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Hoy es uno de esos días…

28 Mar

Hoy es uno de esos días.
Un día en el que te supera el trabajo, y la vida, siempre corriendo.
En el que le has levantado la voz, y sin razón le has reñido porque estás cansada.
Uno de esos días en los que el agotamiento te ha hecho estar con la mente lejos, mientras le ayudabas con los deberes, en que estabas sin estar, y el lo ha notado y has visto sus ojos tristes.
Hoy es uno de esos días en los que has echado de menos un rato para ti, y tras el segundo -Qué tal?- has dejado volar tu imaginación mientras el seguía hablando sin que nadie le escuchase.
Y sabes que se ha dado cuenta, porque su silencio ha sido el grito redentor, con el que regresar a tu cuerpo.
Con el que darte cuenta que sus pequeños pesares son grandes e importantes, y que tu también necesitas que te escuchen…
Hoy es uno de esos días en los que te has agobiado poniendo lavadoras mientras se calentaba la leche de su merienda, te has saltado el baño y le has mandado a la cama sin cuento con un beso rápido en la mejilla.
Y ahora cansada, todo recogido y en orden, has notado el vacío en el sofá y le has echado de menos y ansías que se despierte para pedir agua y darle un abrazo…

Hoy es uno de esos días.
Y aún no has hecho la comida de mañana y te siente culpable, porque una noche mas, has puesto pizza de la sección de congelados, aunque le hayas explicado cien veces los beneficios de la comida sana.
Culpable una vez más, porque no tienes tiempo para planchar y su camiseta mañana será la confesión de ello. Y aunque sabes que a nadie le importa, a ti si.
Hoy es uno de esos días en los que en el trabajo todo salió mal.
Y tarde. Y con todo a medias debiste salir corriendo porque tu hijo te esperaba en la puerta del colegio, solo, bajo la lluvia.
Y mientras lo piensas una lágrima se escurre por tu mejilla, por el y por ti. Porque aún tienes su imagen grabada en tu retina, solo bajo el alero para no mojarse, y por ti, porque sabes que mañana será peor el día, deberás recuperar y nadie entenderá que no podías dejarle más tiempo esperándote, que no te puedes permitir relajarte y aguantar un rato mas en la oficina, ni hacer sobremesas después de las reuniones, ni cañitas a media tarde, ni cenas los viernes…

Hoy es uno de esos días, en los que te das cuenta de lo difícil que es todo, de todo lo que te queda por hacer, de todo lo que te pierdes mientras te enfadas contigo misma
Hoy es uno de esos días, en los que cuando te vas a la cama pasas por su cuarto a arroparle y se despierta, y te abraza y te dice:
-No te preocupes, te quiero.
Y te vas llorando a dormir, porque no concibes en un mundo justo que un niño de 8 años consuele a su madre y se conforme con las migajas de su tiempo, con el tiempo sobrante tras terminar su trabajo, y la casa y los deberes, y la cena, y la comida del día siguiente, y esa compra apresurada en el súper, y ese salto a la farmacia para buscar vitaminas que te hagan mas largos los días.
Y mientras él crece, y nunca volverá a tener 8 años, ni querrá jugar mañana de nuevo con su tren y contigo, y mañana crecerá y ya no querrá que le ayudes con los deberes, ni tendrá ganas de contarte que hizo ayer en el recreo, ni querrá que conozcas sus secretos…
y El tiempo pasará y no reconocerás a la mujer del espejo, ni a ese adolescente guapo de su lado.
Respira, mírate. Vuelve a su cama y abrázale.

Y mañana edúcale.
Edúcale para que crea en la igualdad, para que crezca sabiendo que cuando sale de casa el mundo se ha de regir por las mismas reglas, que aprenda que compartirá espacio, y tiempo, y trabajo con mujeres como tu, y que merecen el mismo respeto y las mismas oportunidades y obligaciones.
Edúcale para que eduque a sus hijos a no concebir diferencias.
Edúcale para que aprenda que la implicación de su padre no es excepción.
Edúcale para que respete por igual sin importar el sexo.
Porque en la educación está el futuro, porque los hombres conscientes de hoy han de ser mayoría mañana, porque solo el día que para el sentir universal los hijos, y la casa, y los deberes sean obligación y deber de toda la familia y no sólo de las mujeres la conciliación no será posible.
Edúcale, para que eduque a sus hijas, y les haga saber que no son las herederas de las tareas del hogar, ni de la plancha, ni de las lavadoras, Edúcale para educar en igualdad.
Y edúcate…

La conciliación no existe… Hoy no, tal vez mañana.

11 Mar

La conciliación no existe, hoy no.
Tal vez mañana cuando salga el sol y lo vea todo con otros ojos…
Otras veces ya he escrito sobre conciliación, hoy no, hoy solo puedo expresar mi dolor.
Dolor, cansancio e indignación. Tras un día haciendo encaje de bolillos para compaginar trabajo con citas pediátricas, horarios de escuela, urgencias con mi bebe, tener que volver al trabajo, con los grandes acompañándome, organizando lo inorganizable…
Esos días en que echas en falta un abuelo cerca, o dos, o los cuatro!

Hace tres semanas que comencé a trabajar tras mi escasa baja maternal. Si, escasísimas 16 semanas
Mi tercer hijo, mi tercer comienzo, le sumo además que disfruto de dos meses de vacaciones al año, dos meses seguidos, ya que sumo vacaciones y festivos, y cada año, el reenganche es difícil.

Hace años que por costumbre escribo y a veces reencuentro esos apuntes, y me parecen escritos por otro
Hoy he encontrado por casualidad en el ordenador un pequeño apunte de la noche anterior a mi incorporación:

 

 

Para Lluc
Mañana comienzo a trabajar y me separaré de ti.
Llevo todo el día nerviosa e irascible, sin disfrutar tu abrazo permanente pensando en nuestra ruptura de mañana.
Tu también lo notas, también irascible y nervioso te quejas de lo que aún no conoces, pero sientes, me sientes, presientes.
Te duermes al fin agotado entre mis brazos, entre mis besos y mis lágrimas.
Te sumerges en tu paz, en tu seguridad jamás rota.
Pero y mañana?
Mañana me marcharé y te echaré de menos, tanto, que mi corazón se parará como un reloj sin cuerda, y no reanudará la marcha hasta saberte de nuevo entre mis abrazos.
Hoy quiero que mi mundo pare, que deje de girar mientras te observo.
Hoy me nubla el pensamiento la tristeza, el desconsuelo…
Mañana, tal vez pasado o en dos semanas será distinto.

 

Y han pasado dos semanas, largas agotadoras.

El primer día no fue el peor, llegar a casa y encontrarte exhausto por el llanto, hambriento por no aceptar alimento en un biberón que no comprendes, abatido y derrotado.
Tu sonrisa perdida…
No, no fue el peor, lo fue el segundo día, y el tercero, y el cuarto…
Sabiendo ya tu reacción, perdida la esperanza de un tránsito feliz.

Poco a poco has ido aceptando nuestra nueva situación, has debido despegarte, como antes que tu hicieron tus hermanos.
Y aún no has cumplido 4 meses, y aún puedo oler sobre tu cuerpo ese ligero almizcle de la vermix.
Aún eres mi bebé, recién nacido, indefenso y pequeño.
Demasiado indefenso y demasiado pequeño para dejarte en otras manos…

Y pasamos horas separados, y apenas comes en mi ausencia de un biberón que aborreces, y otros brazos te consuelan, y otros besos te calman.

 

Sólo apuntes, anotaciones perdidas en documentos sin título.
Resumen y diario de una vida, la nuestra.

Y hoy una semana mas, agotadora.
No has cogido peso, lo pierdes, tu huelga de hambre diaria por mi ausencia nos pasa factura, y ya han saltado las alarmas de tu pediatra.
Se suma además que estás enfermo, una bronquiolitis que no nos abandona desde tu nacimiento, y he de dejarte, con tu tos y tu aerosol, hoy con tu fiebre mientras el cuerpo me pide que no lo haga.
Mientras mi raciocinio me alienta y mi corazón se rompe.
Se agregan tus hermanos: Princesa, reclama atención y abrazos y brazos, y llora, para reivindicar un espacio que no entiende por qué ha perdido, no entiende que me marche a trabajar, y desconsolada grita que ya es grande y que quiere trabajar conmigo.
Princeso también lucha por su lugar, y en el colegio han notado un cambio, reclama mas, necesita mas…

Y yo a estas horas me hundo en mi tristeza, pensando que no existe conciliación posible, que nada merece la pena si para ello hay que derramar una sola de vuestras lágrimas.

Ya lo he dicho en otras ocasiones, las separaciones son mas duras cuando mas conscientes sois.
Con un año, son dos, con tres…
Ya lo hemos pasado antes, pero no por ello es menos duro.
Yo no quiero ser pequeñito, decía Princeso
Yo ya soy grande, dice Princesa.
Y cada una de esas frases me apuñalan mientras bajo las escaleras entre lágrimas los días en que ni los mimos, ni los abrazos, ni las promesas consiguen calmaros, y vuestros llantos resuenan en cada escalón y me acompañan al coger el coche, y nada ni nadie me serena.
Aún sabiendo que dos minutos mas tardes sonreís y jugáis tranquilos.

Porque ese momento, esa lágrima, esa frase pidiendo auxilio es el momento exacto en que creéis que os abandono, y creceréis con esos momentos y mientras tanto, yo empequeñeceré y seguiré creyendo que la conciliación no existe.
Y hoy vuelvo a no querer que exista mas mundo que vosotros y yo.

Y cada día reanudo el largo adiós, y el reencuentro huele a magia, y a besos y abrazos, y bailamos y reímos, y durante una horas olvidamos que mañana comenzaremos de nuevo a alejarnos.

Y entre sonrisas y besos tu mamando,
yo queriendo,
intento olvidar la injusticia,
y sueño que tu serás capaz de conseguir un mañana mejor,
donde tus hijos no tengan que conocer la añoranza tan pronto.

Hoy sólo quiero ser Mamá…

9 Feb

Y una vez mas me romperé en pedazos
Una vez mas.
Me reincorporo al mundo laboral, tras un remanso de 16 semanas de llevarte siempre encima, respirándote, sintiéndote, casi ha llegado el día.
En una semana mi corazón dejará un camino de trozos doloridos, el camino que nos separará a los dos.
Y otros brazos te consolarán.
Y otros besos te llenarán.
Y otra voz te calmará.

Y cada mañana será una despedida. Y cada despedida volverá a nublar y oscurecer mi día. Y cada reencuentro traerá la luz de nuevo.
Y no, no estoy preparada, ni lo estaré nunca.
Porque el primer día de alejamiento es una condena, y el segundo, y el tercero…
Nuestro primer adiós.
Un hasta luego desgarrador y desolado que sabe a infinito.
Lacerante y amargo adiós diario. La ruptura de nuestro cordón.
Lo se, reconozco el miedo, y la tristeza y los nervios.
Lo conozco y reconozco y tal vez por eso me nubla mas.
Mi tercer hijo, y mi tercer adiós. Imposible acostumbrarse.

Y otros brazos te acunarán, y otra sonrisa te hará sonreír en mi ausencia, y lo sentiré como un robo.
Y otras manos, te alimentarán con el néctar de mi cuerpo.
Y será mi cuerpo y mi pecho quien desgarrado grite al notar tu ausencia.
Y será una maquina quien succione y vacíe mis entrañas para darte alimento al día siguiente.
Y llamaré cien veces para saber de ti, hasta acostumbrarme de nuevo a lo imposible.
Hasta volver a consolarme en nuestro reencuentro, hasta amodorrar mi mente, y mi alma y conformarme con las miserias de nuestro tiempo juntos.
Y volveré a unirme a ti al regresar a casa y sentiré tu necesidad exacerbada de aliento y abrazo.

Y lloraré. Y mis lágrimas regarán y amargarán mi alistamiento de nuevo al mundo laboral.
Y mi guerra sin cuartel comenzará cada mañana y mi paz duradera cada tarde al volver a sentirte entre mis brazos.
Y moriré todo los días un poquito, para de nuevo como un ave Fénix renacer entre mis cenizas cada tarde.
Y gritaré, sollozante y plañidera, pero en silencio, para que nadie sepa de mi debilidad.
Porque soy Goliat y tu mi piedra.
Porque cuando me alejo de ti me pierdo, y en la inmensidad del océano solo intuyendo tu presencia me reencuentro y respiro.

Hoy solo quiero ser mamá…
No quiero ser profesional. No quiero futuro.
No quiero tener trabajo, ni quiero que me guste.
Nunca me acostumbraré, nunca…

Irme no puedo, me puede.
Saldré de casa con el corazón encogido, con lágrimas, triste, con ganas de gritarle al mundo: NO, no quiero eso! No quiero ser yo! No quiero trabajar, ni tener deberes, ni hipotecas, ni facturas…
No quiero cumplir con mis responsabilidades, hoy no, no quiero ser responsable, ni responder ante el mundo.
No quiero mi independencia, mi fuerza como trabajadora, porque hoy lo daría todo por quedarme a tu lado, a vuestro lado…
Nunca me acostumbraré, no puedo despedirme sin ganas de quedarme, no puedo irme sin dejar un trozo de mi corazón en prenda.
Será un día triste, e intuiré en la distancia tu llanto, masticaré mi rabia mientras me alejo…
Conduciré hacia mi trabajo odiando al mundo…
Y pensaré en el tiempo de calidad que pasaremos juntos. Y renegaré de la cantidad. Porque yo quiero más cantidad con vosotros, porque todo el tiempo que paso a vuestro lado es de calidad.
Porque pasar tiempo con vosotros, tirados encima de la cama, diciéndoos que sois lo mejor que me ha pasado en la vida es calidad…
Estar juntos, sin hacer nada, o jugando y haciendo muchas cosas… Es calidad.
Eso es lo que me llena todos los días, porque un segundo a vuestro lado es una vida entera.
Sois mi yo, mi razón.

No quiero irme, no quiero trabajar, no quiero conciliar…
Sólo quiero quedarme con vosotros, a vuestro lado, viéndoos crecer milímetro a milímetro… Sin perderme nada.
Hoy solo quiero ser mamá. Y mañana, y pasado.
Y se que me animaré en unos días y lo veré todo con otros ojos…
Pero hoy no. Hoy necesito revolcarme en mi tristeza y abrazarte con fuerza.
Hoy el mundo es pequeño y tu mi inmensidad…

Conciliación sin tapujos y con cabreo…

1 Sep

 

 

Lo estoy viendo, me voy a buscar un montón de enemigos…

Y es que comienza el cole, y acaban para algunas familias el dolor de cabeza que supone encontrar un lugar donde dejar a sus hijos mientras ellos trabajan, si, saldrá alguien diciendo que los colegios no son aparcamientos para niños, y es cierto, pero como todos no nos podemos permitir quedarnos en casa criando es una solución como cualquier otra, y teniendo en cuenta además que existe la educación pública es mas o menos asequible (Y digo mas o menos, no me meto en libros, ropa, material escolar, etc, etc y un largo etc…)

Las vacaciones, los festivos, las fiestas, suponen un quebradero de cabeza para las familias, momentos en los que enarbolar la bandera conciliatoria, con la que gritar y exhortar los derechos de las familias a mantenerse juntas, a criar a nuestros hijos, a disfrutarlos…
Hasta ahí estamos todos de acuerdo, verdad?
Pero yo voy un poco mas allá, y es que me envenena y me enerva el tema especialmente.
Trabajo en hostelería, mi rama es la cocina, aun así trabajando en una cocina soy una afortunada, dado mi puesto yo escojo mis horarios(Dentro de unos márgenes) y mis días libres, y dado que puedo, para que engañarnos, disfruto de sabados y domingos(Cuando se puede) aunque no siempre ha sido así.
Pero por norma, mis horarios son bastante caóticos, divididos en dos turnos, es difícil que llegue a casa antes de las nueve y media o diez de la noche, además madrugo y no puedo levantar y llevar al cole a mis hijos, apenas después del cole puedo pasar media hora en el parque con mi peque… Me paso la semana de carrera en carrera para poder ver a mi niño el rato de comer, porque lo fácil sería llevarle al comedor(Y mas barato que la gasolina y el tiempo invertido) pero así disfrutamos de dos horas largas compartidas.

En estos días a punto de comenzar las clases escucho comentarios relacionados con el tema por todas partes, y voy masticando indignación, mientras me doy cuenta que es fácil hablar de conciliación, conciliación para uno mismo, pero siempre sin tener en cuenta al vecino.
Y me cabreo!
Me cabreo mucho!!
Conciliación pero sin respeto a los demás, y es que todos somos padres, aunque algunos crean que solo ellos.
Y si seguro que en alguna ocasión todos hemos sido esa parte egoísta que no piensa en el resto -Yo también-, lo reconozco.
Escucho y escucho, mujeres indignadas porque no pueden salir antes de las cinco y esto es impensable para conciliar, y lo entiendo, y lo comparto, pero no son las mismas que aprovechan para comprar bragas al terminar el parque diario? Si esas que justo cuando iba a cerrar la tienda con la verja a medio echar meten la cabeza raudas, o esas familias que aprovechan un sábado para comprar en el Mercadona a las nueve menos cuarto? Después de disfrutar en familia toda la tarde, las mismas que aprovechan el domingo para pasear y darse una vuelta por El Corte Ingles y el Zara para hacer unas comprillas.
Las mismas que tras dos horas de animada charla con unas cañas de por medio en la cafetería del barrio piden la cena a las once menos diez(Porque van a cerrar la cocina)
Y me cabreo, por partida doble, porque es difícil conciliar, porque no ayuda el estado, porque no ayudan los empresarios, porque somos una sociedad egoísta y nada solidaria.
Porque la conciliación es eso también, es entender que todos somos sociedad, que todos tenemos los mismos derechos, también la dependienta que esta cerrando y que hoy tal vez no llegue a ver a sus hijos, porque con tu visita busca bragas, cerró a las ocho y veinte, y la del mercadona, que correrá para intentar cerrar su turno a la hora, o la dependienta del zara que no podrá irse hasta que no coloque la ropa, y que está pensando que vaya mierda de conciliación, salir de trabajar un domingo a las diez de la noche, y el cocinero al que para hacer tu plato combinado obligas a terminar mas tarde también.
Y si, ahora me contará alguien que tal vez se equivocaron de profesión… Y seguro que ellos también lo piensan, como yo, cuando después de un día asqueroso de trabajo, llego a mi casa y mi niño se ha dormido agotado diez minutos antes…
Lo cierto es que escucho, y escucho, y veo zarpazos de madres que echan en cara a otras que son funcionarias y trabajan de 8 a 15, como si fuesen culpables de las desgracias del resto, ya, pero es que esa funcionaria tiene que buscarse también la vida y encontrar una guardería, que acoja a sus hijos de 7 y 9 años, porque el cole comienza a las nueve, y la escola matinera(como se llama en Mallorca) a las ocho, pero ella necesita dejarlos a las siete y media, porque sino llegaría irremisiblemente tarde a diario.
Y en lugar de ser comprensivos además nos atacamos.
Y si, estaría muy bien que todos trabajásemos de 8 a 15, de hecho estaría mejor que todos trabajásemos de 9,15 a 13,45, pero entonces…
Quién atendería las urgencias hospitalarias? Ah! Creiste que los médicos no tienen hijos? Qué los dejan de tener durante sus guardias?
Quién te arreglaría el coche? Pues si, el mecánico ese tan majo, también es padre.
Y ese cafetito con las amigas por la tarde? Si, lo has adivinado, el camarero también tiene hijos.
Y podría seguir, enumerando todos los servicios que todos, a diario utilizamos, porque sin esos servicios no habría sociedad, que a veces escucho la palabra conciliación y parece dirigida nada mas que para oficinistas, y resulta que también en las oficinas hacen horarios partidos, y salen a las siete, y…

El año pasado recuerdo en un foro haber discutido con un trabajador de unos grandes almacenes que abogaba por tener fines de semana libres para disfrutar de su familia e irse a comer por ahí con sus hijos y cito textualmente (El cocionero recordemos también tiene hijos, y el camarero, y el señor del aparcamiento…), o al cine( Si, también el acomodador, y la chica de la taquilla…), y como opción validísima, pedía que su empresa contratara parados para cubrir esos días, muy solidario el, como dirían en mi pueblo a lo bruto, -Encima de puta pones la cama!-.
Vamos que no tienes trabajo y el único que consigues es una media jornada mal pagada en un horario horrible apto solo para el sábado y el domingo, y es que claro! A quién se le ocurre tener familia si estas en el paro? Esos puestos pues para solteros!! Y por favor que sigan siéndolo y no se les ocurra procrear!! Qué nos joden a los padres de familia!!!

Las leyes son asquerosas! Si, y los gobiernos y los ayuntamientos no ayudan a facilitar, me sigue pareciendo inadmisible que un hospital mantenga una guardería para sus trabajadores y el horario de la misma sea de 8 a 15, en un hospital donde una gran mayoría hacen turnos rotatorios, y si, entiendo que también los cuidadores de la guardería tienen hijos, pero  no sería viable que también hubiese turno al menos de tarde?
Trabajo en una zona donde el 80% de la población trabaja en hostelería, pues yo he buscado una guardería de 18 a 21, y solo hay tres en mi ciudad, una ciudad con medio millón de habitantes!!!
Y es que está clara la solución, miles de mujeres renuncian a sus oficios y trabajos para coger otros peor remunerados pero con horarios de mañana, en hostelería si eres mujer parece abocado todo a renunciar a tu carrera profesional para terminar limpiando(con todo el respeto que la profesión me merece) pero es la realidad, te vas a convertir en madre? Pues busca un trabajo de limpieza que tienen buen horario, te dice todo el mundo.
Y ningún ayuntamiento lo tiene en cuenta,ningún organismo publico mantiene una lógica, si el 80% de los impuestos los pagamos trabajadores de hostelería? Porque no se nos tiene en cuenta también a la hora de recoger esos pagos, mediante programas de guarderías, ocio y tiempo libre dirigidos a nuestras familias?

Y si, Carlos González lleva razón, si trabajas diez horas al día(8 mas traslados) la conciliación es imposible, ya, pero yo no soy Carlos Gonzalez, ni el me va a pagar la hipoteca.
Que ahora viene la otra parte, no trabajes(ni comas, ni vistas, ni pagues la luz…)
O no tengas hijos, que total para traer hijos a los que no poder criar…
Claro es que antes todo era mejor, los padres podían pasarse 15 horas currando para traer el pan a casa, y las madres se quedaban cuidándonos, planchando, y haciendo visillos a ganchillo, y ahora que alguien me diga donde esta la conciliación en criarte sin ver a tu padre y con una madre sola y sin acompañamiento de su pareja. Pues eso! Que tampoco es conciliación

Conciliación NO es que el estado nos pague tres años sin empleo para criar a nuestros hijos(Si, yo firmaría, pero seamos pragmáticos, con el dinero de quien pagamos esto?), tampoco es llenar las ciudades de guarderías aunque obviamente son necesarias más y con mejores horarios, es una cuestión de educación, de cultura de la solidaridad, de ponerse también en la piel del otro, conciliación es que todo el mundo sea consciente de las necesidades del prójimo, y eso incluye madres, familias y servicios que necesitamos todos.
Organismos públicos que colaboren, patronales que respeten, compañeros que compartan, y no una sociedad que nos aboque o bien a cambiar completa y radicalmente de profesión(Algo al alcance de muy pocos), o a tirar por la borda años de esfuerzo y renunciar a un futuro laboral, porque no me parece fácil volver a un mercado del que has salido durante años, o a apretarte el cinturón(Y la luz, y la carne, y la calefacción) y quedarte en casa.
Porque o haces auténticos malabarismos o te los metes en el mismísimo… Si en ese por el que ya pasaron una vez…

Conciliación .

La igualdad no debería significar renunciar a nada, conciliación es algo que debemos incorporar a nuestro vocabulario pensando en todos no es cosa de mujeres, es cosa de familias, es cosa de sociedades, de todos y cada uno de nosotros

La próxima vez que salgas con tus hijos, recuerda, educación y respeto, respeta horarios, empatiza con esos trabajadores que te están dando un servicio, coopera en la medida de lo posible.

CONCILIAR= EDUCAR= ACOMPAÑAR

La cara amarga de la igualdad…

17 Mar

Hace unos días he participado en un evento formativo para profesionales.

Un aforo de unas cincuenta personas.
Apenas un 15 por ciento mujeres.
Mando superior: sólo yo.
Directivas… ninguna.
Responsables de departamentos: 2.
Sub-responsables de departamento: 2.
Acompañantes: 3.
Si, Como lo oyen, en una reunión en la que hay que presentarse y definir brevemente tu cometido habitual la respuesta es:
-Vengo acompañando a mi jefe.
Tal cual.
En el caso de hombres, la frase cambia, y se simplifica con un:
– Trabajo bajo sus ordenes.- Y es que si eres mujer tu educación y formación no es importante?
No merecemos presentación?
Somos meros objetos?
En este mundo(hostelería y cocina) las mujeres somos simples excepciones, que difícilmente llegan a tener puestos con poder.

El machismo es mas que evidente, cuando la persona responsable del evento es una mujer formada en marketing, que cuando sale de la sala es diana de sus compañeros y se refieren a ella como una “niña mona de marketing”. Mientras el resto de la concurrencia se ríe. (Las mujeres no)
Y es que la persona que en si hacía la formación era un hombre. Cuya presentación fue acompañada de un:
-Padre desde hace un año, primer y último hijo- con un acompañamiento de risas generales todas avocadas a comentarios que denostan la maternidad y la infancia.
Tremendo verdad?
Aplaudido por ser padre, vilipendiadas por ser madres.
Curioso, se aplaude el acto sexual de la concepción (Machote), y se repudia a la mujer embarazada.

No hablo de oídas, ni de hace treinta años, hablo del año 2014, donde un grupo de expertos abren con hipocresía y desconfianza las puertas de su profesión a las mujeres.
Ellas(Yo) en silencio tragamos, en silencio, porque hablar sería incongruente e incomprendido. Triste también.
Aunque en la comida posterior nos confesamos madres, y de reojo, como si fuese una desagradable tara nuestra familia, apostillamos lo incómodos y desacertados comentarios.
Y es que como poco entran ganas de preguntar al aforo:
Nacisteis fruto de una vaca? Porque esa tendencia a denigrar al género femenino no tiene sentido siendo hombres, hijos, maridos, padres de mujeres.
¿En qué clase de mundo las mujeres hemos criado y educado bajo esas premisas misóginas y machistas?
Querido profesional que te burlas de “la niña mona de marketing” si no fuese por ella, y de su campaña nacida de su mente femenina pero no por ello menos privilegiada, tu no estarías aquí.
Queridas mujeres que os etiquetáis como acompañantes, gritad vuestros nombres!
No permitáis que vuestra femineidad suponga una barrera a vuestra valía y al reconocimiento de vuestro esfuerzo.
No consintáis que nadie ose negaros vuestro derecho de ser madres en pos de mantener vuestra profesionalidad y vuestros puestos y futuros ascensos.
Porque es posible, es posible luchar y trabajar en lo que os gusta, compaginar la maternidad y la profesión, intentando una conciliación ya de por si difícil sin necesidad de mas trabas.

Como mujeres no tendríamos que tener que elegir entre ser profesionales o madres, no queremos tener que hacer elecciones y fragmentar nuestro yo, entre dos de las más importantes facetas de nuestra vida.
No debiera ser lo normal negar nuestra naturaleza y nuestros instintos para prosperar profesionalmente.

 

Si durante muchos años he luchado y trabajado duramente por mi carrera profesional, con esfuerzo, dedicación y ahínco he conseguido estar en lo alto, mantenerme y seguir aprendiendo, por qué el ser madre parce que sea sinónimo de rendirse profesionalmente?
De conformarse con menos?
De desperdiciar todos esos años de dedicación?
YO LO QUIERO TODO!!
Quiero ser la madre a tiempo completo que soy, y también la profesional.
No se trata de conciliar, no quiero que nadie me diga que conciliar supone dejar de ser válida, dejar de tener tiempo para ambas cosas, tener que poner una lista de valores y darles una puntuación a las diversas partes de mi vida.
Quiero tener derecho a llevar con dignidad ambas.
Por supuesto que soy madre antes que nada! Pero no por ello he dejado de ser persona, de tener intereses, gustos, formación y ganas de mejorar, aprender, crecer…
Por qué he de elegir entre vida laboral o vida familiar? Sigo siendo la profesional capacitada de antes, aunque ahora tenga dos hijos.
NO QUIERO ELEGIR!!! Por qué se da por hecho que seré menos responsable por tener hijos?
Que fallaré, me ausentaré y no daré todo lo que se espera de mi por ser madre?
Por qué?
O es que antes de ser madre no pedía una mañana para pasar la ITV, o para acercarme a una consulta médica?
No exijo derechos por encima del resto de trabajadores, no solicito nada ilegítimo o poco razonable, solo pido seguir siendo la mujer profesional que era antes, porque sigo disfrutando con mi labor, porque sigo siendo válida, porque de hecho ahora soy mejor, sí, soy mejor que antes, mis hijos me han hecho ser mejor persona, mas dedicada, mas competente, eficiente…
Porque ahora las energías que me mueven son ellos, mis hijos…

Y no quiero que otras madres me miren mal, que el resto del mundo me mire mal, porque yo lo quiero todo, porque es posible, porque yo puedo, puedo ser madre y profesional, no quiero sacrificar nada, este es mi momento y quiero disfrutarlo con mis soles, junto a mi familia, porque la maternidad es sinónimo a felicidad y sin esa parte de mi no sería feliz.
Quiero que se respete mi derecho a decidir en los distintos momentos de mi vida lo que quiero hacer,

Porque si fuese hombre y me hubiese partido una pierna cuatro míseros meses de recuperación no me habrían hecho estar mal vista
Porque si fuese hombre y pidiese una excedencia para escalar el Himalaya sería admirada por ello, y mi puesto estaría esperándome durante meses mi vuelta, sin merma de competencias, retribución ni horario.
Porque si fuese hombre y pidiese una reducción para estudiar me aplaudirían.
Pues resulta que soy mujer y madre y profesional y el compendio de todo ello me hace mejor persona, mejor profesional y feliz…

Ya no quiero quiero ser pequeñito…

27 Ago

Hace unos meses escribí esta entrada, hoy sigue siendo nuestro día a día, suavizándose, con otros matices…. pero también el de otras mamas, por eso vuelvo a publicarlo, porque compartidos, los dolores, son mas llevaderos 😉

Siempre pensé que conforme fueses creciendo sería mas fácil…
Mas fácil separarnos un rato cada día, para cumplir con nuestros horarios, rutinas y obligaciones, que pasado el año, los dos… sería mas fácil.
Pensaba que como ya hablas te puedo explicar y tu comprender, no es así. Es peor, porque entiendes y te haces entender, y preguntas, y sientes.
Qué te pasa? Nada…. pero lloras, y reclamas, y muerdes, y vives enfadado con un mundo que no te comprende, y una angustia te corroe y no alcanzo a sofocártela.
Te enciendes y buceas en mi paciencia, para dejarme noqueada como al mas inútil de los púgiles.

Qué te pasa? Por qué colérico e insaciable, reclamas más amor, más juego, más teta, más mimo, para acto seguido volverte inasequible y lejano, y en la distancia mirarme mientras me deshago en dudas
Qué te pasa? Un cambio en nuestras rutinas desde hace meses…
Mamá no está.
Mamá se marcha a trabajar y vuelve cansada y con poco mas de media cabeza, vuelve y juega pero no con el ímpetu de hace unas semanas.
Vuelve y mima, pero con la mirada perdida en otros mundos…pero vuelve…
Te prometo que volveré siempre.

Mamá, ya no quiero ser tu niño pequeñito, quiero ser grande para irme a trabajar contigo.
Cuánta fuerza en tus palabras, cuánto dolor…
Nuestro dolor, incomprensible e irrisorio para muchos, pero nuestro.
Nuestra distancia diaria, mi pequeño adiós.
Porque me marcho cada día, y cada día dejo un trozo de mí a tu lado, el que te acompañará siempre, y a fragmentos marcho, y voy dejando una senda de pedacitos de mí cual Pulgarcito, para volver a tu lado nuevamente.
Y aún sin senda marcada volvería a tí, porque algo superior e invisible nos une, y perdida en el universo y con los ojos cerrados sería capaz de encontrarte.
Porque eres mi faro en la distancia, y sin ti ni todo un mar me aplacaría la sed de amor, porque sois vosotros el motor de mi existencia, vosotros por los que me levanto cada mañana para alejarme, y vosotros los que con la soga de la vida me mantenéis atada y tiráis de ella para reubicarme a vuestro lado.

No quieras crecer, no crezcas! No tan rápido! Qué

no te alcanzo y el correr me ahoga.

Tot Casolà

4 Jul

Os presento nuestro pequeño proyecto…..
Y viene con múchisima ilusión!!!!!!

 

Quienes somos?.

Trabajadora y mamá y a tiempo completo…..

27 Abr

Después de tres años de maternidad vuelvo a ser una profesional satisfecha, y me gusta!

Vuelvo a disfrutar con mi profesión, he retomado la energía profesional perdida, tras tres años a medio gas. Como profesional estoy gratamente satisfecha, ilusionada…..Como madre tengo sentimientos encontrados… Porque parece que debamos elegir? Yo quiero TODO!! Mi hijos, mi profesión, mi vida!!

No quiero tener que tomar partido por una u otra faceta en mi vida, no quiero tener que hacer elecciones y fragmentar mi yo. Durante muchos años he luchado y trabajado duramente por mi carrera profesional, con esfuerzo, dedicación y ahínco he conseguido estar en lo alto, mantenerme y seguir aprendiendo, porque el ser madre parce que sea sinónimo de rendirse profesionalmente? De conformarse con menos? De desperdiciar todos esos años de dedicación?

YO LO QUIERO TODO!!
Quiero ser la madre a tiempo completo que soy, y también la profesional que era. No se trata de conciliar, no quiero que nadie me venda la moto de que conciliar supone dejar de ser válida, dejar de tener tiempo para ambas cosas, tener que poner una lista de valores y darles una puntuación a las diversas partes de mi vida.
Por supuesto que soy madre antes que nada! Pero no por ello he dejado de ser persona, de tener intereses, gustos, formación y ganas de mejorar, aprender, crecer…..

Porqué he de elegir entre vida laboral o vida familiar? Sigo siendo la profesional capacitada de antes, aunque ahora tenga dos hijos. NO QUIERO ELEGIR!!! Porqué se da por hecho que seré menos responsable por tener hijos? que fallaré, me ausentaré y no daré todo lo que se espera de mi por ser madre? Porqué? O es que antes de ser madre no pedía una mañana para pasar la ITV, o para acercarme a una consulta médica? No exijo derechos por encima del resto de trabajadores, no solicito nada ilegítimo o poco razonable, solo pido seguir siendo la mujer profesional que era antes, porque sigo disfrutando con mi labor, porque sigo siendo válida, porque de hecho ahora soy mejor, sí, soy mejor que antes, mis hijos me han hecho ser mejor persona, mas dedicada, mas competente, eficiente….. Porque ahora las energías que me mueven son ellos, mis hijos…

Y no quiero que otras madres me miren mal, que el resto del mundo me mire mal, porque yo lo quiero todo, porque es posible, porque yo puedo, puedo ser madre y profesional, no quiero sacrificar nada, este es mi momento y quiero disfrutarlo con mis soles, junto a mi familia, porque la maternidad es sinónimo a felicidad y sin esa parte de mi no seria feliz. Quiero que se respete mi derecho a decidir en los distintos momentos de mi vida lo que quiero hacer,
porque si fuese hombre y me hubiese partido una pierna cuatro míseros meses de recuperación no me habrían hecho estar mal vista
porque si fuese hombre y pidiese una excedencia para escalar el Himalaya sería admirada por ello
porque si fuese hombre y pidiese una reducción para estudiar me aplaudirían.
Pues resulta que soy mujer, y madre! y profesional y el compendio de todo ello me hace feliz…….

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