus manos, temía sus ojos, temía su rabia.
Pero no me pegó nunca.

Cuando huí la primera vez, fue lo que me preguntaron:
-Te pega?
-No. Nunca lo hizo.- Pero lo temía, viví esperando ese golpe, esa bofetada, eso… Que hubiese sido el motivo para escaparme.
Pero nunca me pegó.
Y sin embargo nunca nadie pudo hacerme mas daño.
Ni siquiera llegó a insultarme nunca, o a levantarme la voz.
Nunca lo hizo.
Violencia, violencia, violencia.
Esa invisible, la que nadie ve, la que avergüenza contar, la que la familia cree que imaginas, porque el siempre fue un caballero, de los que abren puertas, de los que hablan siempre bajito…
El día que se lo conté a mi madre no me creyó, si ni siquiera le gusta el fútbol, me dijo, cómo puedes hablar así de el? Tienes otro?

Cada día a su lado moría un poco, me empequeñecía y me sumía en la oscuridad, en el miedo.
No me pegó nunca, pero sus NO golpes me rompieron por dentro, me rajaron los cimientos.
Sus palabras susurradas a dos centímetros de mi cara cuando se enfadaba:
-No vales nada, no eres nada…
Se clavaron como estacas en mi pecho y enraizaron.
Ahí siguen.
Consiguió clavarme los puñales de la inseguridad con su menosprecio.
Me robaba valor y yo le creía. Y me sentía culpable por ser como soy, sentía que no le merecía, y el no dudaba en recordármelo a cada minuto.
No eres nada, no eres nadie.
Nadie te querrá nunca

Constantemente criticaba mi aspecto, por no arreglarme, por arreglarme demasiado, por sonreír a otros, por no sonreír a nadie…
Nunca conseguía hacer algo bien, y ese esfuerzo permanente, esa necesidad imperiosa de su agrado, de su satisfacción, me quitaba el sueño.
No sabes cocinar, no sabes limpiar, no sabes planchar…
No sabes nada, eres lerda, inculta…
No opines, no sabes, no molestes…
No eres nada, no eres nadie.
Pensé muchas veces en abandonarle al principio, y muchas veces le amenacé.
Me suplicaba que no lo hiciese, y durante unos días vivíamos en calma, falsa calma…
El tiempo me robó la fuerza ni para pensarlo.
Le creí.
No era nada, no era nadie…
Quién me iba a querer sino el?

Decidimos tener un hijo, lo decidió, y durante meses lo intentamos, cada mes un drama al volver mi menstruación:
-Ni para eso vales, hasta la naturaleza sabe que no debes perpetuarte.
Nos separamos poco a poco de la familia y los amigos, aunque siempre eran escusas mías, cuántas veces escuché decirle a mi madre por teléfono, otra vez esta rara y no quiere ir a veros…
La soledad se convirtió en mi más íntima amiga.
El embarazo llegó, meses de calma, de consuelo, habría cambiado?
Y mi hijo nació, y entre reproches inicié mi maternidad…

No sabes, no te esfuerzas, lo haces mal.
El pecho fue un camino de espinas…
Por qué no te esfuerzas? Por qué te quejas? Te duele porque no quieres alimentar a tu hijo, mala madre, tu cuerpo te castiga…
Criticaba cuando le vestía, porque lo hacía mal, si le tenía en pijama, si le bañaba por la mañana o por la noche.
Si lloraba…
Llegaba y obsesivamente le cambiaba el pañal. La primera vez que se escoció: Está sucio, no le quieres, no le cuidas.
Mala madre… Esa noche me planteé el suicidio.
Y algo revivió en mi.

Huí.
Sin mirar atrás.
Con mi bebé en brazos.
Aún huyo.
Nunca dejaré de hacerlo.
Aunque sepa que ya no me puede dañar.
Aunque sepa que nunca mas volverá a acercarse a mi.
Pero mientras viva, le temeré, temeré que le mire, que le enseñe a odiarse, que le enseñe a morir hacia dentro…

 

Temeré cada vez que se lo lleva, cuando altivo me mira desde la ventanilla del coche, porque sabe que aún es dueño de mis pesadillas…
Esas que no llegan cuando está junto a el, porque me roba el sueño.
El sueño y la cordura, saber que la ley no nos ampara, que el sigue siendo su padre, aunque yo sepa de lo que es capaz…

 

El número de víctimas de violencia de género con orden de protección o medidas cautelares inscritas en el Registro del instituto nacional de estadísticas del año 2013 fue de 27.122 mujeres.
En el año 2014 51 mujeres perdieron la vida víctimas de la violencia de género
Se desconoce el numero de mujeres que no denunciaron, o que no fueron inscritas.
Se desconoce el numero de mujeres víctimas de violencia psicológica.

violencia

Esa Puta es mi hija…

25 Feb

Jalean.
Insultan.
Denigran.

Puta. Puta. Puta.

Una mujer ha sido víctima de la violencia de genero, víctima de su pareja, de la persona que debía amarla y respetarla. Una mas.
Víctima… y cientos de verdugos jalean, y gritan que lo merecía, merecía sus golpes, merecía sus puños.
Valiente, por pegarla.
Gritan Puta.

Miro a mi hija, jugando en la alfombra.
Y si fuera ella?
Me pongo en su piel.

Soy su madre, y escuchar como cientos de personas insultan a mi hija tras haber recibido una paliza por el hombre en quien confiaba me parte el corazón, me desgarra, me mata.
Y es que cualquiera que dañe a mi hija me daña a mi, me rompe, me deshace, me destroza…
Y no puedo entender como la carne de mi carne es merecedora de tanto dolor, de esa humillación, y el corazón se encoje, se me raja y seca.
Mi hija. Aquella que nació de mi vientre, la que se alimentó de mi pecho, la que creció en mis brazos…
La que tu maltratas y humillas, y vosotros descarnáis públicamente y pisáis sus trozos doloridos…
Los que gritáis: -No fue tu culpa…- Pero si tus puños, tu desprecio, tu rabia.
Esa puta es mi hija y ayer la amabas.
Esa puta es mi hija y la amaré siempre.

Soy su padre.
El primer hombre al que amó, ella es mi hija. Y tu le pegas y vosotros le insultáis
Mancilláis aquellas coletas que reían al viento, aquella niña que corría delante de mi, mi pequeña.
La que de mi mano se fue contigo, confiando en que sería protegida y amada como yo lo haría.
Y moriría por evitar su sufrimiento. Y muero viéndola sufrir.
Y mis cenizas reclaman cuando escucho que merecía tus golpes…
Esa puta es mi hija y ayer tu también la amabas.
Esa puta es mi hija y la amaré siempre.

Soy su hermano.
Aquel que desde pequeños compartía penas y alegrías, aquel que fue partícipe y confesor de vuestro amor, aquel que curó y lloró junta a ella las heridas infringidas por tus golpes.
Aquel que deseó matarte y cuyos puños quedaron encerrados en los bolsillos, ungidos de rabia cuando vi su cara amoratada, cuando sus lágrimas se desbordaron en mi hombro.
Tu, aquel que debía amarla sobre todas las cosas, con quien había soñado futuro, tu, que tras pegarla y humillarla, te jalean, porque tu destreza con un balón vale mas que su vida, mas que su dignidad.
Vosotros que justificáis la violencia, sin saber, pobres, que seréis pasto de ella.
Porque tarde o temprano, alguien en algún sitio justificara esos puños en el rostro de vuestra madre, de vuestra hija, de vuestra hermana…
Esa puta es mi hermana y ayer la amabas.
Esa puta es mi hermana y la amaré siempre.

Soy su hijo, ese que aún no ha nacido, ese que lloraría junta ella cuando tu le golpearas, ese que desde su vientre te temería y odiaría por no amarla.
Tu hijo. Tu futuro pretérito.
El que crecerá creyendo que merecía tus golpes, que el mundo es así, que así funciona.
Y entre golpes e insultos , cerrará el circulo, el que pegará porque lo habrá aprendido de ti.
Tu reflejo. Tu vergüenza. Tu conciencia.
Esa puta será mi madre y ayer la amabas.

Soy ella.
No, no merezco tu golpes.
No merezco vuestros insultos.
Si fue tu culpa.
Esa puta a la que gritan soy yo, y ayer me amabas.
Cómo pudieron tus puños lastimarme?

Hoy somos todas una.
Hoy todas levantamos la voz para gritar muy fuerte. NO.
No merecemos vuestros golpes.
No merecemos vuestros insultos.
No, no es nuestra culpa.
Solo tu, en tu mano, tenías la llave. Sólo tu podías parar los golpes.
Hoy esos golpes se revelan y entre gritos y cánticos vuelven para escupiros a la cara.
Y en cada casa, en cada hogar de aquellos que gritaban, una mujer, tal vez su madre, tal vez su hija, le mire a los ojos, y sienta repugnancia.

Esa puta es una mujer, y es hija y es hermana y madre y amiga…
Porque todos los que estábais en ese campo sois maridos, compañeros, padres, hijos…
De putas?
NO.
De mujeres.
Porque ninguna mujer merece vuestros insultos, ni vuestros golpes, porque ninguna mujer, ni hija, ni hermana, ni madre lo merece.
Mi hija no lo merece.
Mi hija no merece encontrarse con un tipo como tu.
No merece crecer creyendo que es normal amar a golpes.
No merece crecer creyendo que lo normal es hacer un minuto de silencio por cada victima
Quiero creer que en mitad del silencio, nadie gritará, se lo merecía, porque era una puta.

Un minuto de silencio por todos los maltratadores, por todos los que los justifican, por nosotras, por nuestras hijas…
Que el silencio os aísle y os desprecie.
Que el silencio os grite, os violente y os duela.

violencia

No me violes, mátame!

23 Ago

Esto es simplemente una historia inventada, sin mas.
No hay nombres, no hay lugares, tan solo una historia ficticia, o mas real de lo que debiera en demasiadas ocasiones…

 

Ella era camarera, de un bareto del barrio, la habían contratado solo para las fiestas, y en estos tiempos no se desaprovecha un curro aunque sea mal pagado, al menos podrá pagarse un par de caprichos sin sajar a su familia, y ayudar a su madre con la matricula de la pelu en septiembre.
En el barrio la conoce todo el mundo es una chica normal y corriente, joven con ganas de divertirse.
Como no hay curro está sacándose un módulo de peluquería y practica en el espejo a diario, es una chica guapa, y tiene éxito entre los chicos.
Esta noche hay un grupo de chavales que le rondan en la barra. Y ella se va creciendo, porque hoy se siente especialmente guapa y sexy.
Hay uno que le gusta mucho, le había echado el ojo hace un par de meses, y hoy va a ser su día seguro! Acaba de terminar una relación no muy larga con otro chico, y hoy le apetece una juerga y un poco de sexo sin compromiso.
Quedan para cuando salga. El acompañado de sus cuatro colegas espera en la calle y se van a la zona de fiesta, no sabe ni que hora es, tarde, muy tarde.

Una noche genial, se besan por primera vez en mitad de la música con unos cubatas de por medio, todo son risas.
Ella quiere más, algo de intimidad porque uno de los colegas parece su siamés, empiezan a meterse mano y a calentarse. -Qué pesado el amigo!- Le esta cortando el rollo. -Pero bueno, que le den! si quiere hacer de mirón que mire.-
La cosa se va poniendo al rojo, llevan muchas copas, y se da cuenta de que empiezan a montar el espectáculo, porque las manos suben y bajan reconociendo su cuerpo. Le dice al oído que si lleva condones, que detrás del escenario, un poco mas allá del tumulto hay un sitio tranquilo, no será la primera vez que practica sexo de pie en algún rincón, que narices! Tiene 20 años, y ganas de vivir y disfrutar, quien no lo ha hecho?

Se van entre morreos agarrados de la mano, se despide de un grupo de chicas que conoce, qué caras! Cómo miran! Pletórica y algo borracha da un ultimo morreo y se frota con el delante de ellas, para que se mueran de envidia!
He ligado con el mas guapo de la fiesta!
No piensa, simplemente disfruta, el sabe como tocarle, como un violín bien afinado su cuerpo responde, le empuja contra la pared, están solos, aunque apenas a unos metros del tumulto, puede escuchar la música, el ruido, las risas…
Le coloca el condón con prisas, tiene prisa! Se siente morir por dentro!
-Al suelo no! Esta que da asco!- le dice entre risas, -Así de pie.-
Está disfrutando. Entonces lo ve, al colega. Piensa que además de mirón es gilipollas, (-Qué pinta aquí?)
El la pone de espaldas, -Ahora por detrás-
-No tio por detrás paso.-
-Bueno por delante  pero ponte de culo.-
-Eh! Tu amigo esta mirando.-
-Vamos tio acércate, únete a nosotros- se ríe. Ella se pone en pie.
-Oye, que esto no es una barra libre.-
-Vamos nena, no seas calientapoyas, que mas da, solo vamos a pasarlo bien.- Ella casi no piensa, sólo se le pasa por la cabeza, qué mas da! Esto contaba el otro día Sonia, y no se lo paso tan mal, total…
Así que se ríe y le hace un gesto con la mano para que se acerque.
El se va desabrochando la bragueta, ella le saca con prisas el sexo y comienza a chupar. No esta tan mal, el otro esta haciendo un buen trabajo, se ríe y casi se ahoga.
(-Qué coño!-) piensa, (-Mañana Sonia va a flipar cuando se lo cuente.-)
El primero la gira, -Qué haces?-
– Ahora le toca a mi amigo, yo ya he terminado.-Ella se queda sorprendida?
-Oye cabrón yo no he terminado!-
-Venga que termina mi amigo- El alcohol y la postura con la cabeza agachada han hecho efecto, está muy espesa, en ese momento piensa que no quiere, pero que dice ahora? Le acaba de mamar la poya a un tío que ni siquiera le gusta, esto se le esta escapando de las manos.

Chasquea la lengua, y entonces los ve, los otros tres están apenas a dos metros, uno se esta masturbando, otro graba con el móvil.
(-Joder, joder joder!! Lo que me falta este hijoputa me esta grabando!! Follando con dos! ufff Solo falta que corra por twenty y lo vea mi madre.-) -Eh! Tú, gilipollas qué haces?-
-Vamos nena, no te pongas tonta.-
-Dame el móvil cabrón.-
-Eh eh ehhh qué te pasa!! Sólo queremos divertirnos.-
-Pues conmigo ya no listo.- Ella se sube las bragas y los pantalones, el que le gusta le agarra del pelo.
-Vamos nena, nos lo estamos pasando de puta madre, no seas tonta. Vamos a terminar la noche.-
-Suéltame!-Los colegas se ríen.
-Te voy a soltar dos hostias, guapa, quieres eso? No? Pues chupa y calla.- Piensa en correr pero se siente acorralada, la empuja contra uno de los colegas, que ya esta preparado y cogiéndole la coleta le llena la boca. (-Como para gritar- piensa.-Y si grito? Estos me matan!-)
Siente como pegan un tirón a sus pantalones(-Mierda! Me han costado una pasta no me los rompas!- piensa)
Detrás vienen las bragas, por como han sonado, habrán quedado inservibles.
Entonces lo siente, se ha equivocado de agujero, y duele, duele mucho! Le había dicho que no!(-Respira hondo, esto pasara pronto, te vas a casa y no volverás a ver a estos cabrones.-)
Se le escapa una lágrima, sólo una, no quieren que la vean llorar. (-Al menos me queda dignidad! -) Aprieta los dientes, parece que el alcohol está dejando de hacerle efecto, empieza a ser consciente, que coño esta pasando?
Pasan uno, dos, y tres… Sólo uno por su culo, los otros son mas clásicos.
Termina chupándosela al que le gustaba mientras piensa en como le podía gustar ese cabron.

Ya han terminado, ella se queda acurrucada intentado sin conseguirlo adecentarse el pelo, los pantalones están rotos por la cintura.
-Bueno guapa, nos vemos.- Se parten de risa los cinco.
-Hijodeputa! Espero no verte en mi puta vida.-
-Vamos tía, no seas aguafiestas, te lo has pasado bien eh?- El mas niñato esta hurgando en su bolso -Ostias tío! Mira tiene un movilazo!-
-Eh tu!! deja mi bolso, ehh!!!-uno le hace la zancadilla y cae.
-jajajjaja Puta! Venga cogedle el bolso!-
Y ahí se queda sola. Mira a su alrededor y primero le da la risa tonta, follada y robada, vaya mierda de noche!
Entonces rompe a llorar, yo no quería esto. Yo no quería esto, joder!! YO NO QUERÍA ESTO! Soy una tía adulta, se lo que me hago, cómo ha podido pasarme esto?
Intenta recomponerse, se han llevado el bolso, me tengo que adecentar, porque como mi madre me vea con estas pintas, se va a asustar. Entonces ve unas luces,(-Ostias! La poli, qué no me vean!-) Le da un vuelco el estómago, Cómo explicar esto? Qué van a pensar? Se encienden las luces azules giratorias, mientras el mundo, su mundo, su mente , se llena de oscuridad.

Sólo una historia mas, de muchas.
La historia de una chica que quería , pero no tanto, o que quería pero cambió de opinión, y no habla, no grita, lo deja pasar y lo esconde en el rincón mas recóndito, porque sabe que duele menos que te hayan follado sin tu quererlo que lo que pensarán los demás.

Por qué no te defendiste?
(porque era mas grande que yo)
Por qué no gritaste?
(porque tenia miedo)
Por qué no forcejeaste?
(porque no quería pensar en un entierro)
Y cada por qué apuñala y duele mas que la violación.
Por qué
Por qué
POR QUÉ
Porque otras si lo hicieron, porque otras si lo hicieron, porque otras gritaron, y arañaron, y forcejearon, y lloraron, y dieron patadas…
Marta, Silvia, Aurora, Virginia, Rocío, Antonia, Desiree, Miriam…
Y todas son noticia, todas están muertas.
Otras sobrevivieron, aunque aun se esconden, y no hablan, y no cuentan, porque saben que siempre quedará la duda ante el resto del mundo de si se lo buscaron.
Esto aprendemos, si eres mujer hay cosas que no debes hacer porque estas buscando. Porque nos están enseñando a vivir con miedo, miedo a que nos violen, a que nos juzguen…
Niñas y adolescentes suicidas por algo tan absurdo como enseñar las tetas por webcam, o por dejarse fotografiar por un noviete, y que esto lo publique entre los chavales del instituto.
Y mientras el mundo sigue girando, si mujer, eres libre de tener sexo, pero si te violan, tu te lo buscaste, si te violan, procura que lo parezca, que te rompan la cara a tortazos, que te desgarren, que te marquen, que te quemen…

El pueblo está hablando, si te violan mas vale que te maten, porque si no es así es mejor que calles.
Y no olvides llevar el silbato en el bolso!

 

 

Decálogo de buenas prácticas para violadores…

19 Ago

Decálogo de buenas prácticas para violadores…

El punto primero y de hecho debiera ser el único es NO VIOLARÁS bajo ningún concepto, a ninguna mujer ni ser vivo sin su expreso consentimiento de mantener sexo contigo.
Pero como es evidente que esta norma pasa por ser obvia y no se sigue -basta ver las noticias-, la dejaremos solo figurativamente.

Estimado violador :

Aquí tienes los diez puntos básicos de buenas practicas.

·Provéete de un silbato, así cuando sientas la necesidad de violar, veas una mujer y sientas el inherente apremio de tener sexo violentado y sin consentimiento podrás silbar y silbar y el resto del mundo podrá acudir en tu ayuda para maniatarte y contener tu locura transitoria, a la par que servirá de aviso a las mujeres que te rodeen para alejarse de ti

·Cierra las cortinas de tu casa, tinta los cristales de tu coche y usa gafas de sol extremadamente oscuras para no tener tentaciones visuales. Recuerda que las mujeres se ponen escotes, se maquillan y visten como les da la gana(Igual que tu) y que el problema lo tienes tu, por lo tanto no pidas que alteren sus conductas a causa de las tuyas.

·Viste adecuadamente, también en verano, utilizando ropa de abrigo y en cantidad, varios calzoncillos, dos o tres pantalones(con las cremalleras previamente cosidas), camisas largas, abrigo…
Así cuando sientas la tentación te será difícil desnudarte y darás tiempo a tu victima de salir corriendo.

·Evita utilizar autobuses, son muy peligrosos pues están plagados de mujeres solitarias volviendo de sus trabajos o simplemente viviendo sus vidas.

·Puedes ponerte piedras, garbanzos o lentejas en los calcetines, no son cómodos para andar, pero te recordarán a diario que no debes ser un monstruo y te ayudarán en el caso de necesitar salir corriendo detrás de tu víctima, ya que te ocasionaran múltiples molestias y dolor y dará ventaja a la mujer a la que persigas

·No montes en ascensores, así evitaras cruzarte con mujeres, mejor sube y baja las escaleras, y hazlo repetidamente cuando te entren ganas repentinas de cometer barbaridades

·No pasees por zonas tranquilas y solitarias, ni de día ni de noche, recuerda que las mujeres son entes libres que habitan todo tipo de entornos, así que si no vas a poder resistir tus impulsos, mejor no vayas.

·Si vives solo, sobretodo en edificios de apartamentos pon un cartel en tu buzón -AQUI VIVE UN VIOLADOR- avisando así a tus vecinos. Colaborarán manteniéndose a salvo y manteniendo tus impulsos a raya.

·Evidentemente si necesitas de este decálogo para vivir estas enfermo, muy enfermo por lo que has de buscar ayuda inmediata de profesionales. O bien estás loco, con lo que también necesitaras ayuda profesional.
Piensa que gustosamente esta sociedad esta dispuesta a pagar cualquier tratamiento médico o psiquiátrico que precises.
De hecho y pensando en la crisis, nos sale mas a cuenta que pagarte una investigación policial, una detención, un juicio, unos años de cárcel y una rehabilitación. Además de ayuda psicológica de por vida a tus víctimas, porque tarde o temprano tu saldrás y harás borrón y cuenta nueva, pero ellas tendrán una herida imborrable en el alma que no merecen.
Así que piensa en todos y acude a tu centro médico mas cercano inmediatamente!

·Por último y por si los otros nueve puntos no han calado en ti y no han servido para que no cometas otra violación mira a tu víctima a los ojos, observa sus rasgos y dale conversación para ponerle alma y humanidad al trozo de carne y sexo que tu ves.
Porque ese ser al que intentas violentar es un ser humano, y si has llegado hasta aquí es obvio que es mejor humano que tu, con tus mismos derechos, con una vida, con el merecido respeto y derecho a elegir cuándo y con quién mantener sexo.
En este momento tu sólo eres un despojo pútrido y maloliente, así que para y trata de correr, huye de ti mismo, porque si sigues adelante nada ni nadie podrá jamás devolverte la humanidad, serás solamente un monstruo, y no habrás merecido ser creado en el vientre de una mujer, de hecho no eres merecedor de ser el fruto de ningún vientre, ni animal, porque ni siquiera un animal te merece como fruto.


 

 

Mujer.

Sólo tienes un deber, gritar bien alto, a diario, que eres libre, libre de vestir como te de la gana o de no hacerlo si no te apetece, libre de pasear y vivir por donde quieras con el derecho de no sentir miedo, ni vivir asustada.

Tienes la dicha de haber nacido libre y así debes sentirte en todo momento, sin que ningún hombre, mujer, organismo publico o privado, país o religión te hagan creer lo contrario.
Desgraciadamente existen personas enfermas o con una educación o cultura deficitaria y misógina que te consideran inferior, que te creen mero objeto. No los creas!
No te sientas culpable!
Educa a tu entorno y familia haciéndoles ver lo equivocados que están al respecto.

Tu sexo es tuyo y es tu obligación y derecho elegir que hacer con el, disfrutarlo si quieres, mostrarlo o esconderlo a tu elección, cederlo a terceros para tu disfrute si te apetece y en definitiva, utilizándolo como una parte mas, necesaria y maravillosa de tu cuerpo, no permitas que nadie te ha creer lo contrario.
Tu clítoris es tuyo, como tu lengua, tus dedos o tus orejas, un apéndice mas de tu existencia.
No permitas que te sea robado, ni que se lo roben a tus hijas.
Si Dios, tu Dios o el Dios de alguien, la naturaleza, el cosmos o la evolución no quisiera que lo tuvieses no te lo habrían puesto.
Y si alguien pretende convencerte de su inutilidad o de la monstruosa utilidad que supone darte placer con el huye despavorida lo mas rápido que puedas

 

Recuerda que en caso de violación de cualquier tipo incluyendo tocamientos, palabras soeces o acoso la culpa, nunca, nunca, nunca es tuya.
No permitamos que culpabilicen a las víctimas, porque son eso, víctimas.
Si culpabilizas a la víctima de una violación te estas haciendo cómplice y dando consentimiento a la misma.