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Tu eres una mama guapa. #tueresunamamaguapa

19 May

Escribí una entrada para poner en evidencia la falta de tiempo en la maternidad, para nosotras mismas, en un tono de risa y recibí muchos comentarios.
Todos de mujeres que se sienten distintas, por falta de tiempo ya no se reconocen, ya no se cuidan como antes.
A veces tristes, aunque siempre encantadas de darlo todo por sus pequeños.

Así que  pensé que yo también necesitaba un empujoncito, pensé en una iniciativa, ahí a lo grande, como una campaña, que suena muy bien, como en política, invitándonos a ser nosotras mismas, esa mujer, mamá, que hace mucho tiempo que no se arregla, pero  sigue siendo guapísima, más que antes incluso.
Mucho mas que antes!
Iba a arreglarme un poco(aunque no mucho porque tampoco es muy natural en mi) e iba a subir mi foto.

Lo importante no era la foto, sino el hecho de hacer algo para nosotras mismas, me valía una foto de una uña pintada, de una sonrisa, de una melena al viento.
Pero tenía que ir acompañada, de un acto, el de volver a cuidarnos y querernos como merecemos.

Qué os parece? Os apuntaríais a mi campaña?

Esto lo pensé hace unos días, pero mientras tanto, me he levantado cada mañana con mis pelos de loca, y mis cejas penosas, y sigo sin depilar, y me pinté las uñas deprisa y corriendo para disimular el mal aspecto de mis pies llenos de callos, pero sabéis qué?

Todas las mañanas mi princesa me mira a los ojos y me dice: Mamá guapa

No importa como esté, que vuelva del trabajo y siga sin duchar, que me vea durante la semana siempre con mis pantalones de trabajo, los menos favorecedores del mundo, o que me pasee por casa con un pijama jorroñoso, o me levante con los ojos hinchados por no dormir.

Todos los días sin falta, me dice mamá guapa.
Y sus ojos brillantes me confirman la belleza que ella ve.
La única belleza imperecedera, la de los ojos del vinculo mas hermoso del mundo, el maternal.

Y mi princeso, cuando me ve limpiarme los dientes frente al espejo, me mira embelesado, y sonríe y me dice susurrándome: Qué guapa eres mamá.
Y mi bebé, cuya mirada mientras se aferra a mi pecho expresa el mas puro de los enamoramientos. Se que el también cree que soy preciosa

No importa que no tenga tiempo, que me mire y no reconozca a la mujer cansada del espejo, tan sólo importa que en sus ojos soy una mamá guapa, la más guapa de todas.
La poseedora de esa belleza perenne que se alimenta de besos y abrazos, esa belleza que inunda la sonrisa cuando les miramos.

Así que pensaba crear algo que me animara en esos momentos de bajón, pero no me hace falta.
Porque ya lo tengo.
Y hoy hablando con una amiga, inmersa en uno de esos días oscuros en los que todo lo vemos muy negro, me he dado cuenta: ella también necesita saberlo.

Saber que eres preciosa, porque lo estas haciendo francamente bien.
Porque eres una mamá guapa y de paso una tía cojonuda

Ahora solo me falta que tú también lo sepas, porque tú también eres una mamá guapa.
Y seguro que en algún rincón conoces a una mujer, una madre, una amiga, una vecina, tu compañera de trabajo que necesita un empujoncito
Así que os animo a compartir no importa dónde ni cómo, blogs, páginas de facebook, twitter, grupos, whatsapp, sms o una simple nota en el buzón, donde queráis, pero gritarle al mundo, que esa mamá que conoces es una mamá guapa, simplemente escríbele un hastag

#Tueresunamamaguapa

porque sigues  siendo una mujer maravillosa y preciosa, porque eso es una mujer guapa, alguien que da y recibe amor.

Venga! Sacar a la calle vuestra mejor sonrisa porque el mundo necesita nuestro empujoncito.

Te unes a recordarle a alguien lo hermosa que es? Te unes a conseguir que mañana haya más sonrisas?

 

La maternidad y el desodorante

9 May

Literal.
Vestirse, desnudarse, cagar, ponerte los zapatos, cocinar, poner lavadoras, comprar, mear…
Con un niño en brazos.

Conversación real:
-Lo de ducharse esta sobrevalorado, lo sé. Pero sabes cómo me he lavado el chichi esta mañana?
Con toallitas.

Sí. Es real.
No, no me digáis que alguna vez no os habéis sentido así, superadas.
Aunque os haya entrado la risa floja leyéndolo. Porque os estáis poniendo en situación, a qué sí?
A ver para quién creéis que hacen los desodorantes íntimos? Para madres sin tiempo para ducharse, por supuesto, o con tiempo pero nula disponibilidad para soltar al recién estrenado miembro de la familia de los brazos.
Cuando pares, en el hospital, siempre llega alguna enfermera buenrollista, o tu madre, tu suegra, o tu marido, ofreciéndote una ducha mientras cuida a tu pequeñín, y tu escandalizada: Separarme de el!! Ni hablar!
Calla insensata!
Dúchate! Aprovecha! Será la última vez en meses en que disfrutes de esa maravillosa soledad en la ducha, dije meses?
Tal vez años! Porque cuando ande y ya puedas viajar por el mundo sin el en brazos, comenzará a perseguirte con un “Mamá” perenne en la boca.
-No puedo mas, la maternidad me supera, que llevo 3 días sin ducharme!! Me siento una guarra!
-No mujer, guarra, guarra… Si acaso de secano y tal.
-Si aprovecho a bañar al niño y me remojo con el, pero claro, remojo, un poco las sobaqueras y sin jabón ni nada, para que no le de un ataque de piel atópica. Esto no es sano!
-Que si, que si es sano. Si el baño es un invento del capitalismo. Pues no eran felices los de antes, ni nada, con un baño anual, el de primavera!
-Si estoy moreneando, y no es del sol…
-Pues cuidado con el remojo! A ver si se despega la roña de forma desigual y la lías! Que ya puestos a mirar ventajas, ese colorcito te sienta bien
además mira el lado ecológico, y el bien que le estas haciendo al planeta?
Y nuestros cachorros? Nos conocen por el olor, si se pierden en la selva, nos encuentran. Como los leones. Todo son ventajas!!
-Leones? Selva?
Querrás decir los vecinos en la escalera. Si ya nos ven y arrugan el hocico…
Y con estas conversaciones mañaneras al menos comienzas el día con alegría.

Otra pregunta tonta a una madre reciente:
Cuánto llevas sin depilar?
Fácil! Exactamente el mismo tiempo que tiene el niño
Por qué lo se? Que levante la mano quien no se depilo el día antes de parir.
Está el síndrome del nido, que unos días antes nos pone a limpiar como locas, y el síndrome del chichi depilao!

Los bajos y el parto.
Entre contracción y contracción.
-Vamos cariño, que nos vamos al hospital.- Y tu en la ducha.
-Espera!
-Pero mujer! Qué vas a parir en la bañera!
-Qué no! Qué sin depilar los bajos no me voy! Luego se ponen tontos en el hospital y hacen desfile delante tuyo, que hasta el carpintero pasa.
Y tu ahí con las piernas abiertas y el aeródromo al aire!
Que esa es otra.
Con las prisas, el dolor de las contracciones, habiendo roto aguas, con el tripón que vas al tacto porque visibilidad cero, con una cuchilla que tenias por ahí perdida.
Kamikace total.
Valiente.
Y sales del hospital, y una de las cosas que hacemos todas la primera semana:
-Espejito, espejito. Cómo me ha quedado tras el parto?**
Pues como un pollo con sarna!
A lunares y desplumado! Mechón aquí, mechón allá!
Y tú, aggggg Estas vistas tuvo mi niño al nacer? Sí, tu niño, tu pareja, el gine, dos matronas, tres enfermeras, un señor de cuenca haciendo un MIR…
** Cómo? Que tu no te has revisado los sotanillos tras el parto?
No puede ser!!! De qué planeta eres?
Dime de corazón que no te queda la duda, porque de un agujero que hasta entonces tu considerabas pequeño y delicado ha salido semejante cabeza!
No sentiste curiosidad por ver si se quedo dado de sí? Vamos lo que se dice como un bebedero de patos!
Para futuras madres, tranquilas, no da miedo. Todo vuelve a su ser tarde o temprano.
Bueno, no da miedo si no hablamos de las que se sufren en silencio, esas si que las habéis ojeado con el espejo eh! Pillinas!
Ese es el día D y la hora H en la que toda mujer se da cuenta que con semejante estropicio ha perdido su último tren para ser actriz porno, porque vosotras habéis visto alguna actriz porno con almorranas?
O se caen disecadas de tanto roce? Esto… Me estoy yendo por las ramas!
Sigamos por escatologías varias.
Qué me dices del sistema digestivo? Tu no serías de esas que hacen pipí y popó todos los días a las 8:03? Entre el café y la galleta?
Pues se te acabó el chollo guapa.
Olvídate.
Porque se te acabó la intimidad en el baño.
Porque cagaras cuando tus hijos te dejen. Y rapidito eh!
No vaya a darles por llamarte. Pero tranquila, que te acostumbrarás y tus intestinos también.
Eso de que necesitabas tu tiempo y tu espacio…
No, no. Ahora cuando tus hijos se duerman y te entren ganas irás corriendo y disfrutarás
de tu minuto de gloria…
Lo dicho. Desodorante, Mucho desodorante.
Y tranquilas, si son sólo unos meses. Todo pasa.
Y volverás a ser esa mujer bien lavada y perfumada. Y hasta volverás al gimnasio.
Pero sabes qué? Echarás de menos tenerlos en brazos, esa necesidad, ese apego, ese saberse parte indispensable de su existencia.
Porque ningún amor es tan puro, ni tan necesitado.
Y mientras tanto… Viva el desodorante!!!

desodorante

Y yo más…

28 Abr

Leyendo a una madre en Facebook me he puesto a pensar.
Y no es la primera vez que lo veo y pienso lo mismo.
La maternidad, a veces, nos retrae de nuevo a la adolescencia, un momento lleno de complejos, sinsabores y miedos, que lanzamos al mundo disfrazados de sapiencia…
Vamos que para que la madre de turno de enfrente no piense que somos unas mantas o a vaya a saber usted que, soltamos un: ” Y yo mas!” Y nos quedamos tan panchas oiga!
No. Todas no…
Venga, reconozcámoslo! Alguna vez lo hemos hecho!

A ver, ejemplos:
Yo despañalé a mi mayor con sudor y lágrimas, lo juro, llegué a esto de quitar el pañal harta de escuchar aquello de:
Cuando un niño lo pide, todo fluye y es natural, y fácil, y…
Y una mierda!
Que mi hijo lo pidió, y aun así nos costó un mundo, y parte del otro! (Sustitúyase mundo por huevo y se entiende mejor)
Pero lo se. Somos un caso extraño, porque si tu preguntas por ahí verás que el 99 por ciento de los niños se despañalaron solos en una tarde.
De verdad que he hecho encuestas:
Están las que su niño solito se quitó el pañal y fue a cagar al wáter sin mas, allá por los 13 meses, justo la semana en que aprendió a cortar el filete solito…
Está también el porcentaje de “No sabe no contesta”(Léase: paso de contarte mis miserias porque seguro que el tuyo nació cagando en orinal)
Y las sinceras, ese mísero porcentaje que terminamos siendo las que nos planteamos seriamente si tenemos un problema.
Será mi hijo normal?
Si hija, sí. El tuyo y la gran mayoría, porque quitando algún caso realmente excepcional, muchos niños se pasan una buena racha cagando donde les place, y liberales y naturistas que son ellos, se la trae al pairo si tu te “jartas” de restregar ropa interior
Hablo en serio, qué mala costumbre intentar medir nuestras maternidades con los logros de nuestros hijos coño!
Yo no conozco ningún adulto que se cague encima en la oficina, ni en el bus, ni en el restaurante, así que qué necesidad tenemos de comparar los tiempos y medidas de nuestros niños?

Me pone de muy mala leche, de verdad, sobretodo porque ves a muchas madres desquiciándose por autenticas chorradas, que no les preocuparían lo mas minimo sino fuese por las otras mamás.
Al pañal le añado el pañal nocturno, que tambien tiene lo suyo, que digo yo, quitando a las que están en el grupo de Facebook de como quitar el pañal nocturno(Sí existe, y no, no estoy dentro)
Si preguntas por ahí la mayoría de los niños no mean de noche.
Pero ni uno. Es llegar a los dos años y se les cierra el grifo con la nocturnidad.
Es un misterio por qué los supermercados tienes pañales para niños grandes.
Ya se! Los tienen para que esta madre no se traumatice…

Y no hablo sólo de pañales.
A veces escuchas conversaciones en las que solo falta el “y yo más” que os decía antes!!!
-Mi niño ya come papillas
-Si?
-Desde los 6 meses
-Qué bien! El mío no, el es mas glotón le encanta el pamboli de jamón…
Os juro que fuí testigo de esa conversación, mi hijo tenía unos dos meses, y el del pamboli tendría 8 meses…

-Mi hijo ya ha sacado su primer diente con 7 meses
-Uys! El mío ya visita al dentista. Estamos pensando en ponerle unos brackets…
Bromas a parte, de verdad es un problema, y gordo.
Porque comparamos y medimos(Que ya de por si no está bien) con absurdos, que sólo sirven para preocupar a otras madres.
Mi Princeso estrenó diente la semana de su primer aniversario, y pese a que no conozco a nadie sin dientes de nacimiento, me podía la presión…
Porque nuestro caso era único, ningún niño los había sacado tan tarde.
No, no. Debe ser algún problema de calcio, o retraso por ser prematuro…
Porque claro todos los niños de nuestro entorno, con un año ya se los limpiaban…
Solitos y haciendo el pino, no te jode fastidia…

Y verdad es, hay niños que se despañalan en una tarde; y se comen un bol de lentejas con 6 meses; o sacan los dientes con un mes, pero seamos serios, son raras avis…

Yo siempre pongo un ejemplo, mi Princeso gateó al año, y anduvo con 15 meses, Princesa con 6 meses ya gateaba…
Con un año corría.
A base de verlos, ahora me preocupa muy poco la edad a la que quiera andar Princesito.
Mis hijos son niños normales y corrientes… Lo único raro que tienen mis hijos es su madre, y eso no tiene arreglo!
Pero ciertos comentarios, ciertas comparaciones, reconozco que me afectan como persona por una razón de peso, porque esas comparaciones suelen dar como resultado la calidad y el baremo con el que nos medimos a nosotras mismas como madres.
Y eso, lo sabemos todas, es el arma universal apta para dañarnos, la que atañe a nuestra calidad maternal.

Recuerdo los primeros meses de mi hijo y una conversación con una mamá amiga.
Estaba absolutamente preocupada porque su hijo no dormía, no dormía lo que los hijos de otros claro!
Con dos meses, debía hacer noches de doce horas y siestas de 4, dos al día.
Porque los bebes “normales” duermen esas horas.
Y si pasan mas tiempo despiertos, tienen un algo, o dos!
Porque la hija de la prima de mi vecina…
Y vuelta la burra al río. Y vuelta a preguntar en el grupo “El médico de mi hijo” .
– Es normal que se despierte todos los días a las cinco?
-Si hija si, y a las cinco y cuarto.
Y a y media, y a menos cuarto, y cuando te mires en el espejo y las ojeras te lleguen al ombligo, también es normal.
Y al menos ahora podemos desfogarnos en redes y grupos varios, imagino hace veinte años la maternidad, un sin vivir de preocupaciones.
Teniendo que escuchar las mismas chorradas, pero sin tener forma de buscar información o desahogo.
Que fue antes? La gallina o el huevo? A ver si estas cosas han llegado con las redes…
Me lo apunto para la próxima encuesta.

Y por mas que se llenen libros y revistas especializadas en contar que la lactancia es a demanda, habrá quien te explique que no, que diez minutos de cada teta cada 4 horas.
Y no me imagino yo, mira: Te comes diez minutos de filete para comer con cinco minutos de naranja. Ah! y dos minutos de pan
Y para cenar una ensalada de siete minutos…
Absurdo? Pues aun más cuando se suma un:
– No es normal que este niño este todo el día a la teta…
No mira, la anormal eres tu, y el mío mama media hora cuando quiere y porque quiere.

Y si toma biberón? El suyo se tomaba 360 cada toma, y tu, con tus míseros 90, escurridillos, eh, que no se los termina…
Eso no es normal, seguro que tendrá problemas de crecimiento…
Pero qué narices es un niño normal?
Pues tengo la respuesta, un niño normal es aquel que duerme, come y caga cuando quiere, y le importa un comino el horario de sus padres, lo que opine la vecina y chismosas y familiares varias…

Y me veo pasando así los próximos años, porque los niños de alguien leerán de corrido con 3 años, y escribirán redacciones con 4, y hablarán ruso con 5, y mientras el tuyo irá en bici con ruedines, el suyo montará en moto, y…
Pues eso, que soy una experta en fabricar niños raros…
Venga, sonríe y dilo…
Y yo mas!

Lo que tiene tener una hermana de blog 😉 Maider mi amiga del Patio, escribio hace unos meses esta entrada.
Y esta mañana me he dado cuenta de que decimos lo mismo. Se ve que soy una copiota!
Os la dejo porque no tiene desperdicio!
<a
http://charlandoenelpatio.blogspot.com.es/2014/09/pues-el-mio-mas.html?m=1

Yo soy superwoman…

17 Mar

Yo soy superwoman…
Y además no tengo abuela, diréis, pero si la pobre siguiese viva me lo diría, eres Superwoman nena! Además de guapa y lista, claro!
Hoy yo soy Superwoman, y tú, y tú, y tú también.

Hoy he salido de casa dejando vestido a mi retoño, medicado a mi bebe, arropado a mi niña…
En el trabajo he hecho inventarios, pedidos, hablado con proveedores, organizado…
Para volver corriendo a saltar de planta en planta del ambulatorio del barrio con mis dos hijos enfermos, durante tres horas, para a la carrera volver a casa, limpiar un par de vómitos, cambiar pañales e ir a recoger al grande, sin comer, porque no me ha dado tiempo.
Volver, dar de merendar a los que aceptan sólidos, sueros a los que no, e intercambiar un hola y adiós con mi marido por el pasillo mientras me volvía a trabajar el segundo turno de mi jornada laboral.
Y aquí estoy, después de llegar a las 21,30, cenar, baños, uñas, pijamas, mimos, y alguna teta, que hasta me he dado el gusto de ver el capítulo de “The walkind dead”, que aún me queda un lado friky que debo cuidar un día a la semana.
Acabo de terminar de organizar el trabajo de mañana y revisar facturas de nuestro pequeño negocio, porque además de un trabajo por cuenta ajena tenemos otro propio, y necesito gritarle al mundo, que sí, hoy yo soy una Superwoman, y aunque no pueda con todo, lo intento!!!

Aunque mi plancha no me conozca, y las pelusas campen debajo de las sillas, soy una Supermujer!!
Aunque siempre tenga pendientes seis lavadoras, y haya días es que las toallas haya que buscarlas en la secadora y no conozcan su estantería
Y me lo digo yo porque nadie me lo va a decir. Soy una Superwoman!!
Aunque necesite hace meses un repaso a mis cejas, y haga mil que no voy de compras sin mirar tallas infantiles, y ya no recuerde lo que es una cena romántica sin niños.
Soy una Superwoman!!
Aunque en el fondo de la nevera haya un yogurt disecado y un tesoro entre los guisantes y los cubitos de hielo del congelador…
Soy una Superwoman!!

Y tu también eres una Superwoman!
Y te lo digo a ti, si a ti que me estas leyendo, porque seguro que tu día también ha sido para no olvidar, y has hecho tantas cosas que has perdido la cuenta, pero aquí sigues…
Al pie del cañón, como la tía increíble que eres!

Y te lo digo a ti Isa, que llevas todo el día bregando con tus princesas, consolando llantos, cambiando pañales, arreglando la casa, y viviendo la mitad del día en coche con idas y venidas al cole… Hoy eres mi Superwoman.
Y te lo digo a vosotras Tere y Aina, con vuestro ajetreo y vuestra falta de tiempo y vuestros niños, y vuestras tiendas, y vuestras casas, porque vosotras podéis, lo estáis haciendo y cada día mejor!
Y te lo digo a ti Lydia que te levantas a las cinco y media de la mañana, comenzando antes que el sol para terminar el día a carrera limpia y disfrutar un rato de tus nenas,
Y te lo digo a ti M José que entre risas siempre estas pendiente de tus hombrecitos, y no te da la vida para seguirlos y trabajar y estudiar… Pero lo haces!
Y te lo digo a ti Bea, con tu recua y tu negocio, y tus mil proyectos, y tu casa. Increíble todos los días.
Y te lo digo a ti, si tu, mujer, madre, trabajadora, dentro y fuera de casa, o sólo dentro, o sólo fuera, o esa que trabaja desde casa entre pañales y juguetes, o la que estudia o lo intenta con la música de fondo de “Dora la exploradora”, porque eso termina siendo nuestra vida un camino cuya meta parece que nunca alcanzamos.
Trabajo, colegio, tarde de limpieza…
Trabajo, supermercado, tarde de deberes…(El soniquete de Dora lo ponéis vosotras)

Y sí, somos Superwomans, aunque nos emperremos en quejarnos y decir lo malas madres que somos, y que no llegamos a todo lo que quisiéramos, porque no llegamos, pero y qué?
Por qué ponernos metas tan altas e inalcanzables?
Llegamos a diario al trabajo, y a medio alimentar decentemente a nuestra familia, y a escuchar los sinsabores del cole, y acompañar a extraescolares y cumpleaños, y a parques, y a hacer deberes, y a coladas y cenas, y es increíble!!!
Y si os juzgna o no os hacen sentir las grandes mujeres que sois…
Mandadles a la mierda! Con todas las letras!
Y alguien debiera decirnos mas a menudo que somos Superwomans, qué coño! Somos la leche!
Y sí, ellos también, pero hoy es el día de las chicas!

Y sí podemos, pese a que la conciliación sea un asco, hacemos encaje de bolillos para llegar a todo, entre carreras y quejas, pero aquí estamos, sabiendo que mañana comenzaremos de nuevo la competición diaria, y aún nos quedará tiempo para un mensajito por el móvil para esa amiga, y un café si puede ser con unas risas mientras no perdemos de vista a los enanos, y tararearemos sin querer la canción de Mickey mientras colocamos los platos, y nos sacudiremos las migas de galletas de la ropa antes de entrar en el trabajo…
Y trabajaremos, y recogeremos la casa, y colocaremos la ropa, y nos quedaran fuerzas para dar besos y caricias, y para ese cuento nocturno, o para acompañar y les miraremos y pensaremos que por ellos merece la pena todo el esfuerzo…
Porque somos simplemente súper!
Qué no haya que recordárnoslo!!!
Va por vosotras!

Un biberón feliz…

20 Feb

Helena pasó un maravilloso segundo embarazo, eran una preciosa familia de tres y había llegado la hora de aumentar.
La búsqueda les afianzó como pareja. El embarazo era tan deseado que nada podía salir mal, y no salió.
Cuando le dijeron que era una niña se volvieron locos, la felicidad al completo, su preciosa parejita.
La espera fue todo alegría, estaba mejor que nunca, se sentía dichosa por la crianza de su primer hijo, por las decisiones tomadas, por los caminos andados, con esta niña pensaba disfrutar más y hacerlo aún mejor.
Se sentía grande y poderosa, su familia era simplemente perfecta.
Un buen parto aunque agotador les trajo a su princesa.

Pese a la experiencia de su anterior hijo, desde el minuto cero la lactancia supuso una tortura.
Dolor, molestia, nervios, no podía entender qué era aquello que no funcionaba bien en su cuerpo.
Grietas, un pésimo agarre, mil posturas, horas y horas de esfuerzo infructuoso, dolor, miedo…
Miedo a cada toma y tomas interminables.
Defensora total de la lactancia buscó ayuda profesional, su bebe tenia frenillo, un diagnostico precoz, una intervención rápida, seguro que así salvaba su lactancia, porque tenia claro que daría el pecho, sabia que era lo mejor, se había formado e informado y decidió que cualquier esfuerzo merecería la pena.
Cualquier esfuerzo. Salvar. Esa fue la palabra que todo el mundo le decía debía salvar su lactancia, como si su vida pendiera de ello.
Como si su maternidad se midiera con ello.
Y lo creyó.

Y comenzó el suplicio.
El bebe perdía peso y ella lo tomaba como una ofensa personal.
Era culpa suya, debía esforzarse más, hacerlo mejor!
Su entorno, sus amigas, todo le abocaba a seguir intentándolo.
Enmudecer su cuerpo, a gritar en silencio el dolor infringido en su pecho.
Esconder el llanto por considerarlo egoísta y codicioso.
No podía permitirse llorar.
Por su hija todo merecía el esfuerzo. La sangre, las heridas.
Se encerró en casa y olvidó sonreír, olvidó quererse y respetarse.
Dejó de lado su vida, su mundo, su hijo mayor, su compañero, su familia… Por una lactancia, por aquella patraña que le habían contado: ese vínculo que sólo el pecho podía crear.

La amargura de creer que aciertas mientras tu corazón te grita que te equivocas.
Por qué ese empeño? Esa insistencia? Por ser mejor madre?
Y le dio teta, mientras mordía su lengua y aspiraba sus lágrimas.
Y siguió dando su pecho mientras moría y se marchitaba creyéndose vencida.

Y una mañana salió el sol, miró a su niña y se dio cuenta de que no la conocía, porque su llanto no le había permitido verla.
Y levantó la vista y se reflejó en los ojos tristes de su niño, y midió su altura en el cansancio de su compañero.
Y sintió miedo. Miedo de mirarse en el espejo, de ver el cadavérico despojo en el que sabía que se convertiría si seguía odiándose a si misma
Sintió miedo de escuchar a su corazón, ese que le exhortaba a darle un biberón, a decidir vivir, amar, abrazar a su pequeña cachorra.

Porque el vínculo no es exclusivo de la teta, ni la teta es exclusiva del vínculo.
Porque es mejor un biberón feliz que una teta amargada.
Porque lo único importante eres tu y tu bebe, vuestra felicidad, vuestro abrazo.

Lo intentaste, te aferraste a la lactancia como si fuese la única salida, como si no hubiese mas mundo, como si sólo importase eso.
Pero no.
Te equivocaste.
Erraste al creer que no le amarías lo suficiente.
Erraste al creer que dejar tu vida de lado por ella era lo correcto.
Te equivocaste.
Porque lo correcto es amarte y respetarte.
Porque solo amándote y respetándote a ti misma podrás amarla y respetarla a ella.

No consientas que nadie te diga que al menos lo intentaste, porque no es un logro, tu logro es este, al menos intentaste darle un biberón, intentaste vivir y amar y abrazar.
Intentaste ser la madre de dos.
Intentaste seguir adelante

Lo has intentado y lo has conseguido.
Hoy eres mejor que ayer, porque has comprendido que el amor no habita en una teta, ni en un biberón.
Habita en tu corazón, en tus besos y en tus caricias, habita en ti.
Hoy eres mejor madre que ayer.
Hoy cuando te vea darle ese biberón me enorgulleceré de compartir mundo contigo.
Tu decisión nos hace mas grandes a todas.
Tu fuerza, tu empeño y tu fe.
Porque ser una buena o una mala madre no depende de cómo alimentes a tu hijo en su primera infancia.
Vas a ser su madre el resto de tu vida.
Este es solo el comienzo.
No nos atemos a el como si no hubiese mañana…

Si la maternidad hoy te supera…

20 Ene

Hoy no puedo mas!
Mi bebe es una fabrica de mocos. Dije fabrica? No, los mocos le han abducido, y es una pegajosa secreción andante.(Forma fina de decir moco, que no quería repetirme!) además aun no tiene tres meses y sus decimillas me producen una desazón insondable, que me altera el estado de ánimo.
Y entre ronquidos, y agobios no se aguanta ni el. Y entre moco y estornudo llevamos 24 horas de juerga, el día lo pasamos por peteneras, la noche flamenca, y de vez en cuando berrea una rumba, ahí es “ná” y es que mi niño cuando se pone calé…
Qué nos dejen solos con los “zapateaos”!

Y aquí estamos a las tantas de la mañana, el cansado, y yo, mas!
Soy como Alaska, me duele la tibia, me duele el peroné… Tanto baile me tiene trillá.
Si lo extraño es que no hayan aparecido ya hasta los bomberos!
Entre llantos, paseos, el grifo, el secador, la campana, la aspiradora… Pues no dicen que todas esas cosas calman a los bebes? Pues el mío ni con las estaciones de Vivaldi (Que también hemos probado)
Pues no me suelta una vecina(La de arriba) el otro día en la escalera:
-Qué bueno te ha salido! Ni se le oye. Parece mentira que haya un bebe.
Si es que no hay que invocar al diablo!
Por si termina viniendo…
Pues ala! Para que te lo creas que vive aquí y duerme aquí…
Bueno lo de dormir hoy no lo practica, ni el, ni yo, ni la vecina de arriba, ni el resto del edificio, y estaría por jurar que del edificio de enfrente también nos oyen, porque qué pulmones por dios!
Qué pulmones sanos y de gran capacidad tiene mi niño!
Otro que va “pa” tenor como poco!
Porque con esa potencia como no afine las vamos a pasar canutas en esta casa!
Nota mental… En cuanto tenga uso de razón apuntarle a solfeo

Y es que mi niño me ha salido bueno de serie…
Esto es como los coches, mi niño tiene SN, AI, EVM, DDP… Si le faltan nada mas las llantas de aleación!
O en cristiano: SN Sensor de nocturnidad, AI altímetro incorporado, EVM escáner de vibraciones y movimientos, DDP diferenciador de progenitor…
Ah! Y alarma antirrobo.
El sensor de nocturnidad funciona hasta si parece dormido, es apagar la luz, y la revuelta de la Bastilla fue una pelea de parchís, vamos que ni con un tetazo le convences, este lo de nocturnidad no, alevosía si, de esa para regalar.
Altímetro, porque aquí el infante sabe la altura exacta a la que está, en cuanto baja un centímetro del metro cuarenta, la lía! Y es que esa es la medida exacta que toma en cuanto yo intento pegar mis humildes posaderas en algún sitio.
Sí, que me prefiere de culo inquieto, pero así como quieres que coja celulitis? Esto de vivir de pie es que es muy cansado!
Y el EVM, que me decís del EVM? Me paso el día meneíto va, meneíto viene, si parece que voy bailando la conga todo el día!
Cha Cha Cha ey!
Cha Cha Cha ey!
Cha Cha Cha ey!
Y pobre de mi si intento soltarle y posarle en algún lugar…
Qué no, qué no quiere!
Mi moco moqueante va pegado a mi!
Si acaso, cuando ya esta(y estoy) reventado nos podemos tumbar, sintiéndose bien apretado eso si, y oliendo teta, imprescindible que no corra el aire entre nosotros.
Y he probado eso de darle una camiseta con mi olor(Y no preguntéis qué olor, que a fuerza de no despegarnos o me lavo con toallitas o nos bañamos juntos, así que oler huelo) pero no funciona.
Luego hay gente que dice que somos exageradas las mamas, pero cuántas os habéis tirado tres días sin ducharos por no soltarle?
Que usar el baño lo tenemos controlado con niño en brazos, pero la ducha es mas complicada.
Vale lo del baño también es complicado… Apañamos como se puede…
Ni pasándoselo a Papá, en cuanto nota su presencia, aun haciendo el traspaso de brazos profundamente dormido lo capta.
No sabemos si será olfato, vista, tacto, gusto u oído, o será un sexto sentido y este niño tiene un don.
Al menos si todo el sistema educativo falla le podemos poner a trabajar en el tarot de la tele…
La nocturnidad ya la tiene…
Pues eso, que presiente al padre y también la lía, de ahí el diferenciador de progenitor…
Y la alarma antirrobo? La tiene!
Estoy segura de que si me lo roban… Me lo devuelven!
En plan, Señora que no calla, dele una teta o algo…
Si al final todo son ventajas, así se va por el mundo mas tranquilo, con sistema de seguridad incorporado.

Pasamos el día con el fular puesto, alrededor de 18 horas diarias, y no, no exagero, y si cogemos el coche, nos monta la de san Quintín, que el coche no es su estado natural.
He comprobado hasta si había alfileres en la sillita, porque lloraba con tanto sentimiento que tenía que ser un dolor físico, más que nada porque en cuanto le saco enmudece!
Hasta un chupete he intentado enchufarle! Y dice que “pa” mi tía!

Y hoy me lo tomo a guasa, porque ya no puedo mas, y es que este amor hoy me supera, me supera el sueño, y el cansancio, me rebosa su llanto y su necesidad, me inunda su desasosiego y el río de mi paciencia se agita y embravecido por una locura momentánea me hace tener ganas de llorar y chillar y salir corriendo…

Y esa misma necesidad mamífera que me enorgullece y la mayoría de días me agranda, la misma que nos mantiene en un abrazo permanente y respirando al unísono cual siameses orgullosos, hoy, agotada por el cansancio y la falta de sueño me ha desbordado.
Y tras la tempestad vuelve la calma, y las aguas vuelven a su cauce y vuelvo a entender que es un bebe, que su necesidad es supervivencia animal, que su llanto es mi nombre si nos separamos, que su malestar es mi cruel lucha, que el agotamiento es parte del camino, y que el camino es corto, y en unos meses echaré tanto de menos esos ojos hambrientos de mi.

Pero hoy, ay! Hoy…
Mi reino por una ducha y diez minutos de silencio en soledad…

Madres, esa profesión de riesgo…

10 Dic

Ser madre es una profesión de riesgo, de alto riesgo porque hagas lo que hagas recibiras ataques desde todos los frentes, en ninguna otra faceta de tu vida te sentirás tan milimetrada, observada y juzgada.

A diario leemos historias corrientes de mujeres extraordinarias que con gracejo y buen humor se catalogan de malas madres. Acompañando de risas los malos días.
Y ríes , pero también ahondas y una vez mas te das cuenta de la presión a la que se somete a las mujeres, ya no madres, mujeres. Porque no podemos permitirnos errores, cansancio ni agobio.
La imagen peliculera de mujer sonriente con delantal rodeada de niños y bizcochos aunque obsoleta aún está en la memoria colectiva.
A ver si nos entra en la cabeza que esa imagen no es real, que ni en la profunda América de la posguerra era real esa imagen, fruto de películas y series televisivas.
Y no es solo que sea la imagen que se exige desde ciertos círculos sociales, estas nuevas malas madres, son el grito, un recurso de lucha social silenciosa, es además un recurso de lucha contra otras mujeres, las mejores aliadas del patriarcado. Que escondidas tras los muros de sus maternidades dan como válidas las consignas misóginas y machistas existentes.
Hemos de ser conscientes de que la maternidad es un ensayo acierto-error personal e intransferible.
Rendirnos ante esa imagen que pretenden darnos como valida de súper mujeres no es opción, porque significa que cuando no llegamos a esa meta, nos hundimos en la creencia de hacerlo mal.
Penalizamos la maternidad, porque exigimos a las mujeres que además de ser profesionales mas responsables y con menos sueldo que sus compañeros, añadimos al finalizar la jornada que tengamos hijos educados, bien peinados y planchados, actores de películas de sonrisa perenne.
Nos presionan algunas mujeres de generaciones anteriores que no sufrieron esa presión de trabajar dentro y fuera de casa y que no conciben una realidad en la que mujeres y madres no sean sacrificadas por y para el bien familiar.
Se añade a este patriarcado intempestivo las corrientes que además ponen todo el peso en nosotras de la felicidad infantil.
Hemos pasado de creer(con razón) que los niños deben tener menos tele y mas atención, a creer que los niños han de crecer en hogares Disney, donde cinco minutos de aburrimiento no es opción, donde ha de pasarse de una actividad a otra con premura, donde siempre ha de haber un plan, un juego(a ser posible educativo). Maravillosos y apetecible… Pero real?

Y nos ponemos a intentarlo y vamos a velocidad de cohete del trabajo a la compra(Robando minutos a nuestra comida), de la compra al cole, del cole al parque, del parque a casa, y montamos legos y dibujamos mientras pasamos la escoba y vigilamos la cena.
Y preparamos baños y pijamas mientras cantamos por el pasillo y con una mano disimulada abrillantamos grifos mientras enjabonamos niños.
Y planificamos lavadoras mientras contamos cuentos y besamos sin besos, porque mientras lo hacemos vivimos pensando en las tareas y obligaciones que vamos dejando para el próximo día libre…
Y terminamos el día agotadas y cayendo como marmotas…

Lo vemos a diario, el peso que se pone sobre nuestros hombros.
Sale un experto en televisión sobre las alergias tras el desgraciado incidente de un niño fallecido por shock anafiláctico, y claro, que explicación da al auge alérgico de los últimos años?
Que las madres alimentamos a los niños con protocolos y retardamos mucho el inicio de ciertos tipos de alimentos, perdón? Nosotras?
Nooooo, nosotras somos meras mandadas por los expertos. Pero claro, la culpa para las madres!! me entristezco al leer por redes sociales varios comentarios en la noticia culpando a los progenitores de no informar correctamente, de no educar en la responsabilidad a su hijo…
No quiero ponerme en el lugar de esa madre, teniendo que leer esas lindezas.

Sale en las noticias una condena a un hospital, le dan la razón a una madre tras perder a su bebé, fue por una mala praxis, no omiten que durante diez años esa madre vivió con los comentarios del hospital, que le dijeron textualmente que su hijo murió por ser prematuro porque ella no supo hacer reposo. Impresionante. Ya no hablamos de maternidad, hablamos de humanidad, aun sospechando que fuese cierto, tendríais la mala fe de decirle algo así a alguien?
Aquí podéis encontrar la noticia completa.

Si no das el pecho eres una egoísta insensible, que le estas robando derechos naturales a tu hijo y quitándole defensas…
Pero si lo das y tienes grietas o bajo peso del bebe o dolor, también eres una egoísta insensible o peor, te empeñas en dañar a tu hijo por caprichos tontos como dar de mamar… Por seguir modas tontas y hippies.
Decidas lo que decidas, lo harás mal.

Si educas de una forma o de cualquier otra siempre vas a tener críticas, comentarios y juicios por doquier.

Si fuésemos tan absolutamente críticos con nuestros políticos como lo somos con las madres y mujeres en general nuestro país iría muchísimo mejor, seguro!

Si eres madre esta condenada con tu primer hijo a pasar por tonta, a aguantar que te ninguneen ciertos médicos, enfermeras, tu madre, tu vecina, la cajera del súper…
Y con el segundo…
Y con el tercero…
Porque todo el mundo tendrá algo que decirte.
Y si tu hijo hace algo realmente espectacular? Claro! Te darán las gracias!
Por haberle parido con dos huevos!
Si señor!!
Que el mérito es de que tienen cojones no madre!!
(aquí podréis ver el video), pero si la pifia, la culpa es tuya!

Hagas lo que hagas en tu maternidad, para alguien en concreto, no estará bien hecho.
Y si, ya se que la opinión de los demás no debiera importarnos, pero a qué importa?
Y más cuando la mayoría de las veces estas opiniones vienen de la mano de otras madres y de profesionales.
Y duelen, y marcan y molestan.
Entre otras cosas porque para cualquier otra actitud o decisión que tomes en la vida no tendrás tantos ojos mirándote…

Desde el momento en el que comienzas tu embarazo te das cuenta de la situación en la que te metes, os pongo un ejemplo que ya he puesto otras veces:
Te rompes un pie, y vas tranquilamente a un hospital porque sabes que un profesional cualificado y que dará lo mejor de si mismo va a cuidar de tu pie.
No te tomas la molestia en hacerte un master sobre traumatología, de consultar el equipo de este hospital, si es respetuoso, o tiene protocolos antiguos… Porque vas absolutamente convencido del buen hacer del médico y del equipo. No necesitas ir de sabiondo exigiendo respeto, sabes que lo tendrás.
Si estas embarazada hoy por hoy lo mejor es que te informes, que planifiques un plan de parto, que busques un profesional empático, respetuoso que comprenda que un parto es un acto natural fisiológico, y que el sólo deberá estar para ayudar a llevarlo a cabo y actuar tomando medidas mayores al acompañamiento en caso de necesidad real, si por el contrario has decidido por ejemplo una cesárea programada por los motivos que sean, cuidado!! de nuevo tendrás que buscar un profesional empático y respetuoso que no te juzgue ni te minusvalore.

Y ahora me diréis que las mujeres somos unas exageradas, pues no digo que no, pero a que no existe una asociación de “el hueso es nuestro”?
A que la Organización Mundial de la Salud no necesita hacer un decálogo para las buenas praxis en traumatología?

Pues por algo será oiga!

Y tu hijo nace… Y si lo has tenido con plan de parto, exigiendo intimidad, o no querías epidural, o insististe en buscar un profesional no dado a las episotomias… Te van a crucificar por rara!
Ah! Tu no? Tu te pusiste la epidural? Pues aún peor! Eres tonta? Te gusta sufrir?
Y si tuviste que someterte a una cesárea, ufff prepárate! Porque la culpa de todo será tuya! Mira que dejarte engañar!
Asi que ojo a quien te arrimas, pregunta primero sus preferencias… porque corres el riesgo de ser atacada y tratada como criminal.
A veces dan ganas de explicar que has tenido a tus hijos por generación espontánea, o mejor aun que te toco por cliente cien mil en el súper.

Si has superado el nacimiento de tu hijo medianamente bien te toparás de bruces con pediatras y profesionales en general de la salud infantil, que desde el primer día te dejarán claro que no sabes educar al niño en el sueño. Como si para dormir se precisaran clases. Pues eso creías hasta que pasas tu primera noche en casa de la suegra…
Hasta tendréis que aprender a cocinar de nuevo si sabíais, y si no sabíais, aprenderéis a hacer exquisitas comidas sin sal, sabor ni textura alguna. Y lo mejor que intentarán que olvides tus conocimientos en dietética y nutrición, porque donde va a parar el gran contenido calórico que tiene un puré de verduras con una cucharada de café de aceite de oliva!
Es probable que os aleccionen en la higiene de vuestro bebé, como si cada uno de nosotros no fuésemos expertos en higiene personal. (Si he dicho la mayoría, lo sé, hay excepciones que huelen francamente mal ).

Ya ni os cuento la etapa escolar, si se porta mal es cosa tuya; si no atiende también; si es demasiado tranquilo es que estará enmadrado; si llora, culpa tuya; si pega…
Eso si, si el niño es inteligente, empático, educado… Es gracias al sistema educativo, a que ha salido bueno(Que suerte tienes!, los genes paternos suelen tener mucho que ver, porque tu primo menganito era así de bueno…

Conocéis muchas profesiones donde cada paso o acción suponga un riesgo?
Pues eso es la maternidad, una carrera, donde según el saber general los obstáculos te los pones tu.

Y si pretendéis trabajar fuera de casa ni os cuento, porque hacemos encaje de bolillos para conciliar, para tener horarios decentes, para llegar a todo, además de vivir en una carrera perpetua, en la que a menudo echarás en falta tiempo para ti, tendrás que lidiar con comentarios malintencionados, y cualquier falta o cualquier favor que pidas estará muy mal visto, porque es muy poco comprensible que pidas un día para llevar a tu hijo al medico
Ah!! pero si ese día lo pide un tío para ver la final de su equipo favorito en otra ciudad es un machote!!!
No hablamos ya de pedir un cambio de turno a un compañero sin hijos para no perderte la cabalgata de reyes, porque serás una insensible y egoísta mujer que pretende abusar por tener hijos.
Claro, claro, pro si ese mismo compañero te pide un cambio para no venir de mañana porque se va de juerga será jaleado y palmeado por todos.

Para bien o para mal el peso mayor de la casa y de la educación la llevamos las madres, y ojo! Que esta cambiando el panorama afortunadamente pero aún nos queda mucho por hacer, os queda a vosotros papis!!
Porque un montón de padres que conozco se llenan la boca de lo buenos padres, colaboradores y maridos que son.
Ejem, ejem, es que yo no quiero que colaboren conmigo, quiero que esté, que intervenga, que tome decisiones, y que sea una pieza fundamental junto a mi. Que abandone su carrera profesional para que podamos conciliar, que haga malabares para llevarlo todo, que cambie pañales y llene bañeras, y no sea un bufón para sus hijos, sino un pilar sobre el que crecer.
Para salir de paseo los domingos había adoptado un can.
Y es que estoy harta de padres perfectos que acusan de calzonazos a aquellos que crían a diario(no solo en fin de semana) que pese a los desencuentros con sus parejas en temas de crianza, que siempre los hay, crían cual madres.

Y pese a todo, pese a las dificultades, al entorno, al patriarcado, al machismo, al cansancio… sabéis qué?
No conozco a ninguna mujer, absolutamente ninguna, que no se emocione y diga:

Mis hijos, son lo mejor que me ha ocurrido en la vida.

Mujer, teta y agitación…

10 Oct

La agitación del amamantamiento. Hoy traigo un post especial, con la ayuda de una maravillosa escritora, Nu Brull, que me ha dado el título y una colaboración preciosa con la historia de su agitación, también cuento con las palabras de Magda, una doula maravillosa y mejor mujer y amiga, y con la inestimable ayuda de Alba Padró, una de las mayores expertas en lactancia de nuestro país. Simplemente un lujo para mi.   Agitación

Estoy embarazada, ¡y tú todavía eres un bebé! No lo esperaba. Y esperaba menos todavía esto: Agitación, lo llaman. Tú y yo no teníamos prisa, ni agobio, ni reloj. Tú y yo éramos una. ¡Pero yo ahora soy dos! Y a pesar de la alegría, me siento cansada y triste. Y quiero integrarte sólo a la parte buena. A la vida, que ya viene. A mi vida, que eres tú. Y esa vida emanaba feliz de mis pechos. Noche y día disponible, caliente, humana. .Y yo no quiero acabar con esto. Yo no quiero, yo no quiero, yo no quiero. ¿Pero qué le pasa a mi cuerpo? Ahora cuando tu boca se acerca, mi cuerpo dice basta. Mi cabeza repite ‘¿pero qué me pasa? Eres mi niña, te quiero, te quiero, no puedo negártelo ¡no puedo!’ A mi cuerpo le da igual, ¡grita NO! Por cada poro, siento que me lleno de pinchos, me doy miedo por momentos, no lo soporto. ¿Contamos hasta diez? ¿Te vas con papá? ¿Me sueltas YA, por favor? Excusas para esquivarte. No quiero esconderme más, mi amor. Yo quería amamantarte hasta el final, y poner ese final en tus manos, lactaros juntas, crear un vínculo entre vosotras a través de mi piel. Jamás pensé que sería tan difícil, tan abismal el rechazo de mi cuerpo a lo que quiere mi corazón. Dicen que al parir se pasa. Dicen que a veces no. Yo no sé hasta dónde llegaré, mi vida. Cuando no mamas no hay nada más bonito. Cuando mamas, no hay nadie peor que yo. Me siento sola en un laberinto del que nunca nadie antes ha encontrado la salida. Agitación: qué jodida es la agitación. Nu. http://elblogdesnudo.wordpress.com/

Mi experiencia y madurez con respecto a la lactancia me ha hecho cambiar mucho de opinión con respecto a este tema. Supongo que yo también he visitado el lado oscuro y sido un poco extremista con la lactancia. Escribí mi primer post sobre agitación hace año y medio. https://princesasyprincesos.wordpress.com/2013/05/10/agitacion-del-amamantamiento/ Hacia un año que había descubierto lo que era en mi propia piel, pero no fue hasta tiempo después que descubrí que otras mujeres habían pasado por lo mismo, que supe como se llamaba. Hasta entonces había sido un sentimiento a esconder, que me hacia sentir la peor madre del mundo, aquella que a ratos odiaba alimentar a su hijo, aquella que sucumbía a meros pensamientos de malestar cuando se acercaba a mamar. Me sobrevino en plena embarazo de mi segundo hijo, cuando mi Princeso tenía entonces alrededor de 18 meses. Y fue ese desconocimiento el que me llevo a silenciar lo que sentía, el dolor, la impotencia, el horror del rechazo a lo que más quieres. Me convertí en una sombra de mi misma, incapaz de escucharse, de escuchar mi cuerpo, mi ser, que a gritos me pedía un destete o un aplazamiento al menos de las tetadas. Ni siquiera fui capaz de compartir con mi pareja como me sentía, era tan triste, tan desnaturalizado el rechazo que a veces me atacaba al acercarse mi pequeño, que simplemente lo escondí, lo hice invisible, sacrifique mi yo, mi cuerpo, mi alma enmudecida. Con mi tercer embarazo fue distinto, un durísimo comienzo de embarazo, con vómitos, molestias, y agitación, llegó, como la vez anterior, como una bomba que explota y destroza, llegó y me volví a sentir inhumana, despreciable, huía de mi pequeña, la esquivaba, me hacía la dormida, entonces sucedió, un destete rápido, apenas en un par de meses… He sido peor madre con Princesa que con Princeso? Por sacrificarme con uno o tomar una decisión emponderada con otra? Porque fue así, tomé la decisión, la que nos hacía felices a ambas, pues no creo que mis hijos fuesen más felices siendo amamantados por un madre que no sentía todo ese amor al abrazarlos. Creo honestamente que tome la mejor decisión con Princesa, que nuestro vínculo no se ha perdido, ha cambiado, ha mejorado, la falta de teta nos ha llenado de besos y abrazos, no se ha acabado el mundo, ha mejorado. Sencillamente.

Dejemos de posponernos como mujeres, escuchemos a nuestro cuerpo, a nuestra mente, hemos pasado de una cultura de biberón por orden facultativa a la cultura de la teta por orden divina, porque si no das teta no eres buena madre, porque si destetas no respetas su ritmo, abramos los ojos!! La lactancia ha de ser un placer, una decisión emponderada personal, una forma de entender nuestra maternidad sin despreciar las demás formas de criar y alimentar. La maternidad no es un concurso de quien dará mas tiempo de mamar, la lactancia ha de ser natural y disfrutada por ambas partes, no tendremos hijos más felices con madres sufridoras y sacrificadas, ni la lactancia ni la maternidad debieran suponer sacrificio alguno. Porque si existe sacrificio existen mujeres abnegadas, y esto no es compatible con la felicidad. Queremos mujeres y madres felices. Con lactancia materna o con biberón, pero felices. Porque una madre feliz supone un hijo feliz. Y cualquiera, asesora, medico, doula o profesional que te indique que no escuches a tu cuerpo, que no escuches tu voz interior y tu naturaleza no merece que le escuches.

La lactancia cuando es placentera y funciona es maravillosa, pero también tiene oscuridades, aunque últimamente me he cansado de ver como todo el mundo las encubre, los inicios en la lactancia a veces son difíciles, muchas se pierden entre grietas, posturas y dolor. No voy a hacer un post hablando de los beneficios de la lactancia, porque estoy cansada de leerlos, de hecho diría que me los meten por los ojos cada dia cientos de veces, soy una lactivista convencida, pero llega un punto en que me canso de extrema posición que parece tomar todo el mundo, eso incluye hablar de países donde la lactancia artificial crea obesidad en la población…(Supongo que comparándola con países donde la dieta no es que dé precisamente para obesidades), que las madres que deciden no dar el pecho roban y perjudican la salud de sus hijos… No niego afirmaciones muchas veces respaldadas por estudios, pero no somos demasiado duros o extremos? Hay mas estudios que hablan de que el tabaco mata y no veo el mismo ímpetu para convencer a la población de que no fumen. Cuando yo tuve mi primer hijo, la lactancia no estaba tan instaurada, o tal vez yo no me movía en los mismos círculos, pero empieza a parecerme una medida francamente desproporcionada imponer prácticamente la lactancia. Y si, es lo mas natural, es maravillosa cuando funciona, debiera funcionar en el 99% de los casos, es sanísimo… Pero de verdad hay que imponerla? Desde comentarios del estilo de que habría que recetar la leche artificial para que no estuviese al alcance de nadie hasta barbaridades varias. Conozco mujeres que esconden y mienten sobre sus finales de lactancia, debido a la presión a la que se ven sometidas. En un momento en el que además cualquiera es asesor de lactancia, pese a no tener experiencia, varias empresas dan títulos sin necesidad de un mínimo de experiencia o de asesorías con tutores, y me sorprende, porque en asociaciones totalmente instauradas como la asociación Alba se piden unos requisitos francamente exigentes, lo cual me parece fantástico, pues hablamos al fin y al cabo de profesionales, personas a las que vamos a confiar nuestra salud y la de nuestros bebes lactantes. Imprescindible pues esa formación, experiencia y práctica http://albalactanciamaterna.org/la-asociacion/quieres-ser-asesora-de-lactancia/ Conozco a las que son las mejores asesoras de lactancia de mi isla, mujeres con años de experiencia, no solo lactando sino tratando a otras mujeres, ayudando, esforzándose, las asesoras de Abam, y de entre ellas una a la que admiro especialmente Magda Rodríguez, asesora además de doula y mujer emprendedora al cargo de la empresa DoulasMam, además de servicios de acompañamiento son las promotoras de una maravillosa docencia, Formando Doulas

Magda:- Pienso que en este tema hay que mirar mas a fondo, leer entre líneas lo que dice la madre y lo que creo que siente(que no siempre coincide)(…) Es muy complicado pues aunque me gustaría que supiese las ventajas que la lactancia tiene a la larga no estoy en su pellejo, ni siento lo que ella siente(aunque a veces me lo parezca), ni vivo su situación… Casi cada mes ayudo a una madre a destetar cuando toma su decisión emponderada , y la sociedad y su entorno, con las informaciones técnicas, quieren(sin querer) convencerla de lo buena que es la lactancia, y lo que ocurre es que esa madre emponderada empieza a dudar y a sentirse culpable, lo cual hace el proceso poco natural, se vive con temor al que dirán, con angustia, con dolor…

No voy a entrar en si las asesoras cobran o no, como todo es un trabajo(vocacional, si) pero trabajo y me parece imprescindible que quien me trate pueda vivir, ser feliz y salir adelante honrada y holgadamente haciendo además lo que le gusta, igual que espero que el médico en cuyas manos me pondré para parir este bien pagado y haga su trabajo con gusto, espero lo mismo de mi asesora de lactancia. Igualmente espero que ese medico tenga una base solida, haya terminado sus estudios y haya terminado su formación tutorizado por un profesional. Es de esperar pues lo mismo de quienes cuidan nuestras lactancias? Es solo una moda? Una forma rápida y fácil de quienes creen que con poco esfuerzo se ganarán la vida? Comencé este post escandalizada con la corriente extremista que rodea la lactancia algunas veces, donde todo el mundo es experto. Mi indignación ha ido creciendo al buscar información, pero al terminar este post solo puedo decir: Gracias, Gracias a las mujeres expertas, informadas y maravillosas, con experiencia y recursos que nos ayudan y están al pie del cañón. Hoy Gracias a Magda, a Alba y a otras vuelvo a creer en la lactancia, pero eso si, creo fervientemente, que hay que cambiar el horizonte, no permitamos que algo natural y maravilloso se convierta en la pesadilla de ninguna mujer. La lactancia es algo a lo que optar desde la libertad, el empoderamiento y la felicidad. princesas y princesos

Temía…

7 Oct

Te quería tanto, y temía tanto perderte,

Que quise no quererte, para no dolerme.

Pero no pude.

 

Llegar a un nuevo embarazo tras un aborto por temprana que haya sido la pérdida es toda una alegría.

La búsqueda, te llena de nuevo de ilusión, emoción, alegría.

Esperaras el día D con ansías, no hay rastro de tu regla. Será? Temblando, nerviosa empiezas a plantearte si ya ha llegado. Todo son síntomas… El positivo!!

El mundo es un lugar maravilloso de nuevo. Nada rellenará ese pequeño hueco perdido, pero la alegría ayuda a superarlo.

 

Pero no siempre es así.

Llegué a un nuevo embarazo buscado y deseado apenas tres meses después de mi pérdida.

El positivo en el test trajo un millón de sentimientos inesperados. La mayoría no aptos para compartir con el mundo.

Trajo miedo, dolor, angustia. Me descubrí de pronto en la cuerda floja de la maternidad. Sin saber cómo asumir, sin saber controlar ni gestionar esa avalancha de sensaciones mezcladas. Me superó el no sentir la alegría esperada.

El miedo me atenazó por completo. Visceral, oscuro, enfermo… Se sumó a la apatía, el cansancio y el malestar.

Fueron meses duros empeorados con la sensación de abandono hacia mis hijos nacidos.

Un nuevo embarazo, deseado y soñado que se convierte de pronto en duda, en incertidumbre. En plantear si es ahora el momento? Me habré equivocado?

Vivir en una montaña rusa permanente, entre subidas ilusionadas y bajadas desesperadas. Del deseo al no deseo.

Del amor profundo a la profunda indiferencia.

Del amarte al temer perderte.

No quería quererte.

No quería volver a sufrir. Mi pequeño ángel merecedor de toda la dicha y de todas las risas como bienvenida. Tu inicio sólo tuvo silencio, miedo.

Antes de disfrutarte me preparé mentalmente para decirte adiós, como un púgil se prepara para el combate. Mental y físicamente, sabiendo que no saldría incólume de el.

 

Las primeras ecografías, que certifican tu vida, tu fuerza, lágrimas viéndote, y aun así sabiéndote perdido.

Pero no te perdiste. Te aferraste y te aferras a mi útero y hoy, 34 semanas después me recuerdas a patadas que sigues en mí.

Me llenas de esperanza mientras danzas en mi vientre. Me das oxígeno cuando te siento y me recuerdas que la naturaleza es sabia y única y que tú eres el milagro que día a día me hace grande.

Gracias a ti vuelvo a creer. Vuelvo a tener fe en mí, en mi cuerpo, en mi vientre.

Vuelvo  a sentir esa maternidad floreciente, esa alegría, ese sentir.

Tú me has enseñado que después de cada guerra queda sitio para la paz. Incluso después de la peor de las guerras, la que se lidia contra uno mismo, me has enseñado que al terminar cualquier batalla nace siempre un nuevo día lleno de luz.

Hoy me aferro a ti. A tu energía, a tus ganas de vivir, de crecer en mi y conmigo.

 

Nunca más te daré por perdido. Porque aunque no encontrases el camino de llegada me has enseñado a caminar de nuevo.

Hoy te quiero todo lo que no quería quererte.

 

Hoy sueño que agarrados de la mano en un futuro nos reímos juntos de nuestro comienzo.

 

 

 

Hoy más que nunca necesitaba compartir estos sentimientos, desnudar la realidad de muchas mujeres que sufren con el mismo dolor la perdida que el reencuentro con su maternidad, hoy es un día duro, en el que despido a alguien que me acompañó en el duelo.
Alguien que sabía por propia experiencia lo que ocurría.
La maternidad trae consigo momentos hermosos, y trágicos, compartirlos los hace llevaderos, y también nos adhiere de nuevos dolores, de nuevas pérdidas.

Muchas mujeres sabrán de que hablo, porque lo han compartido conmigo, a otras simplemente les parecerán irreconocibles esos sentimientos, otras se sorprenderán de no ser las únicas en haberse dibujado así.

Comenzar por reconocer el dolor, por no esconderlo, por poder hablar y exponer sin miedo a ser juzgado.

Hoy también es para ti esta entrada mi preciosa G, sentir que todo te supera es parte del duelo, pensar en rendirse, no disfrutar de los regalos que te trae el destino…
Simplemente llorar lo perdido no te hace más exigente, ni peor, te hace humana, y me gusta tu humanidad, no la pierdas, llora, grita, comprométete con vivir, simplemente, con todo lo que ello conlleva, con dolor y pena, con alegría y entusiasmo.
De la mano de quienes te queremos y queremos acompañarte y compartir, de quienes respetamos tu tristeza.
Porque nunca tu estrella se apagará.
Porque decirle el adiós definitivo no significa olvidarla ni perderla.
Porque siempre formara parte de tu historia, y de la historia de todos los que estamos a tu lado…

 

 

Esperanza...

La no maternidad.

26 Sep

Para A. No permitas nunca que nadie niegue tu maternidad.

Eres madre, serás madre durante el resto de tu vida, igual que serás hija durante toda tu vida. Las no maternidades, las de mujeres que lo sienten, que lo son, y que en silencio tropiezan con la incomprensión del mundo…

Porque siempre serás madre, digan lo que digan, lo único que cuenta es que lo soñaste, lo sentiste y se marchó, pero estuvo. Tú lo sabes, yo lo sé.

 

No es madre, propiamente dicho, no tiene hijos, pero si es madre, desde el momento en que los deseó, desde el primer minuto en el que decidió que formaría su propia familia, la soñó.

 

Y tras meses de búsqueda, cuando ya cansada decidió no gastar más en test de embarazos, un retraso. No le prestó atención. Pero una mañana mientras trabajaba en la oficina se dio cuenta de que su retraso ya era de semana y media.
Asustada pero decidida se ausentó para ir a una farmacia y comprar un test.
Nerviosa y sin querer creérselo, se hizo la prueba, no llamo a nadie, ni a sus amigas, ni a su marido. Esperó pacientemente en el baño común de la empresa. Apenas un minuto y ya estaba allí la bendita doble señal. No pegó saltos de alegría, no gritó. Simplemente una sonrisa asomo por su cara y como en una nube volvió a su puesto de trabajo.

 

A la salida por la tarde, en el bus fue acariciándose el vientre, pensando en cómo sería, sus ojos, sus manos, sus pies, tendrían que pensar nombres!
Acondicionar el cuarto con más sol, comprar una cuna… Y entre ensoñaciones olvidó bajar en su parada.
Una mas allá bajó y fue dando un paseo, nunca hasta entonces se había fijado, la cantidad de mujeres embarazadas que había, y niños! Pasó por un par de tiendas de productos de bebé y se deleitó mirando en escaparates hasta hoy invisibles para ella.
Esa noche fue una fiesta, en la intimidad de su salón la pareja comenzó a planificar el futuro, a verse crecidos y felices, a imaginar proyectos e ilusiones.
En los días posteriores hicieron participes a toda la familia de la buena nueva.

 

La primera ecografía esa en la que apenas se vislumbra un pequeño guisante, y un latido. Una ecografía que les acompañaría en forma de fotografía en el móvil, subirían a sus redes sociales, enviarían por mail…
Emocionados y encantados al mes todo el mundo era participe de su felicidad, en el trabajo, los amigos, los vecinos. Los primeros regalos, chupetes, patucos, lágrimas de felicidad con todos.
Llegó la ecografía de las doce semanas, de la mano sonrientes e ilusionados entraron en la consulta.
Salieron dos sombras de si mismos.
No había latido.
No había futuro.
Fue duro. Pero ella fuerte, decidió no hundirse, decidió seguir adelante y tras negociar con el médico cuando le realizarían el legrado que limpiase su vientre, apenas se permitió faltar un día al trabajo.
Aunque por dentro hirviera, doliera, quemase, rompiese… Tragar lágrimas, responder a caras circunspectas, explicar, y explicar, y explicar, lo inexplicable, un adiós, que no lo fue, una tristeza escondida…

 

Apenas seis meses después, no se atrevió a soñarlo de nuevo, pero tenía un retraso de 2 semanas. No se lo contó a el, temerosa de darle falsas esperanzas, se fue sola a su médico, y una ecografía le confirmo el hecho, volvía a tener un habitante dentro de si.
Cuando llegó a casa, le explicó alto y claro que debía agarrarse fuerte, que no debía ni pensar en marcharse, que había llegado al lugar adecuado…
Esa noche también hubo fiesta, pero comedida, con miedo, su suerte debía quedarse. Acordaron no decirlo, esperar.
Y esperaron, con miedo y reparo la eco de la semana 12.
Todo iba bien. Su vientre comenzó a abultarse y se hizo inminente contarlo.
La familia, los amigos, todos se alegraron por ellos. Pintaron la habitación, compraron la cuna.

La eco de a semana 20 les dijo que era una niña.
El mundo se vistió de rosa.

 

Estaba eligiendo sabanas de cuna cuando le vino el dolor.
Un dolor inmenso y una humedad desconocida. Asustada le llamó, se encontrarían en el hospital.
No había nada que hacer.
Su corazón había dejado de latir en la semana 23.
Una inducción, un parto triste, de un pequeño ser sin vida.
Dolor, oscuridad, tristeza.
El se encargó de avisar a la familia, ella no podía. Seguía siendo una mujer fuerte, pero con demasiadas heridas sangrantes. Se permitió llorar, pero poco.

Y hubo un tercero. Y último que enterró en la memoria por temor a que le arrastrase a lugares oscuros.
Su corazón, su alma, no se podían permitir mas cicatrices, de esas que a veces cuando menos lo esperas supuran y llenan de tristeza y soledad.
Pasó el tiempo y aprendió simplemente a vivir con ello, a enmudecerlo.

 

Y sin embargo se siente madre, es madre, medre de tres Ángeles no nacidos, bebes Estrella los llaman, y cuando habla con su hermana, con su vecina, con amigas debe soportar a veces comentarios de tú no sabes que es ser madre, no sabes cómo lo harías, no sabes que se siente…

Si, si sabe que es ser madre, lo será toda su vida. Lo fue desde el mismo momento en que lo soñó, en que lo pensó, el primer instante en el que en sueños le dio la mano…

Eres madre, igual que serás hija durante toda tu vida.

Las no maternidades, las de mujeres que lo sienten, que lo son, y que en silencio tropiezan con la incomprensión del mundo…

Y con una sonrisa se agarran a sus Estrellas y siguen caminando por la vida.
Las no maternidades de aquellas que aman durante toda su vida a los hijos ajenos, y viven por ellos.
Las no maternidades, o las madres de corazones perdidos…
Damien Hirst

Mujer embarazada. Escultura en Ifracombe, Devon, Inglaterra, autor Damien Hirst